Logo
Prohibido seguir al corazón...
Prohibido seguir al corazón...

Prohibido seguir al corazón...

75 Capítulos
Completadas
En Prohibido seguir al corazón..., el psicólogo Mauro arriesga su carrera por su conexión con Cristiano. Esta modern novel y lgbt book explora el conflicto entre la ética y el deseo, narrando las consecuencias de priorizar los sentimientos sobre el deber en esta intensa romance novel.
Capítulo 1 de Prohibido seguir al corazón...

No era de las personas que tomaban riesgos; no era alcohólico ni fumaba. Llevaba una vida tranquila y estructurada, soñando con terminar una maestría, ir a Italia algún día, pero, sobre todo, con dejar una huella en estos niños. Así era, hasta que llegó él.

"Mau, no lo compadezcas, no empieces a ver sus características," me digo a mí mismo. "No te acerques demasiado, eres un profesional. No termines enredado entre sus ojos, sus mejillas y el olor de sus manos."

¿Podré frenar este sentimiento lleno de locura y pasión a tiempo? No debo romper las reglas en el trabajo:

1. "Somos hermanos de vida; debemos ser educados y respetuosos entre nosotros."

2. "Está prohibido enamorarse en la Casa Renacer."

3. "¿Los cuidadores son una figura paterna o no?"

Gritaba como un loco desesperado, tratando de encontrar algo. ¿Qué había pasado? Traté de comunicarme, pero la sangre corría entre mis dedos y tratar de contener la hemorragia en su cabeza no era suficiente. Creo que, de la impresión, me fui desmayando poco a poco, perdí la conciencia, cerré los ojos y caí al suelo. Fue como si el tiempo retrocediera y reviviera aquella tarde con mi madre.

-Mau, tu comida.

-Gracias por la fruta, mamá. Tú siempre estás preocupándote por mí.

-De nada, en serio me preocupa que te alimentes bien -exclamó mi madre-. La papaya será tu cena.

-No lo creo, en Casa Renacer nunca hay tiempo. Recuerda que soy su cuidador: bañar, cenar, vigilar, estar de aquí para allá. No me da tiempo, ¡créeme!

-Lo bueno es que solo vas los fines de semana. Solo los ves dos días. ¿No te parece eso fascinante?

-No lo creo. Si los vieras cuando entramos, mi compañera y yo, solo ver sus caritas de alivio y sus sonrisas... -Mau hablaba en un tono leve, pero de repente subió la voz de manera feroz-. Y vi cómo la cara de mi hijo cambiaba a una más relajada.

-Crée-me, cada vez que llegamos, sus recibimientos y cómo disfrutan cada momento dentro de la casa... es como si odiaran a Andrea.

-¿Y quién es ella?

-La otra cuidadora. Tiene una mirada fuerte.

-¿Fuerte? -dijo ella en tono de pregunta.

-Sí -confirmé moviendo la cabeza-. Yo diría que más bien es amargada.

-No, mamá, solo es exigente -dije riendo-. Pero me has contado de las miradas fulminantes que les echa a los niños.

-Sí, ¿y eso qué? -pregunté aún más intrigado.

-Que no es obvio. Tú, como su cuidador y, sobre todo, como psicólogo, deberías saberlo.

-¿Saber qué? -pregunté aún más intrigado.

-Pues que no es obvio. Ustedes significan el momento de soltar toda la presión que les mete esa mujer amargada -me dijo mientras tomaba rumbo hacia la cocina.

-No la conoces, ¡amargada ella! ¡Por favor! Más bien se estresa muy fácil.

-¿Estresarse de qué? -preguntó con voz incrédula.

-Mira -continuó Mau-, tratando de defenderla desde esta perspectiva, a Andrea le ha tocado la parte dura. Primero, está embarazada.

-¿Y? Los niños no tienen la culpa de sus hormonas.

-Lo sé, pero con un niño tan violento como Juan, no solo pone en riesgo su vida, sino la de su bebé. Claro, esto aumenta sus nervios.

