Capítulo 2
5:30 am
La alarma de mi celular comienza a sonar, la apago rápidamente y me pongo en pie, no necesite que me despertara, estaba demasiado ansiosa y emocionada, hoy comenzaría a trabajar en Blue Oceans, mi sueño está a punto de hacerse realidad.
¿Así que quien dijo que podría caer en brazos de Morfeo como suelo hacerlo? pues nadie la verdad en la oscuridad de mi habitación tome nuevamente el móvil y mire la hora por primera en 26 años me ponía en pie sin que absolutamente nadie me llamara o gritara que se me hacía tarde, supuse que eso era una muy buena señal, así que abrí el Whatsapp y le escribí un rápido texto a mi madre,
Yo: Hola mama, buenos días, te tengo estupendas noticias, finalmente lo logre, tengo el empleo en Blue Oceans, empiezo hoy a las 10 am, te llamo en la noche para contarte, saludos a papa y un beso a Josh…
Sonreí y lo envié, seguro que al despertar mi madre saltaría por toda la casa gritando que lo había logrado y mi papa se burlaría de ella por armar tanto alboroto porque él siempre estuvo seguro que lo lograría y bueno Josh, el seguiría siendo Josh. Es mi hermano menor, tiene 17 años y está en la etapa rebelde donde según él no le importa ni nada ni nadie.
El día de ayer fue ¿cómo explicarlo, sin que suene a que quiero exagerarlo, gloriosamente gratificante? eso quedaría corto, pero en fin después de salir de Blue Oceans llame a Dani y le conté que había obtenido el empleo, por supuesto ella salto de alegría por mí y se volvió un poco loca diciendo que tendríamos que salir a celebrarlo, imagino a sus loquillos viéndola con cara de y yo soy el que necesita camisa de fuerzas.
Regrese a casa luego de andar un rato por los alrededores de la empresa y no sin antes deleitar mis ojos con el fantástico paisaje frente al mar, al me detuve hacer unas compras ya que quería preparar algo especial para la cena, Dani tenía razón había que celebrar pero la salida quedaría reservada para el fin de semana, mañana es decir hoy tendría que levantarme muy temprano, así que todo quedo en una cena con mi mejor amiga y la llamada de Kevin y Sussi para felicitarme.
Ellos eran parte del club Marvel como solía bromear yo con ellos, estaban locos de atar pero eran increíbles personas, Kevin mi mejor amigo, tatuador personal y maestro en el tema, había comentado que si lograba obtener el empleo se tatuaría el logo de la empresa por mí, pero tendría que hacerlo yo y ese sería el primer tatuaje que mi mejor amigo me dejaría hacerle en la vida.
Fue una noche muy agradable reímos, nos metimos los unos con los otros, tomamos vino y comimos hasta reventar, ya cuando estaban por marcharse, Kevin me comento que quería tatuarse algo marino en honor a su abuelo, que había sido pescador, el comentario del tatuaje marino me trajo a la memoria el majestuoso, exquisito y divino cuerpo de Andrew el capitán de uno de los botes de Blue Oceans.
Bueno yo imagino que era el capitán, no lo sé. En cuanto lo recordé grite y todos voltearon a verme un poco sorprendidos o preocupados, no podría definir sus expresiones justo ahora, el hecho es que al recordarlo les conté todo lo que había pasado con él, Sussi y Dani querían morirse y Kevin bueno Kevin no dijo nada, solo me miraba y se reía ante mi tonta reacción, porque vamos lucí como una tonta.
Hasta este momento no había caído, me senté de golpe en la cama con la boca en forma de "O" mi madre santa, había conseguido el empleo en Blue Oceans, justo donde Andrew trabajaba, por Dios iba a trabajar en el mismo lugar que él, no podía creer mi suerte, aunque lo medite por un momento y mi boca poco a poco fue cerrándose y me invadió un sentimiento extraño como de tristeza.
Si, trabajaría en el mismo lugar que él, pero teníamos empleos y ambientes laborales totalmente diferentes, era muy improbable que realmente pudiéramos si quiera entablar una amistad, el sentimiento fue ganando fuerza y una voz en mi cabeza se burló de mí como siempre cuando estas cosas pasaban.
¿En serio, vas a comenzar a sufrir por un perfecto extraño del que solo sabes que trabaja en Blue Oceans y se llama Andrew?
En definitiva, eres patética nena, deja de estar armando tanto drama y mueve tu enorme trasero y alístate para que vayas a Blue Oceans sonreí por la patada mental que me di a mí misma y me levante, me estire un poco y volví a sonreír, me acerque al interruptor y lo accione en seguida la luz artificial acribillo mis ojos y por supuesto de mis labios no pudo salir otra expresión que no fuera maldita luz, aguarde mientras mis ojos se acostumbraban nuevamente a la claridad y luego de unos instantes, camine hacia el espejo de cuerpo completo, me mire.
