Capítulo 1

Cuando mi compañero Alfa, Logan, notó que no había enviado ni una sola solicitud de gastos en tres días, se puso en contacto conmigo por iniciativa propia por primera vez en la vida.

—Cariño, ya aprobé la siguiente fase de la sanación de tu loba. ¿Ves? Siempre y cuando te comportes, tendrás todo lo que quieras.

Su tono seguía siendo muy afectuoso, como si en verdad fuera un buen Alfa muy preocupado por su compañera.

Pero él no sabía que, mientras ese “Cariño” aparecía en la pantalla de mi celular, yo ya había terminado de redactar el acuerdo de ruptura del vínculo de pareja.

Antes de irme, lo único que podía llevarme conmigo era la vieja camiseta que llevaba puesta cuando él me marcó.

Nadie creería jamás que la amada Luna de la Manada Blackmoon, en los tres años transcurridos desde nuestra ceremonia de unión, ni siquiera pudo reunir cinco vestidos decentes que fueran suyos.

Cada gasto del hogar que realizaba debía ser aprobado mediante el sello de la Luna, el símbolo mismo de mi poder.

—Sienna, llevar las cuentas es demasiado cansado. Te agotará. Deja que Chloe se encargue del trabajo tedioso con el sello. Todo lo que tienes que hacer es ser hermosa, solo sé mi Luna perfecta.

Y así, el sello de la Luna, que debería haber sido mío, se convirtió en algo por lo que tenía que rogarle a Chloe, la asistente del Alfa que supuestamente estaba encargándose del trabajo tedioso por mí.

Hace tres días, mi loba estaba al borde del colapso. Lloré y le supliqué por los doscientos mil dólares necesarios para una intervención de emergencia.

Pero Chloe retuvo el sello a propósito y retrasó la aprobación diciendo que no se había seguido el proceso adecuado.

Mi loba, que ya estaba por desvanecerse, se sumió en un silencio en las profundidades de mi alma.

Y de la misma manera, la relación con este Alfa también murió.

Cuando mi compañero Alfa, Logan, notó que no había enviado ni una sola solicitud de gastos en tres días, se puso en contacto conmigo por iniciativa propia por primera vez en la vida.

—Cariño, ya aprobé la siguiente fase de la sanación de tu loba. ¿Ves? Siempre y cuando te comportes, tendrás todo lo que quieras.

Él creía que yo había aprendido a ser una Luna sumisa y callada. Su voz suave se escuchó en el mensaje de voz, como una palmadita verbal en la cabeza para una mascota que se porta bien.

—Sé que los Omega son naturalmente frágiles y sensibles, y que no están acostumbrados a las responsabilidades y reglas que conlleva ser la pareja de un Alfa. Solo hago esto para ayudarte a crear buenos hábitos. Por nuestro futuro.

Su tono seguía siendo muy afectuoso, como si en verdad fuera un buen Alfa muy preocupado por su compañera.

Pero él no sabía que, mientras ese “Cariño” aparecía en la pantalla de mi celular, yo ya había terminado de redactar el acuerdo de ruptura del vínculo de pareja.

Antes de irme, lo único que podía llevarme conmigo era la vieja camiseta que llevaba puesta cuando él me marcó.

Nadie creería jamás que la amada Luna de la Manada Blackmoon, en los tres años transcurridos desde nuestra ceremonia de unión, ni siquiera pudo reunir cinco vestidos decentes que fueran suyos.

Cada gasto del hogar que realizaba debía ser aprobado mediante el sello de la Luna, el símbolo mismo de mi poder.

—Sienna, llevar las cuentas es demasiado cansado. Te agotará. Deja que Chloe se encargue del trabajo tedioso con el sello. Todo lo que tienes que hacer es ser hermosa, solo sé mi Luna perfecta.

Y así, el sello de la Luna, que debería haber sido mío, se convirtió en algo por lo que tenía que rogarle a Chloe, la asistente del Alfa que supuestamente estaba encargándose del trabajo tedioso por mí.

Hace tres días, mi loba estaba al borde del colapso. Lloré y le supliqué por los doscientos mil dólares necesarios para una intervención de emergencia.

