Logo
La doble prometida
La doble prometida

La doble prometida

63 Capítulos
Completadas
En La doble prometida, Mía suplanta a una heredera para salvar a su hermano. Esta romance novel escala cuando su esposo millonario sospecha del engaño. Atrapada entre traiciones y un mystery story, Mía debe elegir si huir o enfrentar la verdad en este billionaire romance books.
Capítulo 1 de La doble prometida

El velo le rozaba las pestañas como una telaraña, suave y pegajosa, recordándole a Mía Castellanos que cada paso hacia el altar era un paso más lejos de su propia vida. Sintió un cosquilleo en la nuca, justo donde la pequeña prótesis de silicona moldeaba la línea de su mandíbula para hacerla idéntica a Lara Salazar.

Era una pieza diminuta -apenas unos milímetros de gel translúcido, pegado con un adhesivo que ardía en la piel- pero suficiente para estrecharle el rostro, alargarle la barbilla y dibujar la sombra exacta bajo los pómulos, igual que Lara. Con cada respiración, sentía el borde áspero rozar su piel real, recordándole que no era más que una máscara bien colocada.

Si sudaba demasiado, si se movía en falso, si él la besaba demasiado cerca... la mentira se desprendería.

Respiró hondo. El aroma de las orquídeas blancas que decoraban la antesala era tan fuerte que le dio náuseas. Tragó saliva. Miró su reflejo en el espejo de cuerpo entero: una diosa de marfil y encaje, con la sonrisa congelada de quien ya no puede retroceder.

-Tienes que mirarlo como lo haría Lara -susurró Beatriz, la asistente de Lara, inclinándose sobre su hombro-. Altiva. ¡Como si todos aquí te debieran algo! Especialmente él.

Beatriz ajustó una perla en la diadema. Su aliento sabía a café amargo y a prisas mal disimuladas. Detrás de ellas, dos maquillistas revisaban cada línea de sombra, cada pestaña postiza. Una mancha, una gota de sudor, y el teatro se vendría abajo.

-Recuerda -insistió Beatriz, sujetándola por los hombros para que no temblara-: eres Lara. Fuiste a la escuela de ballet en París. Te rompiste el tobillo a los diecisiete. Odias las gardenias. No soportas el chocolate con leche. ¿Qué más?

Mía parpadeó. La cabeza le daba vueltas, no solo por el peso de la peluca rubia, sino por el miedo.

-Me dan náuseas los perfumes muy dulces -recitó, con la voz apenas audible.

Beatriz sonrió, satisfecha.

-Perfecto. Dos días. Solo tienes que engañar a todos durante dos días. Luego te vas. La transferencia se hará de inmediato.

El cheque, pensó Mía. El cheque que saldará las deudas médicas de su hermano. El cheque que compraría un mes más de vida. El precio de su conciencia.

Las puertas dobles del salón se abrieron con un crujido solemne.

La música de violines brotó como un río de cristal. Al fondo, una alfombra blanca -no roja, blanca como una lápida recién pulida- la condujo directamente al hombre que la esperaba: Héctor Rivera.

Era más alto de lo que imaginaba. El traje negro, perfectamente entallado, resaltaba la tensión contenida en sus hombros anchos. Sus ojos oscuros -más oscuros que en las fotos de revista- la recorrieron de pies a cabeza, fijos, sin pestañear, como si desnudara la mentira capa por capa.

Mía sintió el pulso en la garganta. Quiso bajar la mirada, pero Lara no lo haría. Alzó el mentón un par de milímetros. Forzó una sonrisa pequeña, casi burlona, que practicó frente al espejo durante horas.

Un paso. Otro. Cada tacón golpeó la alfombra como un disparo. A cada lado, una multitud de rostros: familiares, políticos, empresarios. Caras sonrientes, bocas murmurando felicitaciones, ojos brillantes de curiosidad y envidia. Nadie sospechaba que bajo esa piel de porcelana se escondía una actriz de tercera, entrenada para no tartamudear ni llorar.

Beatriz, oculta entre los invitados, hizo un leve gesto con la mano: Lenta. Erguida.

Mía respiró hondo. La seda del vestido le rozó los tobillos. Sintió el roce húmedo de una gota de sudor bajándole por la espalda, mezclándose con la cinta adhesiva de la prótesis.