Sonreí, tenía muy buen aspecto esta mañana, bueno casi, mi cabello daba asco la verdad, pero de él me encargaría en un rato, sonreí aún más cuando leí en mi tatuaje "La Vida sola se equilibra" y si estaba comenzando a sentirse muy equilibrada. Tome una goma de la mesa de noche y me hice una cebolla desenfadada en lo alto de mi cabeza, tome la toalla y me metí a la ducha, allí espere que saliera el agua caliente mientras cepillaba mis dientes y tarareaba el ritmo de Happy y volvía a sonreír.
Si, estaba increíblemente feliz, al terminar con mis dientes me metí a la ducha y deje que el agua caliente se llevara todos los nervios que podría estar sintiendo por mi nuevo empleo, que vamos, era el empleo que siempre soñé tener, enjabone mi cuerpo sin prisa, y reí al ver que pensaba en que quizás justo en ese espacio en mi muñeca derecha se vería bien aquel símbolo de alquimia que tanto me gustaba, quizás me lo tatuaría a final de mes.
Yo y mis arranques por tatuarme, mi primer tatuaje llego justamente así, mientras tomaba una ducha caliente, enjabonaba mis manos y me dije hey justo en el costado de mi dedo índice se deben ver geniales unos puntos suspensivos al día siguiente Kevin estaba haciéndolos, y después de ese llegaron los otros 7 tatuajes que hoy tenía en el cuerpo.
Aunque se habían convertido en 8 con mi famosa frase célebre. Pensé en mi mama riñéndome por continuar maltratando mi piel de esa manera pero a quien iba a engañar amaba los tatuajes y tatuar, cosa que últimamente se me estaba dando muy gracias a las enseñanzas de Kev.
Cerré el grifo de la ducha y me salí, me envolví en una cálida toalla y salí a mi habitación cuando entre, Dani estaba sentada con una taza de café en la mano sonriendo.
—Buenos días nena, ¿cómo estas, lista para esta nueva etapa? —me fue inevitable sonreír y correr abrazar a mi mejor amiga que me entrego la taza de café.
—Gracias, ¿y cómo estoy? eso es algo fácil de responder —empecé a bailar mientras cantaba y movía mis hombros al ritmo de la música— Beacuse I'm happy —Dani comenzó a reír.
—Estás loca nena, loca de remate y no porque sea la jefa de servicio de un manicomio y tu mejor amiga dudare en ponerte una camisa de fuerza eh —solté una carcajada y me encogí de hombros.
Seguí tarareando mientras ella salía de mi habitación. Hoy tenía una gran duda existencial. No tenía ni idea de que podía ponerme en mi primer día oficial de trabajo, así que estaba parada en ropa interior frente a mi armario sin saber que usar. Finalmente me decidí por unos vaqueros rojos, un suéter negro que tenía adornos de perlas en el cuello y por supuesto mis converse negras, mi cazadora de cuero negra y listo, el outfit perfecto para un primer día de trabajo.
Bien, ahora tenía que ocuparme de mis rizos que hoy por alguna extraña razón estaban increíblemente indomables, así que opte por tejer una trenza francesa y desenfadada, algunos mechones se escaparon de la clineja mientras la tejía, me gusto bastante el resultado que obtuve, me senté frente al espejo y me maquille un poco, hoy si me aplique un poco de perfume y listo, ya estaba lista, perfecta para mi primer día de trabajo.
Salí de mi habitación y encontré a la Dra. Thompson lista también, en un vestido de color negro ajustado hasta las rodillas, unos tacones negros y el cabello recogido, me miro y sonrió, aunque en cuanto llego a mis converse, frunció el entrecejo y me señalo con el dedo.
—Tú y tus malditas converse arruinas el outfit perfecto Asier —la mira me encogí de hombros y camine hasta la cafetera para servir una enorme taza de café.
Abrí uno de los gabinetes de la cocina saque un tazón y eche cereal, leche y corte en trozos una banana. Desayuno de campeones, Dani miro con desagrado mi desayuno.
—¿Cómo le haces para comer eso tan temprano? —me reí y continué comiendo.
Dani continuo murmurando cosas, algo sobre comidas desagradables y yo ni le preste atención, mi mejor amigas era una maniática, por algo era psiquiatra, siempre lo había dicho los loqueros están mas locos que sus pacientes.
En ese momento comenzó a sonar mi móvil, pensé que era otra alarma pero realmente era una llamada entrante, salí corriendo y lo cogí de encima de la mesita de noche, mire la pantalla y el ánimo tan maravilloso que tenía comenzó a descender en picada, en la pantalla estaba la foto de Tony, mi ex.
