Logo
Mi seductor Desconocido
Mi seductor Desconocido

Mi seductor Desconocido

93 Capítulos
Completadas
Valeria debe salvar su empresa familiar de la quiebra, pero el CEO Damián Black controla su destino tras un contrato letal. En esta cautivadora billionaire romance novel, la tensión y el poder chocan. Lee historias de romance y descubre si ella recuperará su libertad en este modern novel.
Capítulo 1 de Mi seductor Desconocido

No sé en qué momento de la tarde decidí que hoy necesitaba beber. Tal vez fue cuando revisé por décima vez el balance de cuentas y confirmé que el agujero financiero era más grande que el mes pasado. O quizá cuando mi socio, el mismo hombre que juró que "éramos familia", desapareció con una parte de los fondos de la empresa y no contestó mis llamadas.

Lo cierto es que no soy de bares. No me gusta la música alta ni los desconocidos que creen que una mujer sola es una invitación abierta. Pero esa noche, la soledad pesaba tanto que el ruido me pareció más acogedor que el silencio de mi apartamento.

Empujé la puerta del bar más cercano a la oficina y el olor a madera, licor y cigarrillos viejos me recibió como un golpe. Era un sitio pequeño, con luces bajas, de esos en los que puedes pasar inadvertida... o crees que puedes.

Me senté en la barra. El taburete estaba frío y algo inestable, como si llevara años ahí. El barman, un tipo calvo con barba canosa y tatuajes en los antebrazos, me lanzó una mirada rápida.

-¿Qué va a tomar?

-Whisky doble. Sin hielo. -Lo dije sin pensarlo, como si mi boca hubiera tomado la decisión por mí.

Él arqueó una ceja.

-Día difícil.

-Difícil es poco. -Suspiré y me dejé caer un poco hacia adelante-. Hoy descubrí que los traidores no siempre llevan máscara... a veces usan tu mismo apellido.

El hombre soltó una risa seca mientras servía.

-Eso suena a historia para otra ronda.

No respondí. Tomé el vaso y bebí un sorbo que quemó mi garganta pero me calentó el pecho.

Pasaron unos minutos en los que intenté concentrarme en cualquier cosa que no fuera mi empresa al borde de la quiebra. Observé las botellas alineadas detrás de la barra, las mesas dispersas, un par de parejas hablando en voz baja. Entonces lo vi.

Estaba sentado a dos taburetes de distancia, traje negro perfectamente entallado, corbata floja, copa de vino tinto en la mano. No era el típico cliente de un bar así; más bien parecía alguien que debería estar en un restaurante caro o en una reunión de alto nivel. Tenía el cabello oscuro, perfectamente peinado, y unos ojos... Dios, esos ojos. Oscuros, intensos, como si vieran más de lo que deberían.

Me miraba. No disimulaba.

-¿Puedo ayudarle? -le solté, con más filo del necesario.

Sonrió apenas, ladeando la cabeza.

-Parece que alguien está perdiendo la guerra.

Fruncí el ceño.

-¿Y usted parece de esos que se creen generales sin haber pisado un campo de batalla?

Su sonrisa se ensanchó un poco, como si le divirtiera mi respuesta.

-Tal vez. O tal vez soy el enemigo que viene a ofrecerte un trato.

-No estoy comprando nada esta noche -repliqué, girándome hacia mi vaso.

-No siempre se trata de comprar -dijo, acercándose un poco-. A veces se trata de ganar.

-¿Y usted siempre habla en acertijos o solo cuando intenta impresionar a una mujer? -pregunté sin mirarlo.

-Solo cuando la mujer en cuestión parece necesitar que alguien le recuerde que no ha perdido todavía.

Solté una carcajada breve.

-Usted no sabe nada de mí.

-Sé que está bebiendo whisky sin hielo, que su vestido está arrugado como si hubiera pasado el día entero sentada en una oficina, y que tiene esa mirada de quien carga un problema más grande que su orgullo.

Me giré lentamente hacia él.

-¿Y qué? ¿Va a ofrecerme una solución milagrosa?

