Capítulo 2
David
Durante toda la semana mi amigo me ha platicado sobre su futura esposa y su futura boda.
No sé en qué estaba pensando cuando acepte ser el padrino.
Me lo pidió durante una borrachera en la cual estaba muy feliz después de acostarme con una rubia la cual se había hecho la interesante durante una semana, creo que ese es mi récord con una mujer, una semana.
En ese momento le habría dicho que si a cualquier cosa, si me hubiera pedido cualquier tontería habría aceptado.
Aún estoy pensando en mi triunfo con esa rubia, no es por presumir, pero a la mujer que quiero la tengo sin hacer gran esfuerzo.
Ellas no pueden culparme porque siempre soy directo y les explico que conmigo solamente obtendrán unas horas de placer.
Unas horas, porque no es mi estilo repetir, creo que nunca he hecho una excepción.
Usualmente, después del sexo las mujeres se vuelven locas y mucho más si son vírgenes, una sola vez me ocurrió.
Estuve con una Virgen y luego de tener sexo, ella pensó que me iba a casar, desde ese momento descarte a las vírgenes de mi agenda.
No puedo evitar reír al recordar esa situación, yo nunca me casaría.
Una boda, unos niños llorones y acostarme con la misma mujer durante toda la vida no está en mi proyecto de vida, para que estar con una sola si puedo estar con las que desee.
Definitivamente, Hugo y yo somos completamente opuestos, él quiere casarse con su novia y ser feliz toda la vida, en cambio, yo solamente deseo disfrutar mi vida.
Soy joven guapo y con dinero, que más puedo desear.
A diferencia de mis amigos yo no nací en cuna de oro, me costó mucho trabajo tener todo lo que tengo y lo menos que puedo hacer es disfrutarlo.
- Siempre creí que te casarías con Daniela
Asesine a Óscar con la mirada en cuanto escuche que mencionó ese bendito nombre, la famosa Daniela Montalbán.
Desde que conocí a Hugo en la facultad él no dejaba de llorar por esa tal Daniela.
Entre alcohol y lágrimas me confesó que él la amaba, pero ella jugaba con él y únicamente lo utilizaba a su antojo.
Definitivamente, yo nunca permitiría que me usen y mucho menos le rogaría a una mujer.
Seguramente ella se aprovecha de los hombres débiles de carácter para manipularlos y obtener todo lo que desea, he conocido a varias mujeres así a lo largo de mi vida.
Soy joven, pero he vivido lo suficiente como para dos vidas.
- Ella fue mi primer amor y la quise muchísimo, pero con Regina es diferente, nunca me había enamorado de esta forma de nadie.
Hugo es tan bueno que nunca hablaría mal de esa niña, pero yo recuerdo cada palabra de su historia con ella.
-El amor no existe
- ya te llegará Dave, muy pronto estarás peor que yo.
Reí fuerte y negué con la cabeza
-En cuanto lleguemos preséntame al botoncito de Dani-Comenta Óscar con una sonrisa ladina-No has visto sus fotos Dave está hermosa.
- No las vi, ni me interesa hacerlo.
-Está buenísima la perra -Exclama Óscar
- Más respeto, es mi cuñada.
Óscar simplemente es como un perrito que ladra, pero no muerde con las mujeres.
Se cree el mejor, pero no es más que un títere y un títere baboso, no suelo criticar a mis amigos, pero odio que se dejen manipular.
-De las mujeres no se habla así y menos de Daniela que debe ser un amor de mujer -Bromee
***
Debo arreglar unos asuntos con mi socio antes de irme, acorde con Hugo apoyarlo con todo el asunto de la pedida de mano de Regina, la despedida de soltero y la luna de miel por lo cual debo ausentarme varios meses.
Además, merezco las vacaciones que no me tome cuando me gradué de la facultad.
Él siempre me habla de su país, su familia y he prometido visitarlo alguna vez, es hora de cumplir con mi palabra.
Los últimos diez años no he dejado de trabajar, me costó mucho forjar mi fortuna porque empecé de cero y hoy soy uno de los empresarios más importantes de la región, pero claro no hubiera logrado nada sin mi Ángel guardián Lázaro.
Además de mi socio es como mi padre, aun recuerdo cuando lo conocí en el peor momento de mi vida y me tendió la mano, confío en mí sin prácticamente conocerme por ello siempre estaré en deuda con él.
Él tiene los ojos color verde y el cabello canoso, a pesar de tener arriba de cincuenta años se conserva muy bien.