Héctor no sonrió. Ni se movió. Esperó a que ella llegara hasta el arco de flores, apenas inclinó la cabeza y extendió la mano. Mía colocó la suya sobre la de él: firme, fría, como el mármol. Por un segundo, su pulgar rozó la piel bajo el puño de la camisa; un detalle minúsculo, pero suficiente para sentir la corriente eléctrica que vibraba entre ellos.

-Lara. -Su voz era grave, metálica. Casi áspera-. Llegaste tarde.

Mía reprimió un escalofrío. No era una pregunta, ni un reproche. Era un reto. Una grieta.

Ella parpadeó despacio, como Lara. -Tuve... un contratiempo -respondió, modulando la voz con precisión quirúrgica. Ni demasiado dulce ni demasiado insegura.

Los labios de Héctor se crisparon apenas. En su mirada, algo se endureció. Sabe que algo no encaja, pensó Mía. No aún, pero pronto...

El sacerdote carraspeó. La música se apagó. Un murmullo expectante llenó el salón como una marea.

Los flashes de las cámaras estallaron. Mía sintió cada destello como un pinchazo en la sien.

Yo, Lara Salazar, te acepto...

Las palabras le sabían a sangre y a mentiras. Cada frase memorizada se mezclaba con la imagen de su hermano en la camilla del hospital. Resiste, se ordenó. Dos días. Dos días. Después, desaparecerás.

Cuando Héctor le colocó el anillo, sus dedos rozaron la piel interior de su muñeca. Un toque fugaz, casi accidental, pero Mía sintió la presión de su mirada, clavada en ella como un bisturí. Había calor allí, pero también peligro.

Aplausos. Brindis. Sonrisas. La música resurgió como un vendaval. Mía apenas escuchó a la multitud felicitarla. Cada beso en la mejilla era un alfiler que la mantenía despierta. Cada copa alzada era un recordatorio de que estaba sola. Rodeada de gente, pero más sola que nunca.

Cuando Héctor se inclinó para besarla frente a todos, sus labios rozaron los suyos apenas. Fríos. Su aliento sabía a menta, pero el beso fue una amenaza disfrazada de promesa.

-Bienvenida a la familia, Lara -susurró contra su oído. La forma en que pronunció su nombre hizo que la espalda se le helara bajo la seda.

Mía sonrió. Mantuvo la pose. Fingió felicidad.

Y en algún lugar, bajo el velo, una lágrima tibia se abrió paso hasta perderse entre el maquillaje. Nadie la vio. Ni siquiera Héctor.

Pero tarde o temprano, lo vería todo.

Continuar leyendo
Seleccionar capítulo
CH. 1CH. 2CH. 3
CH. 4
CH. 5
CH. 6
CH. 7
Todo
Lee la novela completa en
moboreader
Ya disponible para lectura gratuita

Te puede gustar

El Abismo del Engaño: El Gran Amor del CEO
El Abismo del Engaño: El Gran Amor del CEO
En El Abismo del Engaño: El Gran Amor del CEO, Larissa huye tras ser traicionada por Logan Walker. Tras seis años ocultando un embarazo, debe volver y enfrentar su pasado en esta novela de romance. Descubre este billionaire romance entre los mejores libros de ficción en línea.
El Alfa firmó la entrega de su pareja destinada
El Alfa firmó la entrega de su pareja destinada
Tras ser rechazada por el Alfa Supremo, Luna huye con un heredero secreto. En esta historia de werewolf romance, una madre busca salvar a su hija enfrentando el pasado. Lee esta web novel donde el poder y la redención chocan en una emocionante adventure de fantasía y sacrificio.
El escolta extraño
El escolta extraño
En El escolta extraño, Karen Sánchez asume una misión de alto riesgo en esta mafia novel. Debe proteger a Yakov Bortnik, un magnate ruso que huye del peligro. En esta historia de romance novel y acción, la identidad de su protector desatará una obsesión al borde de la locura.
¡Eres mía, Heredera!
¡Eres mía, Heredera!
En ¡Eres mía, Heredera!, Ailan Miller busca anonimato tras su divorcio, pero un error la vincula al implacable Finlay Alacintye. Esta romance novel narra una persecución de identidad y poder dentro de los billionaire romance books. La opción perfecta para read novels online.
La Esposa Virgen Del Casanova
La Esposa Virgen Del Casanova
En la novela La Esposa Virgen Del Casanova, el multimillonario Jeremy Clark debe casarse para recuperar su fortuna. Al buscar una mujer pura, conoce a Victoria en esta historia de romance. Disfruta este billionaire romance books y lee más fiction books en nuestra plataforma de web novel.
La Socialité y el Recolector
La Socialité y el Recolector
En la novela La Socialité y el Recolector, Elisa busca recuperar su identidad tras ser suplantada. Entre el romance y el mystery, esta historia de billionaire revela una traición familiar y pruebas de ADN falsas. Descubre este web novel sobre una heredera que lucha por su verdad.

