Capítulo 2
Capítulo 2
Debo aceptar su propuesta
Sigo en medio de mi trance, pensando en la propuesta que me acaba de hacer mi jefe y si que es muy inusual
Nunca antes he sido sobresaliente en ningún lado, ni como popular, ni en la universidad, ni mucho menos en la vida cotidiana. ¿Por qué tendría que elegirme a mi para hacer esto? Si Diana es su asistente y también es bonita, además se viste mejor que yo
Me pregunto tantas cosas que ahora mismo no le estoy prestando atención a sus palabras y este hombre me toma por los hombros sacudiéndome un poco para hacerme volver en sí
-Señorita Mariela, ¿Está escuchándome?
-Eh... No, lo siento. Me perdí
-Desde cuando
-Al comienzo, casi
-Le decía que eso no es todo, no solamente pienso pedirle que me acompañe así no más, Hay otra cosa que debo decirle.
-¿Qué será? -pregunto relajada, pues... ¿Qué puede ser más grave que una salida clandestina con mi jefe?
-La verdad es que no serías solamente mi acompañante en ese evento, en realidad le harías ver a todos que eres mi novia -me dice con una sonrisa incómoda en su rostro y yo me ahogué tomando un pequeño sorbo de un trago que me ofreció segundos antes de soltar esa bomba-.
-¿Qué? ¡Su novia! Pero... ¿Por qué? ¿Esto es una broma, verdad?
-No, no lo es y no te espantes, tendríamos que inventarnos una historia convincente acerca de cómo nos conocimos y desde hace cuanto estamos juntos, sabes, prepararé un archivo y lo enviaré a tu correo.
-Espera no... ¿Aún no lo decido y ya me está haciendo un contrato?
-No lo tomes de esa manera, por favor. Solo quería dejarte un pequeño resumen acerca de las cosas más importantes de mi vida, tú también tendrías que hacerme uno, esto es por si nos preguntan algo personal ambos sepamos que responder
-Entiendo, claro, tiene sentido. -suspiro angustiada
-Hay una cosa muy importante...
-¿Qué será? -interrumpo aterrada-.
-Tenemos que estar dispuestos a demostrarnos un poco de afecto en público. ¿Estás de acuerdo?
-¡Eh! Bueno, en ese caso... Sería lo más lógico, señor Cooper
-Collins... ¿Por qué estas nerviosa?
-Es que usted y yo... Espera no (Suspiro pesado)
-Mariela, lo mejor sería que desde ahora comiences a llamarme Steven, Hay que generar un poco de confianza entre nosotros para no vernos muy tensos ante los demás invitados.
-Bien, entonces Steven -sonrío nerviosa-
Me levanto de mi asiento y camino en círculos un par de veces en la oficina
-Steven, la verdad es que no creo que pueda hacer ver que soy tu novia, esto difumina demasiado la línea entre jefe–empleada. De este modo no me sentiré nada cómoda. Lo siento.
-Te entiendo perfectamente, pero...
-No, no lo estás entendiendo todo. Mire, lo cierto es que el año que viene yo también seré una abogada más de este bufete y para ser exitosa no puedo tener reputación de haber sido la chica que salió con su jefe.
Le digo y este hombre pone una cara de enojo que me da miedo
-Y créeme que yo tampoco quiero ser el jefe que sale con sus subordinados -responde ofendido- Mira, entiendo todos tus puntos. No te estoy obligando, pero en realidad lo necesito. También tengo que admitir que no te he contado la parte más importante de todo este teatro -sonríe con malicia-
-¿A sí...? ¿Qué será? -sonrío un poco-
-Si aceptas asistir a ese evento siendo mi novia y todo sale bien, te voy a recompensar por tu actuación. ¿Qué te parece?
-¿A que te refieres con todo eso? -pregunto curiosa
-Primero, haré que uno de mis diseñadores favoritos te vista, te enviaré con el mejor estilista de la ciudad, tu vestido, tacones y joyas serán de marca exclusiva y podrás quedártelo
-Así que recurre a chantajear a una mujer mediante a la vanidad. Eso es vergonzoso Steven -le digo y ambos sonreímos-
-Lo siento, pero no se me ocurre nada más -toma mis manos-
-Ok ya... Continúe -respondo nerviosa y me suelto de su agarre-
-Bien, lo segundo es que te daré diez mil dólares, si conseguimos nuestro propósito
-¿Qué? ¿Diez mil dólares por un día? ¿Me está hablando en serio?
–Totalmente en serio. Tómate tu tiempo para pensarlo bien, ¿Sí?