-Con decirte que los niños me contaron que los grandes se han golpeado con él por protegerla.

Claro, aquí tienes una versión revisada y ajustada del texto:

---

-Además, me has dicho que esta semana han recibido nuevos niños -le dije a mi hijo, reincorporándome a la conversación.

-Exacto.

-Mamá, no la estoy justificando, pero a Andrea le toca la peor parte: recibirlos y analizarlos a detalle, y a veces estos niños traen un montón de problemas.

-Yo creo que por eso tiene que tener un carácter tan duro -dijo sarcástica-. Lo bueno es que los fines no nos llegan sorpresas, mucho menos niños nuevos -suspiré-. Ay, mamá, me quedan veinte minutos, el tiempo justo para llegar a las cuatro a Renacer -dije, apresurando mis pasos hacia la puerta.

-No lo olvides -gritó desde la cocina-. Hijo, la vida te da sorpresas y, cuando menos lo esperas, esta te reta. ¡Pero hoy no será el día! Si no ha pasado nada en un año de servicio y otro trabajando, ¿por qué habría de pasar ahora?

-Nunca digas que no, no te cierres a la posibilidad, ya te lo he dicho.

-Claro que sí podría ocurrir, ¡lo tengo claro! Pero créeme, a nuestro valioso gobierno ya le cuesta el trabajo que tiene como para sacrificar su valioso tiempo en un fin de semana. Además, ¡eso nunca va a pasar en mi turno!

-Si tú lo dices -se acercó a mí para dejar un beso en mi mejilla-. ¡Si yo lo digo! -me reí-. Bueno, ya me voy.

Durante el trayecto en camión traté de no pensar en la larga conversación con mi madre. Sabía dos cosas: ella tenía razón y, además, me preguntaba: ¿cuándo tendría que afrontarlo? Me bajé del camión, toqué el timbre y, a los pocos segundos, se asomaron por la ventana los abundantes ojos negros de Andrea.

-Hola, Mau -saludó ella mientras yo continuaba entrando.

Andrea procedió a ponerme al día con las novedades. Traté de escuchar la información que Andrea proporcionaba, pero una sensación extraña me invadió: su cara fingía escuchar a Andrea, pero mi mente estaba en otro mundo.

En Renacer ya había una rutina: llegaba el cuidador, entregaba, gastaba, daba quejas, y comentaba quién se había portado mal.

-¿Quién no? Y, sobre todo, los avisos importantes -dijo Andrea. No le costó trabajo notar que Mau no seguía la conversación, por lo que habló más fuerte.

-Mau, Mau, ¡Mau, regresa!

-Perdón, ¿qué pasó? -pregunté desconcertado.

-No escuchaste nada de lo que he dicho -preguntó Andrea.

-Claro que te he escuchado -insistió Mau.

-Bueno, eso espero. Como te decía, con la llegada de Juan hay más peleas y, sobre todo, mucha tensión, lo cual genera golpes -explicó Andrea.

-Eso me estresa. A mí me tocó recibir a ese niño; no te niego que llegó flaco, mal vestido y hasta desnutrido, pero nunca me imaginé que fuera tan violento. ¡Cuidado! Siempre está provocando a los demás -advirtió Andrea.

-En fin, no sabemos por qué vida ha pasado -dijo ella, saliendo hacia la calle-. Nos vemos -me dijo, agitando la mano para despedirse.

Cerré la puerta, caminé por la cochera y dejé la mochila en la enfermería. Los niños ya corrían por la sala y algunos se acercaron a abrazarme. Caminé a la cocina y dejé mis alimentos en el refrigerador. Mi compañera, Jazz, no había llegado. Me había dicho que la cubriera hasta las cinco. Entre la plática con Andrea y la llegada tarde, ya eran las cuatro y media. La cena no tenía nada preparado. Los niños estaban frente a la tele y yo tenía que cocinar.

