Logo
Diciembre de Apariencias
Diciembre de Apariencias

Diciembre de Apariencias

43 Capítulos
Completadas
Tras una inesperada petición de divorcio, Killiam decide luchar por su matrimonio en Diciembre de Apariencias. En este modern novel, la pareja finge estabilidad ante su familia mientras ocultan secretos dolorosos. Disfruta de esta cautivadora romance novel al read novels online.

Resumen de Diciembre de Apariencias

Killiam planeaba sorprender a Mackenzie, pero ella lo recibe con una inesperada petición de divorcio. Pese al desamor que ella alega, él sospecha que hay un secreto oculto. Ante el cumpleaños de la abuela Gigi, ambos acuerdan fingir que su matrimonio sigue intacto durante las fiestas decembrinas. Entre luces y nostalgia, Killiam luchará por recuperar a su esposa, mientras ella intenta ocultar su dolor tras una fachada que podría salvarlos o destruirlos.
Leer más

Capítulo 1 de Diciembre de Apariencias

25 de noviembre

Chicago, Illinois.

Killiam Draven

Entro al acogedor local que me brinda el calor que necesito y mis músculos se relajan. Solo he caminado una cuadra para llegar aquí, pero el frío que hace en las calles me tiene helado hasta los huesos. El olor a chocolate y galletas llena todo el lugar y me siento complacido al ver en la vitrina que aún queda lo que vengo a buscar.

Hoy fue un largo día. Sé que Mack ha de estar ocupada por el pedido que tenía que entregar hoy y tal vez por eso no me ha respondido aún los mensajes, pero no hay nada que unas galletas de chocolate con avellana de este lugar, que es su favorito, no mejoren.

Llego hasta la vitrina y la dueña, Doña Ofelia, me atiende con la misma sonrisa de siempre.

-¡Killiam! Qué bueno verte, ¿lo mismo de siempre? -Me da una cálida sonrisa.

Asiento, devolviendo el gesto.

-Una caja grande, por favor.

Ofelia me da una mirada larga que advierte problemas.

-¿Metiste la pata o fue un mal día? -Enarca una ceja, regañándome, y yo levanto mis manos con un gesto de inocencia.

-Día largo de trabajo y creo que las necesita -explico, para que no piense mal.

Ella me prepara la caja con una sonrisa y me las entrega.

-Son de la última horneada, aún siguen calientes. Le das saludos a Mack de mi parte, dile que espero verla pronto, que no solo te mande a ti por ellas -me dice mientras yo pago y le agradezco.

Vuelvo al auto con rapidez, tratando de cubrir del frío la caja de galletas, y me dispongo a ir rumbo a casa. Trato de llamar a mi esposa para saber si sigue en la floristería que me queda de camino, para esperarla, pero sigue sin responder. Paso por el lugar sin prisa y todo está cerrado. Una sonrisa de orgullo se me instala en el rostro. Ha terminado todo con tiempo de sobra e imagino que ahora está descansando.

«De seguro se quedó dormida. Es lo más probable».

Al llegar a casa, también encuentro todo a oscuras y eso sí que despierta la preocupación en mí. Mackenzie odia tener la casa a oscuras y más en esta época, donde las luces navideñas y el árbol brillan en su máximo esplendor.

Paso por la sala y, en efecto, las luces están apagadas en todos lados, menos en la cocina, porque allí es donde debe estar.

Llego y la encuentro apoyada en la isla de la cocina, ese lugar que ha sido testigo de muchas de las mejores noches que hemos vivido. Mi primer instinto es tomarla por sorpresa y convertir de esta, una de esas noches memorables que nos encanta tener, pero veo la postura encorvada en su espalda, sus hombros caídos y sé de inmediato que algo pasa, o que tal vez está muy cansada.

Llego hasta ella y la abrazo por la espalda, dejando un beso sobre su cabeza mientras que coloco frente a ella, en la encimera, la caja de galletas.

-Ya estoy en casa, amor.

Me impregno de su aroma. Ese que me recuerda que estoy justo en mi hogar, y no me refiero a esta casa, sino a ella.

Su cuerpo se tensa, pero no me responde. Solo se queda allí, mirando a la mesa.

-Traje tus favoritas, Mack. Doña Ofelia te manda saludos y dice que están recién horneadas, extraña verte por la pastelería.

