Capítulo 2
Mauricio Villacastín al entrar en contacto con Reishel olvidó muchas cosas, no solo el mal momento que acababa de pasar, sino muchas otras situaciones que lo agobiaban y de las que escapa con facilidad. Está casado con una persona realmente difícil pero a la que le tiene mucho que agradecer. Alguien que es mejor no permita Dios nunca se le cruce alguno, en ningún camino. Reishel está en peligro, pero está acostumbrada a el, pero no tiene idea de la amenaza que corre precisamente hoy, que acaba de conocer a Mauricio. Un hombre no solo bello de físico, sino interesante y terriblemente atractivo y que no pierde ninguna oportunidad de pasarla bien. Así vive la vida, sin desaprovechar las buenas oportunidades, como ahora que tuvo la gran suerte que alguien saliera en su defensa, una mujer joven, guapa y realmente hermosa….
El camino se hizo muy ameno, Mauricio ponía música de los artistas que él estaba patrocinando y Reishel se sorprendía de saber que por él, ese artista ahora era famoso.
—¡No puede ser, y tú lo descubriste!
—¡Si, yo visito muchos lugares donde hay gente aficionada que canta, en bares, restaurantes o alguna feria, ¡si me invitan!, los observo y casi nunca me equivoco, cuando veo que es una promesa, ¡ Es una promesa!...¡Todos triunfan!
—¡Que bueno ese es un don que tú tienes!
—¡Sí, definitivamente sí!
Yo vivo en las colinas de los Rizzos, en la parte más alta, allí queda mi casa, bueno…la casa que logre darle a mi madre, también aparte tengo mi pent-house, dónde vivo con mi esposa Úrsula.
—¡Clarooo…, eres casado!, la residencia que me mencionaste…¡es un sitio de puro archimillonario, y dígame, ¡cómo me vine!, así, no estoy vestida para entrar allí!...¡No había pensado en eso!
—¡Tranquila Reishel tu mejor prenda de vestir es tu sencillez, tu belleza y tú sonrisa!...¡Me parece muy linda!...
—¡Gracias…!
Mauricio se detiene frente a un gran portón negro, pulsa el botón de su control personal y sube una pendiente bien alta y se propara…
Aparece Matias y recibe las llaves para terminar de estacionar la camioneta y en la entrada del recibidor está Regina, con la mirada brillante de alegría.
Mauricio les habló de lejos todavía…
—¡Hola familia!— alza la voz Mauricio,—¡traje a una amiga!
—¡Adelante, caramba, ¡¿cómo está señor Mauricio?!...
Regina ha sido la mano derecha, el ama de llaves, de la señora Marcela la madre de Mauricio por años, estuvo con sus hijos desde la infancia, y cuando por fin tiene cerca a Mauricio le pregunta al oído muy discretamente…
—¿Y ella quien es?... le recuerdo niño que la señora Úrsula a lo mejor viene en camino…
—¡Tranquila le dice en voz baja!,¡Ella está de reposo, se hizo otra cirugía! —pero levanta la voz para invitar a Reishel a entrar y a dejar la timidez…
—¡Pasa Reishel, deja la timidez!
Reishel entra y se embelesa con la fabulosa sala, la decoración, las lámparas de arañas grandes con lágrimas de cristal, los muebles también grandes y amplios de puro cuero, el piso de losa espejo lujoso, todo un palacio…
—¡Hermosa tu casa!
—¡Pero pasa!,—le dice Regina.
Mauricio le pregunta a Regina…
—¿Y mamá dónde está?
—¡Aquí hijo…veo que traes compañía!—Marcela saluda bajando las escaleras.
—¡Sí madre!—Mauricio se acerca y la besa—¡Madre te presento a mi ángel guardián!
—¡Ahhh, no…disculpa… me tienes que decir!…¿porque le dices así?—Reishel se sonroja,—¡Mucho gusto me llamo Reishel, médico veterinario!
—¡Ay eres preciosa Reishel,!—Marcela toma la mano de Reishel y la mira a los ojos—¡Bienvenida!, Mauricio, ¿pero no me has dicho…¿porque es tu ángel guardián?
