Capítulo 2

Me desperté agitada y me sentí extraña.

¿Por qué nuevamente soñaba con ellos?, ¿y por qué en esa situación tan terrible?

Me pregunté si tal vez era una idea para mi nuevo manuscrito, pero lucia tan real y sus nombres vinieron a mi mente.

—Dean Hawk, Christian Gates, Mike Beckett y Scott Gates— repasé en voz alta.

Me senté en la cama por unos segundos y observé la hora.

No había tiempo de tomar un baño.

Me dirigí hacia al cuarto cocina y tomé un vaso de agua.

Tomé un bloc de notas que había sobre la mesada de la cocina y con una lapicera escribí sus nombres y la fecha de hoy, diez de mayo, aún no estaba segura de que iba a hacer al respecto, todavía me sentía extraña, pero sentí la necesidad de escribir y recordar sus nombres.

En el camino hacia la cafetería no podía dejar de pensar en el sueño, ¿quiénes eran aquellas personas y por qué irrumpían en mis sueños de una forma tan tétrica?

Pensé en la posibilidad de usarla como una idea para mi nuevo manuscrito, pero de algún modo me sentía incómoda con ello.

—Buenos días, abuela— me saludó Alice al llegar al café.

—Abuela, mi trasero—me quejé—Buenos días— sonreí falsamente.

—¿Qué es esa expresión de velorio que traes en tu rostro?— Alice se acercó a mí.

—¿Yo?— pregunté con sorpresa.

Ella asintió.

—¿Pasó algo?

Me silencié unos segundos y luego respondí.

—Creo que la imaginación volvió a mí, pero ¿Por qué me siento tan extraña?— dije lo último casi inaudible.

—¿De qué hablas?

—Olvídate, comencemos a trabajar.

El día transcurrió normal hasta que la hora de ir a casa había llegado.

—Deberías haberlos visto, lucían tan bien juntos— comentó Alice maravillada.

Yo la observé desentendida.

—¿De qué hablas?— interrogué.

—¿No has visto a aquella pareja de jóvenes enamorados?— respondió, juntando ambas manos, encantada.

Rodé los ojos.

—En momentos así es cuando agradezco mi soltería. El amor vuelve subnormal a cualquier persona sin excepciones— negué con la cabeza— Me iré a casa—avisé.

—Y la soltería te vuelve gruñona— se quejó ella— Nos vemos mañana.

Saludé con la mano y me dirigí hacia la parada del autobús.

Aún seguía sintiéndome extraña, ¿qué estaba ocurriendo exactamente?

Durante la espera del bus, mis ojos cansados comenzaron a cerrarse y solo pude oír la voz de una joven a mi lado.

—¿Cuántas veces debo decirte que no quiero?, ¡deja de llamar o voy a denunciarte con la policía!— se oía realmente molesta.

Minutos después pude sentir unas manos sacudiéndome suavemente.

—Disculpe, el bus está llegando— era la voz de la joven que había oído.

Abrí mis ojos rápidamente.

—Gracias.

Ella hizo una reverencia en respuesta y noté algo extrañamente familiar en ella.

Era una estudiante y llevaba la misma insignia escolar que llevaban los agresores de mis sueños.

Me pregunté que me estaba ocurriendo, ¿qué podrían ser esos sueños?, pero tres días después es cuando lo más extraño estaba a punto de ocurrir.

El último día del fin de semana había llegado y decidí aprovecharlo para comenzar el nuevo manuscrito, finalmente había optado por escribir sobre aquel sueño.

Opté por ir al parque cercano a mi departamento.

Escribí las primeras líneas describiendo el primer día del sueño hasta que una conversación me distrajo de la escritura.

—¿Has oído sobre el reciente ataque que hubo unas cuadras atrás?— preguntó una señora mayor en el banco de al lado.

—¿Ataque?— preguntó su acompañante.

—Dicen que una pareja fue abordaba hoy en la madrugada por un grupo de estudiantes y han abusado de la joven.

—¡Oh, eso es terrible!

¿Pareja?, ¿ataque?, ¿abuso?, sonaba exactamente como el sueño y mi manuscrito.

Releí la escritura y aquella sensación extraña volvió a mí.

Era una casualidad, una exacta y enorme casualidad.

Decidí regresar a casa y terminar el día por hoy.

Al otro día me estaba esperando otro día de trabajo rutinario en el café.

—¿Cómo ha estado tu fin de semana?— preguntó una Alice sonriente.

