Logo
Donde duermen las mariposas
Donde duermen las mariposas

Donde duermen las mariposas

45 Capítulos
Completadas
En Donde duermen las mariposas, Adele huye de la obsesión de Lucas para hallar estabilidad con Gregory, un abogado que guarda nexos con su pasado. Esta modern novel narra una lucha por la paz y el amor. No te pierdas esta mystery story en nuestra plataforma de fiction books.

Resumen de Donde duermen las mariposas

Tras quedar huérfana, Adele halla refugio junto a su padrino Francis y sus hijos. Pese a verlos como hermanos, la paz se quiebra cuando Lucas, el mayor, desarrolla una obsesión amorosa por ella. Buscando escapar de ese acoso, Adele conoce a Gregory, un abogado maduro vinculado al pasado de su padre. En este hombre exitoso que busca sanar su vacío emocional, ella vislumbra la estabilidad y el amor que tanto anhela, mientras él cae rendido ante su fortaleza.
Leer más

Capítulo 1 de Donde duermen las mariposas

"Tiene forma de mariposa", le dijo el médico con una sonrisa. Era una mariposa marcada a fuego en la pierna de una niña de ocho años.

Adele le devolvió la sonrisa, una sonrisa hueca, vacía, o tal vez demasiado llena de dolor. Aquella mariposa sería el recuerdo perenne de cómo murieron sus padres. Un tatuaje que le recordaría su soledad.

Era demasiado para alguien tan joven, y, sin embargo, ella se aferraba con fuerza a la mano de su futuro padre, conteniendo las ganas de llorar.

-Hoy volverás a tener una familia, Adele. No será como la que tenías, y nunca la reemplazará, pero no estarás sola -dijo el hombre.

El tono dulce de ese hombre alto y serio la calmaba de alguna manera. Lo conocía desde que nació: era su padrino, y lo amaba con todo su pequeño corazoncito, pero no era su padre. A pesar de eso, Adele, a sus tiernos años, tuvo que aprender que a veces la vida podía ser dura y sombría. Se encogió de hombros y cruzó el umbral de aquella enorme casa para formar parte de su nueva familia: los Martin.

Un día, en la escuela, descubrió que los hijos de ese hombre dulce eran sus hermanos. Los niños se burlaban de ella por ser la acogida de los Martin, por ser una extraña, por quedarse sola en los recreos sin querer hablar con nadie. "Rarita", la llamaban. Entonces, Lucas se plantó frente a los abusadores y les rompió la boca, mientras Lele, a su manera, también hacía lo suyo. Ambos terminaron en la dirección, y Francis tuvo que ir por ellos.

-Estaban molestando a mi hermana -fue toda la excusa que presentó Lucas.

Adele lo miró, sorprendida, acongojada y llena de alegría. Lucas le guiñó un ojo.

Desde ese día, el mundo de la mariposa cambió por completo. Los tres comenzaron a andar juntos a todas partes, y ella no se despegaba de ellos. Corría carreras con Lele en la parte trasera de la casona, y Lucas le enseñaba jugadas de ajedrez.

Pasaron las primaveras de los bailes, los veranos de vacaciones en la playa, y Adele fue creciendo junto a sus hermanos hasta convertirse en una hermosa joven de dieciocho años. Para Francis, era tan parecida a su madre.

Ese día, en su cumpleaños, la crisálida se rompió.

Toda la familia salió a cenar para celebrarla: Francis, Lucas, Lele y Norma. Adele estrenó un vestido azul para la ocasión. Regresaron del brazo de sus hermanos para una noche de películas en el sofá. Se acomodaron frente al televisor, y los tres se cubrieron con una sola manta mientras compartían chocolates. No importaba que Lucas ya tuviera 26 años y estudiara en la universidad, ni que Lele, con 16, aún se escondiera bajo la manta en las primeras escenas de miedo, o que Adele, con 18 recién cumplidos, se riera a carcajadas de los sobresaltos de su hermano.

-Todavía se comportan como niños -comentó Norma.

-Son hermanos. Entre ellos siempre será así -le respondió Francis mientras se iban a dormir.

