Logo
Seducida por mi personaje
Seducida por mi personaje

Seducida por mi personaje

87 Capítulos
Completadas
En la novela Seducida por mi personaje, una escritora enfrenta el misterio de ver a su protagonista cobrar vida. Al leer este romance novel, descubrirás si podrá resistir la pasión de su creación más tóxica. Una de las mejores romance stories donde la ficción y la realidad se cruzan.

Resumen de Seducida por mi personaje

Como escritora, es común enamorarse de las propias creaciones, pero ¿qué ocurre cuando la ficción cobra vida? Mi existencia rutinaria cambió drásticamente una mañana, mientras observaba una mudanza desde mi terraza. Allí apareció él: la encarnación real de mi personaje más tóxico. Incapaz de resistirme, me dejé arrastrar por una pasión peligrosa fuera de las páginas. Esta es la historia de cómo fui seducida por mi propia obra en el mundo real.
Leer más

Capítulo 1 de Seducida por mi personaje

Para un día libre que tenía desde hacía dos semanas de intenso trabajo, se vió interrumpido por el sonido de mi móvil y de algunas otras cosas ajenas a mi control.

— ¿Estás muriendo?, Solo eso sería una buena justificación para que interrumpas mi sueño Letty.

¿Que quieres tía?

Mi mejor amiga y jefa, me llamaba a las ocho de la mañana del único día que había podido colar en mi incómoda agenda, para tomar un respiro.

— Cuánto amor me tienes... Pero no importa, yo que te quiero más, te llamo para decirte que o traes tu culo aquí en un par de horas, o Robert te despide.

Robert era el dueño de la editorial en la que trabajaba. Este, a pesar de haber estudiado juntos y de ser una de sus mejores editoras, era súper exigente. Los millones de su cuenta se lo permitían. Además de ser el jefe,claro.

— ¿Que quiere ahora? Quedamos en que me daría este día para descansar, voy a perder los ojos de tanto leer. Se me van a desprender las retinas por el estrés. — le digo dentro de un audible y maleducado bostezo.

— Hey, no seas dramática, el cliente se adelantó y quiere ver su libro y tu edición hoy mismo. Así que ya estás lavando tu apestosamente sexy cuerpo y sales para acá. Alicia no encuentra tus últimos apuntes... la muy torpe.

— Vale, en dos horas estaré allí, dile a Ali que está en mi escritorio bajo llave. Que yo lo busco cuando llegue y que prepare varios litros de café para que no me duerma encima del cliente y nos echen a todas.

Se ríe, la maldita... me echan a perder el día y la tía se ríe.

Pues nada, a pesar de tener una familia económicamente cómoda, había ido por libre y decidí estudiar y trabajar para vivir al margen del dinero de mis padres.

No se debe triunfar en la vida, recostado a la cuenta bancaria de papi.

Hacia nueve años me había ido de casa a estudiar literatura. Pasé toda mi época universitaria en una deprimente habitación del campus de mi universidad; pero complementé mis carencias económicas con riquezas espirituales.

Mis más grandes amigos los obtuve allí, algún que otro amor también y definitivamente, mis mejores historias las escribí allí.

Ahora vivía en un lujoso apartamento que pagaba con mi trabajo, pero que mi padre me había regalado cuando me gradué, para sentir que era autosuficiente, le depositaba cada mes el dinero justo para pagar mi casa por mi misma, siempre dejando una suma para gastos del hogar y personales.

Para caprichos ya no me daba mucho, la verdad.

Despegando mi cuerpo con trabajo de mis espectaculares sábanas, me dirijo a la ducha, aseo toda mi anatomía y con un albornoz y nada debajo salgo a mi cocina a preparar el maldito café.

La máquina me odiaba, no había manera de que consiguiera hacer alguno verdaderamente bueno.

Pero era lo que había, o me tomaba mi intento de café antes de salir a la calle, o mi día empeoraba por segundos. Era un misterio pero una realidad.