-Ahora si que debo pensarlo muy bien -ambos sonreímos-
-Bien, pero recuerda que debes darme una respuesta mañana por la mañana, ¿De acuerdo? Será entonces cuando hablemos al respecto, y te pido de favor que lo consideres, de verdad lo necesito.
Me dice este hombre y yo lo miro fijamente a sus ojos, mientras el me regala una sonrisa tierna, aunque de verdad lo que creo es que trata de sobornarme con eso
Salgo de su oficina y Diana me acorrala con preguntas, mientras yo me tiro sobre mi escritorio a pensar todas estas cosas, no debo decirle todavía a mi amiga sobre este asunto, aunque muero de ganas de hacerlo.
Tan solo le digo que Collins me llamó la atención por llegar tarde. Y supongo que la cara de tragedia que traigo ahora mismo confirmó mi excusa porque no me siguió insistiendo
Termina mi jornada laboral y voy a casa. Al llegar tomo un baño y camino decidida a tumbarme en esa cama. Estoy rendida, hoy que no iré a clases y podía descansar, debo pensar en aquella incómoda propuesta que me ha hecho mi jefe.
Por si fuera poco, recibo unos mensajes de mi madre donde me da a entender que está en problemas
>> Mari, mi niña, ¿Cómo estás?
<< Hola maah, muy bien, ¿Y tú?
>> ¿Segura?
<< No deberías preocuparte demasiado, Ya te he dicho que estoy bien
>> Pues no te creo nada, señorita, sé que te estás presionando demasiado
<< Está bien maah. Si he estado un poco ocupada, casi no me queda tiempo para descansar, pero estaré bien, falta tan solo un año para graduarme y créeme que cuando lo haga tendré mucho más tiempo libre
>> Se que lo harás, mi niña, confío en ti
<< Gracias mami, eres la mejor. ¿Tú cómo estás?
>> No quería decírtelo, mi niña, pero me despidieron hace ya una semana
<< ¿Qué? ¿Me estás hablando en serio? Te veo en la cafetería de siempre en media hora
No puedo creer que mi madre esté pasando por esto justo ahora
Me visto rápido y un poco sencillo, tomo algo de dinero, mi bolso y mi celular, salgo de casa camino a esa cafetería que me queda un poco retirada de casa
Al llegar, mi madre está esperando por mí y me hace señas para que me siente a su lado
-Estás hermosa mi niña -dice madre con una gran sonrisa en su rostro-
-Gracias mami. Tú también estás hermosa -la abrazo fuerte-.
Mientras nos saludamos se acerca una camarera a tomar nuestro pedido.
-Yo quiero un late caliente con unos pastelillos de mantequilla de maní -pide mi madre
-Que sean dos, por favor -le digo a la muchacha y ella se retira sonriente-.
-Bueno mami, es momento de hablar de tu situación ¿Por qué te despidieron? En esta zona hay tres colegios más donde puedes buscar empleo
-Lo sé, ¿Qué no he hecho en mi tiempo libre? Ya dejé mi hoja de vida, pero quedaron en avisar, a mi edad es difícil conseguir un trabajo estable. Pensé que llegaría a vieja siendo la subdirectora de ese colegio, pero me equivoqué. Esta semana tengo dos entrevistas, pero no me dan garantía de que me den el empleo
-Entiendo, pero no te desanimes, si puedo ayudarte en algo
-Lo sé, mi niña, solo quería hablar con alguien. Ya que no quiero preocupar a tus hermanas
Se acerca la camarera a traer el pedido y ambas nos quedamos en absoluto silencio. Tras darle las gracias a la muchacha decido continuar la conversación
-Como van tus cosas, sabes que podría ayudarte en algo. Me gustaría hacerlo.
-Entre las matrículas escolares de tus hermanas, la hipoteca de la casa y las reparaciones del coche he quedado en números rojos, debo conseguir algo pronto. La profesora de Mery me ha llamado diciéndome que parece que la niña necesita usar lentes (suspira profundo) Me han dado ganas de salir corriendo
-Entiendo mami, no es para menos, puedo ayudarte -sigo insistiendo- Tengo algunos ahorros
-La respuesta es no, te llamé para desahogarme, no para pedirte dinero, tú necesitas tus ahorros por si te surge un imprevisto en la universidado el trabajo. No me sentiría bien aceptando eso.
-Por Dios mamá... Tan solo acéptalo. Será un préstamo. Cuando consigas empleo me lo devuelves, ¿De acuerdo?
-Cariño, no puedo.
Saco mi celular y le hago el traspaso de dinero a su cuenta y le muestro luego.
-Ya te dije que era un préstamo, lo hago con todo gusto, mami.
Mi madre me mira sonriente y seca sus lágrimas
Sé lo incómoda que debe sentirse con esta situación, pero no puedo simplemente ignorar lo que sucede al rededor de mi familia
Suelto un suspiro bastante largo.