-Estás seguro de que no me quieres acompañar
- Prefiero encargarme de los negocios además mi hija pasará sus vacaciones acá. Diviértete y no olvides entregarle mi obsequio a Hugo
-Claro-Asentí con la cabeza
- David ella te está buscando
Rodee los ojos, fastidiado - Esa es otra de las razones por las cuales me voy, no quiero verla.
- No crees que es tiempo
- Nunca la perdonaré, solo me busca por mi dinero. Todas las mujeres son iguales unas interesadas y manipuladoras.
- No generalices hijos, sabes que cuentas con todo mi apoyo. Si no la quieres ver nadie puede obligarte.
- Gracias
- A ver si conoces a una mujer bella y sientas cabeza. Te recuerdo que quiero nietos- bromea
- yo soy libre nunca me ataré a ninguna mujer y mucho menos tendré un niño llorón.
- Yo decía lo mismo antes de conocer a la mujer indicada y casarme
Lázaro es viudo, solamente tuvo una hija a la cual adora, él estaba muy solo porque su hija se fue a estudiar a España cuando el destino nos juntó
Puedo decir que fue para bien, él me salvo la vida y me dio otra oportunidad, él necesitaba un hijo y yo un padre, desde entonces somos inseparables.
Capítulo 3
Daniela
Durante los últimos días he notado a Regina muy feliz, la conozco y se ve radiante creo que se debe a su novio virtual.
No lo conozco, pero ya me agrada. Si hace feliz a mi hermana yo soy feliz, todo lo que he querido siempre es su bienestar.
- ¡Qué bueno que te sientas mejor!-Exclame
- Si pronto te presentaré a mi novio
-Mañana regresa Hugo, ya me lo confirmaron.
- ah sí -Notó una sonrisa extraña en su rostro
-Si ya quiero verlo
- ¡Porque tanta emoción! Nunca le diste demasiada importancia a Hugo. Pensé que no lo querías.
- Me conoces Regí, sabes que no soy muy cariñosa, pero después de que se fue me di cuenta de lo mucho que lo amo. Cuando vuelva no lo dejaré ir nunca, no dejaré que nada ni nadie nos aleje.
Note que mi hermana comenzó a toser y está prácticamente morada, rápidamente acerqué su inhalador a ella.
- ¿Estás bien? ¿Llamo a mamá?
Ella niega con la cabeza -No pasa nada Dani, no la molestes.
***
No dejo de pensar en los cambios de estado de ánimo de Regina, estoy tan sumergida en mis pensamientos que no logró concentrarme en mi trabajo en la oficina.
Papá me ha entrenado personalmente, desde que inicie la facultad trabajo en las empresas medio tiempo lo cual me ha ayudado mucho en mi carrera.
- ¡Porque tan nerviosa, preciosa! -Casi saltó del susto cuando noté que Mauro está en mi oficina
No puedo creer que el imprudente entro sin tocar, a veces parece una sombra y no noto que está en los lugares.
Mauro es el empleado de confianza de mi padre, lo conozco desde que inicie la carrera.
Él varias veces me invito a salir, me envía rosas y obsequios, pero siempre se los he regresado porque no lo soporto.
Tiene algo que no me gusta, además de provocarme asco, no me inspira confianza, pero es terco y sigue insistiendo a pesar de mis rechazos.
-¡Quien te dio permiso para entrar a mi oficina! ¡Y para ti soy señorita Montalbán! ¿Entendido?
- Disculpe -él se encoge en hombros
- Que necesitas estoy ocupada
-Los informes que solicitó -Él deja las carpetas en mi escritorio - Soy la mano derecha de su padre no un empleadito.
- La mano derecha de mi padre soy yo, él te ha dado demasiada confianza. No es un secreto que no me inspiras confianza y no me agradas.
Papá no me niega nada, pero no acepto despedir a Mauro cuando se lo pedí, pero me prometió que su puesto sería mío cuando termine mi carrera.
Me dirigí a la cafetería para comprar una botella de agua porque la inepta de mi secretaria decidio enfermarse, estoy decidida a despedirla por ineficiente.
- ¿Cómo estás, Dani? -Me saluda uno de los empleados nuevos
Pablo es el nuevo mensajero, es un muchacho agradable de la edad de mi hermana soledad.
Trabaja para costearse los estudios en la facultad, por ser nuevo y porque está guapo le perdono que me tutee, la próxima vez le explico las reglas.
- Bien Pablo ¿Cómo está tu madre?
Mi madre lo recomendó en la empresa porque su madre trabaja para ella, es su asistente y amiga desde hace años.