Cómo si mi día, no pudiera ir a peor, siento un jaleo abajo y como la curiosa que soy, salgo con mi café a la terraza y madre mía, la impresión que me llevé.

Un tremendo hombre de escándalo dirigía la mudanza que se adivinaba, se estaba llevando a cabo.

El tipo de cabello castaño, tan claro que resaltaba mas todavía los tremendos ojos verdes que tenía. La vista desde mi primer piso era divina.

El susodicho llevaba un jean roto y una camisa blanca abierta, por encima de una camiseta negra que le quedaba de miedo.

De un momento a otro me pilló mirándolo, me guiñó un ojo verde de los suyos y lo saludé con pena, llevándome mi taza de café a la boca para disimular.

De pronto lo veo sonreír, y enseñándome toda su blanca dentadura me señala y sin perder tiempo me miro buscando el objeto de su diversión.

Se me había salido un pecho del albornoz...

¡Dios que vergüenza!

Rápido lo coloqué en su sitio y sin poder volver a mirar al chico, que esperaba, fuera de la mudanza y no lo volviera a ver nunca más, entré en casa y cerré mi balcón y las cortinas.

Este día, ya empezaba mal.

Tratando de olvidar mi vergonzoso momento al aire libre, me preparo algo simple para desayunar mientras saco mi ropa del closet, para salir a trabajar, ya vería por dónde porque no pensaba cruzarme con el sexy camionero de la mudanza.

De pronto como si todo no pudiera ir a peor, siento un estruendo justo encima de mi cabeza, que salté y grité del miedo a que mi nuevo vecino fuera a atravesar su piso y mi techo y cayera sobre mí.

Que maldito día estaba recién comenzando.

Peino mi cabello castaño y lo dejo suelto, amo llevar el pelo suelto y justo cuando me estoy maquillando tocan el timbre de mi casa. Lanzo el lápiz de ojo con furia sobre la encimera del baño y voy para la puerta.

Menuda impresión por segunda vez en el día me llevo cuando abro y delante tengo al sexy camionero está vez, solo en su jean.

Que bueno está el maldito, pienso, menudo cuerpo se gasta el tío.

Si me tropezara contra un abdominal de esos seguro me fracturaba algo.

— Perdón vecina, no quería agitarla— que voz, dios de mi vida, pero...¿Que es esto?

Recién me daba cuenta que era la descripción exacta de uno de los personajes de la historia que recién acababa de publicar bajo un pseudónimo y en una editorial que no era la mía.

Pero es que era idéntico a mi chico, bueno idéntico físicamente, espero. Porque mi personaje es un psicópata que acosa su víctima y luego la mata. Espero que solo se parezca físicamente.

— ¿Acaso me veo agitada? — pregunté cerrando bien mi albornoz y obligando a mi entretenida mente a salir del trance.

— Un poco tarde para hacer eso, guapa— dijo dándome una cercana vista de sus perfectos dientes.

— ¿ Hacer que? — aguantaba la puerta con una mano y con la otra mi escasa ropa.

— Se te va a cortar la circulación de los dedos, de tanto apretar, si ya me diste una exquisita vista. No te cortes ahora.

— ¡Serás grosero!...

— Es cierto, me disculpo. Es que...

Levantó las manos en señal de paz, pero se mordió los labios con la vista fija en mi escondido pecho.

— ¿Me vas a decir de una vez, que quieres? Estoy algo apurada.

— Es una pena, pensé que podrías darme la bienvenida ofreciéndome un café. Me siento la presión algo baja.

Apoyó sus dos palmas en los marcos de mi puerta y sus abdominales se contrajeron gloriosamente. Menudo cuerpazo tenía el hombre.

— Pues hay más puertas en el edificio, seguro con tu atuendo más de una te ayudará con la presión.

Maldición. ¿Por qué había dicho eso? Su amplia sonrisa me dijo que le había encantado mi discurso. ¿Por qué no podía cerrar la maldita boca nunca? ¿Quien demonios se había robado mi filtro?