Pero Chloe retuvo el sello a propósito y retrasó la aprobación diciendo que no se había seguido el proceso adecuado.

Mi loba, que ya estaba por desvanecerse, se sumió en un silencio en las profundidades de mi alma.

Logan no sabía que toleré su indiferencia y sus humillaciones durante tres años porque realmente lo amaba. Me quedé por él y confié en que sanaría a mi loba. Pero ahora, ambas razones estaban muertas. Mi loba murió.

Y de la misma manera, la relación con este Alfa también murió.

***

Cuando salí de la sala de exámenes en el centro de curación, las palabras serenas del sanador aún resonaban en mis oídos:

—Ya perdiste el mejor momento para el tratamiento. Tu loba no puede ser sanada. No es necesario que regreses.

Mi corazón se quedó en silencio, hundiéndose en el mismo abismo que mi loba. Cuando llegué a la oficina del penthouse de Logan, él estaba ocupado firmando un documento para Chloe. Cuando le propuse romper el vínculo de pareja, ni siquiera levantó la mirada; solo se rio.

—¿Otra rabieta? ¿Estás molesta porque anoche no fui a cenar contigo? —preguntó él—. Sienna, no hagas bromas así. No tiene gracia.

Bajé la mirada, reprimiendo el dolor en mi corazón, y dije con firmeza:

—Logan, no estoy bromeando. Quiero que rompamos nuestro vínculo de pareja.

Hasta ese momento, Logan levantó la mirada hacia mí. Rodeó su escritorio y caminó hacia donde yo estaba, intentando tomar mi mano con delicadeza, pero me aparté. Su mano quedó en el aire y frunció el ceño por un segundo, antes de responder.

—Sé que estás molesta por la interrupción de tu tratamiento —dijo él—. Pero fue para ayudarte a terminar con tu dependencia a los medicamentos. Lo hice por tu salud. Chloe solo seguía mis órdenes al pie de la letra. ¿Cómo pudiste hacer un escándalo en el salón del consejo y gritarle? Ayer te devolví el acceso a los fondos. Cariño, mi tiempo es valioso. Tengo toda una manada que dirigir. Deja de hacerme perder el tiempo consintiéndote, ¿bueno?

Antes de que pudiera responder, miró su reloj.

—Tengo una reunión. Te traeré tu pastel favorito esta noche. Sé una buena niña y espérame en casa.

Él estaba seguro de que yo no podía dejarlo, y convencido de que, si me ofrecía el más mínimo gesto de dulzura, yo inclinaría la cabeza con gratitud.

Después de todo, en el pasado, incluso cuando me dejó bajo un aguacero para ir a recoger a Chloe, bastaba con una simple explicación como “Ella es como una hermana para mí” para que yo misma me secara las lágrimas.

Pero ahora ya no me gustaba el pastel. Y que el tratamiento se hubiera restablecido o no, ya no importaba. Si Logan hubiera respondido a mi llamada en medio de su maldita reunión hace tres días, quizá todavía sería una tonta viviendo en un sueño. En aquel entonces le supliqué, le rogué que no colgara, que solo escuchara mi última frase.

Pero mi voz no fue rival para la voz melosa de Chloe que se escuchaba de fondo:

—Alfa, ¿cree que la Luna me malinterpretó? Solo le recordaba que la cantidad es demasiado grande. No me atrevería a aprobarlo sin un desglose detallado. Si la Luna realmente lo necesita con urgencia, estaría dispuesta a aprobarlo aunque rompa las reglas, pero me temo que, si los sabios del consejo investigan después, podría manchar su reputación, Alfa... Por eso fui un poco más estricta con la aprobación, para que la Luna pueda desarrollar los buenos hábitos que corresponden a la Manada Blackmoon.

Al escuchar esto, Logan quedó convencido, olvidando mis súplicas.

—Sienna, ¿ves? Chloe es muy considerada, siempre piensa en mí —me dijo—. ¿Por qué no aprendes de ella? Deja de ser tan impulsiva e indisciplinada. Hazle caso a Chloe. Organiza el desglose de gastos y luego hablamos.