**Cristiano**

Llevo dos semanas en la calle desde que tuve que salir huyendo, pues la policía me había intentado atrapar. Cuando descubrieron que vivía solo, me persiguieron y tuve que escapar. Empiezo a oler mal, pues no me he bañado. He sobrevivido a base de limosnas. He estado en varias casas hogares como Carmelita de Querétaro, pero me escapé hace casi un año. Pasé varios meses en esta zona, pero las cosas comenzaron a ponerse feas y me escapé por segunda vez. Había estado en dos o tres casas más; la verdad, no recuerdo bien. Mi padre, un hombre muy poderoso, siempre me sacaba en poco tiempo. En Carmelita ya llevaba un año, y en sus mensajes lo único que hacía era decirme que pronto saldría. Como eso nunca sucedió, decidí tomar el asunto en mis propias manos, huyendo de Querétaro hasta Celaya. Fue muy poco astuto, ya que cometí el error de robar un teléfono e intenté rastrear a la gente de mi papá. No solo no logré encontrarlo, sino que me detectaron; gracias al aparato, descubrí que estaba en alerta Amber estatal. Y así es como ahora me encuentro frente a las cuatro paredes de esta oficina.

-No podemos quedarnos así -agregó Sara-. Debemos encontrarle una casa y, créeme, Daniel, regresar a Carmelita no es la mejor idea. Si ya se escapó una vez, te garantizo que lo hará de nuevo.

Esos dos tipos discutían del otro lado del cristal, seguramente debatiendo si me regresaban o a qué casa me integraban. Me muero por saber quién será mi nueva víctima. Ya lo había decidido: no dejaría que ninguna estúpida casa se opusiera, al menos no hasta que fuera el dueño del mundo.

Continuar leyendo
Seleccionar capítulo
CH. 1CH. 2CH. 3
CH. 4
CH. 5
CH. 6
CH. 7
Todo
Lee la novela completa en
moboreader
Ya disponible para lectura gratuita

Te puede gustar

amor sin límites
amor sin límites
Para evitar la quiebra, Isabella Morgan pacta una unión en "amor sin límites". Esta billionaire romance books narra su misión por mantener las apariencias junto a Trevor Fox, descubriendo su secreto en este lgbt book. Una modern novel sobre ambición, supervivencia y sentimientos inesperados.
Buscando nuestro pasado
Buscando nuestro pasado
En la modern novel Buscando nuestro pasado, Emilia inicia una aventura para hallar a su hermana. Junto a Melisa y sus amigos, enfrentará peligros y celdas en esta mystery story. Una trama de acción y adventure story donde el pasado es la clave para superar el trauma.
El color del Dolor
El color del Dolor
En El color del Dolor, Solán lidera una misión de venganza contra el Rey. Esta adventure story sigue a un grupo marcado por el pasado, cuya sed de sangre es desafiada por un joven soldado. Un lgbt book esencial entre las fiction fantasy novels de acción y transformación.
El Sueño Prohibido
El Sueño Prohibido
En El Sueño Prohibido, Catalina vive bajo el acecho de una espía infiltrada por venganza. Esta historia de romance y mystery explora la misión de Defne entre el deber y su amor prohibido. Descubre esta lgbt book y otras fiction books en una lucha de poder dentro de la mansión Sorni.
En Amor con Un anti-fanático
En Amor con Un anti-fanático
"Me estás desenredando, ¿lo sabías? ¿Lo estás haciendo a propósito?". Sean preguntó, retóricamente. Al no poder sostenerlo más, lo jalé hacia un escritorio en su habitación, me acerqué a él, metí la mano dentro de su bóxer y envolví mi mano alrededor de su virilidad erecta, se estremeció por mi toque e intentó alejarse, pero lo sostuve. él y miré hacia arriba para ofrecerle mis labios para un beso. Me obligó a tomar mi boca con una fiereza que me dejó sin aliento. "Te deseo". Gruñó. Me arrodillé en el suelo alfombrado y le bajé los pantalones lo suficiente para darme el acceso que necesitaba. Exhaló con fuerza. "Ele, ¿qué estás..." Mis labios fluyeron sobre la amplia corona. Extendió la mano hacia el borde de su escritorio, sus manos se cerraron alrededor del borde con una fuerza de nudillos blancos. Lo sostuve con ambas manos mientras lo chupaba suavemente. Su piel suave y su atractivo aroma único me hicieron gemir. Sentí la vibración ondear por todo su cuerpo y escuché un sonido áspero retumbar en su pecho. Sean agarró mi cabello con ambas manos e hizo un fuerte gruñido. "Para....Ele". Sus palabras me excitaron más, moví mi boca por la parte inferior y me estremecí de placer cuando me recompensó con una ráfaga caliente de líquido preseminal. Quería continuar pero el suave sollozo de él hizo que me detuviera, me puse de pie para mirarlo y había lágrimas en sus ojos. "¿Estás bien? ¿Te lastimé?" Yo pregunté. "No no... o... no eres tú... en realidad nunca me había sentido así antes, todo esto es muy nuevo para mí". sollozó. Envolví mis manos alrededor de él y puse su cabeza en mi pecho. No entiendo por qué llora, espera, ¿es su primera vez? Pensé.
La hechicera maldita
La hechicera maldita
En La hechicera maldita, Gwyneviere debe instruir a Nimh, una joven cuya magia vaticina la ruina del reino. Esta fantasy novel de aventura narra un vínculo prohibido frente a los secretos del Alto Concejo. Lee este lgbt book y descubre si el amor podrá desafiar a una profecía oscura.

