Capítulo 2
PDV Sarah
Al taxi tardo un poco en llevarnos a nuestra oficina, apenas estuvimos allí, fuimos saludadas por algunos de los empleados que trabajan, tomamos nuestras cosas y nos fuimos rápido rumbo al centro de la ciudad donde se llevaría a cabo el evento.
Tardamos unos 20 minutos en llegar, y Dalia y yo fuimos practicando entre nosotros respecto a lo que íbamos a decir y como íbamos a comportarnos.
Tuve que convencer a Dalia de que no se pusiera a perseguir a cualquier tipo al azar que se le cruzara en frente, ya que eso nos daría mala imagen, tanto a ella como para “Pear” y eso no lo iba a permitir.
—¿Y como se supone que voy a encontrar a mi “Suggar” Sarah? Hombres como esos no suelen acercarse a las chicas abiertamente, a mi es la que me toca “cazar”.
—Pues no vas a cazar a nadie este dia Dalia, intentalo en otra ocasión.
—¿Otra ocasión? ¿Cuándo voy a tener la oportunidad de ir a otro evento lleno de gente rica? A pesar de que tengo apariencia de rica, no lo soy en realidad Sarah, y cuesta encontrar a tipos asi todo el tiempo.
—No me importa.
—Que mala eres, ¿Y si te hago una oferta?
—¿…?
—Dejamos al proyecto de lado, te vas conmigo, y usare mi encanto para conseguirnos Suggar a ambas, ¿Qué te parece?
Termine por darle una pequeña palmada en la cabeza apenas dijo eso.
—¿Por qué tanta violencia? Vamos, piensalo Sarah, creo que si jugamos nuestras cartas bien, podríamos conseguir mas de 1 millon de dólares entre las 2… ya sabes, unas cuantas miradas, unos movimientos de cadera en la cama y los haremos nuestros —solto.
Volvi a darle otra palmada en la cabeza por eso ultimo que dijo.
No creía que lo decía en serio, aunque con los años que conocía a Dalia, uno nunca podía saber en realidad, era mejor prevenir.
el taxi se detuvo, y luego nos bajamos juntas, Dalia y yo cargamos todo, en el camino se nos hizo un poco difícil por todas las cosas que llevábamos juntas, esta ultima también dijo que debimos a ver traído a un hombre con nosotras para que cargara esto, ni considere la idea.
El sitio al cual llegamos, era similar a una gran museo de arte, pero en lugar de arte, tenia las exposiciones de un montón de nuevos emprendedores como nosotras.
Gire mi mirada hacia distintos sitios, y pude notar a mucha gente, todos aquí ya habían montado su propio mesa con sus proyectos para que la gente los viera, había de todo tipo, desde Startup como nosotras, hasta proyectos ecológicos.
—¿Dónde vamos? —solto Dalia.
—Vamos a nuestra mesa —solte mientras veía nuestro ticket.
En el camino pudimos a ver a mucha gente con trajes formales, no solo los emprendedores, sino también los posibles inversores.
Este concurso no era solo una manera de tener una colaboración y financiación de Daniel, sino también para poder encontrar algún inversor interesado en tu idea por si acaso no llegaras a ganar el concurso.
Dalia y yo llegamos a nuestro sitio, preparamos nuestro lugar, y nos preparamos para las exposiciones que iban a tener lugar dentro de poco.
—¿En serio no me vas a dejar ir? —solto Dalia.
—No, te vas a quedar aquí conmigo, no me vas a dejar sola y menos en un sitio como este tonta.
—Vamos Sarah, ¿No ves que es una oportunidad? Si no ganamos este concurso, podríamos tener otros inversores, claro, si me dejas hacer de las mias por alli —dijo Dalia mientras señalo con la mirada hacia cierto lugar.
Segui la dirección de su mirada y pude notar que señalo a un grupo pequeño de personas que estaba hablando entre si.
En todos ellos se notaba que eran de clase alta, tenían trajes caros y las mujeres tenían joyas encima que se nota que costaba mas que la casa de mi familia.
Habían varios jóvenes alli, varios de ellos eran bien parecidos, y los hombres mayores que estaban en el grupo, parecían tener como máximo entre 35-40 años y estaban muy bien conservados.