Siempre era lo mismo cada vez que lo necesitaba para cualquier cosa.

—Estoy inspeccionando el territorio, habla con Chloe si necesitas algo.

—Sigue las instrucciones de Chloe.

—Haz lo que Chloe te diga.

Yo era su Luna, la supuesta matriarca de esta manada, y sin embargo no tenía dignidad. Y no solo para las salidas normales; incluso para las galas sociales a las que una Luna debía asistir, o para los ritos de sacrificio donde debía estar a su lado, tenía que solicitarle un vestido y joyas a su asistente.

Y cada vez, Chloe sonreía dulcemente mientras rechazaba mis peticiones con naturalidad.

—Luna, este vestido no es del color favorito del Alfa, y este collar de rubíes es impropio de su estatus. Por favor, vuelva a redactar la solicitud. Oh, Luna, envió la solicitud demasiado tarde. Los vestidos de diseñador ya se agotaron. ¿Qué tal si usa este de la temporada pasada? De todos modos, usted es una belleza natural, al Alfa no le importará. Luna, ¿por qué siempre es así? Solo mire la lista que escribió. ¿No le dije que me la enviara para poner el sello solo después de asegurarse de que no hubiera problemas?

Siempre alargaba las cosas hasta el último segundo posible, disfrutando al verme de pie, incómoda, junto a Logan, el deslumbrante Alfa, mientras yo usaba un vestido mal ajustado y pasado de moda.

Y él me rodeaba la cintura con el brazo con delicadeza, susurrándome al oído:

—Sienna, ¿por qué te pusiste ese otra vez? No me importa que seas frugal, pero no avergüences el nombre de los Blackmoon. Ni siquiera puedes encargarte de algo tan sencillo. Todavía necesitas que Chloe te solucione las cosas. ¿Cuándo vas a madurar?

La única razón por la que no podía encargarme de esas “tareas sencillas” era enteramente por culpa de la “buena asistente” de Logan. Pero él no podía verlo, y tampoco le importaba. Del mismo modo que sabía que mi loba estaba extremadamente inestable, que no se podía interrumpir la medicación y que el tratamiento no podía retrasarse. Aun así, me decía, como si nada, que fuera a buscar a Chloe.

Capítulo 2

Obtener los fondos para el tratamiento de parte de Chloe era más difícil que arrebatarle la comida de las fauces a un Alfa rabioso.

—¿Qué estabilizador del espíritu del lobo cuesta doscientos mil dólares? Luna, no te estás inventando una excusa para conseguir algo de dinero extra, ¿verdad? Doscientos mil dólares no es una suma pequeña. Luna, ¿podrías proporcionar un plan de tratamiento detallado antes de que lo apruebe con el sello? Por ahora, tendré que rechazar esto.

Le expliqué que se trataba de una intervención de energía de piedra lunar de emergencia y que el plan detallado solo podría definirse una vez que mi loba se hubiera estabilizado.

Chloe se acarició el mentón con los dedos pintados de rojo sangre, fingiendo que de pronto comprendía la situación.

—Ah, ya veo. Mi loba es fuerte por naturaleza, así que nunca he necesitado nada de este tratamiento. No estoy familiarizada con estas cosas. Sin embargo, los procedimientos de aprobación financiera de la manada son muy estrictos. Es fácil aprovecharse de este tipo de situaciones. ¿Qué te parece esto? Haz que la Sacerdotisa de la Luna emita un certificado para la intervención de emergencia y entonces lo aprobaré.

Luego entrecerró los ojos.

—Por otra parte, incluso la Sacerdotisa de la Luna podría ser sobornada. No dudo de ti, solo tengo el deber de proteger la reputación del Alfa. ¿Por qué no adjuntas también el reglamento médico de la manada como prueba?

Y así, Chloe lo retrasó una y otra vez, hasta que el periodo más crítico para la curación de mi loba se cerró.

Para cuando obtuve el dinero a través de las cuentas de banco, incluso el sanador más brillante de la manada no pudo hacer más que rechazar tratarme con pesar.

En ese momento, un odio infinito se entrelazó con una agonía que me desgarraba el alma.

Sabía que este era el final.

