Capítulo 2

-No llore… esto no es intencional- dijo el hombre intentando hablar en voz baja, no comprendía el por qué intentaba hablar de esa manera y por qué intentaba darme explicación de lo que sucedía cuando unos momentos atrás ni siquiera había dicho la verdad ante las enfermeras, ¿Intencional? ¿A qué se refería?

-¿Que no es intencional? - dije con un tono burlesco y ya envuelta en la desesperación por sentirme una completa loca y que nadie creyera en mis palabras, era como si estuviera en una realidad distópica en la que nada era cierto. 

-No miento por qué le quiera hacer daño a usted… no debería de hacer esto, probablemente me matarán si se lo cuento, pero tiene razón, yo no soy su novio. - dijo el hombre con sus ojos grandes mirándome directamente, al parecer solo en esta ocasión estaba siendo en realidad sincero conmigo y por lo tanto por fin había dicho la verdad después de todas las mentiras que ya le había dicho a las enfermeras. Quise llamarlas, para que él mismo les dijera que era lo que sucedía y rápidamente comencé a gritar para llamar la atención de estás mujeres, sin embargo, aquel hombre que se supone había tenido un accidente de levanto de la cama de hospital en la que estaba y se acercó a mí para taparme la boca e impedir que siguiera gritando. Entre en pánico y me revolque entre sus brazos sin escuchar nada de lo que decía, hasta que en un momento no tuve mas opción que atender a sus palabras.

-¡No grites! Van a matarme si saben que te dije, nunca debí de habertelo dicho y si sigues así no te diré nada más y nunca sabrás dónde está James. - dijo el hombre aún con sus manos en mi boca, de repente supe que tenía que calmqrme, era evidente que este hombre sabía algo que yo no sabía y si no hacía silencio no me diría nada, al final sería yo quien saliera perjudicada. El hombre insistió en que me soltaría pero que no podía gritar más y a pesar de que mis impulsos e instintos eran diferentes supe que tenía que obedecer le si es que acaso quería conocer un poco del paradero de James, por qué nadie más me había ayudado hasta ahora y pensaba que quizá este hombre si podría hacerlo. Contra mi voluntad guarde silencio y esto hizo que el hombre me soltará, él volvió a acostarse en su cama y me pidió que lo escuchará atentamente puesto que lo que iba a decirme solo me lo diría una sola vez. 

-Su esposo no está aquí, Jonás… Jonás se lo llevó. - dijo el hombre con un temblor revolviéndole todo el cuerpo, era evidente que él solo hecho de pronunciar aquel nombre parecía hacerlo temblar. 

-¿Quien es Jonás? - dije intentando imitar su voz baja. Para hacer que siguiera hablando y me dijera más cosas acerca de dónde podría estar James, este hombre delante de mí, aunque muy similar a mi novio no podía ser él y solo temblaba mientras intentaba nuevamente volver a hablar conmigo.

-Yo… no puedo decirlo, no puedo. ¡Van a matarme!- dijo el hombre

-Por favor… es mi futuro esposo. Estoy embarazada de él, necesito saber si está bien y dónde está, ten piedad y dime por favor - dije casi rogándole al hombre de la silla, me subí la camiseta y le señale mi vientre, aunque aún no se notaba mucho mi embarazo esperaba que él pudiera notar que en realidad por ese motivo y muchos más necesitaba saber de James. Pude ver cómo su rostro se compadeció de mí y luego de unos minutos de mirarme al parecer ya habían motivos suficientes para arriesgarse y decirme la verdad… pero ¿a qué le temía tanto este hombre como para creer que en realidad lo iban a matar si decía el paradero de mi esposo? Todo era demasiado extraño y aún no lograba comprender muy bien el por qué de lo que estaba sucediendo. Sin embargo no iba a descansar hasta saber que James se encontraba bien o hasta por lo menos saber cómo estaba y dónde era que estaba, mi novio no podía desaparecer de un día para el otro y menos ser reemplazado por alguien que ni siquiera yo conocía. Además, ¿Cómo era que este hombre podía tener las huellas de mi esposo si ni siquiera era él y ya lo había admitido? Tenia muchas dudas en mi cabeza que no habían Sido despejadas. 

-Bien… le diré pero no puede decirle a nadie. Que esto no salga de esta habitación. Alguien me contrato para reemplazar a su esposo… me contrato Jonás, él es… es el líder de la mafia de New York. - dijo el hombre titubeando mientras miraba frenéticamente hacía la salida de la habitación en la que estábamos - tiene que irse de aquí, si no vendrán a llevarsela también, no puede quedarse. 