-Muy bien
Mauro se acercó a nosotros y asesino al muchacho con la mirada, él se cree superior a los demás empleados.Ni siquiera yo que soy la hija del dueño los veo y trato con tanto desprecio como él.
- ¡No la tutees! Es la señorita Montalbán y no es igual a ti.
- Pablo no le prestes atención tú sabes que yo te di permiso de tutearme.
- claro Dani-Él me sonríe con toda la intención de molestar a Mauro, este muchacho cada vez me agrada más
- Necesito unos documentos de mi casa ¿Me los traes por favor?
- claro iré ahora mismo - luego de decir eso se marcha
- ¡Al mensajero si le das confianza Daniela! -Él me asesina con la mirada
- yo le doy confianza a quien quiero, tú siempre me miraras desde abajo hagas lo que hagas- Reí burlona y acaricie su rostro para luego marcharme
Sé que quiere responderme, pero no puede hacerlo.
- Disfruta tu puesto mientras puedas.
***
Hoy es el día qué lo cambiará todo. Regresa el amor de mi vida y es el inicio de nuestra hermosa vida juntos.
Anoche no logré dormir demasiado, pero debí hacerlo porque no quiero que mi amorcito se espante al verme con ojeras.Debo dormir mis ocho horas para mantener mi carita fresca y bonita.
Cuando estuve lista baje las escaleras sin dudarlo y me senté en el sofá para esperar al amor.Casi salto de la emoción cuando vi su carro en la entrada.
En la adolescencia era escuálido, pero ahora se ha convertido en un hombre fornido.
Mire una revista fingiendo que la leo mientras él se asoma, acompañado de otro hombre y la sirvienta quien lo guía.
—Señorita Daniela — Pronuncia la sirvienta —El Joven Hugo busca a...
—¿Me buscas a mí? ¿Verdad?—Le pregunte mientras me levanté del sofá y me acerqué a los dos hombres, luego me centre en la sirvienta —Esfúmate, querida.
La mujer simplemente se marcho
—En realidad busco a...
No le permití terminar la oración y lo estreché entre mis brazos dejando un beso en la mejilla. Está frío como el hielo.Seguramente la emoción de ver a la mujer de su vida lo dejo helado.
— ¡Hola guapo! Hace mucho tiempo no te veo.
Debo demostrarle que puedo ser la novia cariñosa que él siempre ha anhelado.
Todavía recuerdo cuando me reclamaba que no era melosa como las otras chicas con sus novios.
Nunca ha sido mi estilo, soy fría porque de esa forma es mi personalidad.
—¡Hola Dani! ¡Me encanta verte, pero me aprietas!—Cuando fórmula esas palabras yo me alejo de él y este vuelve a hablar —Él es mi amigo Óscar
Me centré en el muchacho que lo acompaña quien es un hombre alto con un porte corpulento, cabello café corto y ojos del mismo tono.
—Mucho gusto —Extendí mi mano por qué no pienso permitir que este baboso bese mi mejilla
— Hola hermosa, Hugo me ha hablado mucho de ti.
Note que él me mira los pechos sin ningún disimulo. Este tipo es un baboso eso se puede ver a kilómetros de distancia.
Lo que deseo es llamar la atención de Hugo no de su amigo vulgar.
—Espero que bien—Finjo una sonrisa
Lo que más odiaba Hugo era que llamará fracasados o Frikis a sus amigos nerds y por ello debo ser amable con sus amigos.
Quiero demostrarle que he madurado.
—Claro sabes cuanto te quiero, Daniela. ¿Dónde están Regina y Solé?.
—Ahora bajan guapo y mis padres no tardan en llegar para recibirte. Ya me enteré de que le pediste hoy a mi papá hablar con él.
—Si debo hablar de un asunto muy importante.
—Ordene tu cena favorita. Pero antes de que llegue mi familia quiero hablar contigo.
Él asiente y yo tome su mano para guiarlo hacia el jardín. Este lugar es muy especial para nosotros porque nuestro primer beso fue acá.
Quiero que aclaremos nuestra situación y además ya quiero mi anillo para subir la fotografía a las redes sociales y presumirlo ante mis amigas.
—Dani me encantaría hablar contigo, pero mi amigo Dave estaba estacionando el carro y no debe tardar en llegar.
No me interesa su torpe amigo quien debe ser más baboso y nerds que el anterior.
—Será rápido Hugo, sé que me porte muy mal contigo y fui muy inmadura cuándo terminamos.
—¿Tú disculpándote? Nunca lo has hecho Montalbán —Bromea —Pero eso es parte del pasado, éramos muy jóvenes, prácticamente unos niños.