Últimos lanzamientos de novelas web

Popular en MiniShort

La Corona Oculta de la Pasante
La Corona Oculta de la Pasante
Yvonne, presidenta de un imperio, ocultó su identidad por amor, pero tras una traición devastadora y un aborto provocado por la amante de su esposo, se divorcia. Regresa a su propia empresa infiltrada como pasante. Cuando su ex y la amante intentan humillarla y agredirla públicamente en una fiesta, su hermano aparece para revelar la impactante verdad: la humilde pasante a la que desprecian es, en realidad, la dueña absoluta de todo.
El viento de la frontera nos separó
El viento de la frontera nos separó
Auri fue confiada a la familia Flores y se casó con Felipe, pero se desanimó al descubrir que su esposo estaba involucrado con Sofía. Decidida, partió a la Frontera Occidental para trabajar por el país. Cuando Felipe descubrió que Sofía lo había engañado, se dio cuenta de las señales de que Aurora se iría y corrió a la estación para detenerla.
Entre las cenizas, despierta su dolor (Doblado)
Entre las cenizas, despierta su dolor (Doblado)
Alba, la hija biológica de los Lara, pasa un año en prisión después de que Lidia, la hija adoptada, le tienda una trampa. Cuando es liberada, toda su familia, incluido Elías, que aún es su prometido, siguen creyendo en las mentiras de Lidia y lastimándola. Para contentar a Lidia, Elías incluso accede a celebrar una boda falsa con ella. El día de su boda, Alba finge su propia muerte en un incendio y desaparece para siempre.
Amó a su hermana primero
Amó a su hermana primero
Sadie siempre ha sido buena, pero se enamora de Ethan, el rival de su hermana. Para complacerlo, viven muchos encuentros secretos y escandalosos. Tras un apasionado viaje de campamento, Sadie descubre la terrible verdad: el amor de Ethan era un plan de venganza contra su hermana. Con el corazón roto, toma la dolorosa decisión de marcharse.
La niñera y el millonario: mi romance de 50 años
La niñera y el millonario: mi romance de 50 años
Hace veinticinco años, Jennifer perdió a su esposo John y a su hijo mientras él salvaba al niño de un ahogamiento; ella crió sola a su hija Ava. Ahora, pasada de los cincuenta, compró una pequeña casa para Ava, pero fue desalojada por su madre y su cuñada. Un acto de bondad le consiguió un trabajo como niñera interna del presidente de Corporación Titan, Jeff. Tras cuidar a Jeff de una fractura, él se enamoró de ella, conquistado por su dignidad y bondad; Jennifer aceptó su confesión pese a las diferencias sociales. Además, Jennifer descubrió que Andrés, hijo de Jeff, era en realidad su hijo perdido. Finalmente, la familia se reunió.
Amar de Nuevo a los 40
Amar de Nuevo a los 40
Emily, una conserje que gana salario mínimo, tiene una hija enferma que cuidar. Desesperada por el dinero, se casa impulsivamente con Mark Cardmon. Ni Emily ni Mark sospechan que ya se conocían desde antes y empiezan a enamorarse. Mark hace todo lo posible por ayudar a Selena con su cirugía y por defender a Emily de sus colegas tóxicas en el trabajo. Poco a poco se dan cuenta que ellos tuvieron algo hace veinte años. ¿Podrán finalmente casarse ahora que ya están muy mayores?