Capítulo 3

Por toda la emoción que embarga a Patsy, olvida cancelar la cita que tiene con Paco, y éste llega a la casa por ella.

Adolfo y Mayra, que ya habían programado una reunión familiar, se sorprenden y molestan un poco con Patsy, pues saben que Paco no es el responsable, sino ella.

-Lo siento papi, le diré a Paco que me disculpe y haremos la junta familiar.

-No Patsy, ahora le cumples y sales a cenar con él, es lo más correcto. Programaré la junta para mañana por la noche.

Muy serio y molesto le dijo Adolfo y se retiró.

Angie pasa cerca de ella y le dice en voz baja y burlona...

-Ay princesita, qué mal parada quedaste.

Patsy sólo hace una mueca de fastidio.

Ya en el restaurante lujoso, Patsy ríe mucho con Paco y le cuenta que está muy feliz.

-Paco, voy a casarme muy pronto...

Paco se sorprende mucho y se entristece, ya que es uno de los tantos enamorados de ella, pero como la ama mucho y la ve tan feliz, sólo le desea felicidad.

Paco apenas iba a preguntarle que con quien se casaría, cuando Patsy se levanta inesperadamente y le dice que irá al tocador, pero al hacer eso, tropieza con un hombre que llevaba dos copas en las manos, y que, con el choque, derrama el líquido de éstas en el hermoso vestido de ella.

-Pero qué... ¡Fíjese por dónde camina! ¿Está usted ciego o qué le pasa?!

Al voltear Patsy y ver a aquel hombre se disgusta aún más, y éste también alza la voz...

- ¿Otra vez usted señorita? ¿Ahora no ve por dónde camina?

-Miles de personas que viven en esta ciudad, y me lo encuentro a usted en dos ocasiones el mismo día. ¡Esto sí que es de muy mala suerte!

Gritó Patsy.

- ¿Ya vio lo que hizo con mi vestido nuevo? ¿Está ciego o qué?

-Señorita, con todo respeto, usted se levantó sin fijarse.

Ah, pero olvidaba que usted es su alteza y jamás es responsable de nada.

Paco se levanta disgustado.

-Mire señor...

Apenas iba a responder Patsy, cuando una señorita muy linda y sonriente se acercó...

- ¿Qué sucede Diego... ¿Todo está bien?

-Sí princesita, no sucede nada, vámonos.

Diego toma de la mano a la chica y comienza a caminar. Se disculpa con Patsy, pero con una sonrisita burlona.

- ¿Has visto Paco? Gente así, sin educación, no deberían permitirles la entrada a estos lugares. Vámonos también nosotros, ya no quiero seguir aquí.

A la mañana siguiente, Carlos, quien iba a bordo de un avión privado, observaba el azul del cielo mientras pensaba...

-"Por fin voy a tenerte entre mis brazos mi amor. Sé que tal vez tendremos algunas discusiones con la familia por cómo hemos hecho las cosas, pero todo saldrá bien porque nuestro amor es limpio y puro.

En eso, una llamada interrumpe sus pensamientos.

-Hola mi querido amigo... ¿Ya estás en México? Qué bien, eso me alegra mucho pues yo ya casi llego. Y sí, se adelantó mi viaje y no avisé a nadie de mi llegada repentina.

¿Entonces sí podrás acompañarme a pedir la mano de mi novia hoy por la noche? ¡Perfecto! Sí, allá nos vemos, dile por favor a mi tía Fabi que te pase bien la dirección.

Gracias por acompañarme en esto tan importante en mi vida.

Y cortó la llamada con una sonrisa de felicidad en el rostro.

En ese mismo momento, el magnate más rico y poderoso de todo México, entra a su oficina decorada delicada y elegantemente.

Director ejecutivo, un CEO tan distinguido y elegantemente vestido, máxima autoridad en la gestión y dirección administrativa de su empresa... Diego Cisneros.

Y ahí, sentada en uno de los sillones elegantes, lo espera una linda chica, que, al verlo, corre a sus brazos.

-Diego, me quedé preocupada anoche por ti, me dejaste en casa como molesto. ¿Ya estás bien?