-¿Qué? ¿Cómo? - dije completamente confundida. ¿Por qué la mafia se llevaría a mi prometido, él no había hecho nada malo, estaba segura de ello, no podía creer lo que estaba sucediendo y por la rapidez del momento ni siquiera sabía bien que preguntarle a este hombre, su insistencia en que me fuera era rápida y me decía una y otra vez que no podía decirme nada más, que por favor me fuera puesto que su familia y él estaban amenazados. Sin embargo, yo seguía insistiendo en un poco más de información. 

-Si necesitas saber más información tendrás que buscarla tu misma. Si yo digo algo más me van a matar y ya me arriesgue mucho diciéndote todo esto, busca a Jonás, salva a tu novio, ¡no sabes en qué está metido!- dijo el hombre y entonces, escuché un gran estruendo fuera de la habitación. 

Salí rápidamente y Vi todo en llamas, la puerta del piso principal había Sido explotada con una bomba o eso pensaba yo, no había duda en que venían a por mi. Los nervios por sobrevivir y el miedo que se combinaba con los gritos del hombre me hicieron pensar en la única salida posible a los hombres con armas que ahora entraban por la puerta principal del hospital, me acerque a la ventana y con una cuerda improvisada de sábanas salí del lugar con más preguntas que respuestas y con mi corazón latiendo fuertemente. ¿Mi esposo había Sido secuestrado por la mafia?

Nuestra vida juntos apenas había comenzado hace casi dos años cuando nos habíamos conocido por circunstancias del destino que ni siquiera yo en mis mejores sueños habría podido descifrar, James no parecía un hombre que estuviera metido en problemas legales o con la mafia y de hecho, parecía el hombre más amable y hermoso en la faz de la tierra. 

En esos primeros meses ni siquiera imaginaba que podría enamorarme de nuevo, hacia poco había terminado con mi último novio que solía ser un hombre muy violento y por lo tanto mis estándares en cuanto al amor habían desaparecido por completo, no estaba buscando a nadie y  nadie me buscaba a mí.

Capítulo 3

En las cosas menos esperadas se encuentra la realidad de lo que verdaderamente es el trasfondo de la vida y gracias a ello es que cuando me topé por primera vez con James me di cuenta de que en verdad era el indicado para mí, era un hombre hermoso, amable y para nada parecía metido en un lío con la mafia como ahora parecía ser. Aquella vez en que nos conocimos era una tarde lluviosa y como siempre después de asistir a mi trabajo mal pago iba a casa a pie, completamente sola por el camino desolado que me conducía hasta la casa. 

En ese tiempo aún vivía con mis padres y frecuentemente vivía muchos problemas con ellos puesto que teníamos demasiados altercados en la casa, aquello hacía que prácticamente la vida en casa se volviera un completo infierno y por lo tanto ni siquiera aunque en mi trabajo me trataban terriblemente ansiaba volver a casa después de trabajar, aún así no tenía un lugar específico a dónde ir así que a pesar de todo lo que vivía, siempre iba hasta mi hogar intentando buscar ese refugio que jamás se encontraba.

Justamente ese día era aún peor que los demás, estaba estresada y realmente cansada por un día agotador y extenso en mi jornada de trabajo y por lo tanto simplemente quería llegar a casa, es en ese entretiempo cuando en medio de una calle inundada por las fuertes lluvias simplemente me caí, creí que nadie había visto ese vergonzoso y aparatoso accidente que yo había tenido en la calle sin embargo rápidamente un hombre alto y de ojos grandes y azules se acercó rápidamente a mí para tenderme su mano. 

En un inicio no quería tomar su mano, he de admitir que incluso ni siquiera levanté mi rostro para mirar de quien se trataba, quizá era una forma de no dejar ir mi orgullo por las mismas alcantarillas en las que por ese momento se iba el agua torrencial de las lluvias, pero luego de un momento, por simple instinto, mis ojos marrones levantaron la mirada y allí estaba él.

Sus manos eran fuertes y llenas de múltiples venas protuberantes que resaltaban en la blanquitud de su piel, inevitablemente mis pupilas se inundaron al mirarlo, y es que era tan hermoso que no pude resistirme ni un segundo más a tomar su mano, se veía como un hombre de dinero y parecía extraño encontrarlo en un lugar tan peligroso como esos. Él me jaló y con una enorme fuerza que no logré reconocer me puso a salvó en un sitio en el cuál la lluvia ya no era el peor enemigo. 