Sentía que me estaba ahogando. Mi loba soltó un último lamento fúnebre desde las profundidades de mi conciencia y luego se disipó.

Este vínculo de pareja ya no era una conexión sagrada que salvaba vidas, sino una jaula que me mantenía prisionera.

Una vez que tuve claro lo que debía hacer a continuación, sentí una ligereza repentina, como si el peso de la dominancia del Alfa que me había agobiado durante tantos años se hubiera desvanecido.

Por eso, cuando me encontré con la provocadora publicación de Chloe en la red interna de la manada, no sentí nada.

La foto mostraba a Logan, con sus manos sobre las de ella, enseñándole a pelear.

Estaba lo suficientemente tranquila como para guardar una captura de pantalla y luego le di un “me gusta” sin ganas.

Cuando se trataba de Chloe, las respuestas de Logan siempre eran rápidas.

Logan: “Sienna, ¿por qué le estás dando 'me gusta' a publicaciones al azar otra vez? Eso solo fue un entrenamiento. No te obsesiones”.

Logan: “Sabes que eres la única en mi corazón. Chloe es como mi mano derecha. Es como una hermana para mí”.

Envió otro mensaje.

Logan: “Ya que le diste 'me gusta', quitarlo ahora solo te hará ver mezquina. Todo el mundo está mirando”.

Logan: “Pórtate bien. Deja un comentario elogiando a Chloe. Es una oportunidad para mostrar tu gracia como Luna y me ayuda a mantener mi imagen. Siempre eres tan comprensiva, ¿verdad?”

No iba a molestarme en responder.

Pero después de pensarlo bien, no pude tragarme el amargo resentimiento que sentía en el corazón.

Así que hice lo que Logan me pidió.

Sienna: “La asistente Chloe en realidad es la mejor 'hermana'. No solo ayuda al Alfa con su trabajo, sino también con su vida personal. Teniendo el sello de la Luna, cuidando de mi Alfa... es tan dedicada. Debe ser muy difícil para ella”.

Sienna: “Cada centavo que le ahorres al Alfa ahora será tuyo para gastarlo cuando finalmente tomes mi lugar. Así no tendrás que vivir como una indigente, como yo”.

Después de responder, arrojé el celular a un lado.

Y comencé a empacar mis cosas con calma.

Mi celular vibró una y otra vez sobre la mesa. Era un mensaje de voz de Logan.

Como no podía contactarme a través del vínculo porque mi loba se había ido, recurrió a bombardearme el celular.

Cuando le di a reproducir, su voz sonaba a que estaba en pánico:

—¡Sienna! ¿Qué estupideces estás diciendo? ¿Hackearon tu cuenta? Cariño, deja de jugar. Borra eso y hablemos como se debe...

Apagué el celular y lo aventé al sofá.

El mundo estaba en silencio.

Empacar no me llevó mucho tiempo.

Después de todo, cada objeto de valor que le pertenecía a la Luna en esta mansión estaba guardado bajo llave en un estudio con una contraseña de alta seguridad.

Durante todos estos años, había sido como una inquilina no deseada en una casa que realmente nunca fue mía.

Incluso mi aroma era solo una capa tenue que quedaba atrás.

Solo hasta ese momento vi las cosas con claridad.

Capítulo 3

Logan regresó rápido.

Así era la velocidad de un Alfa. Cuando le importaba, unos cuantos kilómetros no eran más que un par de latidos.

Pero no regresó de prisa porque estuviera preocupado por mí. Regresó porque pensó que yo había cortado el enlace mental.

Para un Alfa patológicamente controlador, que su pareja bloqueara la conexión mental por su cuenta era una gran humillación.

Ni siquiera miró la pequeña y lamentable maleta a mis pies.

Se acercó a paso rápido, cargando con él el aroma de Chloe.

—Nena —su pulgar acarició mi barbilla—. ¿Por qué bloqueaste el enlace mental? Mi lobo no puede sentirte. Está caminando inquieto dentro de mí.

Giré la cabeza, evitando su contacto.

—Quiero estar sola.

La mano de Logan quedó en el aire. Se quedó pasmado por un momento, luego rodeó mis hombros con su brazo con suavidad.