Siento como su caja torácica se expande cuando toma aire y llena sus pulmones. Su cuerpo sigue tenso y voy a dejarle unos cuantos besos en el cuello para relajarla cuando ella se aleja todo lo que puede de mí, dejándome sorprendido.

No puede ir muy lejos porque mantengo mi brazo firme a su alrededor y está atrapada entre la encimera y yo.

-¿Pasa algo, amor?

-Tenemos que hablar, Killiam. -Su voz suena fría, distante.

Nunca usa mi nombre completo a menos que esté molesta y trato de pensar en qué carajos hice hoy, sin darme cuenta, cómo para recibir esa actitud de su parte. Me alejo un poco, para brindarle el espacio que necesita, y ella se voltea para darme la cara.

«Ahí están... los ojos que siempre me han enloquecido, pero no tienen el mismo brillo de siempre».

-¿Qué pasa Mack? ¿Sucedió algo en el trabajo? ¿Por qué estás así?

Ella suelta el aire con fuerza y me coloca una carpeta sobre el pecho que no había visto hasta ahora.

-Quiero el divorcio.

Sus palabras caen como un puñetazo directo al estómago y retrocedo aún más, sintiendo esto cómo un dolor físico, real. Abro mis ojos sin entender nada. Estoy confundido y no puedo dejar de mover mi vista desde ese sobre, hasta sus ojos.

Esos que siempre han mostrado calidez, pero que hoy se muestran fríos.

-No... -titubeo y tengo que agarrar aire cuando las manos empiezan a temblarme-. No entiendo, Mack.

-No hay nada que entender, Killiam. Aquí están los documentos que debes firmar, ya coordiné todo con mis abogados.

«Mis abogados... ¿De cuándo acá ella tiene abogados?».

Niego rotundamente y me acerco a ella, sosteniéndola por los hombros.

-Estos no son juegos, Mackenzie. Bromea con otra cosa, pero con esto no. Nunca -hablo con firmeza y seriedad-. Te amo demasiado y sabes que no puedo lidiar con algo como esto.

Ella resopla y mis palabras mueren, mientras sigo sin entender lo que está pasando.

-No es una broma, Killiam. No hagas esto más difícil -me pide mientras se gira y me da la espalda.

Sus manos siguen apoyadas en la encimera, mientras sus hombros suben y bajan con cada respiración y allí... allí junto a su mano, esos putos documentos.

-Pero... ¿Por qué? -Doy un paso hacia ella para tocarla, pero me contengo al último segundo, no sabiendo si justo ahora sea lo más apropiado.

-Porque es lo correcto -dice sin más y exploto.

Cierro la distancia que hay entre nosotros y la tomo de la cintura, dándole la vuelta para que me dé la cara.

-No me vengas con mierdas, Mackenzie. ¿Es lo correcto? ¿Eso es lo que vas a decirme? ¿Hay alguien más, acaso?

Su ceja casi llega al cabello cuando hago esa pregunta y sus ojos se vuelven más duros, llenos de rabia. Pero esas emociones solo duran un segundo, porque vuelve a la máscara fría y bien ensayada.

-No tiene que existir alguien para dar por terminada una relación. A veces, simplemente nos damos cuenta de que no somos compatibles.

Con cada palabra que sale de su boca la rabia bulle en mis venas.

-¡¿Me vas a venir con esa mierda?! ¿De verdad voy a creer que no somos compatibles cuando hace unas noches, en este mismo maldito lugar, estabas gimiendo mi nombre y diciendo que me amabas?

Me mira directamente, sin mostrar ninguna expresión.

-Las mujeres sabemos fingir bien. -Se encoge de hombros.

-Tú no estabas fingiendo esa noche -hablo con los dientes apretados y me acerco a ella, tomándola del rostro con delicadeza-. Ni esa noche ni ninguna. Conozco bien tu cuerpo, Mack. Así que no me vengas con patrañas. ¿Por qué mierdas haces esto?

-Porque no soy feliz -su voz, es apenas un susurro, pero lo dice-. No nací para esto -niega, mientras mira a algún punto cualquiera ubicado en mi espalda, pero sin mirarme-. No soy lo suficientemente buena para ser una esposa.

-Eso no lo decides tú -la interrumpo-. Eres la mujer que amo y claro que eres suficiente.

-No quiero seguir con esto, Killiam. No me siento feliz aquí, a tu lado. No puedo seguir fingiendo que sí. No soy tan buena actriz cómo para soportar más tiempo.