-No. -Su voz bajó, grave-. Voy a ofrecerle otra copa.

Lo estudié por un momento. No parecía borracho ni idiota. Tenía esa confianza peligrosa que solo tienen los hombres que saben lo que quieren. Y esa noche... tal vez yo necesitaba un poco de eso.

-Está bien. Una más.

El barman trajo otra ronda, y en cuestión de minutos estábamos hablando como si el resto del bar hubiera desaparecido. No le di mi nombre, y él no ofreció el suyo. Entre sorbos y frases cortas, nos lanzábamos dardos disfrazados de humor.

-Dígame, ¿siempre analiza a desconocidas en bares? -pregunté después de que señalara, con una precisión escalofriante, que yo evitaba mirar mi teléfono porque temía malas noticias.

-Solo a las que intentan esconderse detrás de un vaso -respondió-. Y usted... se esconde mal.

-Tal vez no me estoy escondiendo. Tal vez estoy cazando.

Sus labios se curvaron en una media sonrisa.

-Entonces... ¿me está cazando a mí?

-No. -Bebí un trago largo-. A usted lo descarto. Demasiado seguro de sí mismo, demasiado traje caro para este lugar.

-O tal vez demasiado traje caro para usted.

Eso me hizo sonreír.

-No me intimida su cuenta bancaria.

-No es mi cuenta bancaria lo que debería intimidarla.

No sé en qué momento pasamos de las miradas largas a las manos rozándose en la barra. Tal vez fue cuando se inclinó para decirme algo y su voz me rozó la piel del cuello. O cuando su rodilla rozó la mía y no aparté la pierna.

-Debería irme -dije, aunque mi cuerpo no estaba de acuerdo.

-Debería -asintió él, pero no se movió-. O podría quedarse.

-No sé su nombre.

-No lo necesita.

No sé qué demonio se apoderó de mí, pero esa noche no fui la mujer que siempre medía cada paso. Seguí su mirada hasta la puerta, y un minuto después estábamos afuera, bajo el frío de la madrugada. Él levantó la mano, detuvo un taxi, me abrió la puerta y yo entré sin protestar.

El resto... fue una neblina de calor, piel y susurros rotos. Recuerdo su boca contra mi cuello, sus manos firmes, la forma en que parecía saber exactamente cómo tocarme para que olvidara todo lo demás. Recuerdo pensar que esa era la primera vez en meses que no sentía miedo, sino algo mucho peor: la certeza de que estaba cruzando una línea de la que no habría regreso.

Desperté sola, con la sábana enredada alrededor de mi cuerpo y un silencio incómodo llenando la habitación. Sobre la mesa de noche, una servilleta con una frase escrita a mano: "Fue un placer."

La leí dos veces antes de arrugarla. No había un número, ni un nombre, nada. Perfecto. Así era más fácil enterrarlo en mi memoria y fingir que nunca pasó.

O al menos... eso pensé en ese momento.

Continuar leyendo
Seleccionar capítulo
CH. 1CH. 2CH. 3
CH. 4
CH. 5
CH. 6
CH. 7
Todo
Lee la novela completa en
moboreader
Ya disponible para lectura gratuita