—Aburrido— comenté desinteresada— ¿Y el tuyo?

Su cara se iluminó.

—¡Fui a probarme el vestido de novia!

—Wow, con esa expresión hasta parece algo bueno casarse— respondí indiferente.

—¡Hey!— me regañó— ¿No estás feliz por mí?— su tono se apagó.

Me acerqué a ella y la abracé.

—Claro que lo estoy, lo siento, ¿cómo te ha ido?

Alice volvió a sonreír.

—Uno era más precioso que el otro… ¿Te gustaría acompañarme la próxima vez?, debo decidir entre dos.

—Me encantaría— sonreí.

Ella me devolvió la sonrisa.

—Por casualidad, ¿recuerdas la pareja de la que te había hablado la semana anterior?

Traté de recordar.

----------FLASHBACK-----------

—¿No has visto a aquella pareja de jóvenes enamorados?

—En momentos así es cuando agradezco mi soltería, el amor vuelve subnormal a cualquier persona sin excepciones.

----------FINFLASHBACK-----------

—Sí, aunque no la había visto, ¿pasó algo?, ayer he escuchado algo acerca de una pareja.

—Han sido abordados por cuatro estudiantes y han abusado de ella mientras que él fue gravemente herido.

Me llevé la mano a la boca con temor.

¿Había conocido indirectamente a la pareja de mis sueños?

—¿Es la misma pareja de la que me hablaste?, ¿estás segura?— mis palabras se entrecortaron.

Alice apoyó una mano sobre mi hombro.

—¿Estás bien?, ¿los conocías?— se preocupó.

Largué un suspiro.

—No, no... No me creerías— susurré.

—¿Qué?

Negué con la cabeza.

—Tengo la cabeza en otro lado últimamente… Lo siento, es terrible lo que les ha ocurrido.

—Desde la semana pasada te noto extraña, ¿qué te ocurre?

—Es solo que no he podido dormir bien en estos días.

—¿Segura que es solo eso?

—Sí, no te preocupes— sonreí.

—De acuerdo— sonrió también y se dirigió a acomodar las mesas.

Repasé mentalmente el sueño que había tenido días atrás, no quería pensar que esa pareja, fuera la pareja de mis sueños.

Capítulo 3

Solo había pasado una semana luego de aquella "gran coincidencia" como había decidido llamarlo, hasta que otra "coincidencia" llegó en forma de sueños.

Instituto N.F., clase 2-5

—Señorita Nichols, ¿qué la tiene tan entretenida como para no prestar atención en clases?— regañó la profesora a cargo a una de las estudiantes.

—Lo siento— se disculpó la estudiante.

La estudiante era una niña de baja estatura, tal vez de un metro cincuenta y cinco, cabello lacio y negro, cuerpo pequeño y llevaba puesto el uniforme reglamentario.

—Bien, tomaré examen de los últimos temas hablados en la clase a partir de "Los Derechos Humanos" la próxima semana y no se olviden de la tarea para el hogar— informó la profesora.

—Sí, profesora Park— respondieron los estudiantes al unísono.

Y el timbre del descanso sonó.

Los estudiantes salieron rápidamente del salón de clases a excepción de uno de ellos, la niña que había sido regañada segundos atrás.

Estaba tecleando un mensaje en su teléfono.

<< ¿De qué manera puedo hacerte entender que no quiero nada contigo?, deja de buscarme o voy a denunciarte con la policía y esta vez será en serio>>

En ese momento, una estudiante ingresó al salón de clases.

—Jisoo, ¿no saldrás al descanso?— preguntó.

—Sí, enseguida voy— respondió ella.

Ella guardó su teléfono en uno de sus bolsillos y salió al descanso.

Cuando intentó salir al patio del instituto, cuatro estudiantes le bloquearon el paso.

—¡Otra vez ustedes!, ¿no saben leer o qué?— preguntó furiosa—¡Acabo de enviarles un mensaje!— le dijo a uno de ellos, pero por alguna razón sus rostros eran intangibles.

—¿Por qué crees que estamos aquí?— preguntó con un tono de malicia—Hablemos y prometo que te dejaremos en paz.

Ella los observó con desconfianza y soltó un suspiro irónico.

—Si claro, como si fueran a hacer eso— se quejó.

—Lo prometemos— aseguró.

—Bien— se rindió molesta.

Ellos la guiaron hacia un lugar alejado del edificio principal del instituto y ella con molestia los siguió.