Lele se quedó dormido, como siempre, y Adele le insistió para que se fuera a la cama. Entonces, se quedaron solos, ella y Lucas, que se veía raro, nervioso. Le tomó la mano bajo la manta y Adele lo miró desconcertada. Parecía que ese contacto le dio valor para correrle un mechón de cabello detrás de la oreja. La miraba de una forma extraña.

-¿Qué pasa, Lucas?

-Nada...

Pero ese "nada" se transformó en un acercamiento y en un intento de besarla.

-¡¿Qué haces?! -le dijo asustada, poniéndose de pie.

Lucas también se levantó, y mirándola a los ojos, le dijo:

-Te amo, Adele. Cásate conmigo.

-¿Qué?

-Eso... Te amo.

Lo decía muy serio. Lucas nunca era serio. Adele estalló en carcajadas.

-¿Es una broma? ¡Ahora entrará Lele a lanzarme algo a la cabeza! ¡Lele, ya lo descubrí, entra! -dijo mirando hacia la puerta, con las manos en la cintura.

-¿Te parece que es una broma? -El tono de Lucas había pasado de dulce y tierno a duro y ronco.

-Tiene que serlo... -respondió ella, perpleja.

-¡No, Adele, no es una broma!

Sus manos se enredaron en la fina cintura de ella y la atrajo hacia sí. Al principio, Adele se sorprendió, pero cuando intentó soltarse, él no la dejaba. El forcejeo se intensificó.

-¡Déjame, Lucas!

-¡NO! ¿Qué es lo que no entiendes? ¡Te amo!

-¡Dices estupideces! ¡Suéltame!

-¡ADELE! ¡Basta! ¿Por qué me rechazas?

-¡Eres mi hermano!

-¡NO LO SOY!

De nuevo, intentó besarla, tal vez creyendo que así lo entendería, pero Adele le dio un empujón con todas sus fuerzas y trató de salir de la habitación. Antes de que alcanzara la puerta, él ya la había aprisionado con su cuerpo, y las lágrimas comenzaron a brotar.

-¿Por qué, Adele? Te he visto crecer, te has convertido en una mujer hermosa... tan hermosa -le susurró, rozando su mejilla con la punta de la nariz.

-Por favor, Lucas... por favor, déjame ir -suplicó ella, pero él no escuchaba.

-Tuve que esperar hasta esta noche para decirte lo que siento. Ya no tengo que esconderme para desearte, para querer tocarte... Cásate conmigo, quiero tenerte toda la vida.

-¡NO!

Los continuos rechazos lo enfurecían. ¿Cómo que no? ¿Acaso ella no lo amaba? Golpeó la madera junto a su cabeza.

-¡¿Es por el noviecito que tienes?! ¿Vas a decirme que estás enamorada de ese imberbe?

-¡Eres mi hermano, estúpido! ¡Déjame salir!

-¡Esa boca!

Otro golpe a la puerta, seguido por la voz autoritaria de Francis, gritando desde el otro lado.

-¿Qué está sucediendo ahí dentro? ¡Abre la puerta, Lucas! ¡AHORA!

-¡Lárgate, papá!

-¡ABRE LA PUERTA, MOCOSO!

-¡Abre, Lucas! -se oyó la voz de Norma.

Lucas no tuvo más remedio que separarse de Adele, frustrado y furioso. Ella abrió la puerta y corrió, pero chocó de lleno contra el pecho de su padrino. Con la cara empapada, la boca temblorosa, lo miró y no pudo contener el quejido de dolor que se le escapó del alma.

La cara de Francis se transformó por completo al ver esos ojos llorosos que lo miraban. La abrazó por instinto, queriendo protegerla.

-¡¿Qué pasó?! -gritó.

Lucas caminaba de un lado a otro, como un animal enjaulado, tomándose la cabeza. No podía entender cómo era posible que Adele no sintiera lo mismo. Estaba enajenado, furioso.

-¡¿Qué hiciste, Lucas?! -volvió a gritar Francis.

Lucas detuvo su ir y venir y lo miró de frente.

-¡Quiero casarme con ella! -dijo, agitando las manos en el aire.

Detrás de Francis, el sollozo de Norma sonaba como un lamento.

-¡Estás demente! ¡Es tu hermana!

-¡No lo es! -respondió Lucas, firme.