-Sí princesita, fue el incidente con esa muchacha engreída, pero ya pasó. ¿Qué haces aquí?

-Vine a recordarte que hoy cenarás conmigo y con Pili... ¿No lo has olvidado verdad?

-No lo olvidé, pero voy a disculparme con ustedes porque salió un compromiso con el cual no contaba.

-Ay Diego ¿Pero por qué?

-Pero mañana las invito a pasear todo el día. ¿Qué dices?

- ¡Acepto!

Casi gritando dijo Melissa, y se arrojó a los brazos de él.

Adolfo y René conversaban algo preocupados en la oficina de la dirección de su enorme empresa.

-Creo que algo anda mal aquí Adolfo.

Comenta René.

-Los números no me cuadran, alguien está haciendo mal uso de la información, pero quien, nadie tiene acceso a todo esto.

Adolfo se talla la cara, y le comenta a su amigo.

-Tenemos que hablar muy seriamente con Daniel, como él es el ingeniero encargado de todo esto, debe indagar quien se infiltró en alguna de las computadoras, porque sólo así pudieron haber sabido de todo el manejo, de las entradas y salidas de las máquinas.

-Y sí, pero hoy no está en la oficina, recuerda que salió hacia Monterrey a hacer algunas diligencias.

-Bueno, tendremos que esperar, justo se atraviesa el fin de semana, y esto del compromiso de nuestros hijos también me tiene como estresado.

-No hay qué preocuparnos de más, encontraremos el error y todo saldrá bien.

Si quieres mañana, aunque sea sábado, nos vemos aquí temprano.

-Sí René, será lo mejor, y hasta el domingo trabajaremos si es preciso.

Y mientras, en la mansión De la Garza todo era un alboroto.

-Oye nana...

Pregunta Angie...

- ¿Pues por qué tanto misterio? ¿Por qué tanta formalidad en una cena familiar?

-No lo sé mi niña, tus papás no han querido decirme nada, sólo me encargaron que la cena estuviera lista y que se hiciera de más.

-Pero si sólo estaremos las tres y mis papás, no le veo el caso.

-Tal vez a última hora vengan tus tíos René y Fabi, eso es lo que yo creo.

-Pues ve tú a saber.

Bueno, voy a mi habitación.

Angie sube la escalera y Patsy la baja.

-Y tú qué... ¿Por qué tan contenta?

- ¿Y tú por qué tan enojada?

Responde Patsy.

-Caray Nana... ¿A ésta qué le pasa?

-No lo sé hija, es evidente que se siente fuera de lugar, es tan diferente a ti y a Sofí y a Rita. Las cuatro son distintas, pero Sofí, Rita y tú tienen buen carácter y son alegres, y mi Angie siempre seria y enojada. Tus papás las tratan igual, con mucho amor a todas, al igual yo. No sé qué le sucede.

Mientras Modesta decía todo esto, Patsy parecía en otro mundo y no dejaba de sonreír.

-Tú sabes algo... ¿Verdad? Tú sabes qué es lo que traen tus papás entre manos.

Patsy la tomó de la mano y la condujo a otra habitación y habló con voz muy baja...

-Nanita siií, te lo voy a decir, pero a nadie le comentes nada.

-Sí sí dime, no diré nada.

-Nanita... ¡Voy a casarme con Carlitos! Esta noche mis papás lo comentarán a tí y a mis hermanas e inclusive a mí, porque Carlitos se lo dijo a René y Fabi y por eso llegará mañana, para hacer oficial el compromiso.

-Pero... ¿Qué?... ¿Es verdad todo esto? ¡No me lo puedo creer mi niña hermosa! Tanto que has esperado este momento y se hace realidad.

Carlota abraza a Patsy emocionada y con mucho amor.

-Te felicito mi querida niña, con razón no dejas de sonreír.

-Si nanita, soy tan feliz. Carlitos y yo nos amamos desde niños y por fin haremos una vida juntos.

Lee la historia completa ahora
Apoya al autor e inspíralo a crear más historias increíbles en Moboreader
Desbloquear todos los capítulos

YO COMPRO ESA MUJER.

Capítulo 3
Capítulos
Personalizar
Siguiente capítulo