Logo
Disonancia
Disonancia

Disonancia

61 Capítulos
Completadas
En Disonancia, Carolina defiende su pueblo de un ejército invasor. Esta historia de aventura y romance narra su dilema al conocer a Kent, un enemigo que desafía sus lealtades. Descubre esta ficción de romance y acción en nuestra web novel, donde cada elección determinará su destino.
Capítulo 1 de Disonancia

Me capturaron.

Por la mierda

Los malditos me habían acorralado estando sola. Fueron seis contra mí. Sabía que podía con todos ellos en un combate de cuerpo a cuerpo, ya había dejado en el suelo a cuatro, pero uno de los bastardos que aún quedaba en pie sacó una pistola y me disparó en la pierna, cuando caí se me cayeron en patadas y combos, después de eso mi mente se fue a negro.

Era obvio, no había que esperar más de ellos, siempre jugaban sucio.

Habían venido a nuestras tierras desérticas para robarnos las riquezas, lo habíamos mantenido en secreto por años para que gente como ellos no vinieran a saquearnos, para que ninguno viniera a molestarnos y así poder vivir una vida en armonía y paz, y a pesar de que algunos se enteraban de lo que escondíamos, siempre estábamos listos para combatirlos. Nuestro pequeño pueblo común y corriente en el medio de la nada y en un desierto desolado tenía un ejército mortal, decidido a ejecutar todo lo necesario para defender lo de nosotros, aunque personas tuvieran que morir en el proceso.

Pero esta gente era distinta.

Con el tiempo aprendimos a ocultar bien nuestros tesoros. Habían pasado años desde el último ataque y nunca nos esperamos uno nuevo, pero estos malditos eran despiadados, encubiertos con nuevos ideales incorrectos para la sociedad donde cualquiera que se opusiera a ellos sería asesinado sin titubear. No sabíamos que llegaron a nuestras tierras hasta que fue demasiado tarde y ya habíamos perdido a unos cuantos compañeros de batalla, asesinados sin la opción siquiera de luchar. Y yo ahora estaba en el terreno de ellos.

Mi muslo me estaba matando, la bala no había salido por el otro lado y no tenía los implementos para sacarla con mis propias manos, sabía que en cualquier momento se podría infectar. No recordaba cómo llegué porque después de que los cobardes que quedaron me golpearon no recobré el conocimiento hasta que desperté en la maldita celda, con un tipo en un escritorio más allá de los barrotes leyendo quién sabe qué. No fue uno de los tipos que me acorralaron, pero lo odiaba hasta la mierda por ser uno de ellos.

Odiaba a toda su maldita gente.

Me senté en el suelo y apoyé mis brazos sobre mis rodillas tratando de ocultar mi dolor. Nunca demostraría mi malestar, no les daría esa satisfacción. Cuando me moví pude ver bien al hombre que hacía guardia; tenía el cabello castaño claro, sus facciones eran duras y distinguí atreves de su delgada camisa como su cuerpo era musculoso, no de esas personas que pasan horas haciendo ejercicio y sus cuerpos terminan siendo grotescos. Me hizo recordar al Hombre de Vitruvio de Leonardo Da Vinci y me quedé observándolo un tiempo más.

—¿Qué? —preguntó enojado al ver que no le sacaba el ojo de encima.

—No pareces uno de ellos —le dije más como una acusación que una afirmación.

Y realmente no lo parecía.

Todos esos malditos tenían rasgos parecidos; ojos oscuros, piel morena y cabello negro, todo lo contrario al chico que estaba sentado a unos metros, y aunque no sabía el color de sus ojos podía apostar que no eran negros.

No dijo nada a mi acusación, era obvio, tampoco esperé que lo hiciera, aun así continué.

—Entonces ¿eres el niñero? Eso es, te están pagando para cuidarme. Espero que sea una buena paga, porque tu vida está en riesgo aunque nos separe unos simples barrotes. —Solté una pequeña risa solo para fastidiarlo un poco más—. ¿Me vas a hablar o qué? ¿Tus dueños te cortaron la lengua?