Francis intentó moverse en dirección a Lucas, pero Adele lo detuvo, y Francis bajó la mirada al ver cómo la joven movía la cabeza de forma desesperada, suplicando silenciosamente: "No". Le pedía que no le hiciera nada a Lucas.

-¡Sabía que esto iba a pasar tarde o temprano! -exclamó Norma. Su voz ya no era un lamento, sino una acusación.

-¡¿Qué iba a pasar, mamá?! ¡Me enamoré!

-¡Estás loco!

-No lo estoy...

Lucas se sentía agotado. ¿Tan difícil era creerle? En realidad, sí. Tenía fama de mujeriego y prepotente. Varias mujeres habían llegado a la puerta de la familia para reprocharle su actitud, y él siempre fingía no conocerlas. Incluso cuando presentó a Sara, su novia, el desfile de quejas no cesó. Así que, para evitar más problemas, decidió mudarse cerca de la universidad. Pasaba temporadas allí y regresaba a casa cuando ya extrañaba demasiado a Adele y no lo soportaba más.

-¿Desde cuándo ocurre esto? -preguntó Francis, temiendo lo peor.

-Desde hace un par de años, papá... ¡No pude evitarlo!

-¿La tocaste? -preguntó, con la voz cargada de rabia.

-¡NO! -gritó Adele.

-¡No me mientas para protegerlo!

-¡No, padrino, nunca me tocó! -respondió con firmeza, diciendo la verdad.

-Yo no... pero seguro ese imbécil que tienes de novio sí lo ha hecho, ¿verdad? -acusó Lucas, volviendo a mirarla.

-¡¿Qué te importa?! -Adele estaba furiosa. No tanto por la declaración de amor ni por el intento de besarla, sino porque Lucas había destrozado lo único que le quedaba: su refugio, su familia.

-¿Y Sara? -preguntó Norma.

-¡¿Sara?! ¡¿A quién le importa Sara, mamá?!

-¡A ti debería importarte Sara! -le respondió su padre.

-Cuando llegaste a esta casa, supe desde el primer instante que esto iba a suceder. ¡Lo supe porque eres igual que tu madre!

-¡Norma! -La voz de Francis se volvió pesada, densa.

¿Qué quería decir con eso?

-¡¿Qué, Francis?! ¡Sabes de lo que hablo! ¡Es verdad! ¡Por eso nunca quise a esa niña en mi casa!

-¿De qué está hablando? -preguntó Adele, confundida.

Norma nunca había aceptado del todo a Adele. Desde el día en que su esposo le avisó de la tragedia y le dijo que la niña quedaría a su cargo, los recuerdos comenzaron a rumiar en su interior. La madre de Adele tenía una mala reputación, una fama desastrosa. El padre de Adele la conoció durante un ejercicio militar, en un bar de mala muerte. Era mesera, servía tragos a los soldados... y algo más. Pero él se enamoró, se casó con ella y la trajo a vivir a su país. Para su desgracia, la madre de Adele no abandonó sus viejas costumbres tan pronto. Norma llegó a sospechar que algo había pasado entre ella y Francis. Aunque él lo negó rotundamente, siempre guardó la duda. Sin embargo, Adele era fruto de ese tortuoso matrimonio.

Lucas conocía esa historia y comenzó a alterarse.

-¿No me aceptarás? -preguntó, mirando a Adele.

-Eres mi hermano, Lucas.

-No lo soy... ¡Esto es culpa tuya! -acusó a su padre-. ¡Tú le metiste esa idea en la cabeza!

Ya no podía soportar más. La mirada triste de Adele, rogando que todo aquello fuera mentira, lo desbordaba. Tomó su abrigo, las llaves del auto y salió de la casa.

-¡¿A dónde vas?! -le gritó Norma, pero él no respondió.

Adele sintió una tristeza profunda, como si los fragmentos de su familia se astillaran. Observó a Francis, su padrino, ese hombre afectuoso que le traía a la memoria a su padre, como si este se presentara a través de él. Luego, vio la cara desencajada y furiosa de Norma, quien, a pesar de rechazarla, había corrido a consolarla las primeras noches cuando las pesadillas la hacían llorar. Finalmente, miró a Lele, que había bajado alertado por el escándalo y se había quedado callado en un rincón, con una mirada de pena.

