Capítulo 2
En la barra del bar Isis Lu estaba apunto de perder el sentido de la realidad, su corazón dolía, no solo dolía estaba tan abrumada estaba roto en mil pedazos ella inconscientemente tenía lágrimas en sus ojos tan hermosas como el universo, recordaba que no hace unas horas ella casi se entregaba a ese hombre miserable y mentiroso, ella le entregó su corazón más no su castidad, el dolor que ella sentía aún no se transformaba en odio seguramente era porque ella lo amaba con toda su alma su mente y corazón, segundos después ella quizo pararse para ir al baño pero no pudo en ese preciso momento perdió el equilibrio ya el alcohol había hecho lo suyo con ella.
En el momento que la mujer perdía el equilibrio, Lucían Jo la tomó en sus brazos el hombre la había estado observando ya hace un par de horas bebiendo, el estaba esperando llegar en ese preciso momento ya que era su costumbre llevar a chicas hermosas a la cama era un descarado, pero nadie podría oponerse ni rechazar al hombre más rico del país y del mundo, todas las mujeres con las que terminaba en la cama, obtenían una buena compensación a la mañana siguiente era una situación de ganar ganar como lo decía el.
En el momento en que Lucían tomó a Isis este quedó estupefacto, al sentir a la chica sin sostén y al tocar su trasero por la forma que este la tomó sintió cómo está no llevaba nada puesto, el vestido tan blanco le quedaba perfecto no delineaba sus curvas tan bien pero hacia qué se viera cómo un ángel caído, era sin duda la mujer más hermosa que él jamás había visto, un deseo inexplicable surgió en su corazón, él quería poseerla, sin más preámbulos decidió llevarla a su suite privada en el hotel de lujo el cual era uno de sus tantos negocios esa habitación la usaba para sus propios placeres.
Cuando llegaron a la habitación esté la colocó de un golpe en la cama, se puso sobre ella y le quitó el pelo despeinado de su cara ella por otro lado todo el camino hasta el hotel durmió y cuando sintió el golpe en la cama logró despertar un poco, miro arriba y vio a un hombre hermoso de rostro afilado ella se asustó un poco pero estaba tan ebria que no podía ni hablar de una manera coherente, Lucían observó el intento fallido de la mujer de decir algo y este se burló en su interior él sabía más que nadie que esta chica no saldría de aquí sin que el la probara.
Isis Lu en un intento más por reaccionar intento quitar al hombre sobre ella de una patada pero lo que logro fue aferrarse más a el, en un momento extraño esté la beso muy despacio y acaricio su cuerpo suavemente hasta llegar a sus pechos, de sus pechos bajo un poco más hasta su abdomen y luego a su parte más íntima, roso un poco sus dedos y froto suavemente sobre el vestido de Isis, su más sensible clitoris ella gimió en sus adentros Isis no podía creer que se estaba excitando estaba tan ebria que sus deseos carnales estaban desenfrenadamente activos, su conciencia la que le había permitido permanecer Virgen hasta este momento estaba ausente solo quedaba su deseo de ser poseída.
Lucían jo estaba sorprendido que la mujer se viera tan provocativa aunque estaba ebria no había nada que no le gustara de ella, siguió besándola de sus labio hasta su cuello bajo un poco hasta toparse con la línea de su vestido blanco que se miraban la mitad de sus pechos el bajo despacio el vestido como ella no llevaba sostén no quedó nada a la imaginación sus pechos saltaron y ella tuvo un escalofrío desde su espalda hasta su cuello inconscientemente esta acción había hecho que gimiera y la había excitado tanto que empezaba a humedecer su parte íntima, el bajo un poco el vestido hasta llegar al ombligo la miró y la rosó detenidamente era la mujer más suave tersa y hermosa su tacto era embriagador cuando la observó era una mujer blanca y con cuerpo de infarto tenía unas curvas soñadas y una piel como la porcelana era perfecta.