— A pesar de que me encanta que te guste mi cuerpo, me disculpo por mi atuendo— hizo comillas con sus dedos— no quiero causar mala impresión a mi vecina el primer día. Venía a disculparme por el estruendo de hace un minuto. Mi cama se resbaló y termino dando un tremendo golpe. Por eso bajé rápido, con tan poca ropa a verificar que no haya dañado tu techo.

La que me faltaba, encima de haberme visto un seno, y de ser idéntico a un personaje que mi pervertida mente creó, ahora era mi vecino y dormiría justo encima de mí.

— Bastante sonó, pero tranquilo que todo está bien. Solo aprovecho para pedir si eres tan amable, evites los golpes a tu cama. Estás justo encima de mí.

— ¡Oh nena! Me encantaría estar encima de tí. Pero ya solo de saber dónde duermes, me hará imaginarlo a gusto.

— Pero bueno... ¿Cómo puedes ser tan atrevido? ¿Sabes tú si estoy casada?¿Y si sale mi marido y te parte la cara?

Su sonrisa no se borraba, yo indignada y el divertido.

— Creeme cariño, sé más de lo que te gustaría.

Y así, sin más, se largó.

Antes, me lanzó un beso; pero no me dió tiempo de averiguar, que fué lo que quizo decir.

El día se presentaba de lujo.

Muy molesta, me vestí.

Me decidí por una camiseta de cuello alto, chaqueta y pantalón para evitar futuros posibles accidentes como el de esta mañana. Una cartera llena de todo lo que pudiera necesitar, dado el tremendo mal augurio que precedía mi día y salí a la editorial.

Cómo quedaba cerca de mi casa, llegué enseguida y caminando. No me arriesgaría a tomar el coche hoy, igual atropellaba a otro sexy personaje.

— Buen día Gastón, me alegro de verte.— le digo al guardia de la puerta, era mayor ya y había estado enfermo.

— Buenos días señorita Nicole.

Seguí saludando a todos los que iba encontrando según avanzaba a mi oficina.

Una vez allí dejé todo, tomé el documento de los apuntes para el cliente y me dirigí a la oficina de Robert.

— Buenos días, ¿Se puede?

No esperé que me dejaran pasar, si ya me habían llamado y en quince minutos estaría aquí el cliente, pues era obvio que podía pasar.

— Que bueno que llegas Nikky, que pesado está Robert, dile que todo va a ir bien. — me besa mi amiga, y mi otro jefe me repasa con la vista. Su descaro no cambiaba.

— Muy guapa muñeca, tú sí que sabes impresionar a los clientes.

— No te hagas el gracioso Robert, sabes que no lo soporto.

— Venga Nikky, hubo una época en la que te encantaba. — que molesto es con eso siempre.

— Si Robert, tu lo has dicho, hubo... Y justamente dejó de haberla, por lo mujeriego que eres y que siempre has sido y porque eres mi jefe, mi amigo y nada más.

— Amo estos momentos entre ustedes, me siento tan ignorada que da gusto. Cabrones...

Mi amiga, era única, le encantaba que le diera raspes a Robert. Me usaba para eso, y es que él también, me lo ponía a huevo.

Tuvimos una historia en la universidad, pero el es un mujeriego irremediable, y yo ya pasó de esos hombres. Ahora mismo solo quiero vivir mi vida y crear mi futuro, sola.

Ya habrá tiempo para buscar pareja. Si es que existe alguien que cumpla un mínimo de mis expectativas. Soy un poco tiquismiquis en ese sentido.

— Bueno, ya que no te puedo convencer de volver a jugar en mi liga, podemos entrar en materia.

— Estás plasta hoy...

Le dice Letty y nos sentamos al frente de el, acomodó sus piernas sobre el buró y nos hizo señas para que presentaramos todo lo que teníamos listo para el cliente.

Diez minutos después, con un café en mi mano y los documentos en la otra, escoltada por Robert y Letty, entramos a la sala de reuniones.