Hacía meses que no llamaba o escribía, habíamos terminado en buen plan, pero lo extrañaba un poco. Lo nuestro no funciono porque éramos amigos de toda la vida, pero siempre nos habíamos gustado finalmente el decidió dar el paso y me pidió que fuéramos novios, yo encanta acepte, pero las cosas no cambiaron mucho entre nosotros era la misma relación que teníamos antes.
Solo que luego de ser novios se permitían los besos y actividades varias, si saben a lo que me refiero... Tony y yo teníamos cierta química pero no era nada del otro mundo, al ver su número en mi teléfono me pregunte porque me llamaba y a esa hora, imaginaba que estaba saliendo de la guardia, Tony estudio medicina con Dani, sin más atendí el teléfono y su voz me recibió del otro lado muy alegre y entusiasmado
—Princesa, felicitaciones te dije que cuando quisieras obtener ese empleo seria tuyo —sonreí al instante solo me llamaba para felicitarme que detalle, Tony era todo un chico lindo, suspire y le conteste.
—Tony, Tony ¡gracias, totales! por un momento me habías asustado, creí que algo estaba mal —Tony rió al otro lado de la línea.
—No, no para nada, estoy saliendo de la guardia justo ahora, Dani me contó ayer, que lo habías logrado, estoy muy orgulloso de ti Asier, en serio —sus palabras sonaron bajas, animadas pero llenas de sentimientos.
En ese momento recordé el día que decidí terminar con Tony, le dije que no tenía sentido seguir así, porque estábamos cortando la posibilidad de conocer a alguien que le diera emoción a nuestras vidas, que lo adora y que era una de las personas más importantes en mi vida y eso no cambiaría nunca pero, para él, yo era la única.
Tome aire y le di las gracias, le dije que estaba por salir de casa y que tendría que conducir que seguro le escribiría luego para quedar y tomarnos unas cervezas, el acepto y luego tranco, seguí mirando el móvil después de unos minutos y Dani interrumpió mis pensamientos.
—¿No debí haberle dicho verdad? —me gire para verla y le sonreí.
—No, está bien lo superara, solo que odio escucharlo triste cuando habla conmigo, ojala nunca hubiésemos pasado al otro nivel —suspire y me mire en el espejo y recordé que no era un día para estar tristes.
Así que volví a sonreír y le dije a Dani que me iría temprano, quería ver el océano antes de comenzar mi primer día.
Llegue al estacionamiento de Blue Oceans justo a las 7:30 am aparque el coche, cogí mis audífonos y me baje, iría a los muelles a mirar el océano luego desayunaría y a trabajar, de camino a los muelles recordé a Andrew, otra vez la baba comenzó a salir de mi boca con solo recordarlo, justo cuando me dirigía al muelle, lo vi, con un short negro, mucho más bajo de donde debería estar, estaba otra vez sin camisa y una ligera capa de sudor cubría su cuerpo, y ocurrió todo otra vez.
Me detuve de golpe y el mundo dejo de girar mientras el simplemente colocaba las manos sobre los tablones de madera del muelle y comenzaba hacer flexiones de pecho, Dios míos con cada movimiento ascendente los músculos de sus brazos se tensaban definiendo los y marcándolos a cada uno de ellos, la capa de sudor les brindaba un brillo extra que por Dios, me tenía la respiración entrecortada.
Me lleve una mano involuntariamente a la boca mientras mordía uno de mis labios. Ese hombre estaba de muerte lenta era un pecado creado por el demonio para que muchas fueran al mismo infierno ¿y cómo no?, luego de hacer un par de flexiones más, se levantó uso una toalla que llevaba al cuello y se giró para mostrarme su esbelta y maravillosa espalda, en ese momento comencé a andar nuevamente en su dirección como si una fuerza invisible me atrajera a él, como si un imán me hiciera acercarme a él.
Cuando me di cuenta ya estaba descendiendo los escalones y estaba a un metro escaso de este majestuoso Dios de los mares, me detuve a mirar su cuello, descendí por su espalda y mi concentre en su tatuaje, había una especie de cardumen de peses nadando, unos tiburones martillos, unos defines, rayas, corales.
Era toda una escena marina que me dejo boca abierta, tenía demasiados detalles, demasiados colores, el tatuaje ascendía desde la zona baja de su vientre hasta la parte media de su espalda, era una hermosísima obra de arte que aunado a su esplendoroso físico, hacían del conjunto algo simplemente digno de ver, seguí detallando su espalda y continué a sus glúteos.
Amigas este hombre tiene ¡los glúteos ok! no esas simples nalgas trabajadas en el gym, no esto era más parecido al trasero de los futbolistas, en serio en ese momento había una enorme charco de baba en el piso y yo con la cara de idiota, se giró lentamente y fijo sus ojos verdes en mí.