Era una noche llena de lujuria y deseo para Lucían termino de bajar su vestido hasta dejarla como vino al mundo una desnudez tentadora él se quitó la ropa y empezó a besar su boca con más intensidad, besaba sus pechos su abdomen, y luego llegó con sus labios hasta la zona íntima de Isis ella gimió y ya no tuvo más control de sus impulsos y su cuerpo pedía más en ese momento olvido que estaba triste y estaba decepcionada olvidó que era la mujer más estupida del mundo por creer en un hombre, Isis tomó con sus manos la cabeza de Lucían y lo acercó más hacía su zona íntima esté al ver la acción de ella se emocionó empezó a besar su clitoris a lamer sus labios y hacer círculos con su lengua en su punto más delicado, cuando ella estaba tan excitada que no paraba de gemir y apretar sus manos en la sábana decidió que era el momento de poseerla.
Cuando Lucían quizo entrar a ella no pudo en el primer intento ejerció un poco de fuerza, Isis se quejó de dolor por un instante esto la había vuelto a la realidad de los que estaba haciendo, entonces un poco aturdida le dijo más despacio es mi primera vez, el hombre se sorprendió al escuchar lo que ella le estaba declarando el asintió con la cabeza y empezó a empujar suavemente su miembro estaba tan erecto y deseoso que no aguantaba por embestirla con todas sus fuerzas, Isis gemía de dolor y placer hasta que al final el pudo introducir todo su miembro en ella lágrimas se apreciaban en el rostro de Isis esto dejó un poco consternado a Lucían pero era un punto sin retorno.
El placer apenas empezaba Lucían la embestía con más y más fuerza, la acariciaba y la besaba como si ella fuera la única mujer en su vida y corazón Lucían no podía creer que esta mujer de ojos azules fuera Virgen y no solo eso fuera hermosa y suave, la cambio de posición muchas veces hicieron el amor toda la noche y madrugada hasta ya no quedar más fuerzas ella estaba extasiada encantada en sus adentros aunque estaba un poco ebria pudo tener un poco de sobriedad conforme el hombre la penetraba, dolor y deseo fue una combinación extraña para ella, mientras tanto el había tenido la experiencia más hermosa y lujuriosa de su vida, poco a poco ella se fue quedando dormida en los brazos de Lucían, mientras tanto el antes de quedarse dormido roso un poco sus dedos con la espalda de Isis y fue tan gratificante para el que no comprendía que estaba pasando en su mente y corazón acaso se había enamorado de esta chica que al verla más de cerca pudo apreciar su hermoso rostro y sin hablar de su cuerpo tenía unas curvas excepcionales y unas nalgas redondas pechos redondos y hermosos tenía una estatura media, a la par de él se miraba pequeña pero era porque él era un hombre de metro ochenta y cinco eso hacía a cualquier persona verse un poco pequeña, Lucían por el cansancio se fue quedando dormido apreciando a la mujer.
Capítulo 3
Al medio día Lucían Jo estaba despertando, la había pasado tan bien la noche y parte de la madrugada que se había despertado de buen humor, era un hombre tan descarado que no ocultaba su mirada traviesa, se giró suavemente hacia donde se encontraba Isis Lu, ella estaba aún dormida respirando con ritmo tranquilo, estaba boca abajo tapada un poco podía ver su espalda esbelta y parte de su nalga, él podía apreciar un costado de su cara delgada y ella era tan blanca su nariz era puntiaguda y pequeña, sos labios regordetes y rojos como la cereza tenía largas pestañas y ojos grandes aunque estaban cerrados podía distinguirlos un poco el estaba apreciando esta belleza que estaba a su Merced.