—Tienes razón, pero ya maduré Hugo. En estos años reflexioné y me di cuenta de que te amo, siempre te he amado. Siempre lo hice, pero me costaba demostrarlo. Tú sabes que yo no soy una mujer sentimental.
— Dani yo...—Él no logra formular ninguna frase coherente
—No digas nada.
Me acerqué a él y uni mis labios a los suyos en un beso suave y lento. Él no me correspondió, pero tampoco se alejó debido a que esta frío como el hielo.
—¿Qué pasa? —Le pregunte en cuanto me di cuenta de que él me empuja.
Sus ojos verdes en este momento se encuentran inexpresivos y él lleva sus manos hacia las mías.
—Lo siento, yo te quise muchísimo, pero ya no siento lo mismo.
—¿Qué?—Pregunte incrédula
No es posible que Hugo ya no me quiera. El me ha amado desde los cuatro años, no pudo dejar de hacerlo en un par de años, seguramente está confundido.
—Dani yo...
—¡Tú me amas Hugo!—Le aseguró
—Ya no es así, yo estoy enamorado de tú hermana Regina y nos vamos a casar.
Esas palabras destrozaron por completo mi corazón. No solamente dejo de amarme, sino que ahora ama a la idiota de Regina.
No me controle y estrelle mi mano en su mejilla con toda mi fuerza.
—¡Eres un idiota! ¡Esto es una venganza verdad!
—Te juro que no, Daniela. Sé que parece una broma, pero es la verdad.
— ¿Cuándo? Tú creciste con las dos y siempre me preferiste a mí.—Estoy haciendo un gran esfuerzo para no derramar ninguna lágrima.
Él no puede preferir a Regina sobre mí. Soporto que mamá la quiera más pero él no.
—Comenzó hace dos años, nos enviamos mensajes y...
—¡Tú eres ese estúpido novio virtual! ¿Verdad?
— Si soy yo, te juro que no lo planee—Él lleva su mano a mi cabello acariciando—No sabía que se trataba de Regina, pero cuando lo descubrí ya estaba muy enamorado. Ninguno de los dos quisimos lastimarte, Dani.
Odio la lástima de las personas, no la soportó.
No quise seguir escuchando y por ello me alejé de él y salí de mi casa prácticamente corriendo.
Luego de unos seis minutos al alejarme del perímetro de la mansión me permití dejar caer todas mis lágrimas.
Lo que no soporto es que las personas me vean llorar. Inspirar lástima y debilidad me repugna.
¿Por qué me pasa esto a mí?
¿Hugo y Regina se van a casar? Todavía no puedo creer que eso sea real.
Él es el único hombre que he amado y se casará con mi hermana. Lo peor es que no puedo culparlo.
Regina es mil veces mejor que yo, ella es dulce, buena y es pura luz, en cambio, yo soy oscuridad.
No puedo arriesgarme a que alguien me vea llorando por lo cual proseguí caminando mientras limpio mis ojos con las manos.
No contaba con que un torpe bajo de su carro en el preciso momento en el cual yo cruzaba la calle y me lanzo al suelo.
¿A caso me puede ocurrir algo peor?.
—Lo siento—Se disculpa el rubio mientras intenta ayudarme a reincorporarme, pero evidentemente no tomó su mano y me levanto sola.
—¡Eres un imbécil!—Exclame furiosa
Mi maquillaje está hecho un desastre y mi vestido se ensució con barro por culpa de este imbécil.
— ¿Te pasa algo hermosa?
—¡No te importa pedazo de Mono Ciego!
Él ríe fuerte ante mis insultos lo cual me hace enfadar aún más.
—Vaya no nos levantamos del lado correcto de la cama, cariño.
—¡Idiota!
—¡Ten!—Él me ofrece su pañuelo, pero yo no lo aceptó.
—¿A caso crees que tu mugroso pañuelo me servirá de algo, imbécil?
—Tú te tropezaste conmigo, cariño y empiezo a pensar que lo hiciste para llamar mi atención.
—¡Imbécil!—Es todo lo que le digo antes de alejarme de él.
Aún no puedo creerlo la primera vez que le digo a un hombre que lo amo y ocurre esto.
Ya aprendiste Daniela, el amor no existe.
Pero que no piensen que se burlaran de mí, evitaré esa boda y no me importa lo que debo hacer.
Si mi ex se casa con mi hermana seré la burla de la sociedad.
Ya es suficiente con que yo sienta lástima por mí, no soportaré la lástima de los demás.