—¡Mamá!, me estaban atracando cuando esta señorita; así como tú la ves, me defendió… ¡y como una fiera!…—levanta un poco la voz— ¡me quitó a los maleantes de encima!...¡ me estaban apuntando con un arma!..¡Madre pensé que no lo contaría!...¡los pateó como Bruce Lee madre!, y me salvó, yo que soy hombre casi me desmayo… ¡Los muy pillos se fueron corriendo cuando escucharon una sirena…!
¡Está muchacha tiene más…bueno…hace un gesto con las manos ... ¡Tiene valor!...¡Y le estoy muy agradecido madre!
—¡Que bueno…eres una mujer como pocas!—le dice Marcela sonriente.
Reishel sonríe con dulzura sin agregar nada mas y le dice…
—¡Me encantó su casa, tiene un gusto exquisito, pero yo vine, o mejor dicho ¡acepté venir!, a visitarlos, por alguien muy pero muy especial, que no he visto por ninguna parte todavía!
—¿Cómo, quién puede ser?—pregunta Marcela.
Mauricio alza la voz con emoción….
—¡Ahhh Billboard!...¡Ven Reishel vamos al jardín, a esta hora él ya está en su casa!
Reishel se voltea y mira a la señora Marcela, y hace como una seudo reverencia y le dice…
—¡Con permiso!
—¡Como no pasa adelante, si le salvaste la vida a mi hijo, eres muy pero muy bienvenida Reishel!
Mauricio le indicó el camino a Reishel y afuera estaba Matías recogiendo sus implementos de trabajo, era un terreno enorme, lo más parecido a un campo de golf, con una piscina cubierta ubicada en la parte izquierda y hacía la derecha habían otras instalaciones y un poco más retirado estaba la casa de Billboard, Mauricio llama a Matías…
—¡Matías, Matías, trae a Billboard!
—¡Voy!
Reishel no perdía detalle, estaba en una realidad con la que no contaba conocer, todo era hermoso, todo era lindo a la vista, las matas, las flores, los aromas, y de repente apareció Billboard…
—¡Billboard! ¡Mi galán!..¿cómo estás?
Billboard era imponente, de hermosísimo pelaje, un pastor alemán pero muy sociable, estaba entrenado.
—¡Ven Billboard siéntate!
—¡Ay pero que hermoso!
—¡Billboard ella es Reishel!
Reishel muy segura le pone la mano en la cabeza y Billboard le devuelve con su gesto canino su agrado, estaba también feliz de ver a su amo.
—¡Lo tengo desde cachorro!
—¡Ya lo vamos a revisar con calma! ¿Oye y porque no lo sueltan?
—¡Bueno es algo que…bueno…Reishel...casi siempre a esta hora lo traen y lo guardan, y es por mi esposa, ¡No la puede ni ver!, no la quiere y ella pasa por aquí casi siempre a esta hora!, y lo hacen todos los días "por costumbre"; después que se va, lo sueltan, el otro día ella pasó tremendo susto, no se que es, pero Billboard no quiere a Úrsula, es más, —levanta las cejas y le sonrie—¡creo que es recíproco!
—¡Que curioso!—Reishel sintió y pensó que Billboard tiene sus razones—¡Ellos son muy especiales, gracias Billboard un placer conocerte!—Reishel lo acaricia divinamente,—¡Después te vengo a revisar!...
¡Bueno creo que me debo retirar, gracias por compartir algo tan importante para ti como es Billboard!...¡Me halaga de verdad!
Reishel estaba semiagachada despidiéndose de Billboard y levantó la mirada y se encontró con la de Mauricio, él la toma de la mano, y la sintió fría, pensó que ese gesto la hizo tambalear, y la puso de pie, y mirándola le habló con mucho dulzura…
—¡Reishel aparte de bella eres una mujer sensible, de un alma hermosa, te quiero dar las gracias ¿y sabes?...no sé pensarás que es muy apresurado, ¡pero te quiero proponer algo!…¡Quisiera que trabajarás conmigo!
Reishel sintió una emoción inusual, los ojos de Mauricio estaban llenos e iluminados vio en ellos algo que no detuvo su suspiro…y esos ojos tan azules parecían tener un encantamiento…
Mauricio también se percató de sus bellísimos labios, frescos, llenos y sensuales; la cara de Reishel era angelical, dulce, y difícil creer que esa muchacha con esa candidez tuviera el valor para defender a alguien con su vida…
—¡Reishel!...
—¿Si?...
—¡Tu podrías ser hasta mi guardaespalda!