—¿Sigues enojada por esa foto? Sabes que Chloe es solo mi asistente, y es un miembro valioso de la manada que trabaja duro. Como Alfa, es mi deber entrenar a mis subordinados en combate. Los sabios de la manada ya tienen prejuicios contra ti por tus orígenes —suspiró, y su aliento cálido me rozó el cuello—. No te pongas celosa por algo tan trivial. Te hace ver insegura, ¿no crees?

Al escuchar esto, se me revolvió el estómago, pero no pude evitar querer reír.

Así era como Logan me había controlado durante años, siempre entregándome un cuchillo envuelto en el dulce más delicioso.

Observaba cómo me lo tragaba y aun así esperaba que estuviera agradecida.

—¿Insegura? —di un paso atrás, soltándome de su agarre—. Parece que nuestro Alfa está demasiado ocupado. Tan ocupado que ni siquiera se da cuenta de que su asistente se pasea por la manada como si fuera su Luna.

La sonrisa en el rostro de Logan se tensó.

—Sienna, ¿desde cuándo te volviste tan sensible? No es fácil para una loba joven como Chloe abrirse camino en una manada como esta. Tú eres mi Luna. Deberías ser más comprensiva y no escuchar rumores. La última vez que hiciste un berrinche en la sala del consejo por el sello, Chloe lloró toda la noche, y aun así te seguía defendiendo.

Me miró con reproche, como si yo fuera la pecadora malagradecida.

—Te doy la mejor vida, ¿no es para que no tengas preocupaciones? Si sigues atacando a Chloe de esta manera, me decepcionarás. Además, tu loba es muy débil. Las fluctuaciones emocionales extremas no le hacen bien. Escúchame. No necesitas pensar tanto. Solo sigue las disposiciones de Chloe y concéntrate primero en sanar a tu loba.

No pude evitar soltar una carcajada.

Pero la risa no tenía emoción.

Frente a Logan, abrí de un tirón el cierre de la maleta que estaba a mis pies.

—¿Sin preocupaciones? ¿La mejor vida? Logan, ¿a esto es a lo que le llamas amor?

La maleta estaba abierta, vacía por dentro.

Solo había unas cuantas camisetas, lavadas tantas veces que estaban descoloridas y con los cuellos estirados. Eran prendas viejas que había traído conmigo hace tres años, cuando me marcó por primera vez.

—Me voy, y ni siquiera puedo encontrar cinco prendas de ropa decentes para ponerme al salir por la puerta. En esta supuesta jaula de oro, tengo que llenar un formulario de solicitud solo para cortarme el cabello. Tengo que esperar a que tu buena asistente esté de buen humor para que me ponga un sello para un solo lápiz labial. ¡Incluso las empleadas de esta casa reciben más dinero en sus cuentas de banco cada mes que tu Luna!

Logan arrugó la frente.

—Sienna, no exageres...

Lo ignoré, lo agarré de la manga de su costoso traje hecho a medida y lo arrastré hasta la puerta cerrada del depósito.

Señalé la luz roja parpadeante de la cerradura electrónica.

—Mi devoto Alfa. Dime cómo abrir esta cerradura. ¡Necesitas una contraseña, una huella digital y la autorización remota de nuestra sufrida Chloe! ¡Qué clase de Luna querida tiene que soportar vivir como una mendiga, suplicando a los pies de la asistente de su Alfa!

Logan se quedó mirando la cerradura electrónica, como si no supiera qué estaba pasando.

Giró la cabeza, mirándome con incredulidad.

—¿De esto se trata? Nena, ¿estás armando todo este escándalo, incluso amenazando con irte, solo porque crees que obtener dinero es un inconveniente? O... ¿tienes celos de que Chloe tenga tanta autoridad?

Al escuchar esas palabras, se me heló el corazón.

Toda mi ira y mi dolor no eran, a sus ojos, más que el berrinche de una pareja mezquina y materialista.

Solté su manga y di dos pasos hacia atrás, con la mirada vacía.

—Olvídalo. Ya no importa lo que pienses. Rompamos el vínculo de pareja.

Perdí A Mi Loba Por Un Alfa

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