Capítulo 2

Una semana es la que llevo en esta universidad donde a veces siento que no encajo, sinceramente quisiera retirarme, sin embargo no debo rendirme darle lugar a que estén hablando de como soy, creo que lo mejor es no prestarle atención a las habladurías. Cierro los ojos al sentir el viento soplar fuerte y acariciar mi rostro

—Que hace una niña tan linda y solitaria en este lugar— Se escucho la voz de un chico, rodé los ojos y sin querer decir nada bufé irritada- Eres maleducada, solo quiero saludarte en buena honda, pero tal parece que no deseas entablar una buena platica conmigo. – Nuevamente rodé los ojos.

—Prácticamente me estas llamando grosera, Uh esta bien me llamo Cristal Miller y soy ciega—Respondí con sarcasmos.

—Valla Cristal pero eres muy bella y ser ciega no define algo malo, aparte de eso tienes una voz tan angelical. – comento con voz firme y elegante. – Me llamo Camilo y estoy en la misma sección que tu, deseo ser tu amigo, te estuve observando toda la semana quise hablarte desde el primer día pero me abstuve a que me dieras una bofetada. – Ríe con gracias.

—Tampoco soy violenta – Repliqué con ganas de reír.

—Te ves más linda cuando sonríes, espero podamos ser buenos amigos, y te digo la neta soy de esos que le gusta hablar mucho y hacer reír, así que desde hoy seremos amigos.

No sabia a que responder, era la primera vez que hablaba con un desconocido y lo más raro es que le respondí, creo que es la primer vez que me agrada alguien que no sea de mi entorno.

—¿Aceptas ser mi amiga? – inquirió muy cerca de mi hasta el grado de sentir su respiración en mi cuello, me aleje de él y algo nerviosa le digo:

—Estas tratando de cortejar con mingo o algo así —El chico ríe despacio.

—Se nota que eres mal pensada y desconfiada, no niego que eres muy bonita pero no soy de esos que se aprovechan de las chicas o las coquetea. Bufo aburrida de tanta platica.

—Esta bien podemos tratar de ser amigos si eso deseas, ahora puedes irte por dónde viniste estoy algo ocupada.

—Vaya no lo estas, se ve que eres una chica que prefiere estar sola a que entablar una amena platica con un chico amigable, pero esta bien, por esta me iré ya sabes solo por esta vez querida amiga Cristal. Te dejo ya que tus hermanas vienen por ti – Dicho eso el tal Camilo decidió en irse, suspire y aprecie el olor de las rosas que si no me equivoco están alrededor de los bancos.

—Cris, ya estas lista para irnos a casa—se acercó Casseling y de lejos puedo oír a la parlanchina de mi otra Hermana. – Ya sabes que esta noche iremos a bailar- Asentí elevando la comisura de mis labios, este día quiero salir con mis hermanas a bailar, quizás no puedo ver pero si puedo percibir el brillo de las luces, también puedo tocar objetos y reconocerlos utilizando el sentido del tacto la cual envía señales a mi cerebro o también puedo ver las cosas decodificadas para poder distinguir y utilizar mi visión en otras palabras convertirla en mis ojos, así reconozco los objetos o imágenes pero primero se debe entrenar a las personas con ceguera. De igual manera utilizo la ecolocación humana la cual me ayuda a poder caminar por una calle que no esté muy transitada sin necesidad de utilizar el bastón, suficiente con el sonido o el eco que se produce al caminar.

Llegando a Casa entro a mi habitación me despojo de mi ropa y a tomar una deliciosa ducha, el calor aquí en Managua es insoportable, pasaría todo el día en la bañera si fuera necesario.

Cuando salgo a pasos lentos, me seco el cuerpo y aplico loción corporal y crema hidratante.

Termino de vestirme con una mini falda, blusa escotada junto a su bléiser y medias negras junto a mis botas altas, suspirando le pregunto a mi mejor amiga si me veo bien. Al instante ella ladra en aprobación, eso quiere decir que me veo más que reluciente, me despido de Luna y a pasos lentos salgo de la habitación.

Al bajar al living oigo decir a mi madre que seria mala idea salir a estas horas de la noche, ella como siempre de protectora.

—Madre déjanos salir a despejar un poco el cerebro más que todo queremos a que nuestra pequeña Cris se divierte o piensas que la tendrás aquí todo el tiempo encerrada – Dijo Cassandra con todo molesto.