Lucían acarició su rostro y bajo un poco hasta llegar a su espalda era hermosa no tenía ninguna imperfección, por un momento lucían sintió que estaba a gusto con esta chica a su lado, era raro que él se levantara tarde cuando tenía una aventura de una noche nunca se quedaba más de lo debido y siempre dejaba su recompensa para no sentir remordimientos, mientras tanto estaba un poco molesto porque no entendía porque su corazón estaba inquieto a decir verdad eso lo irritaba, él tenía una fama que cuidar, después de una mala relación de hace años él no quería volver a enamorarse por esa razón no quería volver a una relación seria, a demás ahora no era obligatorio tenerla para disfrutar de ciertos placeres.
Con el pesar en su mente y en su corazón Lucían decidió levantarse e ir a ducharse él era un hombre extremadamente limpio y le gustaba siempre andar impecable, cuando se estaba tomando la ducha no podía calmar sus pensamientos y sentimientos era un mar agitado, entonces decidió que era tiempo de poseer a esta mujer para sus placeres estaba seguro que después de usarla cuánto quisiera se aburriría de ella y la dejaría como a todas sus anteriores aventuras para ello tenía que planear cómo decirle a ella que quería que se quedara para jugar un tiempo más. Él se sentó en la cama para esperar que la mujer despertara esta seguía aún dormida, le dijo a su asistente que les trajera algo de medicina para la resaca y la comida del medio día para ambos, él se acercó para verla nuevamente cuando por un momento aprecio un extremo de la cama donde estaba una mancha roja profunda en las sábanas blancas esto hizo que su corazón se acelerara mucho más entonces cambio de idea por un momento un capricho inundó su ser, en ese preciso momento la chica se despertó un poco aturdida con mucho dolor en el cuerpo y aparte se sentía con una gran reseca por a ver bebido la noche anterior, cuando se estiró y abrió sus ojos lentamente pudo ver muy bien al hombre que sea había robado su virginidad, era un hombre alto delgado y fornido con una musculatura increíblemente tonificada sus ojos eran grandes y negros su cabello era largo y negro le llegaba hasta los hombros tenía puesta una ropa casual que le quedaba a la medida y sus labios eran gruesos y carnosos su nariz era puntiaguda parecía que los dioses habían hecho la creación perfecta esos ojos eran como lagunas te perdías en esa miraba intensa.
Lucían por un momento encontró un poco graciosa la cara de boba de Isis e hizo un sonido con la boca para que esta saliera de su transe, el le dijo de una manera juguetona que si ya había apreciado cada parte de su ser o si aún faltaba un poco más, ella lo observó un poco avergonzada, pero en ese preciso momento recordó lo qué pasó con ese hombre, entonces Isis le apuntó con el dedo y enfurecida le dijo tú te has llevado mi más Preciado tesoro ahora debes pagar por ello violador, entonces Lucían abrió los ojos con gran incredulidad no podía crecer lo que escuchaba a caso no sabía quién era, a caso no sabía que era el hombre más deseado de la cuidad él país y el mundo, entonces lucían empezó a perder la paciencia de la felicidad había pasado al enojo por un instante entonces le dijo que él no había tomado nada sin su consentimiento ella había disfrutada tanto como él entonces los dos estaban satisfechos y no se debían nada de él otro, Isis comprendió que estaba con un hombre descarado y perverso y que no tenía caso hablar con alguien así, entonces solo le dijo esta bien no importa pero es una pena perder mi virginidad mi más Preciado tesoro con un puerco como tú.
Lucían estaba impactado nadie nunca le habida dicho algo así no lo podía creer, esas palabras le había dolido pero estaba seguro que había encontrado una joya, que no podía darse el lujo de tirar o de olvidar entonces esté la miro con intensidad y le dijo hola mi nombre es Lucían Jo es un placer conocerte cómo te llamas, Isis un poco incómoda no quería responderle cuando se movió un dolor muy fuerte vino desde su entrepierna y entendió de que se trataba miro para abajo y noto muchos chupones violetas en su cuerpo esto la sonrojo de inmediato y sin más que perder esta le dijo a regañadientes mi nombre es Isis Lu.