Aguarden un momento, ayer recuerdo muy bien que ayer sus ojos era de un tono verde profundo en este momento sus ojos tenían un tono más amarillo como si usara lentes de contacto no sé si se debía a que el sol comenzaba a puntear e iluminar el espacio donde estábamos o si realmente tenían ese tono pero igual quede embobada cuando su penetrante e intimidante mirada me traspaso.
Me miro de arriba a abajo como si estuviera estudiando que hacia alguien como yo allí, luego respiro profundamente e inclino un poco la cabeza a un lado como si algo en su hombro le molestara, parpadeo lentamente y sin más pregunto.
—¿Se te ofrece algo? —al oír su voz fue como si un tirón de electricidad recorriera todo mi cuerpo.
Su voz fue profunda como había sido ayer, pero esta vez había hablado mucho más bajo como si lo que preguntara fuera algo íntimo, como si esperara que lo que fuera a responder era justo lo que estaba pensando, que yo honestamente no tenía ni idea de que pensaba, ósea ni siquiera yo podía pensar, abrí mi boca, y volví a cerrarla para luego volver abrirla y solo logre articular dos palabras
—Océano... hermoso —involuntariamente mordí mi labio inferior y el volteo sus ojos dejándolos cerrados, mientras respiraba profundamente volvió hablar y cuando lo hizo sentí que todo a mi alrededor colapsaba y los colores subían a mis mejillas.
—¿Podrías por favor dejar de mirarme como si fuera un jugoso pedazo de pastel de chocolate? —abrí y cerré mi boca buscando que decir, pero nada salió de ella.
Solo logre bajar la mirada al suelo y decir lentamente lo lamento, escuche como volvía a respirar profundamente y tan cortante y frio como había soltado lo anterior me dijo
—Si, claro, como sea —sentí que se movió delante de mí y cuando levante la vista ya no estaba.
Me volví buscándolo pero no, no estaba y yo acababa de pasar la mayor vergüenza de la historia de las historia de las vergüenzas, quería que Poseidón enviara al Kraken a matarme, como demonios me había quedado así parada frente a él como la propia imbécil, después de unos segundos solté el aire y fue cuando note que había estado respirando con dificultad y que ahora que él no estaba mis pulmones podrían trabajar con facilidad.
Que rayos me estaba pasando con ese tipo, ósea no era la primera vez que veía a un hombre así de bueno... comencé a echarme aire con las manos para que el calor bajara de mi cara, maldición, iba a trabajar en el mismo lugar que el Dios de los mares y ahora acababa de tener el momento más incómodo y vergonzoso del universo con él.
En ese momento agradecí a Dios que no trabajábamos en la misma área porque si no moriría en seguida, lo que no sabía es que la vida, la asquerosa y perfecta vida ella sólita se equilibraba y me iba a poner justo donde tenía que estar.
#
10:00 am
En el 3er. piso me reuní con el Sr. Richardson que se disponía a mostrarme donde estaría ubicada mi oficina y me presentaría al equipo. Cuando llegamos mi mandíbula llego el piso, era un área amplia, con una encantadora y fascinante alfombra de colores, había un escritorio corrido en forma de ola que recorría la pared del lado izquierdo, allí estaban los "cubículos" con los ordenadores, al otro lado de la sala, habían dos muebles enormes de color azul marino y un montón de puff esparcidos por el suelo.
Si, como lo leen puff de todos colores, frente a estos estaba un enorme tv que en ese momento estaba pasando un documental de la vida marina, justo debajo del tv estaban unos mesones igual con forma de ola sujetos a la pared, sobre estos estaban dos consolas de vídeo juegos, un Blu-ray y un video bean, si así como lo leen.
¡Había dos putas consolas de vídeo juegos! en el área donde iba a trabajar, imagino mi súper "O" puesta en mi cara porque la cara de el Sr. Richardson era una enorme sonrisa y me dijo
—Bueno acá es donde trabajaras y ese montón de vagos —al decir eso elevo un poco el tono de voz y apunto con el dedo a una esquina donde estaban un grupo de chicos echados en el suelo.
Si echados en el suelo hablando animadamente.
— Esos de allí serán tus encantadores y muy bien pagados compañeros de trabajo —en cuanto escucharon la voz del Sr. Richardson se quedaron callados mirando sus caras.
Luego una linda joven se levantó y fue corriendo a nuestro encuentro se le lanzo al Sr. Richardson y estampo un enorme y sonoro beso en su mejilla y le dijo
—Hola papa, ¿qué tal? no sabía que estarías en la oficina hoy —este puso los ojos en blanco y le dijo.