Ya allí en silencio, con la lluvia de fondo y aún con un poco de vergüenza por lo ocurrido marcada en mi rostro no sabía que decirle, un tímido "gracias'' se salió de mis manos a medida que una de mis rodillas sangraba. No pude darme cuenta de aquel pequeño detalle sino hasta cuando él me resaltó el hecho de que mi rodilla estaba sangrando entonces rápidamente mis ojos se dirigieron hacia aquel sitio específico, y tal cual como si me conociera James comenzó a hacerme Miles de preguntas, insistentemente me hablaba preguntándome si acaso me encontraba bien o si en realidad tenía dolor o algo similar, sin embargo en ese momento ni siquiera podía pensar puesto que toda mi atención estaba completamente direccionada al hecho de solamente mirarle, era demasiado guapo y yo no podía quitarle los ojos de encima. 

Ese día James completamente preocupado por mi supuesto mal estado de salud luego de aquella vergonzosa caída, insistió en acompañarme hasta mi casa y también en estar pendiente de mí estado de salud hasta durante los últimos tres días siguientes a aquel pequeño accidente, tenía mi número de teléfono que ese día le había dado como forma de contactarse conmigo y aprovechaba cada segundo para escribirme, sin embargo las cosas de las que me hablaba nunca iban más allá de preguntarme cómo me sentía luego del accidente y ese tipo de cosas, para mis adentros lo único que deseaba era que me preguntara algo más, algo más profundo que demostrará cierto nivel de atracción hacia mí pero James jamás pasaba ese límite, era el típico hombre con dinero que jamás me prestaría atención, hasta el punto en el que inevitablemente llegué a pensar que en realidad no tenía ningún tipo de interés en mí y por lo tanto simplemente luego de unas semanas insistiendo decidí que quizá debería de olvidarme de aquel chico hermoso que había conocido entre tantas cosas, sin embargo, unos días después de que yo misma había dejado de hablarle él volvió a mi con unos cuantos mensajes algo extraños. 

Luego de casi dos semanas sin hablar, James volvía a preguntar una y otra vez acerca de cómo estaba, y como era normal simplemente decidí reírme de sus dudas y decirle que ya no tenía que preguntarme puesto que ya había mejorado mucho. A través de la pantalla del teléfono no podía ver su rostro, pero por el silencio entre respuesta y respuesta pude notar que había algo más entre los dos, James terminó por responder que no quería molestarme y que se sentía apenado por si me había molestado de alguna forma con sus preguntas. Ni siquiera iba a responder su mensaje cuando una verdadera respuesta respondió las preguntas que me había hecho durante semanas a mí misma acerca de si si le atraía o no. En ese mismo momento donde mis esperanzas están casi rotas y donde verdaderamente pensaba que la atracción que pensaba que quizá podría sentir James por mi podría existir dentro de su corazón ocurrió casi un milagro, no sé si fue el el que tomó las fuerzas dentro de su corazón y decidió que quizá sí sería bueno confesar lo que sentía en ese momento hacia mi puesto que le había demostrado que ya me parecían extrañas nuestras conversaciones hablando del mismo tema, y solamente hizo falta un pequeño momento para que el finalmente me aclarara todo lo que llevaba sintiendo las últimas semanas y la razón verdadera por la cual aún después de tantos días de ocurrido ese pequeño accidente seguía escribiéndome.

"La verdad es que, desde que te Vi ese día me pareciste muy interesante, quizá te preguntarás por qué digo eso sí ni siquiera te conozco y menos te conocía ese día, pero, sentí algo extraño al verte, la necesidad de ayudarte, fue inmensa en mi corazón y luego de un momento me di cuenta que quería estar en contacto contigo para poder conocerte un poco mejor, aunque, no he tenido el valor suficiente para poder hablar contigo de esa espinita que siento en mi corazón se muy bien que es algo que necesito solucionar, comprendo si te molesta que te hable de esto cuando ni siquiera nos conocemos y ese tipo de cosas pero la verdad es que si me pareces interesante y quisiera saber si si podríamos hablar… de cualquier cosa, no importa que, solo me gustaría conocerte".

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Secuestrado por la mafia

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