-¿Acaso no me amas? -la pregunta sale de lo más profundo de mi corazón, es apenas un susurro lleno de miedo, por la respuesta que pueda darme.

-Te amé con locura -admite, y que use el tiempo pasado me destroza el corazón.

-¿Ya. No. Me. Amas? -puntualizo cada palabra.

-No... -susurra y ni siquiera se atreve a mirarme a los ojos cuando lo dice-. No te amo.

Los ojos me arden y sin previo aviso, las lágrimas comienzan a deslizarse por mi cara. Nunca he sido un hombre llorica, pero tampoco soy alguien que le apene mostrar sus sentimientos, y justo ahora puedo escuchar y sentir cómo mi corazón se rompe en cientos de pedazos.

-No quiero nada que sea tuyo, ni siquiera esta casa. No voy a pelear por dinero -comienza a explicarme cosas que no me interesan-. La floristería es mía, pero todo lo demás es tuyo, Killiam. Solo quiero pedirte una cosa.

Siento que estoy en medio de una pesadilla. Que no puedo respirar. Que esta mierda nunca se acaba.

«¿Cuándo voy a despertar?».

-¿Me oíste? Solo eso quiero... -me pide y yo asiento, porque ella podría pedirme la luna y yo mismo viajaría al espacio para traerle parte de ella-. ¿Estás de acuerdo? -insiste.

-Lo que quieras... -contesto sin mirarla, mientras me limpio las lágrimas del rostro.

-Entonces firma y salgamos de esto de una buena vez. -Me tiende el bolígrafo y puedo ver un ligero temblor en su mano.

«No puedo hacer esto».

-Mis abogados tienen que revisar los documentos primero. -Es lo único que se me ocurre para no tener que hacer esto ahora.

-¿Crees que miento? ¿Crees que voy a jugarte sucio? -pregunta, ofendida.

Niego, pero no puedo firmar esto ahora. Necesito procesarlo.

-Tienen que revisarlo -me mantengo firme y ella resopla, evidentemente molesta.

Su móvil comienza a sonar y el ruido nos sobresalta a ambos. No habíamos notado que las últimas palabras las habíamos dicho entre susurros.

-Es tu madre... -le digo, cuando ella ni siquiera voltea a ver el móvil, porque es raro que su madre llame a esta hora.

Su ceño se frunce y toma el teléfono de inmediato. A la desolación, se le añade la preocupación, porque su familia es muy distinta a la mía. Es la familia que me regaló la vida y si llaman a esta hora, no puede significar nada bueno.

-La abuela Gigi -oigo que Mack susurra y mi corazón se salta un latido.

La abuela Gigi es una de las personas más maravillosas que he conocido, por supuesto, detrás de la que tengo al frente.

-Ahí estaremos -promete y cuelga la llamada antes de pasarse la mano por la cara, llena de preocupación.

-¿La abuela está bien? -Me acerco a ella, pero Mack retrocede, decidida a marcar la distancia entre nosotros.

-Mi abuela está bien -puntualiza y yo me muerdo la lengua-. Es sobre su cumpleaños -me recuerda-. La familia ha hecho de eso todo un evento, desde el primero de diciembre hasta navidad. Habíamos comprado los vuelos, ¿lo recuerdas? -Asiento, porque yo mismo hice el trámite.

-No saben nada, ¿verdad? -llego a la conclusión y ella asiente.

-Y no tienen que saberlo hasta que esto pase. Es una decisión que se toma en privado.

-Tan en privado que ni siquiera me lo comentaste hasta ahora -le reclamo.

-No empieces. -Levanta un dedo hacia mí.

-Sé que es una locura lo que voy a pedirte, después de todo lo que se ha dicho, pero es por la abuela, por su salud. No puedo hacerle esto ahora. -Un atisbo de esperanza ilumina mi roto corazón, aunque siga sin entender lo que está pasando-. Necesitamos fingir que todo está bien. Por ellos, por ella -me pide-. Necesitamos hacerlo.

-Acabas de decir que no puedes seguir fingiendo que eres feliz a mi lado -las palabras me saben amargas cuando las digo.

-Lo sé y no te pido esto por mí, sino por ella... No podemos hacerle esto, después de que ha tenido un año tan difícil y sabemos cuánto ama la navidad y su cumpleaños. Por todo este tiempo que llevamos juntos, por el amor que le tienes a mi familia, a la abuela... Ayúdame a cumplir con este último compromiso familiar. A aparentar que todo marcha bien.