—Hola Sophi, buenos días, ¿que se supone que haces aquí? deberías estar abajo en el laboratorio editando los preliminares para el evento de apertura —la joven puso cara de ok, me atrapaste, y le dijo.
—Venga papa, que solo estoy saludando, el trabajo ya está casi listo, además necesito los audios y como comprenderás el capitán de hielo no ha querido dar señales de vida, así que si estoy algo atrasada deberás bajar de la alturas y conversar con el —mientras estos dos conversaban el resto se acercó y saludo muy animadamente al Sr. Richardson al cual todos llamaban simplemente Jake, este último se giró y les dijo
—Chicos ella es Asier, la nueva integrante del equipo, por favor enséñenle el lugar y preséntenla con todo el mundo, que se sienta como en casa, aunque creo que no tardará mucho en ser parte de la familia —todos me miraron y me sonrieron.
Me despedí del Sr. Richardson al que al instante de escucharme pronunciar esa palabra dijo.
—Nada de señor solo Jake —se encogió de hombros y se fue.
Me gire para contemplar al grupo de personas que me observaban con interés, les sonreí y les dije.
—Un placer chicos —todos explotaron en carcajadas y yo con cara de WTF? Sin comprender de que se reían.
Luego la chica que se había acercado en primer momento Sophi me paso el brazo por los hombros y me dijo.
—Hacía años que no escuchábamos a nadie decirle Sr. Richardson a papa, solo Jacop le dice señor ya nos acostumbramos a eso ¿pero es que nena como se te ocurre decirle así ese viejo lobo de mar?
Imagínense mi cara después de eso, los chicos seguían riendo y finalmente comencé a reírme yo, cuando todos nos calmamos comenzaron las presentaciones.
Trabajaría con Michael, el editor, Sophi la productora, Chris un diseñador gráfico como yo y Cristina, esta última no dijo lo que hacía, solo se mantuvo un poco apartada mirándome un poco mal, no le di importancia, luego de hablar y conocernos un poco Chris se ofreció en darme un recorrido guiado por las instalaciones.
Todos comenzaron a decirle que no comenzara a tratar de ligar conmigo como siempre hacia cuando llegaba una nueva chica a la empresa, reí un poco y por vergüenza ajena acepte el recorrido, Blue Oceans tenía seis pisos de los cuales cuatro prácticamente eran laboratorios de estudio dedicados al océano y todo lo que habitaba en él.
En el sótano estaban otras instalaciones y los estudios donde se filmaban algunas cosas para los documentales, Chris me contó que habían trabajando actualmente alrededor de 2500 personas en toda la empresa y que a todos y cada uno de ellos Jake los conocía y sabia sus nombres, por eso Sophi le había llamado viejo lobo de mar.
Cuando íbamos de vuelta a nuestras oficinas, aunque no estaba segura si debía llamarlas oficina, recordé que Sophi había hecho mención de un tal capitán de hielo, así que le pregunte a Chris y él dijo
—Oh, de él no hablamos solo dejamos que lo conozcan y que cada quien emita su juicio —todo esto al rededor del tal Capitán de hielo, me tenía bastante intrigada, así que solo asentí y continuo— no te preocupes hoy lo conocerás tenemos una reunión, cuando llegaron tú y Jake estábamos haciendo el vago como dijo el, porque esperamos que el llegara para reunirnos, si me preguntas realmente el tipo es un tempano de hielo, aunque aquí todos lo aprendimos a querer cada uno a su manera, pero lo tenemos cariño... seguro y te agradara — después de esta extraña opinión ya quería conocer al tal Capitán de Hielo.
Capítulo 3
11:30 am
Después de andar con Chris por todo el edificio estrechar un millón de manos, y agradecer quizás un millón de veces por la bienvenida, finalmente estábamos de vuelta en la oficina, aunque yo le llamaría refugio, este bendito lugar parece un refugio en vez de una oficina.
Entramos y Chris me mostró cual sería mi espacio y me hizo saber que podría decorarlo si quería como yo quisiera, siempre y cuando delimitara los límites, porque allí aunque no parecía haberlos, existían. Sophi llego al cabo de un rato botando humo por las orejas, estaba furiosa gritando y maldiciendo
—Aaaafff lo odio, es un maldito imbécil, frio y sin corazón que es lo que le pasa al muy idiota, que cree que puede venir y hablarme como si fuera mi padre, es más ni porque sea mi primo tiene derecho de tratarme así —despotrico andando de un lado al otro—, se supone que trabajamos juntos y debe mantenerse alejado de mi a menos que necesite algo de trabajo, pero claro no —extendió las silabas de estas dos últimas palabras con exasperación— el muy idiota tiene que llegar a cualquier lugar a estropearme el momento —Sophi lucia como una niña malcriada teniendo un berrinche.