Te puede gustar

De las cenizas, un nuevo amor renace
De las cenizas, un nuevo amor renace
En De las cenizas, un nuevo amor renace, una mujer busca justicia tras la traición de su esposo millonario. Para sanar, borra su pasado con terapia experimental y huye a París. Esta romance novel llena de acción y misterio es una pieza clave entre las billionaire romance books.
Desaparecer y reclamar mi vida
Desaparecer y reclamar mi vida
Tras ser traicionado y humillado, Mateo decide Desaparecer y reclamar mi vida. En este romance de misterio y acción, usará una cláusula secreta para hundir a su ex esposa millonaria. Una historia imperdible al leer libros online gratis sobre justicia, estrategia y nuevos comienzos.
Él me abandonó, yo me casé con su padre
Él me abandonó, yo me casé con su padre
En "Él me abandonó, yo me casé con su padre", Sylvia Payne responde a la traición de Clint con un giro inesperado: casarse con su millonario padre, Roderick Norris. Esta modern novel explora una audaz transformación. Encuentra esta historia en nuestro catálogo de billionaire romance books.
El réquiem de un corazón roto
El réquiem de un corazón roto
En El réquiem de un corazón roto, Rachel decide poner fin a años de sacrificio por un amor no correspondido. Esta romance novel sigue su lucha por la libertad ante una enfermedad terminal, desafiando el arrepentimiento de un magnate en esta modern novel y billionaire romance books.
Me diste dos años de indiferencia; yo te daré una eternidad de soledad
Me diste dos años de indiferencia; yo te daré una eternidad de soledad
Tras dos años de desprecio en Me diste dos años de indiferencia; yo te daré una eternidad de soledad, Nora enfrenta la venganza de su esposo Ethan. En este romance novel sobre traición y poder, ella elige el divorcio para escapar de un billionaire cruel. Lee esta web novel de redención.
La asistente del padre millonario
La asistente del padre millonario
En La asistente del padre millonario, Rebecca Martin busca renunciar al servicio del arrogante Liam Edwards. La llegada de Maya y el boicot de Margot impiden su huida. Esta billionaire romance novel es una romance story moderna sobre el poder, la familia y decisiones que cambian vidas.

Últimos lanzamientos de novelas web

Popular en MiniShort

El Magnate Oculto
El Magnate Oculto
Toby, dueño de un imperio, finge ser vendedor ambulante para educar a su hijo Jarrod. Mientras Jarrod sufre el acoso del arrogante Nick, Toby decide intervenir. Nick se burla de la identidad de Toby, hasta que su propio padre llega y se aterroriza al ver quién es el verdadero jefe.
De Divorciada a Esposa de un Magnate
De Divorciada a Esposa de un Magnate
Tras su divorcio, Sofía se casó con Javier para registrar a su hijo. Javier descubrió que Torry podría ser suyo y que Sofía había sido engañada por su exesposo, Rubén. Al revelarse la verdad, Rubén fue sancionado, y Sofía formó una familia feliz con Javier.
(Doblado) Caí en la trampa del amor
(Doblado) Caí en la trampa del amor
La heredera del poderoso grupo Valeria,que escondía su verdadera naturaleza bajo la apariencia de una santa aceptó como esclava a Carla, una guardaespaldas dispuesta a todo para salir de un apuro. Lo que Valeria no sabía era que ella había sido la luz inalcanzable de Carla durante años. Entre la diferencia de clases y un amor prohibido que ninguno se atrevía a nombrar, nació una historia de salvación, trampa y supervivencia.
El Trono por Amor
El Trono por Amor
Mina es forzada a casarse con el hermano de su amado Ethan. Ignorando la verdad, Ethan la secuestra en su boda, desatando una guerra fraternal. Tras un gran sacrificio de ella para salvarlo, logran superar el odio y recuperar su felicidad.
Adiós al tonto útil
Adiós al tonto útil
Enzo es el misterioso heredero de la Quinn Corporation. Proviene de una familia influyente y tiene un talento extraordinario para el fútbol. Está enamorado de la hija del chofer de su familia, Stella Hall. Una noche, Stella sufre un accidente por conducir ebria, pero convence a Enzo de asumir la culpa. Preocupada de que su secreto eventualmente salga a la luz, Stella estafa a Enzo con todos sus ahorros y contrata a un asesino para matarlo. Sin embargo, justo cuando Enzo está a punto de morir, un poder misterioso lo envía un mes atrás en el tiempo. Ahora que Enzo conoce la verdadera personalidad de Stella, ya no está enamorado de ella. Enzo decide dejar atrás su imagen de "simp" y asegurarse de que Stella reciba lo que se merece.
La belleza en el tiempo turbulento
La belleza en el tiempo turbulento
Marisol Ríos renació como la hija del Gobernador Militar, pero en su noche de bodas, José Mendoza la ignoró y prefirió a Sofía. Ella, rebelde ante un matrimonio arreglado, decidió cortar todo lazo y vivir en libertad