—¿A dónde estamos yendo?— preguntó ella temerosa luego de estar lo suficientemente alejados del ala principal.

—Ya llegamos, no te preocupes.

Se detuvieron en un galpón frío y oscuro, lleno de mesas viejas y sillas, sin rastros de ninguna otra persona alrededor.

—¿Por qué estamos tan alejados?— preguntó con incomodidad, temerosa.

—Queremos hablar tranquilos sin que nadie nos interrumpa.

—Bien, los escucho— respondió nerviosa.

Dos de ellos se posicionaron a sus lados, mientras que los otros dos quedaron frente a ella.

Ella los observó y tenía más que claro que algo no andaba bien.

—Me están asustando— dijo ella con sus palabras entrecortadas.

Y ellos formaron una sonrisa.

—Es la idea— respondió uno de los que estaban frente a ella.

—¿Por qué hacen esto?— sus ojos se tornaron vidriosos.

—No lo sé, tal vez por diversión.

Las próximas escenas se tornaron borrosas y entrecortadas, aparecían como destellos y en ellas, unos números continuaban apareciendo. En una de ellas, podía ver a la estudiante envuelta en lágrimas y con uno de ellos tratando de quitarle el uniforme, en otra, ella se encontraba solo en ropa interior y con el miedo impreso en su rostro y en la última escena estaba ella tirada en el suelo con solo su ropa interior cubriéndola con lágrimas mojando su rostro mientras se encontraba inconsciente con su uniforme esparcido a sus lados en aquella habitación fría y lejana.

...

Desperté con la respiración entrecortada y se me vino a la mente una frase del sueño que me parecía extrañamente familiar.

"No lo sé, tal vez por diversión"

Pero no recordaba donde la había oído y me persiguió por el resto del día.

—Minji—llamó Alice.

Yo me encontraba sentada en una de las mesas del café con la mente dispersa.

—Minji— llamó nuevamente—¿Qué te ocurre?— preguntó al acercarse a la mesa.

Sacudí la cabeza para alejar aquellos pensamientos y volver a la realidad.

—Minji, ¿qué está pasando?— preguntó Alice con preocupación.

Posé la mirada en ella.

—Discúlpame, simplemente no he dormido bien anoche.

—¿Por qué no intentas descansar un rato en la aérea de descanso?

—No, no te preocupes, estoy bien, ¿querías decirme algo?

—Hoy es la segunda prueba del vestido, ¿recuerdas que vendrías conmigo?, pero si no estás con ganas, no te preocupes, puedo pedirle a mi madre que me acompañe.

Negué con la cabeza.

—He dicho que iría contigo, además muero por ver lo preciosa que vas a lucir en esos vestidos— sonreí.

Alice me devolvió la sonrisa.

—¿Segura?, no es problema para mí, mi madre vendría encantada.

—Alice, estoy bien— afirmé.

Ella asintió.

—Brent nos ha dado la tarde libre, así que saldremos en media hora, ¿de acuerdo?

—Claro.

Me dirigí hacia el cuarto de descanso donde se encontraban los casilleros personales para cambiarme el uniforme reglamentario del café.

Media hora después salimos del café y nos dirigimos hacia la boutique de vestidos de novia.

Camino allí comencé a sentirme más cansada de lo normal, las consecuencias por no haber podido dormir bien anoche estaban saliendo a flote.

—Tú espera aquí mientras me pruebo el primer vestido— dijo Alice emocionada.

Sonreí ante su emoción y asentí.

Mientras esperaba por Alice, decidí dar un recorrido por la tienda para evitar quedarme dormida.

Me detuve en la vidriera que daba hacia el exterior de la tienda y repasé con la mirada aquellos vestidos expuestos en los maniquíes, ni siquiera yo podía entender como a mi edad aún no había conocido a nadie y la idea de casarme lucia realmente lejana.

De pronto sentí que todo se detuvo cuando aquella niña paso ante mis ojos del otro lado de la vidriera... Era la estudiante del sueño de la noche anterior y un recuerdo, el cual había dejado olvidado en lo más profundo de mi memoria, vino a mí.

-----------FLASHBACK-------------

—¿Cuántas veces debo decirte que no quiero?, ¡deja de llamar o voy a denunciarte con la policía!— se oía realmente molesta.

Momentos después sentí unas manos sacudiéndome.

—Disculpe, señora, el bus está llegando— era la voz de la joven que había escuchado.

Abrí mis ojos rápidamente.