—¿Te callas alguna vez? —ladró.

—No si no responden mis preguntas.

Pero no lo hizo.

Rompí parte de mi pantalón y comencé a hacerme un torniquete. Ya no sangraba, pero cualquier movimiento en falso podría hacer que la bala que aún tenía dentro desgarrara algo más y comenzara la cascada de sangre. No me quería arriesgar.

—Estos hijos de puta lo van a pagar —susurré para mí mientras apretada una vez más el nudo.

—Cuida lo que dices sobre mi familia —habló.

No sabía que me había escuchado.

—Entonces eres de esos niñeros que se creen parte de la familia, entiendo.

—No compartimos la misma sangre.

Lo miré sorprendida. Nunca esperé que respondiera, menos después de mi burla a él.

—Entonces no eres uno de ellos —dije dura.

—Lo soy, solo que no compartimos la misma sangre —repitió.

—No eres uno de ellos —insistí—. Si no lo eres, ¿por qué mierda estás aquí? ¿Quién carajo erigiría una vida así?

—No elegí esta vida, esta vida me eligió a mí.

Casi suelto una carcajada por su estúpido cliché.

—No puedes ser tan estúpido, eso no tiene sentido —bufé—. ¿Por qué estás aquí?

El hombre me miró furioso, y yo lo hice de la misma manera.

—Es mejor que te calles.

—¿No quieres responder porque te da vergüenza? No te preocupes, yo también sentiría eso si estoy de ese lado. Hasta repugnancia incluso.

—Por la mierda, ¿qué intentas hacer? ¿Hablar para que te suelten?

—No necesito que me suelten, saldré por mi propia cuenta, solo quiero saber cómo alguien puede ser tan estúpido como para estar en tu posición.

Calló.

Pude ver como sus ojos me miraron analizando mi rostro, y yo planeé la manera de atacarlo si es que decidía entrar y luchar, pero por el momento seguí intentando quemar su último nervio, solo para mi satisfacción, eso, y para realmente saber quién mierda escogería una vida de asesino sin sentido. Continué.

—Hay algo que nunca siento; pena. Es curioso, ¿sabes? La estoy sintiendo, pero por ti. Qué pena que me das, no solo por ser parte de ellos, sino también porque no puedes responder una simple pregunta.

—Si te hará callar de una puta vez, aquí está —Me dijo como si quisiera abrir la celda al fin y molerme a golpes—; mis padres me abandonaron cuando era pequeño, y ellos me encontraron. Me acogieron como uno más de su familia y me críe a su lado, si no hubiera sido por ellos hubiese muerto.

—Muy nobles, te diré.

—Es mi familia, así que te aconsejo que no sigas hablando de ellos.

—Bueno. Como tu familia asesinó a la mía su destino está prácticamente escrito, y como ahora sé que eres lo suficientemente estúpido para estar con ellos, caerás también.

—Ahá, me gustaría ver cómo lo intentas detrás de esas barras.

—Solo espera, pagarán por lo que hicieron —siseé entre dientes.

Solo con el hecho de recordar lo que hicieron hizo que mi sangre hirviera.

—Eres insufrible —gruñó—. Con razón te querían muerta.

—¿Por qué no lo hicieron entonces?

—Porque somos inteligentes, estudiamos tus tierras y a todos aquí. No eres una civil, descubrieron que eres de alto rango y mantenerte con vida nos dará ventaja a nosotros. Ahora deja de molestar si no quieres que sea yo el que te dispare.

—¡Já! —dije para terminar la conversación.

Porque si yo terminaba la conversación, ganaba. Algo estúpido considerando que era yo la que estaba detrás de las barras de metal y en terreno del enemigo.

Estaba luchando, por mierda que estaba luchando; contra el dolor de mi pierna que se expandía por mi cuerpo y por el cansancio que se apoderaba de todo mi ser. Mis párpados se hacían cada vez más pesados y golpeaba la parte trasera de mi cabeza contra la pared para mantenerme despierta.