Dalia me hizo ojos de gato triste para que la dejara ir hacia ese lugar.
—No vas a lograr nada allá, ¿No ves que están en su mundo?
—¿No recuerdas que yo siempre eh sido muy sociable? Mírame soy adorable.
—Dalia, sabes como es esa gente, no se juntan con nadie que no sea como ellos, no pierdas tu tiempo, te necesito aquí.
—Sarah, tu sabes que se jugar muy bien, vamos, las exposiciones no van a comenzar sino hasta dentro de un rato, no tiene sentido que nos quedemos aquí… ¿Me dejas? Volvere apenas iniciemos.
Dalia y yo compartimos una mirada breve, al final suspire un poco y le de el pase libre.
Esta ultima salto de alegría, y luego de eso se arreglo la ropa y de inmediato se levanto, saco unas joyas que tenia en su bolso y se las puso.
—¿De donde sacaste eso? No tienes dinero para algo asi.
—Te dije que sabia jugar… no te preocupes, es bisuteria, son falsos, no se las robe a nadie —me dijo guiñando el ojo.
Se fue y me quede sola, sin nada que hacer, me dedique a practicar un poco cuando llegara la hora de hablar, pero mientras estaba en lo mio, 2 hombres se acercaron a mi lugar de exposición, y miraron con cierto interés nuestra presentación junto con el nombre de nuestra empresa.
—¿Pear? ¿Quién habrá sido el niño que se le ocurrió un nombre como ese? —dijo uno de los 2 hombres.
Eso me molesto.
—A mi se me ocurrió, ¿Hay algún problema?
Me levante de mi asiento junto con esas palabras y los mire a ambos sin vacilar, no me gustaba que dijeran eso.
Ambos giraron sus miradas hacia mi, al que le respondi mostro cara de sorpresa, mientras nos mirábamos fijo, parece que no estaba acostumbrado a que le hablaran de esa forma y menos de frente.
Capítulo 3
PDV Sarah
Los 2 hombres frente a mi, eran bastante bien parecidos, uno de ellos se veía unos cuantos años mayor que yo, quizas unos 30, el otro en cambio, se veía aun mayor que este, quizas debia estar cerca de los 40 años mas o menos quizas, aunque estaba muy bien conservado.
El primero, era muy bien parecido, me quede un poco aturdida al verlo tan cerca de mi y solo reaccione despues de un tiempo, todo en él parecio demasido perfecto, y el segundo, no se quedaba tan atrás a pesar de ser mayor y estar cerca de los 40 por lo que pude ver.
Este ultimo que ya era un señor en toda regla, fue el que se burlo del nombre de mi empresa y se sorprendio por mi respuesta, pero solo duro unos momentos, luego se empezó a reir a carcajadas.
Este tipo…
—¿Qué es lo gracioso? ¿Nunca has visto un nombre original? ¿Es eso? —le dije a este.
—No, no, claro que si eh visto nombres muy buenos, y aun mas en la hora que llevo aquí, pero hasta ahora es la primera empresa que veo que se llama “Pear”, dime mi niña, ¿Qué sigue despues? ¿Una Naranja? ¿O un mango? —pregunto con un poco de burla.
…
—Ya Frank, detente, ¿No ves que la vas a hacer estallar? Esta a punto de tener que presentar su proyecto, y ya tiene suficientes nervios, no es necesario que la alteres aun mas y pierda la oportunidad —dijo el hombre a su lado.
—Vamos, solo estamos jugando, y nos estamos divirtiendo, ¿Oh no? —le dijo ese Frank mientras giraba su mirada a mi.
—No, no lo hacemos.
—Uff, que estirada, vamos, ¿Por qué tan seria? Aligera esa cara, mira que cuando vengan a escucharte, tendrán mejor impresión si muestras un rostro feliz, una mujer con una sonrisa siempre se ve bien, lo opuesto no.
—Frank…
—Bien, bien, y bueno, ¿Qué tenemos aquí? ¿Vas presentar un proyecto ecológico? ¿Quizas alguna forma de mejorar los frutos de peras? —dijo este ultimo.