-Será un diciembre lleno de apariencias... ¿Segura que puedes con eso?

-Por la abuela, sí.

-Y porque me amas todavía, aunque no lo admitas.

Ella niega y me evade la mirada. Pero en mi cabeza empieza a trazarse un plan. Un jodido, loco y desesperado plan.

-Entonces... ¿cuento contigo para esto?

-Te doy una respuesta después de que mis abogados revisen el acuerdo de divorcio.

Vuelve a resoplar, frustrada.

-¿De verdad vas a hacer las cosas así? -pregunta, molesta- ¿No puedes hacerme este último favor? -grita, evidentemente frustrada.

-A ver, Mack...

-Mackenzie -me interrumpe y yo giro los ojos, porque ya está pareciendo una niña malcriada.

-Mackenzie -repito para complacerla-. Ya tú hiciste las cosas a tu modo, necesito tiempo, necesito revisar los documentos y luego te daré una respuesta a ese último favor.

-Sea lo que sea que esté maquinando tu cabeza, la respuesta es no, Killiam. Esto se acabó.

-Puedes decir lo que quieras, Mack... enzie -completo cuando me gano una mala mirada-. Pero necesitas un favor de mi parte y la última palabra, la tengo yo.

«Eso es muy cabrón de mi parte, pero es lo que tengo».

Ella me mira con rabia contenida, pero no dice nada, solo asiente y toma su teléfono de la encimera, donde lo ha dejado.

-Alquilé un Airbnb por unos días, mientras busco algo más permanente -camina hacia unas maletas que ni siquiera había notado-. Cuando estés listo, pasa por la floristería para que hablemos.

-No tienes que irte, esta es tu casa -le pido, pero ella niega.

-Es tuya... No quiero estar aquí.

-Puedo irme, si eso te brinda tranquilidad.

No quiero que se vaya, quiero saber que está segura y cómoda, a pesar de todo.

-Mis maletas ya están hechas -se encoge de hombros.

-Yo no las necesito.

-¡Ya basta, Killiam! -me grita y vuelve a respirar profundo para recobrar la compostura-. Solo ten todo listo antes del primero de diciembre. Necesito una respuesta de tu parte, para saber a qué atenerme.

Toma las maletas, las llaves de su auto y sin más, sale por la puerta de la cocina.

Sin mirar atrás. Sin mirar que me ha dejado con el alma y el corazón hecho pedazos.

Sin mirar el lugar donde hemos construido recuerdos que llevamos tatuados en la piel.

Miro el documento sobre la encimera y niego. Ese maldito papel no me va a separar de la mujer que amo, no puedo rendirme. No así de fácil, sin entender en realidad qué coño está pasando.

Si Mackenzie quiere el divorcio tendrá que ser bajo mis condiciones. Ella lo hizo a su manera, ahora tiene que ver que, a la mía, no es tan sencillo.

Porque no estoy dispuesto a rendirme tan fácil solo porque sí.

No estoy dispuesto a perderla, a perdernos, y menos, si ella me sigue amando cómo yo la amo.

Continuar leyendo
Seleccionar capítulo
CH. 1CH. 2CH. 3
CH. 4
CH. 5
CH. 6
CH. 7
Todo
Lee la novela completa en
moboreader
Ya disponible para lectura gratuita