Todos la mirábamos en plan de venga, cuenta ¿qué paso? cuando finalmente se calmó nos miró a todo y dijo.
—¿Que? todo lo que dije es la verdad al muy idiota le queda como anillo al dedo el sobrenombre ese de capitán de hielo, si mi papa pasa por aquí díganle que me he largado, que si quiere que el trabajo esté listo que vaya tras de su sobrino y lo arregle con él, nos vemos —se giró y salió echando humo por todos lados.
Ante mi cara de espanto todos comenzaron a reír y Chris que se sentaba junto a mí me explico riendo.
—Sophi es súper temperamental cuando se trata de él, siempre se están peleando como perros y gatos, aunque a veces no sabes exactamente quien hace el papel de quien, porque ambos se molestan, simplemente no pueden evitarlo —siguió riendo y regreso su atención al ordenador donde estaba respondiendo unos mails.
Al cabo de unos cinco minutos, Jake entro en la sala con el entrecejo fruncido.
—Se fue, ¿verdad? —me gire y asentí con la cabeza ya que ninguno parecía con ganas de responderle
— Genial como si no tuviéramos suficiente con el problema del Zafiro —se giró y se detuvo antes de salir comento— chicos reunión en 20 minutos en el submarino, Cristina por favor trae todo lo que esté listo del evento de apertura, tenemos que poner al día a Asier —se giró y me guiño un ojo con una media sonrisa en la cara y se fue.
Le di un ligero toque en el codo a Chris que se quitó los audífonos y me miro expectante y le pregunte
—¿El submarino? —con cara de no entender nada, miro a sus compañeros que estaban absortos en sus labores y me dijo.
—¿Qué submarino linda? —Puse los ojos en blanco y le pregunte algo cansada por su falta de atención.
—Jake acaba de venir y decir que tenemos reunión en 20 minutos en el submarino, ¿qué submarino? —complete.
La cara de alarma de Chris fue épica se levantó arrojo los audífonos al escritorio y corrió a los archivadores que estaban al fondo y que por cierto no había notado su existencia abrió unos gaveteros que se perdían dentro de la pared como si estuvieran empotrados dentro de ella, busco por unos minutos y luego con cara de alivio regreso a su silla, y me miro más tranquilo suspiro y me explico.
—El submarino es la habitación donde solemos reunirnos para hacer tormentas de ideas, discutir informes, proyectos, básicamente es el agujero que tiene el capitán de hielo en tierra firme o como dice Sophi sus dominios en tierra firme, esta abajo en el Sótano —aguardo unos segundos y una media sonrisa se dibujó en su rostro y continuo— bueno no es exactamente en el sótano, el submarino está a unos cuantos metros dentro del océano, allí es donde nos reuniremos, ya lo veras —me guiño un ojo, volvió a regalarme esa media sonrisa y sin mayor explicación se colocó sus audífonos y luego les gritos a los chicos.
—En 20 en el submarino, ¡empieza la aventura! —todos rieron divertidos por su exclamación pero ninguno dijo más nada.
Veinte minutos después descendíamos en el ascensor hasta el sótano, al abrirse las puertas un largo pasillo nos recibió, sus paredes pintadas de blanco y olas azules seguían hasta perderse en la distancia, había puertas de los lados con placas sobre ellas con nombres de personas y lo que se hacía detrás de ellas.
Continuamos caminando por unos minutos, los chicos iban charlando animadamente y yo simplemente curioseando todo a mi alrededor, cada vez quedaba más enamorada del lugar, era realmente estupendo, finalmente llegamos al final del pasillo, este se dividía en dos un pasillo hacia la izquierda y otro a la derecha, Chris me señalo el de la izquierda y me dijo en tono burlón
—Los aposentos del Capitán —nosotros giramos a la derecha Cristina introdujo un código en una pequeña pantalla y me dijo.
—Luego te daremos los códigos de acceso tranquila, hay lugares en los que podemos y no podemos entrar cada uno del personal, te explicare de que va todo después cuando las aguas se calmen un poco.
Entramos y enseguida automáticamente unas luces se encendieron y quede maravillada, a donde miraba había peces, peces de verdad nadando en el océano, el submarino era una habitación construida debajo del agua y era sencillamente mágico y monumental, la sala era muchísimo más grande que el apartamento donde vivíamos Dani y yo.
Habían más puff en una esquina junto a un tv y un par más de consolas de vídeo juegos, otro Blu-ray y habían un montón de cosas divertidas en esta sala, un tablero de Baloncesto y en el suelo regadas pequeñas pelotas del mismo deporte que supuse que serían de plástico o goma espuma.