Lo poco que tenía, lo había perdido en una sola noche. Esa unión, esa cohesión, se había roto. Nunca se había sentido parte de ellos, solo había sentido un profundo cariño por las cuatro personas que la acogieron cuando no tenía a nadie más. Siempre supo que ese equilibrio era frágil, que era un "sapo de otro pozo".

-No te preocupes, podemos resolver esto -dijo Francis.

-¿Cómo piensas resolverlo? -preguntó Norma, con burla.

-¡De alguna manera!

Esa noche, Adele lloró de nuevo por sus padres, por Francis y Lele, por Norma y Lucas. Tal vez había llegado el momento de salir al mundo por sí misma, de buscar su propio lugar en él. No sabía qué hacer ni a dónde ir, pero sentía que había llegado la hora de abandonar la seguridad de esa casa. ¿Cómo iba a quedarse después de todo eso? No podía imponerse sobre el hijo mayor, ni desplazarlo, y tampoco quería hacerlo. Solo causaría más dolor.

Sin embargo, Adele tenía una voluntad de hierro, forjada por años de abandono y desapego. Estaba acostumbrada a caer y levantarse. La vida le daba cosas, personas, sentimientos, emociones... y luego se las quitaba. Quizás, si ella misma se fabricaba su propia pertenencia, la vida dejaría de ser tan mezquina.

Tomar la decisión no fue fácil, pero tuvo que hacerlo. Con suerte, Francis no se enojaría tanto. Con suerte, Lucas se olvidaría de todo después de un tiempo. Con suerte, su familia volvería a estar unida, pero sin ella. Podía hacerlo, lo sentía. Era su forma de agradecerles por los años en los que la cuidaron y le dieron tanto cariño.

Continuar leyendo
Seleccionar capítulo
CH. 1CH. 2CH. 3
CH. 4
CH. 5
CH. 6
CH. 7
Todo
Lee la novela completa en
moboreader
Ya disponible para lectura gratuita

Te puede gustar

Corazón Roto, Alma Fuerte
Corazón Roto, Alma Fuerte
En el romance novel Corazón Roto, Alma Fuerte, la abogada Sofía Romero enfrenta la traición de Ricardo, quien sabotea su carrera por ambición. Este modern novel y mystery story narra su lucha por justicia y la recuperación de su legado tras un engaño calculado que amenaza su mundo.
Darkness
Darkness
En Darkness, el líder de la mafia más peligrosa desata una guerra para salvar a una joven de sus enemigos. Esta novela de romance y acción narra una lucha sangrienta por la supervivencia y el poder. Descubre esta historia en nuestra plataforma de web novels free y lee libros online gratis.
De Siervo a Salvador
De Siervo a Salvador
En De Siervo a Salvador, Clara escapa de ser la medicina viviente de un cruel millonario para buscar libertad en un matrimonio desesperado. Esta historia de misterio y romance novel explora su lucha por la supervivencia en una oscura vampire story donde dejará de ser una mascota explotada.
La Farsa de un Amor Perfecto
La Farsa de un Amor Perfecto
En La Farsa de un Amor Perfecto, Isa descubre la traición de su esposo y planea fingir su muerte para escapar de una vida de mentiras. Esta novela de romance y mystery explora el engaño en la alta sociedad, ideal para quienes buscan leer libros online gratis y buenas historias de ficción.
Me convertí en la cuñada de mi ex
Me convertí en la cuñada de mi ex
En la web novel Me convertí en la cuñada de mi ex, Izabella enfrenta un cáncer terminal y un embarazo secreto tras ser obligada a casarse por interés. Esta historia de romance y mystery sigue su lucha frente a la venganza de Carson en uno de los mejores billionaire romance books actuales.
Mi angela perdida
Mi angela perdida
Tras donar un riñón en secreto, la protagonista de Mi angela perdida recibe una demanda de divorcio. Esta romance novel explora su lucha tras un accidente y un embarazo oculto, convirtiéndose en una mystery story al hallar a un niño idéntico a su ex en esta cautivadora modern novel.