Te puede gustar

Amor que Trasciende
Amor que Trasciende
En Amor que Trasciende, una traición revela un plan para usurpar su legado. Para vengarse, ella contrata a un extraño como aliado en este modern novel. Disfruta de romance stories llenas de misterio y poder, destacando entre los mejores billionaire romance novels actuales.
Conquistando a la Mujer del Mafioso.
Conquistando a la Mujer del Mafioso.
En Conquistando a la Mujer del Mafioso, Kloe busca escapar del maltrato de George Harper. Tom Blondet, agente del FBI y protagonista de esta mafia romance books, ejecuta un plan para rescatarla. Descubre esta novela de romance y misterio en nuestra plataforma de web novels free.
Después que me caso, me entero... es mafioso
Después que me caso, me entero... es mafioso
En Después que me caso, me entero... es mafioso, Rebeca descubre que su vida de lujo oculta un oscuro secreto. Tras una deuda millonaria, la verdad emerge: su esposo pertenece a la mafia. Lee esta novela de misterio y romance novel donde la supervivencia y el peligro acechan a su familia.
Diseñadora Renacida: Su Dulce Venganza
Diseñadora Renacida: Su Dulce Venganza
En Diseñadora Renacida: Su Dulce Venganza, Sofía Pérez enfrenta a quienes destruyeron su pasado. Esta romance novel de estilo billionaire narra su lucha por el éxito y la justicia tras un ataque brutal. Un modern novel de superación y poder que redefine las billionaire romance books.
Él eligió a ella, yo elegí la libertad
Él eligió a ella, yo elegí la libertad
Tras la traición de su esposo y hermana, Sofía finge su muerte en Él eligió a ella, yo elegí la libertad. En esta novela de romance y misterio, ella escapa a Irlanda, pero un multimillonario obsesivo la persigue. Lee esta free online novel y descubre si logrará su libertad en este popular web novel.
El hastío de un multimillonario, el ascenso de una esposa
El hastío de un multimillonario, el ascenso de una esposa
Tras años de sacrificio, la protagonista de El hastío de un multimillonario, el ascenso de una esposa abandona su rol de esposa perfecta para retomar su carrera de arquitecta. En esta novela de romance y billionaire romance novels, ella enfrenta la traición de Alejandro para construir su propio destino.

Últimos lanzamientos de novelas web

Popular en MiniShort

Castigada por su amor (Doblado)
Castigada por su amor (Doblado)
Ella era una mujer desamparada que dependía de los demás. Se vio obligada a ser un chivo expiatorio y a vender su cuerpo, hasta que se quedó embarazada. Él creía que ella era la personificación del mal, la avaricia y el engaño. Ella trató por todos los medios de conquistar su corazón, pero fracasó. Su marcha le enfureció tanto que la buscó por todos los rincones del mundo y al final logró encontrarla. Toda la ciudad sabía que acabaría hecha añicos.
Novia Fugitiva: Pasión Prohibida
Novia Fugitiva: Pasión Prohibida
Vendida por su madre a un magnate cruel, Kinsley escapa el día de su boda y cae en los brazos de Justin, un misterioso corredor callejero. Lo que inicia como una fuga desesperada se convierte en un romance peligroso que desafía a la muerte.
Hacia la cima con mis cinco hijas
Hacia la cima con mis cinco hijas
Antonio Lago viajó al pasado, a la época de hambrunas de Aurora, y allí lo recibieron sus cinco hijas. El antiguo dueño de su cuerpo había sido tan ruin que todos lo detestaban y las niñas deseaban su muerte. Ante este inicio desastroso, Antonio despertó un sistema divino de sorteos: al ganar el afecto de sus hijas, obtenía provisiones. Así comenzó una vida cómoda junto a sus cinco hijas en Aurora.
Alianza de Venganza y Amor
Alianza de Venganza y Amor
El día del funeral de su padre, Cathy descubre la peor traición: su esposo no solo la engañaba, sino que también asesinó a su padre. Desesperada por justicia, se alía con Vincent, un guardaespaldas de élite, para planear la caída del poderoso y rico asesino.
[doblado] Casada Con Un Millonario Siendo Madre
[doblado] Casada Con Un Millonario Siendo Madre
Un CEO fue incriminado y se acostó con una mujer, pero el culpable hizo que un patán mintiera para desviar la culpa. Ella dio a luz a cuatrillizos, pero le dijeron que solo una vivió. Años después, el patán fue ascendido y le quitó su casa. Justo cuando la echa a la calle, ella se reencuentra con el verdadero padre de sus hijos.
[doblado] Extrañarte después de decir adiós
[doblado] Extrañarte después de decir adiós
Para devolverle el favor, Neil firma un contrato secreto con el papá de Keira en el que se compromete a casarse con ella por cinco años y ayudarla a superar la dolorosa ruptura con su primer amor, Simon. Durante su matrimonio por contrato, Neil es atento y cariñoso con Keira, pero ella nunca lo trata como algo más que un sustituto de Simon. Cuando el contrato llega a su fin, Neil descubre que Keira sigue enamorada de Simon y finalmente decide divorciarse de ella. Cuando Keira ve el acuerdo de divorcio y su padre le cuenta que Neil se fue, se siente abrumada por el arrepentimiento y viaja por todo el mundo en busca de Neil, dándose cuenta finalmente de que el hombre que perdió estaba realmente enamorado de ella. Sin embargo, ya es muy tarde porque Neil emprendió un nuevo y prometedor camino donde la deja atrás para siempre.