No aguanté, el dolor ganó, tuve que tenderme en cemento frío y sin mi consentimiento mis ojos se cerraron. En el medio de la noche escuché un sonido que me despertó al instante.

Era el tipo del escritorio, estaba en mi celda.

—¿Qué demonios haces aquí?

—Cierra la maldita boca —me dijo bajo, pero con un veneno palpable en sus palabras.

—Mira, imbécil, si vienes a sobrepasarte conmigo será un error garrafal y mi rostro será lo último que verás.

—Dios, ¿siempre hablas tanto?

El tipo se acercó más a mí y yo subí mi guardia; estaba despierta y dispuesta a atacar, pero cuando llegó a mi lado se arrodilló y rajó parte de mi pantalón justo donde tenía la herida de bala. No había notado que traía algo en sus manos. Me quedé en silencio porque no entendía lo que pretendía hacer. Me pasó un pedazo de cuero. Sabía para qué se servía.

—¿Ahora eres médico? —me burlé, aún con mis puños apretados por si intentaba algo más.

—Cállate de una vez —me ordenó.

Y para callarme de verdad tomó una pinza larga y la introdujo en el agujero de mi pierna, mordí el cuero tan fuerte que sentí que mis dientes se quebrarían. No le costó encontrar la bala y sacarla de ahí para luego empezar a suturar la herida. Lo miraba con curiosidad, perpleja por lo que estaba ocurriendo, intentando entender qué mierda era lo que pretendía. Todas mis alarmas estaban encendidas, mis músculos preparados para golpearlo si intentaba hacer algo más, pero parecía concentrado en lo que hacía.

—¿Cuál es tu nombre? —le pregunté sin querer hacerlo, solo salió.

Pero no me respondió. Cuando terminó me untó una especie de pomada.

—Esto ayudará para que no se infecte —me dijo bajo.

Sacó el torniquete, tomó un par de gazas y comenzó a envolver mi pierna con delicadeza.

—¿Por qué mier…?

—Si le mencionas esto a alguien no dudaré en matarte —me cortó y me lanzó una pequeña píldora—. Ten. Te ayudará para el dolor.

—¿Cuál es tu nombre? —repetí.

Se levantó de donde estaba y caminó hasta la puerta de la celda, pero antes de salir giró para mirarme. Mis puños se volvieron a apretar pensando que ahora sí me atacaría, algo estúpido considerando que acababa de suturarme una herida.

Era un reflejo aprendido.

—Soy Kent —dijo bajo.

Cerró la puerta con cuidado para no emitir un sonido, y cuando estuvo a punto de alejarse lo detuve.

—¿Kent? —lo llamé. Me miró asesino—. ¿A qué vino todo eso?

—Deja de molestar.

Continuar leyendo
Seleccionar capítulo
CH. 1CH. 2CH. 3
CH. 4
CH. 5
CH. 6
CH. 7
Todo
Lee la novela completa en
moboreader
Ya disponible para lectura gratuita

Te puede gustar

Aprendiendo a ser Luna
Aprendiendo a ser Luna
En Aprendiendo a ser Luna, jóvenes lobas deben superar la envidia y el rigor de una academia para liderar manadas. Esta historia de fantasy y acción se posiciona entre las werewolf romance novels y fiction fantasy novels como un relato de poder y superación en formato web novel.
Atado a él: El oscuro regreso de un espíritu
Atado a él: El oscuro regreso de un espíritu
Tras morir por su indiferencia, el espíritu de una mujer queda atado a Arturo en Atado a él: El oscuro regreso de un espíritu. En esta historia de horror y romance novel, ella busca justicia mientras descubre la traición de Génesis. Una web novel cargada de misterio y venganza.
De manos de cirujano a fuego vengador
De manos de cirujano a fuego vengador
Tras perder su carrera y familia por la traición de su esposo, Brenda busca justicia en De manos de cirujano a fuego vengador. Esta modern novel de suspenso y acción sigue su transformación apoyada por un billionaire para destruir a quienes la humillaron. ¡Lee esta mystery story ahora!
El Silencio de mi Venganza
El Silencio de mi Venganza
En El Silencio de mi Venganza, Sofía finge su muerte para destruir a Mateo. Este romance novel de misterio sigue su implacable plan contra el heredero. Disfruta este billionaire romance novels en nuestro portal de webnovel, una historia de acción y secretos que desafía al destino.
Entre la garra y el colmillo
Entre la garra y el colmillo
En Entre la garra y el colmillo, Layla deja Dinamarca por la Patagonia, ocultando su vínculo con un hombre lobo. Esta fantasy novel de misterio y acción la arrastra a un secuestro sobrenatural donde su alma peligra. Descubre esta werewolf romance novel en nuestra web novel de aventura.
GIUSEPPE EL HEREDERO DEL NARCOTRAFICANTE
GIUSEPPE EL HEREDERO DEL NARCOTRAFICANTE
En GIUSEPPE EL HEREDERO DEL NARCOTRAFICANTE, el nuevo rey del imperio criminal debe asegurar su dinastía. Esta novela de mafia y romance narra cómo Giuseppe enfrenta un matrimonio forzado con Arianna para preservar su legado. Lee esta fiction fantasy romance y descubre el destino de los herederos.