El bendito cliente llegaría mañana, pero se adelantó pues según él, debía viajar.

Era un niño mimado de su papi, que como ya no sabía que hacer con su dinero decidió escribir un libro sobre temas empresariales, según su visión, sería una especie de guía para quienes quisieran emprender negocios tan fructíferos como los suyos.

¡Cómo si la gente de clase baja pudiera montar conglomerados leyendo un libro!

Pero como mi trabajo era editar lo que escribían otros, yo me dediqué a lo mío y ahora debía exponer mis decisiones para los ajustes que le había hecho a su libro.

— Espero que no sea demasiado egocéntrico, porque la verdad he trabajado mucho en su libro. No me gustaría que un malcriado viniera a tirar por el balcón mi trabajo.

La mirada de Letty me indicó que cerrara la boca.

Lo que cerré fueron mis ojos, como todo el maldito día, otra cosa me salía mal.

Sabía sin girarme que el cliente estaba detrás de mí, oyendo todo lo que había acabado de soltar por la boca. Definitivamente yo no sabía callarme, era una facultad que dios me negó.

— Haré mi mayor esfuerzo, señorita, para no lanzar por mi balcón su trabajo, hoy he visto demasiadas cosas por los balcones como para sumar mi libro también.

Me giré despacio, enderezando mi cuerpo que estaba inclinado sobre la mesa acomodando las cosas y cuando nuestros ojos hicieron contacto, su maldita bendita sonrisa se ensanchó.

— ¡No puede ser!— dije.

Tierra trágame ahora mismo y no me escupas jamás.

Mi maldito vecino, el puñetero estaba ahí, fabuloso, metido en un traje negro que le quedaba incluso mejor que los anteriores atuendos que le había visto en el transcurso de la mañana.

¿Dios, por qué me castigas?

Encima que me lo mandas para torturarme, lo creaste a imagen y semejanza de mi más oscuro y sexy personaje ficticio.

Pero este que me sonríe con sorna, es de verdad...

Continuar leyendo
Seleccionar capítulo
CH. 1CH. 2CH. 3
CH. 4
CH. 5
CH. 6
CH. 7
Todo
Lee la novela completa en
moboreader
Ya disponible para lectura gratuita

Te puede gustar

Aprobó El Examen Sentada En Mis Piernas
Aprobó El Examen Sentada En Mis Piernas
Descubre Aprobó El Examen Sentada En Mis Piernas, una novela moderna y juvenil donde la presión académica desata una intensa tensión. Al estudiar juntos de forma muy cercana, dos estudiantes desafiarán sus propios límites. Disfruta esta adictiva novela romántica en nuestra plataforma de novela web.
Átame
Átame
En Átame, Bethany escapa de un destino cruel aceptando la propuesta de Alexandro DiLucca. Esta novela de romance y misterio narra cómo una apuesta en Montecarlo la lleva al castillo del Duque, donde secretos del ducado y una pasión real definen esta historia en nuestra web novel.
Chantaje y
Chantaje y
En Chantaje y, Caroline Parker hereda un imperio legal tras la tragedia. Al dirigir Parker Williams Associates, esta historia de romance y mystery enfrenta a la abogada con Trenton, su pasado universitario. Una de las mejores billionaire romance novels sobre ambición y justicia criminal.
Estrenando Cuñadita
Estrenando Cuñadita
Descubre Estrenando Cuñadita, una intensa novela de romance y drama juvenil. La llegada de una joven cuñada a casa desata una atracción prohibida que desafía los límites familiares. Lee esta cautivadora novela moderna en nuestra plataforma de lectura y disfruta de las mejores historias de romance.
Las Dos Caras del amor
Las Dos Caras del amor
En Las Dos Caras del amor, una intensa novela de romance y mafia, Kyle Duncan debe elegir entre dos hermanas. Tras un pacto con un criminal, Evelin se une a un operativo policial para salvar a su familia. Lee esta historia de acción en nuestra plataforma de web novels free y ficción books.
Llegaste a mi vida
Llegaste a mi vida
En Llegaste a mi vida, Fátima Brawn sobrevive a un matrimonio forzado con el frío Albert Smith. Tras dos años de desprecio en esta modern novel, ella decide recuperar su libertad entregando el divorcio. Una lectura clave entre los billionaire romance books de esta webnovel.