"Necesito hacer algo para conseguir dinero"
Supongo que Steven es la respuesta a ello. Debo aceptar su propuesta antes de que él se arrepienta
Capítulo 3
Capítulo 3
Acuerdos y cláusulas
Me partió el alma ver a mi madre llorando de esta manera luego de saber que le había pasado algo de dinero a su cuenta. Estoy más tranquila ayudándola a suplir algunos gastos de la casa, sé que aceptando la propuesta de mi jefe podré reponer ese dinero y ayudar a mi madre un poco más, aunque para eso debo inventar alguna excusa, mi madre me mataría si se enterase de todo esto
Es difícil para mí pensar en esto, es descabellado aparentar tener una relación con mi jefe, aunque debo admitir que me parece divertido la idea de actuar de esta forma.
Esto ahora se ha convertido en mi salvavidas para salir de los problemas financieros y económicos de mi familia, pero en un futuro podría ser perjudicial para mi carrera, admito que tengo miedo de cometer un error que más adelante me traiga consecuencias
Sea lo que sea debo pensar muy bien las cosas
Luego de despedirme de mi madre vuelvo a casa, a pesar de que puedo ir caminando, debido a que esta cafetería no me queda considerablemente lejos, decido tomar la ruta del tren, que me da prácticamente la vuelta a toda la ciudad, aún así lo tomo con la esperanza de volver a verlo.
Ese chico de la sonrisa bonita vuelve a dar vueltas en mi mente y tomo la ruta más larga a ver si corro con suerte y me coincido con él una vez más
Regreso a casa sin tener suerte, un poco triste y desmotivada. Es increíble cuanto sigo buscándolo a pesar de que ni siquiera sé su nombre. Preguntándome si a él le pasa lo mismo que a mi, si el también me busca cada día entre la gente
Subo a esa azotea donde vivo y me tumbo en la cama esta vez si dispuesta a descansar, pero a mi mente llega aquella propuesta que me hizo Steven esta tarde, misma que ahora tengo que aceptar si o si... Así que comienzo a analizar los pro y los contras de todo esto, e increíblemente me desvelo de nuevo.
Amanece y siento que no dormí absolutamente nada, me siento cansada y nerviosa, aun así debo asegurarme de llegar temprano a mi trabajo este día, sé que ese hombre estará esperando por mí hoy más que nunca
Me paro frente a ese armario y busco que ponerme, necesito un vestido o algo que me ayude a transmitirle el mensaje a Steven de que soy una abogada segura de si misma. Y lo consigo. Encuentro la ropa perfecta para esta ocasión ahora corro a la ducha y me aseo rápido, me visto y arreglo, luego corro a la parada de buses, llevando una falda negra ceñida al cuerpo muy discreta, camisa blanca y tacones altos. Me maquillo sencillo y mi dejo mi cabello suelto
Hoy no puedo ir en tren o llegaré tarde nuevamente, así que pido un taxi y llego tan pronto como puedo al trabajo, este día tengo que actuar de la manera más madura, necesito ese dinero para ayudar a mi familia, así que estoy lista para darle a Steven mi respuesta
Mientras tanto Diana me recibe frente a esa oficina muy sorprendida por mi llegada temprana y apresurada
-¿Cómo estás Didi? Pero que bien te ves hoy –trato de persuadirla- Voy tarde ahora hablamos
-¡Eeh! ¿Cual tarde? Si mas bien es un milagro que estás llegando tan temprano. Hablemos, ¿A dónde crees que vas?
-Ahora mismo no puedo, llevo prisa, tengo que hablar con Steven
-¿Así que Steven? Apenas te llama a su oficina, hablan ¿Qué? ¿Diez minutos? ¿Quince? Y ya es Steven para ti. No estoy entendiendo nada, pero que suerte que tenga todo el tiempo disponible para que me expliques
« Carajo, pero que descuidada fui, tengo que pensar en algo rápido para salvar la situación. Por ahora ni siquiera Didi puede saber nada respecto a esto »
-Relájate, no es nada personal. ¿Me dejas pasar?
-Si claro. Sabes lo que pienso, que aquí hay gato encerrado, a mi no me engañas así de fácil
-Claro que no -respondo nerviosa- Emm... Yo... Solo estoy practicando para cuando sea abogada, ya falta poco tiempo, no exageres la situación. Ahora déjame que necesito hablar con él jefe Collins.
-Ah. Ahora que te descubro vuelve a ser el jefe Collins. ¿Sabes lo que creo? Que lo que deberías practicar aquí son tus habilidades para mentir. Vamos, suéltalo ya. Por algo te arreglaste hoy más de la cuenta. Estas hermosa, ¿Planeas seducirlo?