Al final de la sala estaba una mesa en forma de ola y justo al final una nevera, una cocina y un microondas, sobre estos habían gabinetes que supuse que estaban repletos de comida. Esto era mejor aún que nuestra oficina y simplemente lo ame, no paraba de sonreír y solo logre exclamar.
—¡Wow esto es realmente increíble! —y me adentre en la sala los chicos ya habían entrado y arreglaban papeles sobre la mesa de muy buen humor.
Yo seguía maravillada absorta en los muchísimos peces que se encontraban fuera nadando tranquilamente, tan absorta estaba que no note, que los chicos habían dejado de hablar y bromear entre ellos, su silencio incomodo me incómodo y me gire hacia ellos, todos miraban en dirección a la puerta.
Hice lo mismo que el resto y mi gente, el alma se me escapo del cuerpo, sentí que las piernas me fallaban y que perdía todo el color de mi cara, no sin antes por supuesto ese enigmático y extraño suceso que me envolvía siempre que Andrew estaba cerca de mí, el mundo fue en cámara súper lenta, sus ojos estaban fijos en mí, con la expresión más fría e intimidante que nunca antes nadie me había dedicado.
Quise hacerme pequeña unirme en ese océano y perderme entre ese millar de peces por la vergüenza, finalmente Andrew se movió de la puerta para dejar pasar a un Jake apresurado que venía diciendo.
— Ok chicos, manos a la obra solo los acompañare durante 30 minutos debo salir a confirmar el lugar del evento y arreglar todo con los canales internacionales, conseguí que la BBC de Londres viniera así que esto tiene que ser épico —paso rápidamente junto a Andrew que aún no apartaba la mirada de mí y lo sé, porque podía sentir el peso y lo penetrante de la misma quemando mi piel.
Imagino que Jake llego a la mesa y se sentó, suspiro y luego se hizo un incómodo y extraño silencio, luego un fuerte aplauso y todos reaccionamos ante el de la misma manera, dimos un pequeño salto por la sorpresa, Andrew y yo nos miramos y escuche que Jake decía
—Venga hombre que no tengo todo el día —me miro de arriba abajo de manera despectiva, comenzó andar sobre los pasos de Jake.
Llego a la mesa y se sentó, se esto porque escuche como corrió una silla y el desinflarse de un cojín. Luego sentí a alguien junto a mí tocando mi brazo
—Asier, ¿te encuentras bien? —Jake se había acercado a mí con tono preocupado.
Asentí ligeramente con mi cabeza, me giré y camine de forma autómata hasta la mesa, y me senté lo más alejada posible del el, Jake comenzó animadamente con las presentaciones,
—Asier, este encantador y dulce caballero que está aquí es mi sobrino Andrew, él está a cargo de los proyectos marinos y de muchas otras cosas más, si necesitas ayuda a la hora de alguna información para lograr hacer tu trabajo de forma óptima, él es el indicado para ayudarte - luego se giró y miro a su sobrino
—Andrew ella es Asier nuestra nuevo Diseñador Gráfico que estará a cargo a partir de ahora de todos los eventos de la empresa, tanto nacionales como internacionales —dicho esto bajo su mirada a unos documentos.
Continuo hablando con Cristina y Chris que rápidamente comenzaron a informarle al jefe los avances de lo que él debía saber. Por unos minutos Andrew mantuvo su mirada fija en papeles sobre la mesa, mientras una de sus piernas no paraba de moverse, volvió hacer ese gesto con la cabeza que había visto hacerlo temprano cuando tuvimos el incidente en los muelles.
Una de sus poderosas manos subió hasta su nuca y la apretó un poco podía notar que estaba tenso, no sé si incomodo o molesto pero algo estaba claro, no toleraba mi presencia y yo como una imbécil babeando por él, finalmente Jake se puso en pie se despidió de todos y salió del submarino, en el momento en que la puerta se cerró el silencio incómodo y el ambiente gélido callo sobre la enorme y acogedora habitación, todos miraban de Andrew a mí y viceversa, luego Cristina soltó un bufido y dijo
—Ok basta pueden explicarme ¿qué es lo que sucede entre ustedes dos? —me sobresalto su pregunta y en seguida quise responder pero Andrew me interrumpió y me pregunto.
—¿Qué diablos haces aquí? —su pregunta me tomo por sorpresa bueno no solo a mí a todos.
Jake acaba de explicar lo que hacia allí, así que su pregunta me pareció un poco tonta, pero respire profundo tratando de sacar todos mis encantos y dejar más que todo los nervios porque amigos míos, una gelatina se movía muy poco para como me encontraba yo en esos momentos, lo mire seria y le dije.