—Gracias.

-----------FINFLASHBACK---------------

¿Todo podría ser producto de una extraña y gran coincidencia? O tal vez mi mente me volvía a jugar una mala pasada por la falta de sueño o simplemente estaba enloqueciendo lentamente.

—Minji— oí la voz de Alice que me llamaba, pero se oía lejana—Minji— nuevamente volví a oírla.

Pasaron segundos hasta que comencé a sentir unas manos sacudiéndome y pude salir del trance.

—Minji, ¿qué ocurre?— preguntó Alice— Desde la cafetería que no te veo bien, ¿qué ocurre?

Me giré hacia ella.

—Lo siento Alice, el no haber dormido bien me está afectando— me disculpé.

—¿Eso es todo?— Alice tomó mis manos—Puedes contarme lo que sea, lo sabes, ¿verdad?

Sacudí mi cabeza.

—Lo siento, Alice— ella estaba luciendo un vestido blanco con encaje y abierto en la espalda— Estás preciosa, mírate— formé una gran sonrisa.

Ella sonrió también.

—¿Te gusta?— preguntó emocionada.

—¿Si me gusta?, ¡estás hermosa!

—Es uno de mis favoritos, pero aún queda uno más... Iré a cambiarme así lo ves y me ayudas a elegir.

Asentí.

Me senté en una de las bancas ubicadas a un lado de la tienda y un temor comenzó a recorrer por mi cuerpo, la he visto antes y después del sueño, claramente estaba enloqueciendo.

Por el momento opté por enfocarme en Alice y pensar en frío acerca de lo que estaba ocurriendo.

—Bien, ¿qué opinas de este?— Alice salió con un vestido blanco en corte princesa con un tul cubriendo la parte baja y un corsé que resaltaba su cintura.

Cerré mis ojos y los abrí rápidamente estupefacta.

—Alice, ¿eres tú?

Ella soltó una risa.

—Supongo que este es el elegido— sonrió.

Asentí tontamente.

Lucia realmente hermosa y dejé que la emoción se apoderara de mí en ese momento.

Camino a casa comencé a sentirme cansada nuevamente, por lo que mientras iba en el bus apoyé mi cabeza sobre el asiento y mis ojos simplemente se cerraron y unas voces comenzaron a susurrar desde la parte trasera del bus.

—Esta vez no voy a dejarla pasar— su tono sonaba molesto.

—Debemos hacer algo al respecto— esbozó otro.

—Si Jisoo nos delata, iremos directo a la cárcel.

—Ya debemos bajar, vamos.

Abrí mis ojos y me giré hacia las voces, pero solo pude verlos desde atrás y lucían como estudiantes.

<<Si Jisoo nos delata, iremos directo a la cárcel>> esa frase ahora daba vueltas por mi mente.

<<Jisoo>> ese nombre sonó una y otra vez.

La niña de mi sueño se llamaba Jisoo, ¿qué tan certera era la coincidencia con mis sueños y lo que había ocurrido hoy?

Sacudí mi cabeza, ¿qué estaba ocurriendo?

Al llegar a casa me senté en la litera, ¿y si era una señal?, ¿así como había sucedido con la pareja?, y si lo fuera, ¿qué podría hacer al respecto?, ¡nadie me creería!, y no puedo preocupar a Alice a días de su boda.

Tomé mi cabeza entre mis manos y nunca antes me había sentido tan frustrada como lo estaba ahora.

En caso de que fuera real, no tenía la certeza de cuando ocurriría y eso me frustraba aún más.

¡Debo hacer algo al respecto!

Tomé mi cartera y me dirigí hacia la estación de policía más cercana.

No sabía exactamente lo que iba a decir, pero sabía que lo que fuera que dijese sonaría como una total locura, pero al menos debía intentarlo.

Me acerqué hacia el primer oficial que vi y tome una gran bocana de aire antes de hablar.

—Disculpe— dije finalmente al oficial que se encontraba revisando unos papeles.

Él levantó la mirada hacia mí.

—Disculpe, no la había visto, tome asiento— ofreció— Soy el detective Jun Reed, ¿en qué puedo ayudarla?

Me senté con temor y busqué las palabras correctas para que no sonara extremadamente loco.

Lee la historia completa ahora
Apoya al autor e inspíralo a crear más historias increíbles en Moboreader
Desbloquear todos los capítulos

R.EM

Capítulo 2
Capítulos
Personalizar
Siguiente capítulo