—¿Qué?...¿Cómo dices?...
Capítulo 3
Mauricio está frente a Reishel mirándola y enternecido con la expresión que le devolvió su mirada, cuando salió de sus labios que el quería que trabajara para el, y que podría ser una guardaespaldas; Reishel retira su mano con suavidad pero se mantiene incorporada y firme…
—¿Una guardaespaldas?
—¡Tu Reishel eres ideal!
Reishel bajo el efecto de la sorpresa y tratando de asimilar tal proposición…
—¡Pero yo soy médico veterinario!
—¡Y que!...para todo hay tiempo, eres muy inteligente y sabes organizarte, y me lo demostraste, tienes una agenda!
—¡No, no puedes estar hablando en serio!...¡ un momento!
—¡Y te pagaré muy bien!
Eres una maestra de las artes marciales, peleas como una fiera, ¡tienes unas piernas de acero! y me encantaría tener una modelo estilo agente 007, garantizando mi seguridad.
—¡Gracias por el halago!...Entonces es en serio!
—¡Lo dije como me nació, estoy siempre muy asediado, y si, te conocí hoy, pero no sé, ahora siento que te conozco de toda la vida!.
—¡Gracias honor que me haces!
—¡Si es cierto yo podría cuidarte y garantizar tu seguridad, pero una guardaespaldas requiere escuela, certificación, preparación, ¡y yo soy una practicante de artes marciales!
—¡Okey, okey… Entonces te contrato como mi asistente personal, y me podrás cuidar!
—¡Está muy bien pero, tengo que pensarlo, organizar mis asuntos!...¡Por cierto—Se queda pensativa y dice con preocupación—… ¡Disculpa, pero creo que ahora sí, me tengo que ir Mauricio!
—¡Está bien, pero no me has respondido, puedo buscarte para seguir conversando!
Eh...si, claro por supuesto, me encantará seguir compartiendo contigo.
Reishel vio cómo se llevaban a Billboard le dijo adiós y siguió adelante para despedirse de la casa, abordó el vehículo de Mauricio y él la llevó para su casa.
La señora Marcela se quedó conversando con Regina.
—¡Que linda la muchacha que trajo el señor Mauricio y es pelirroja, que bella!—le comenta Regina a la señora Marcela—¡Lastima que el niño se haya enredado con esa bruja, vieja y mala gente!
—¡Regina!—¡sonó atrevido!, al fin y al cabo es la esposa de Mauricio y hay que aceptarlo.—Marcela suspira—¡Pero me gustaría tanto tener nietos!, no se que pasa con mis hijos, Carolina no se quiere enamorar, cambia de pareja como de ropa interior, ya va a cumplir treinta y no sienta cabeza y Mauricio, su esposa por la edad, no está ya en tiempos de concebir hijos—¡Le lleva unos cuantos años!
Regina réplica…
—¡Y ya ha pasado tiempo!
—¡Si Regina, y gracias a ella mi hijo está donde está, no se puede tapar el sol con un dedo!
—¡Si, pero el señor Mauricio es muy talentoso, el tiene su mérito!— Regina lo defiende y sigue curiosa —¿Y qué pasó con Maríana?...¡Aquella noviecita de la universidad!
—¡Ay si, Marianita, muy dulce pero dejó a Mauricio, cuando llegó Úrsula, se obstinó de esa relación y que de trabajo... tengo entendido que se casó y ya tiene dos niños! ¡Me lo dijo Claudia Lamarque mi amiga que conoce a su familia y que ella es muy feliz!—Marcela suspira—¡Pero si note algo hoy, esa chica pelirroja lo ha impresionado de alguna manera, es una campeona de combate, y es muy hermosa!...¿No te parece Regina?
—¡Si, si, la señorita es bonita, estudiada, porque es médico veterinario, simpática y sobre todo dulce, se nota que es una muchacha de buen corazón!
—¡Ay si muy dulce!
….
En el camino Mauricio le iba diciendo a Reishel… —¡Causaste muy buena impresión en la casa!, sé que le agradaste a mi no madre, ¿a ti qué te pareció?
—¡Muy linda tu mamá!, me trató con mucho cariño, es recíproco, a mi todos me agradaron, me imagino, que todavía falta gente por conocer.