-¿Qué? ¿Estás loca? Claro que no... Y no me arreglé demasiado. Estoy bien, normal
-Siempre usas ropa holgada, muy reservada y para nada sexy. Excepto ayer y hoy. Mírate, estas vestida para matar. Vas a decirme lo que está sucediendo. Ahora
-No puedo, tengo prisa, pronto si... Luego hablaremos de todo esto
Le digo dejándola mucho más ansiosa y confundida
Me dirijo hacia la oficina de Steven y entro luego de tocar a su puerta
-Buenos días Steven, ¿Cómo estás?
-Me alegra que comiences a sentirte bien llamándome de esta manera. Generar confianza entre nosotros es la mejor estrategia. En realidad espero que este gesto signifique que me tienes buenas noticias -sonríe ampliamente- Y dime ¿Ya me tienes una respuesta?
« Me dice este hombre y yo me tomo algo de tiempo para pensar y prepararme antes de hablar »
-Escúchame Steven, he decidido a aceptar los términos que me propusiste el dia de ayer, la respuesta es sí. Iré contigo a esa boda, haré ver que soy tu novia en ese tiempo a cambio de los diez mil dólares, pero aun así hay algo que debes saber.
-Fantástico -sonríe alegremente y me invita a sentarme- ¿Cuéntame que me tienes?
-Yo también tengo algunas condiciones para ti
-Admito que comienzo a ponerme ansioso. Pero también debo admitir que no esperaba menos de ti.
-No lo tomes a mal, pero en vista de que lo que propones no es para nada habitual, me he tomado la libertad de redactar un contrato que estipule tus condiciones y las mías. Espero no ofenderte con todo esto. Son solo mis métodos, tómalo como un acuerdo sobre la relación
Le digo sin despegarle la mirada de encima y le hago entrega del documento que redacte la noche anterior
-¡Vaya! Debo admitir que me sorprendiste. Esto es... Extensivo. Eres toda una estratega. Lo tomaré en cuenta para el futuro

-Vamos, tampoco exageres, aunque de cierta forma lo es, la verdad soy meticulosa a la hora de hacer negocios.
-Digna de una buena abogada. Sabes algo, me encargaré de que tu reputación no sea manchada a futuro debido a este trato. Puedes contar con eso
-Te lo agradezco, he incluido una cláusula que cubre evacuación durante desastres u hospitalizaciones de emergencia.
En realidad eso no es todo. Continúa leyendo
Le digo y el se sienta y se relaja frente a su escritorio sin quitarle la vista al documento, Coloca su puño cerrado sobre su mejilla y desde aquí puedo decir que se ve muy atractivo
-Esto es... Impresionante -dice sorprendido mientras repasa rápidamente el documento que se le fue entregado- Me gusta que hayas inventado un pasado juntos, esto es algo para lo que no soy nada bueno en realidad. No sirvo para inventar historias
-Así es, todos deben saber que nos conocimos en una recepción de la firma Hambada durante las fiestas de Navidad
-Bien pensado, tienes una imaginación bastante creativa, eso me gusta. Entonces nos conocimos en una recepción de navidad en la empresa. Lo tengo, es algo realmente práctico. Gracias por pensar en todo. Eres maravillosa
-Vale, gracias. ¿Seguro no estás pensando en que me he excedido un poco?
-Créeme que lo estoy pensando ahora mismo -dice mientras sonríe un poco incómodo-. Pero esta bien, siempre que podamos mantener ese acuerdo y seguir nuestros planes al pie de la letra todo irá perfecto.
-Bien, entonces ya tenemos un trato -le digo y extiendo mi mano, la cual el toma sin dudar y sonríe
Me mira fijamente y coloca su firma al pie del documento, se levanta de su escritorio para sacar una copia del mismo y me entrega el original. Mientas que el Suyo lo guarda en la gaveta de su escritorio
-¿Eso es todo lo que tenías que decirme?
-Eh... Si, claro. Eso era todo. Creo
Me retiro de su oficina luego de esa extraña platica con mi jefe y afuera me esperaba Diana, lista para echarme encima el peor de sus interrogatorios
Camino hacia mi escritorio y pienso en todo esto. Es una verdadera locura. ¿Pero que puede salir mal, si tan solo es un día? Pasará rápido y será sencillo
¡Esto me va a volver loca!
Continúo mi trabajo el resto de la tarde sin tratar de distraerme, procurando no pensar en nada raro ya que mañana es el gran día y espero lucir grandiosa y para nada nerviosa, ya que de esto depende ganarme esa gran suma de dinero.