—Hijas – Susurro mi madre – Esta bien dejen de ser tan manipuladoras y vayan con cuidado, le diré a Kemil que las lleve.

Mis hermanas gritaron y luego se chocaron las manos mientras que yo sonrío.

—Gracias mamita—Agradecí acercándome a ella, al instante me abraza dejando un suave beso en mi frente.

Llegamos al Star club ubicado en la calle 7 sur creo que así se llama, mis hermanas no sueltan mi mano por nada, juntas entramos al club, el bullicio era algo agradable, las luces seguramente eran de varios colores, el sonido del parlante sonaba fuerte, provocando el grito y la exaltación de varias personas la cual me imagino que disfrutan y tienen el derecho de sentir esa adrenalina al momento que bailas y sudas, quería sentirme de esa manera, Cassandra se encontró con su novio y le dijimos que fuera a estar con él, ella se negó pero al final acepto, luego Casseling y yo tomamos un poco para ir a bailar, la noche estaba divertida, quizás para los que no me conocían aparentaba ser una persona sin ninguna discapacidad y eso me hizo sentir bien, baile tanto que los pies se me cansaron, mi hermana Casseling reía feliz y por un momento me olvide de mis problemas.

—¿Te gusta esta música?—Le pregunto a mi hermana.

—Si, es Beat my heart de Hillary Duff—Susurro cerca de mi oído entras tomaba mi mano. Le sonreí y seguimos bailando al son de la música, cuando nos cansamos salimos un rato al pequeño barandal a tomar aire, mi hermana me pidió que me quedara sentada sin moverme ya que ella iría en busca de Cassandra la cual desapareció de su campo de visión. Asentí pidiéndola que se apurara, limpie mi sudor y mientras bebo una soda, pienso en cómo sería estar al lado de la persona que amas, lo cuestiono por el hecho de percibir como Cassandra esta perdidamente enamorada de su novio, esperemos que sea un amor de verdad y que Taylor se un buen chico. Suspirando pienso en aquella persona del cual me había enamorado hacia ya mucho tiempo, a veces me pregunto que habrá sucedido con él, ni siquiera tuve el valor de preguntárselo a mi cuñada, bah creo que el ni se acuerda de mi.

—Cristal—susurro una voz a mis espaldas.

Capítulo 3

Daniel.

Observaba la ciudad en la que nací de una manera melancólica, desde este extremo se veía una parte de Managua, llevo dos días en que decidí regresar al lado de mis padres, no pensaba hacerlo sin embargo el pasado me impulso a regresar.

Después de aquello todo se había convertido en una pesadilla en la que no podía olvidar su llanto el cual desgarraba mi corazón. Verla sufrir con solo sus 10 años fue terrible y aun su imagen triste se refleja en mi rostro como una jodida imagen que no puedo lograr o querer borrar. Suspirando me abalanzo sobre las llantas, elevó los pies saltando de un lado a otro, varias personas Caminan tomándose fotos en los edificios antiguos, algunos pasean en patinete, él clima esta fresco, él paisaje se ve agradable. Quisiera traer algún día a ese ángel roto y que no se a podido recomponer, pero he venido a construirlo sea como sea. Cuando estaba en Colombia no hubo día que preguntara por Cristal, mi hermana me mandaba fotos de ella y me decía que Cristal aun no lograba superar el pasado, a veces se encierra en su habitación por todo un día y al siguiente aparecía lastimada o ida con ojeras marcando sus pómulos, hubo varios momentos que atentaba con su propia vida. Sus padres la llevaban a otro país para que se desestrezara y que se divirtiera tratando de sanar su corazón, sin embargo culpaba a su padre por la desgracia en la que su vida cambio completamente. Escuchar todo aquello me hizo cambiar de rumbo. Quizás ella aun se acuerde de mi y espero poder entrar en su corazón y tratar sanarlo.

Dejo de pensar cuando veo que ya es de noche, observo un poco la carrera que se esta llevando con las motocicletas, varios hacen piruetas y saltan. Es increíble ver hasta que limite te lleva la adrenalina.

—¿Te gusta?— Pregunta una morena que me observa sonriendo.

—Uh, si me gusta, sin embargo aun no estoy a la altura de ellos—Respondí con la misma sonrisa que me enseña la amable chica.

—Eso es lo de menos, aquí puedes aprender fácilmente, si quieres te anoto para la siguiente que es la próxima semana, el chico de ahí— dice señalando en dirección al chico que esta sentado en las gradas de concreto con un cuaderno— El te puede enseñar muchas cosas.