Ignore lo que dijo Frank en ese momento y decidí no prestarle atención, pero este ultimo no perdió el chance para seguir insistiendo.
—¿Es una Startup lo que vas a presentar? —pregunto el amigo de este.
—Si, gracias por darte cuenta a diferencia del tonto a tu lado.
—Oye, ¿Piensas que soy lento? Hace tiempo que lo sabia, no soy ciego.
—¿Y entonces por que seguiste insistiendo con que inventara una nueva forma de plantar fruta?
—Por que era mas divertido ver tu cara mientras lo hacia.
…
—Frank, deja eso, ¿Qué proyecto vas a presentar? —me pregunto su amigo.
¿Deberia contarle?
Por sus aspectos, no creo que esten aquí para intentar conseguir inversores, su aspecto era demasiado fino y su carácter no era el típico de los emprendedores.
Estos últimos tenían un carácter mas “timido” por asi decirlo o humilde, y podía notar que no había nada de humildad en este par, por lo que sino eran emprendedores que estaban aquí para presentar su proyecto, debian ser entonces inversores.
Ojala Dalia estuviera aquí conmigo… con ella aquí seria mas fácil la conversación.
Si no ganaba el concurso, siempre estaba la opción de conseguir otras personas.
Me levante de mi asiento y tome un pequeño prototipo que había hecho junto con el personal de mi empresa, era solo una versión “beta”, pero servia para la presentación.
Frank y su amigo giraron su miradas hacia mi mano, y vieron el prototipo que tenia, el amigo de Frank acerco aun mas su vista, me ponía un poco nerviosa tenerlo tan cerca, nunca antes habia tenido a un tipo tan bien parecido frente a mi antes.
—¿Qué es lo que hace? —pregunto.
—Mmm, como explicarlo, ¿Alguna vez les ha molestado tener que escribir en su PC? Ya saben cuando tienen que hacer su trabajo o hacen alguna otra cosa.
—Si, si, obvio, mas que todo cuando hablo por WhatsApp, ¿Eso que importa?
—Bueno, la idea de este proyecto es básicamente, el poder leer en parte tus pensamientos…
Mi voz se puso un poco dudosa apenas termine de decir eso ultimo, pude notar la mirada incrédula de Frank, el cual luego me miro de forma divertida.
Parece que no me tomaba en serio.
—Vamos, vamos, sigue, ¿Cómo eso de que me vas a leer la mente?
—Dejala terminar Frank.
—Gracias, pero no se trata de leer la mente idiota, bueno, si y no, la idea de este proyecto, es que a través de un dispositivo externo que te colocas en la cabeza, el cual se conectara por Bluetooth a tu dispositivo, ya sea tu teléfono o PC o laptop, y permitia enviar tus pensamientos y convertirlos a texto, sin necesidad de escribir o algo —solte finalmente.
Le había contado esta idea ya a mucha gente, pero lo que recibi no fueron alabanzas ni mucho menos, mas que todo siempre se burlaban de mi cuando contaba mi idea.
Todos reaccionaban igual, mis amigos, mis familia, cielos, hasta mi madre se rio un poco de mi cuando le conte esta idea y me dijo que seria un desperdicio intentarlo con eso y fuera a lo seguro con alguna App de citas.
No le hice caso y segui con mis planes originales… cielos, estábamos en el 2030 justo ahora,¿Tan difícil era pensar que eso era posible?
Le eche una mirada a Frank a ver su reacción, fue similar a la de los demás, era un poco similar a la burla y parecia que se estaba divirtiendo.
Me moleste, y estaba por decirle algo, pero antes de que pudiera hacerlo, pude notar que su amigo se acerco mas a mi mesa, tomo el prototipo que tenia en mis manos sin pedirme permiso y luego lo miro de cerca.
—¿Qué haces? —pregunte.
—¿Esto funciona? —fue lo que me dijo.
Despego su mirada del prototipo y me miro fijo, a diferencia de Frank, su mirada no tenia burla o algo parecido, sino que… estaba serio… de verdad quería saber sobre mi proyecto.
Eso… era nuevo, me tomo por sorpresa, y no supe bien como reaccionar.
El sin embargo se mostro tranquilo y volvió a preguntar.
—Dime ¿Funciona o no? —solto.