Últimos lanzamientos de novelas web

Popular en MiniShort

Enviada como espía, volví como esposa
Enviada como espía, volví como esposa
Regina Jiménez amó a Carlos Silva por años. Él la usó para acercarse al heredero Daniel Cruz y romper el compromiso de su amada, Estela Soler. Al verse como un instrumento, Regina, decepcionada, fingió una relación con Daniel que se volvió real. Se casaron, y Carlos solo sintió amargo remordimiento.
Esta Emperatriz viene del Mundo Moderno
Esta Emperatriz viene del Mundo Moderno
Nieves viajó al pasado con un portal temporal y ayudó a Máximo a convertirse en emperador. Sin embargo, él la traicionó, buscando arrebatarle el portal. Logrando escapar de regreso al presente, Nieves creyó estar a salvo... hasta que Máximo apareció de nuevo, decidido a tomarla por la fuerza. Lo que él ignoraba es que la era moderna guardaba sus propias y aterradoras defensas.
¡La Princesa Consorte se rebela!
¡La Princesa Consorte se rebela!
Jimena González, una trabajadora moderna atrapada en la rutina, atraviesa el tiempo y se convierte en la Princesa Consorte gobernante del Norte. Para romper con su destino de morir sacrificada junto al príncipe, elimina al emisario imperial y obliga a la rebelión, utilizando ingeniosas estrategias para ayudar al Príncipe a conquistar el trono. Con el territorio asegurado, el Emperador traiciona sus promesas y quiere encerrarla en el harén. Jimena envenena y mata al emperador, poniendo fin al poder imperial y jurando cambiar el destino de todo el país.
Lazo Inesperado: Mi Esposo Es un Magnate (Doblado)
Lazo Inesperado: Mi Esposo Es un Magnate (Doblado)
Forzada a casarse por su gerente en la tienda de zapatos, Olivia Sullivan se casa rápidamente con un padre divorciado que tiene dos hijos. Mientras espera una vida matrimonial ordinaria, ¡pronto descubre que su esposo es, realmente, el hombre más rico de la ciudad!
Último autobús de medianoche
Último autobús de medianoche
Conduje un autobús durante cuatro años, ocultando un secreto oscuro todo el tiempo. Estoy aquí para compartir las verdades aterradoras que no conoces: la historia de cómo las carrozas fúnebres se convirtieron en autobuses. Puede que no lo hayas experimentado tú mismo, pero el autobús que tomas puede llevar más que solo a los vivos…
Mi Hija, Mi Guerra
Mi Hija, Mi Guerra
La vida tranquila de Rena termina cuando el rico Dominic lastima cruelmente a su hija, Mina. La furiosa venganza de Rena atrae la atención del poderoso Nigel, quien resulta ser el padre biológico de Mina. En un giro dramático, Mina testifica valientemente contra su propio padre en televisión nacional. Protegidas por Saul, madre e hija destruyen la conspiración y comienzan una nueva vida.