—Lo pensare pero por ahora no—recalco disculpándome.

—De todos modos abra bacante para ti— Afirma serena.

—Te lo agradezco, debo irme.— bajo de las llantas y decidido en irme me detengo nuevamente cuando escucho decirme su nombre.

—Me llamo Andrea, mucho gusto— giro mi rostro y le sonrió.

—Me llamo Daniel, él gusto es mío.— la saludo moviendo la cabeza. Camino rápidamente al parqueo, subo a mi moto y salgo disparado en dirección al club donde trabaja mi mejor amigo, el me ha pedido que lo remplace esta noche como DJ. Menos de una hora llego, aparcó mi moto en el estacionamiento, al llegar le informo al cobrador de entradas y le mostró el carnet donde me identifica como el DJ de remplazo de turno.

Al entrar al club quedo deslumbrado por tan lujoso lugar, le mando un mensaje al Cristian para decirle que ya estoy dentro del Club. Inmediatamente cae un mensaje donde el me dice que suba en la parte de arriba, rápidamente llego hasta ahí, el me saludo entregándome los controles y los CD que se ocupara. Mientras colocó las músicas y las luces de colores que parpadean, en tan solo un instante el club se llene hasta mas no poder. Las horas pasan y el lugar sigue lleno, algo eufórico coloco las músicas de Hilarry Duff las que son bailables por un momento observo a las personas que bailan y gritan, de lejos observo a dos chicas la cual llaman mi atención, una de ellas es la gemela hija de Don Arthur y a su lado esta mi ángel, mi corazón salta de alegría, la veo bien, me concentró en solo ella y luce seria y callada. Sonriendo Dejo puesto músicas variadas, le digo al chico que ordena los discos que vea el puesto por un momento, él asiente despreocupado. Bajo de las gradas con nervios, la busco con la mirada y ya no esta en la pista, camino en la pequeña terasa y la encuentro, ella toma una bebida mientras mueve su cuerpo al son de la música se ve muy bella de espaldas, aun con los nervios de punta llamó su nombre.

—Cristal—ella gira cuando llamo su nombre, su mirada ya no es la misma de aquella pequeña que conocí hace unos años atrás, frunciendo el ceño, pregunta quien soy.

—¿Quién eres?— sonriendo me acercó unos cuantos pasos mas. Ella retrocede temerosa y con desconfianza

—Soy tu amiguito Daniel—Sorprendida abre la boca pero no dice nada al instante, hasta que pasa varios minutos.

—¿Daniel?—Inquiere dudosa.

—Si él mismo, soy él hermano menor de Alessandra tu cuñada, te acuerdas de mi.—quise saber.

Ella sonríe de lado y sin saber porque, me acerco mas a ella y la abrazo, por un instante pienso que me alejara pero no sucede ya que ella a aceptado.

—Eres aquel niño fanfarrón—Indaga apretándome mas a ella.

—Si soy yo, tu amiguito, mi Ángel— Susurré aspirando su aroma a rosas.

Me alejo de ella y la observó detalla mente, su cabello rubio desapareció ahora es negro y corto, tiene un pircing en su labio inferior su piel sigue siendo pálido y suave.

—Es un gusto escucharte pensé que no volverías. — Musito bajando la cabeza, levantó su mentón y firme le digo.

—Regrese porque no tiene sentido seguir huyendo de nuestra realidad, lo mejor es enfrentarlo, además moría de ganas de verte, realmente te extrañe Cristal.

Cristal pestañea y oculta su sonrisa.

Cuando voy a decir algo mas, aparecen las Gemelas gritando.

—¡Oye!— espeta una de ellas, me alejo un poco de Cristal y antes de querer saludar a las chicas una de ellas me da una fuerte cachetada.

—¿Quién demonios eres tu? ¿Por qué estas acosando a nuestra hermana?— levantó las manos para protestar y decirles que soy Daniel pero otro golpe me hace quedarme callado.

—Casseling, es Daniel el hermano de Alessandra— réplica Cristal y yo asiento acariciando mi mejilla ya irritada por dos cachetadas, wau esta chica golpea fuerte.

—Oh, Dios mío lo siento mucho— se disculpa apuntándome— Daniel estas grande y diferente.

—Vaya que si, se ve mas guapo el condenadito y eso que se veía flaquetoso cuando iba de visitas a nuestra casa—Ese Comentario hizo que Cristal rodara los ojos. Y literalmente me quería tirar de un barranco.