Últimos lanzamientos de novelas web

Popular en MiniShort

Casi Amantes
Casi Amantes
Tras una tragedia familiar, Emma es acogida por la familia Price. Allí crece junto a Cole, el hijo de su misma edad, con quien mantiene una relación tensa. Sin embargo, lo que nadie sabe es que, en secreto, han comenzado a enamorarse. Todo cambia el día en que Emma decide que es hora de irse de la casa...
[doblado] Cuenta regresiva por la vida: rescate a 30.000 pies
[doblado] Cuenta regresiva por la vida: rescate a 30.000 pies
Derek Wolf, el multimillonario más poderoso de Estados Unidos, está muriendo. Contrata al prestigioso cirujano Shaun para transportar por avión un riñón donado para un trasplante secreto. Pero el vuelo se retrasa cuando Kim —la madre de Jessica, quien está comprometida con Erik, el nieto de Derek— decide ir al baño. Cuando Shaun les pide que se apresuren, Jessica lo humilla. Después del despegue, Kim sufre un infarto y Shaun logra salvarla, aunque le rompe las costillas en el proceso. Pero Jessica, incapaz de agradecerle, exige que se disculpe de forma humillante. Cuando él se niega, ella amenaza con destruir el riñón. Obligado a revelar el estado de Derek, Shaun suplica, pero Jessica no le cree, hasta que destroza el estuche y ve el nombre escrito: Derek Wolf, el abuelo de su prometido.
El Juego Peligroso del Amor Prohibido
El Juego Peligroso del Amor Prohibido
Una abogada de la alta sociedad, ahora en la lona, y el hijo renegado de una familia de abolengo que no se tienta el corazón. Ella necesita lana desesperadamente para salvar el pellejo, él, escalar el poder a como dé lugar. Ignacio Navarro le ofrece a Blanca Chávez una millonada a cambio de que se meta de lleno en el vendaval de los pleitos familiares, convirtiéndose en su espía de negocios y su amante secreta. Un trato, cuatro misiones: infiltrarse, envenenar, seducir y tronar al hermano menor. Dos almas que no debían quererse, en el peor momento, encuentran a la persona equivocada. Entre error y error, el amor y el odio se enredan. ¿Podrán apagar el fuego de la maldad y la venganza que amenaza con consumirlos?
Espada Invisible y Filo Mortal
Espada Invisible y Filo Mortal
Carlos González, un puestero de comida nocturna, fue encarcelado por herir a alguien al proteger a su novia, Elisa Sánchez, y conoció a un misterioso anciano, Ricardo López. Ricardo detectó el potencial de Carlos, lo instruyó en contención y estrategia en secreto, y lo ayudó a salir de la cárcel con anticipación. Después de salir de la cárcel, Carlos, con el apoyo financiero y la guía de Ricardo, desbarató la venganza de los matones del Pueblo Palta y organizó a los choferes de Uber para rescatar a Elisa. Luego, Carlos fue nombrado presidente interino de la Cámara de Arce Rojo por Ricardo. Con una actitud arrogante, engañó a su rival Sergio y finalmente, junto con Ricardo, desbarató la intriga de usurpación de Sergio. Tras cumplir el objetivo, Carlos rechazó heredar la Cámara de Arce Rojo y decidió volver a la vida sencilla con Elisa, mientras Ricardo retomó el mando de la Cámara de Arce Rojo. El relato muestra la evolución de la impulsividad a la contención, y la decisión entre el poder y el amor verdadero.
Enamorado de la Prometida de mi Hermano
Enamorado de la Prometida de mi Hermano
Justo antes de su boda, el prometido de Claire, Ricky, le sugiere tener un matrimonio abierto. Devastada, ella sufre un accidente y es rescatada por Frank, el hermano de Ricky. Frank siempre ha amado a Claire en secreto y aprovecha esta oportunidad para conquistarla. Atrapada entre la traición de su prometido y la intensa devoción del hermano de este, Claire descubre que su verdadero amor podría ser el hombre equivocado.
Hacia la cima con mis cinco hijas
Hacia la cima con mis cinco hijas
Antonio Lago viajó al pasado, a la época de hambrunas de Aurora, y allí lo recibieron sus cinco hijas. El antiguo dueño de su cuerpo había sido tan ruin que todos lo detestaban y las niñas deseaban su muerte. Ante este inicio desastroso, Antonio despertó un sistema divino de sorteos: al ganar el afecto de sus hijas, obtenía provisiones. Así comenzó una vida cómoda junto a sus cinco hijas en Aurora.