Últimos lanzamientos de novelas web

Popular en MiniShort

Donde el Amor Nos Lleve
Donde el Amor Nos Lleve
Marco ha amado en silencio a Clara y, para estar cerca de ella, aceptó un matrimonio de conveniencia. Lo que comenzó como un acuerdo, pronto se transformó en un amor profundo. Al descubrir las mentiras de su rival, Marco se convirtió en su protector, dispuesto a luchar por ella. Tras un malentendido, Clara decide divorciarse, pero Marco, lleno de amor, le revela la verdad. Al final, su relación se fortalece, ya que el amor que comparten se convierte en el lazo irrompible que los une para siempre.
El amo de casa y rey del juego
El amo de casa y rey del juego
El magnate del juego Lázaro Ferrer, para cumplir la promesa hecha a su maestro, protegió en el anonimato a su hija Isabela Duarte durante tres años, soportando burlas y desprecios. Faltando solo tres días para que se cumpliera el plazo de tres años, desbarató un fraude orquestado contra la familia Duarte y luego se marchó sin hacer ruido. Fue entonces cuando Isabela, presa del pánico, comenzó a buscarlo desesperadamente por todas partes.
El jefe que fue mi ex
El jefe que fue mi ex
Andrea Escobar descubre que su nuevo jefe es Alberto Bravo, el exnovio que dejó hace cuatro años. Intentando evitarlo, se ve arrastrada a constantes enfrentamientos que reavivan su antiguo amor. Entre malentendidos y secretos del pasado, deberán superar obstáculos y reencontrarse para recuperar lo que una vez perdieron.
¡Mamá, no huyas! Soy tu lobito
¡Mamá, no huyas! Soy tu lobito
Rosa Torres, una joven universitaria, entró accidentalmente en un castillo en la Montaña Yerma y pasó la noche con un misterioso Alfa, quien la marcó con su olor. Al día siguiente, en el hospital, le dijeron que estaba embarazada de tres meses. Antes de que pudiera asimilarlo, su vientre creció de repente, y en cuestión de un día Rosa pasó de ser estudiante a madre soltera. Abandonada por la familia Torres, dejó secretamente a su bebé con Miguel Ruiz. Un año después, al empezar a trabajar en el Grupo Quispe, un niño que decía tener solo un año de edad la llamó mamá y afirmó que su padre era el poderoso Sr. Ruiz. Lo más sorprendente fue que el pequeño reveló que él y su padre eran lobos de la montaña...
Mamá, ¿podrías amarme una vez?
Mamá, ¿podrías amarme una vez?
La vida de Emilio Gómez parece perfecta: tiene una hermosa esposa y una hija encantadora. El amor que siente por su esposa es profundo y, a pesar de ser el CEO de Corporación Gómez, siempre prioriza cuidar a su hija, Liliana. Aunque Liliana pasa poco tiempo con su madre, se siente orgullosa por la exitosa carrera de su madre. Sin embargo, todo cambia cuando Liliana cae gravemente enferma. En un giro impactante, su madre decide abandonarla para cuidar al hijo de su exnovio.
Entre sombras y mentiras (Doblado)
Entre sombras y mentiras (Doblado)
Victoria García, considerada de mala suerte y criada en el campo, se casa tres años como sustituta de su gemela Valeria, que huyó de un matrimonio arreglado. Su esposo, Iván Fernández, está enamorado de otra mujer. Durante el matrimonio, Victoria enfrenta indiferencia, maltratos y humillaciones, pero se consuela con la promesa de libertad y cuatro millones de dólares. Cumplido el acuerdo, desaparece para empezar una nueva vida.