—Ya esta chicas están haciendo sentir mal a Daniel—las chicas rieron, a los minutos aparece un chico y abraza a una de las gemelas, ella nos presenta y luego se retira diciéndoles a su hermana que seguirá bailando.

—Cristal ya que Daniel esta acompañándote iré a bailar —le dice la Rubia pero antes me guiño él ojo.

—No hermana quizás esta ocupado o ha venido con alguien.

—No te preocupes yo me quedo con ella—digo antes que ella se niegue. Cristal desvía la mirada apenada, ella no debería sentirse así pero realmente necesito estar un tiempo con ella y conversar.

—Gracias Daniel por favor cuídala nos iremos en unas dos horas mas. —Asentí sonriendo—Hermanita te dejo en buenas manos.

—Casseling vete o te las verás conmigo— vocifero Cristal disimulando molestia. Niego acercándome a ella, tomó su mano disculpándome.

—Disculpa el atrevimiento quisiera guiarte a una mesa para que te sientes y así platicamos un poco.

Ella asintió aceptando.

Platicamos cosas triviales, ella casi no decía mucho sin embargo reía por lo que le contaba y de vez en cuanto cerraba los ojos, le pregunte si tenia sueño y me dijo que no, tratare de no hablar de nuestro pasado, era algo que no quería traer al presente. Cambiamos número y quedamos en seguir en contacto. Lo que ella aún no sabe es que la veré casi todos los días en la escuela de música. Después de las dos horas me pidió que llamara a sus hermanas para irse a casa, me despedí pero no sin antes dejar un suave beso en su mejilla. Quizás pensara que voy rápido sin embargo ese es mi propósito.

Cuando llego a casa me acuesto en mi cama y lo primero que hago es mandarle un mensaje de buena noches.

—Buenas noches Cristal.

Al no recibir ninguna respuesta, decido en ir a dormir pero al cerrar los ojos lo primero es pensar en ella .

La mañana estaba mas que calurosa, entre a tomar una ducha que duro mas de media hora, observo él jardín viendo varias rosas rojas abrir sus pétalos, eran magníficas y encantadoras a como lo es Cristal pero tenía espinas que si las tocas sin fijarte te harían sangrar. Suspirando aspiró el aroma del viento, pensar en ella es como ir al jodido pasado y es lo que no quiero, revivirlo es mi temor. Negando salgo de mi habitación encontrándome con mi madre, la cual prepara el desayuno como todos los días.

—Buenos días madre—mi madre sonríe.

—Buenos días mi niño, ya esta listo el desayuno, te sirvo—Asentí sentándome en el comedor.

Mientras mama se mueve en la cocina observo mi celular, al abrirlo veo un mensaje de voz por parte de Cristal, mi corazón late como una jodida locomotora, me coloco los auriculares y luego escucho el mensaje de audio.

—Buenos días Daniel, anoche no revisé mi celular, por lo tanto hasta ahora en la mañana vi tu mensaje y bueno es difícil darme cuenta cuando me mandan mensaje porque ya sabes mi estado, solo logro escuchar a la jodida operadora. Bueno espero que este día la pases bien, anoche me dio un gusto haber platicado contigo— Qué linda voz, es increíble.

Sonriendo alegre le mando un mensaje, diciéndole que quisiera verla, inmediatamente responde diciendo que mañana después de las doce estará libre. Acepto y le digo que iré a buscarla.

—¿Y esa sonrisa a que viene?—inquiere mi madre sacándome de mi ensoñación.

—Bueno madre se debe a una chica.—increíble ahora debo darle una muy buena explicación.

—Daniel en serio, cuéntame—Niego rápidamente, no le diré nada no por ahora.

—Madre es algo que por ahora no te puedo decir, será más adelante. —Mama me mira decepcionada pero luego me deja un beso en mi mejilla.

—Esperare hijo y recuerda siempre estaré aquí para escucharte.

Termine mi desayuno, cepillo mis dientes, decidido salgo de casa para ir al salvador allende, necesito distraerme un poco, subo a mi moto pero antes de arrancar llamo a mi hermana para saludarla, le cuento que ya he platicado con Cristal, ella grita fuerte, incluso se escucho los gritos de los nenes, sentí que me dejarían sordo, se que mi hermana desea ayudar a Cristal, según ella nadie mejor que yo para hacerlo, espero que este en lo correcto. Suspirando corto la llamada y sigo mi camino rumbo a la Feria.

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Ángel Sin Alma

Capítulo 2
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