—No sé si escuchaste la explicación de Jake —aguarde un momento a ver si quería decir algo pero solo seguía mirándome, así que continué— mucho gusto Andrew soy Asier — decir su nombre en voz alta y dirigiéndome a él fue una cosa que no sé cómo explicar aun, continúe— como dijo tu tío, soy la nueva diseñador gráfico, y de verdad lamento muchísimo el incidente de esta mañana, juro que no volverá a suceder.
Sentí como mis mejillas aumentaban de color cuando recordé el bochorno de la mañana pero mantuve mi mirada firme, fija en sus preciosos ojos que bajo esta cálida iluminación tenían un perfecto tono verde oscuro, profundo. Y allí estaba yo otra vez a punto de perderme en esos hermosos y fríos ojos verdes cuando mi súper voz salvavidas.
Esa que suele molestar en mi cabeza salió ronroneando y me dijo en un tono burlón, empalagoso.
"Nena, tengo que admitirlo pero este tipo es un Dios y sabe muy bien lo que hace... simplemente me fascina y me tiene tan cautivada como a ti, al menos su físico porque hombre nena el tipo es un maldito hijo de puta, mira como nos está mirando ¿qué demonios se cree que es un ser superior iluminado y tocado por el mismo Dios? reacciona cariño y muéstrale que toda su belleza y divino cuerpo te importan tres hectáreas de pura y maravillosa mierda"
Después de esta súper patada ninja que me di a mí misma me espabile quite los ojos del adonis exquisito y mire a Cristina que seguía con cara de WTF? y le pregunte.
—¿En algún punto tengo que trabajar con —gire mi cara para mirarlo esforzándome por mostrarme tan fría y arrogante como él y termine— con este? —sus ojos al escucharme decir eso se abrieron como platos y creo que fue la gota que derramo el vaso se levantó de la silla y cerro sus ojos con fuerza y con su dedo índice señalo la puerta.
Todos se levantaron sin decir ni esta boca es mía recogieron los papeles y comenzaron a caminar hacia la puerta, y yo los miraba como ¿Qué, ya va un momento, es en serio? allí, justo en ese momento en que vi como no solo con su aspecto físico incapacitaba a las mujeres sino que con su abrumadora y aplastante actitud controlaba a todos.
Señoras y señores agárrense porque se prendió esta mierda, se fue todo el rastro de idiotez que Andrew causaba en mí, lo mire con reproche y le solté.
—¿Pero qué mierda te crees para tratarnos así? ok, entiendo que eres el sobrino del dueño y toda esa mierda pero eso no te da derecho a tratarnos como si fuéramos poca cosa, creo que sin el trabajo que cada uno de ellos está haciendo y el que yo voy hacer todo este maravilloso y mágico lugar se iría a la mierda, —hice una pausa y continúe.
>>Déjame decirte que hace dos días, cuando llegaste al bote y subiste a él me dio la impresión que amabas cada pulgada de las cosas que ocurren tanto aquí dentro como allá afuera, así que discúlpate con ellos y conmigo que mi único error fue quedarme pasmada ante tanta belleza física, pero simplemente no vale nada cuando estás tan vació y frio por dentro, ahora entiendo porque te llaman el capitán de hielo y es el mejor apodo que pudieron darte aunque para serte franca ese apodo se quedó corto.
Cuando termine tome una bocanada de aire y respire con dificultad no me había detenido ni un solo instante para tomar aire, pero es que hombre uno no puede ser tan maldito en la vida de verdad, cuando mire su rostro sus ojos estaban abiertos de par en par contemplándome con sorpresa entre mezclada con una furia incontrolable que luchaba por salir, lo notaba toda su postura y su divino cuerpo mostraba las claras señales de estarse conteniendo, luego de un largo suspiro por su parte cerro sus ojos y yo en mi momento más toca pelotas del mundo me cruce de brazos y le dije.
—Andrew estamos esperando —pronunciar su nombre otra vez en voz alta hizo que una cosquilla recorriera mi cuerpo pero ¿qué demonios?
Mi cuerpo estaba traicionándome por un montón de sexys músculos, bueno no eran solo un simple montón de sexys músculos eran los sexys músculos, en fin, después de eso no sé exactamente qué ocurrió, solo escuche un fuerte golpe, una silla caer al piso Andrew dirigiéndose a la puerta abriéndola de par en par y diciendo con la mirada fija en el suelo y apretando los dientes.
—Solo lárgate —me basto, tome mis cosas y sin mirarlo salí del submarino no sin antes exclamar al pasar a su lado.
—Mucho musculo y poco cerebro, que lamentable —y salí como alma que lleva el diablo.
Luego pasos apresurados y los chicos alcanzándome con miradas de sorpresa y atónitos, ninguno dijo nada, cuando estábamos cerca del ascensor se escuchó un grito de furia y una puerta cerrándose de golpe.