Mauricio Villacastin estaba realmente impresionado con esta chica, que era un combo de contrastes muy interesante, Reishel fue la persona que con solo pura patadas y sus manos, agresivamente lo salvó, de unos bandoleros, y la que está ahora a su lado, se ve tan tierna, serena y tan dulce que no termina de aceptar que es la misma persona. Todo lo tiene es bonita, educada, profesional y muy segura.
—¡Reishel te quiero hacer una pregunta muy personal, si no soy muy atrevido!
—¡Ah…ya sé, quieres saber, si tengo novio, pareja, marido…¿ o cualquier cosa parecida?
—¡Vaya!...a eso lo llamo yo sentido común.
—¡No!...He tenido mis parejas y la última ya no está conmigo, porque yo no perdono una mentira, y él me mintió…
—¡¿Pero no hay posibilidad que vuelvan de nuevo?!, dicen, nose, que dónde hubo fuego cenizas quedan!…
—¡Eso lo dirá el futuro, pero si te mienten una vez!...¿Quién dice que no vuelvan a hacerlo?
La confianza sea en el amor o en la amistad nunca la debes perder. Esa es mi manera de ser, quizás un poco estricta, pero yo soy muy clara, y muy diáfana con mis seres queridos, si me dices siempre la verdad tienen el cielo ganado conmigo, ¡sea lo que sea, la verdad siempre por delante! Y creo mi querido Mauricio que tú esperas lo mismo de las demás personas, ¿o no?
—¡Si es verdad, no puedo discutirlo, y si me duele que me mientan!
—¡Ves, que tengo razón!
Seguían conociéndose y conversando, Mauricio no tenía muchas ganas de desprenderse de ella, quería seguir con ella, escuchándola, viendo mover sus expresiones, estaba cada vez más embelesado, y no se estaba dando cuenta, de lo que podía estar comenzando…
—¡Dime...¿dónde te espero mañana?... para llevarte a la oficina para que firmes el contrato!
—¿Mañana?... Espera déjame pensar, no se…
Mauricio la interrumpe…
—¡Que te parece si te paso buscando y lo analizamos juntos y te ayudo a tomar la decisión!—Reishel tenía cautivado a Mauricio.
—¡Okey!
—Escríbeme, ¿anotaste mi número?—Reishel anota su número—Escríbeme que siempre bajo de ese cerro, como a las siete y media para hacer mis diligencias—ella lo fue reconduciendo— ¡exactamente en esta esquina me puedes encontrar esperando el transporte!
—¡Muy bien mañana te escribo a tu celular y te paso buscando!
Reishel se despide de Mauricio y él tomó rumbo para su apartamento y subió para su casa, y no faltó quien se diera cuenta cómo llegó y con quién. Un par de vagabundos, vagos de barrios, mal vestidos…
—¡Oyeee.. Kevin, tu objetivo, llegó muy bien acompañada!
—¡Si zorro, y que bonita está la condenada, voy a esperar a que vaya a dar sus clases, y allí le caigo!
El peligro siempre estaba esperando por ella.
Cuando Reishel llegó a su casa su mamá Amapola se alegró y la abrazó como si tuviera siglos que no la veía porque unas amigas del vecindario le decían todas las hazañas en las que se metía su hija.
—¡Hija del alma, ¿dónde estabas?....¿Es verdad que peleaste con los maleantes del tuerto?
—¡Ya ma', quédate tranquila!
—¡Mija te vinieron a buscar porque a las cuatro tenías que atender una mascota, no se, si es un gato, o un loro, pero…
—¡Si, es mi paciente Marruá, la gata persa de la señora Bianca que está preñada!...me voy para allá, espérame, yo vengo rápido, es un chequeo de rutina…
—¡Está bien hija, anda, anda!…
Reishel salió rauda y veloz a la casa de la señora Bianca.
….
Mauricio se fue muy feliz en el carro oyendo a sus artistas con su nueva producción musical, llegó al pent-house dónde vive con Úrsula, y por supuesto cuando llega, ella está en la sala, sentada, guardando por su reposo de un refrescamiento facial que se había hecho recientemente, tenía un aspecto realmente repulsivo, hinchada, y con hematomas, por lo cual se sentía un tanto deprimida…
Mauricio abrió la puerta y la ve, siente un estremecimiento leve en su estómago…
Las luces estaban apagadas y desde la penumbra una voz ronca y poco femenina lo interpela…
—¿Se puede saber dónde estabas?...