Últimos lanzamientos de novelas web

Popular en MiniShort

Asunto Mortal con Mi Cuñado
Asunto Mortal con Mi Cuñado
Después de verse obligada a un compromiso sin amor, Aurora se ve enredada en una aventura tóxica y adictiva con el hermano de su prometido, Noah Hayes. Mientras tanto, el pasado del que huyó amenaza con alcanzarla.
¡Hola! ¿Casémonos?
¡Hola! ¿Casémonos?
Casados momentos después de conocerse, Maya Moore y Ethan Armstrong intentan que su matrimonio espontáneo funcione, a pesar de las interferencias de sus enemigos y del misterioso pasado de Maya.
Después del error, llegaste tú
Después del error, llegaste tú
Lucía, una médica de pueblo, trabaja incansablemente para pagar los estudios de su prometido, Rafael. Pero su mundo se derrumba cuando descubre que él ya se casó. Desilusionada, Lucía decide romper con él de manera definitiva. En medio de su dolor, el destino la cruza con Santiago, un jefe de la mafia que huye de un intento de asesinato. Lucía lo salva sin saber quién es realmente, y Santiago, agradecido y fascinado por su valentía, se enamora de ella y le propone matrimonio.
Las Decisiones del Destino (Doblado)
Las Decisiones del Destino (Doblado)
Luego de la muerte de su madre, Catalina y Amelia Moreno enfrentan una cruel elección: solo una de ellas puede partir con su abuela. Creyendo que la riqueza la espera, Amelia se va, solo para encontrar una vida ordinaria. Años después, la envidia la consume cuando Catalina se casa con la adinerada familia Guerrero. En un arrebato de ira, mata a su hermana antes de quitarse la vida.
Casada con el Príncipe Moribundo
Casada con el Príncipe Moribundo
Traicionada por su ex y su amante, ella renace y decide casarse con el Príncipe Heredero, de quien se dice que está paralítico y al borde de la muerte. Todos esperan que quede viuda pronto, pero se llevan una sorpresa: su esposo no es ningún inválido, sino un hombre poderoso y atractivo que fingía para sobrevivir.
Mi atrevida esposa
Mi atrevida esposa
La rebelde heredera Yuki Ford se casa con un Moore para arruinar su plan, pero descubre que Jason finge estar enfermo para evitarla. Cuando su jugada lo acorrala, la batalla estalla y un beso podría destruirlo todo.