Capítulo 2

No hay mejor maestro que el tiempo, él siempre acomodará todo en su lugar, nos liberará y los nubarrones grises que nos atormentaban, pronto dejarán de existir. Eso solemos creer, pero no siempre es así. Cuando el dolor se incrusta en tu alma es difícil continuar, pues la sensación de ahogo no desaparece por más que las horas y minutos dicten su curso.

Para el 2006 su hermano Bryan salió del hospital psiquiátrico, y en cuanto lo hizo, convenció a Becca que debían vengarse, así que él investigó todo sobre el paradero de Asher, y al enterarse de que estaba en Boston, este no dudo en iniciar una cacería, para así tomar justicia. En un abrir y cerrar de ojos, el año 2010 llegó, y con él, el inicio de la nueva jugada del destino

Sábado 20 de febrero, año 2010 Aeropuerto de Florida 9: a.m.

—Mami, no te vayas a Boston, quédate conmigo.

—Tengo que hacerlo cariño, sabes que mi sueño ha sido entrar a la constructora Constructor imperial, es una gran empresa que abre las puertas a un fantástico futuro. Además, mi cielo, tu abuela, estará contigo en todo momento, y yo vendré a visitarte todos los fines de semana.

—Quiero ir contigo —la pequeña Harika, se aferraba a su madre

—Ya lo habíamos platicado, por ahora no se puede. Primero tengo que establecerme, te prometo que pronto estaremos juntas, ¿esperaras por mí?

—Sí, y seré una buena niña, y no te defraudaré

—Mi princesa, tú eres lo mejor que me ha pasado. Por ti, movería cielo y tierra

—Te amo mucha mami

—Y yo más —madre e hija se abrazaron, ninguna de las dos quería separarse. Pero el sentido de justicia de Becca, la obligaba a tomar un camino, del cual no habría retorno—. Madre, cuídala, mantenme informada de todo lo que pase

—Ve con dios, mi cielo, y por mi nieta no te preocupes, está en buenas manos. Cuida de tu hermano, y espero que encuentres aquello que tanto busca.

Becca tomo su vuelo, nada la detendría de cobrar todo el infierno, por el que tuvo que pasar. Aunque…

Tres días después, lunes 8: 00 a.m. Charlestown – Boston— consultorio de la Doctora Megan Green

—Bien Asher, ¿Cómo te has sentido?

—¿Cómo cree, que puedo sentirme?, soy un violador —ya que su intento de suicidio no le resulto, y que él ha sido una presa fácil, de la manipulación de su madre. Asher decidió mudarse junto con ella a Boston, tomo el mando de una de las sedes de la constructora familiar, y desde entonces, ha estado asistiendo a terapia

—Asher, ya hemos hablado de eso, a diferencia de otros casos, tú llevas ocho años sin reincidir, eso significa, que no presentas alguna patología

—¿Y eso de qué me sirve?, no podré ser un enfermo, pero si soy un ser despreciable, arruiné, la vida de una chica inocente, ojalá ese día que su hermano me ataco hubiera muerto, pero no, sobreviví

—¿Y sabes, que significa eso?

—Que es mi castigo, por haber cometido el peor de los crímenes —al principio de su mudanza, él quiso devolverse a florida, e ir ante la justicia y denunciar todo lo que, según él, había hecho, su madre lo detuvo incontables veces, ella siempre encontraba el modo de retenerlo a su lado así que Asher callo, y entre su silencio y su intento de seguir adelante, Asher cada día se convertía en alguien sombrío—. Por más que usted me diga, que tengo derecho a una nueva oportunidad, yo no lo considero así, creo que la muerte se divierte conmigo.

» En el camino de Asher, esta Aurora Simmons, hija de Frederick Simmons, quien es socio mayoritario de Constructor imperial, desde el primero momento, que Aurora conoció a Asher, sus intentos por atraparlos han sido incansables, pero dichos intentos, no han sido victoriosos, para Asher, no hay espacio para las relaciones amorosas. Asher ha tratado de rehacer su vida, sin saber, lo que le espera.

—Sobreviviste, porque así lo quiso la vida, ella te está dando una oportunidad

—Doctora, lo único que quiero, es volverla a ver, solo eso

—¿Y qué harías, si algún día, la llegas a encontrar?

—Me disculparía, con ella una y mil veces, trataría de recompensarla, no sé, le entregaría todas las cartas que le he escrito

—A veces deseamos algo con tanta fuerza, suponiendo, que será la solución a todos nuestros males, y en ocasiones las falsas ilusiones, hacen que alberguemos esperanzas, que sin darnos cuentas pueden ser dañinas, ¿dime has intentado quemar las cartas?

—No puedo, en ellas me libero

—Lo sé, pero debemos tener en cuanta esto, no sabemos si algún día la puedas ver, ¿dime reconoces su rostro?

—No, solo tengo un leve recuerdo ella

—Comprendo cómo te sientes, y también entiendo que deseas hablar con ella, y explicarle el porqué de tu conducta. Pero debes de ser consiente, que si algún día llegasen a encontrarse, ella no te recibirá de la manera, que tú esperas

—Lo sé, y lo acepto

—Bien, por hoy hemos terminado nuestra sesión, te felicito por el avance que has tenido, el que ya lleves dos semanas sobrio, es un perfecto. Nos vemos de nuevo el viernes

—Doctora, gracias por su tiempo —Asher apretó la mano de su terapeuta, y al salir, de inmediato se dirigió a su empresa, donde lo esperaba alguien especial

Distrito Financiero de Boston 10: 30 Am, Constructor Imperial

—Bien señorita, preséntese, por favor

—Soy Becca Baker, tengo 25 años, estoy en el octavo semestre de trabajo social

—Señorita, por lo que me dice de usted, su perfil, no es afín a la arquitectura, ¿Por qué desea trabajar en esta empresa?, ¿Por qué desea ser mi asistente?

—Lo sé señor Bailey, pero, mire, deme una oportunidad, en serio necesito este trabajo, aprendo muy rápido, soy muy aplicada y organizada, en el anuncio dice que usted, busca una secretaria sagaz, deme la oportunidad, y si en una semana, ve que no le rindo, pues, me despide

—Me gusta su actitud, fuerte, decidida, perseverante, está bien, le contrataré, empezará mañana, eso sí, la pondré a prueba durante dos semanas, comprende

—Sí, lo comprendo, no lo defraudaré

—Bien, pasa con la señorita Cooper, ella es la encargada de recursos humanos, dale esta nota, ella te dará, todas las indicaciones necesarias

Becca salió de la oficina de Asher, directo a recursos humanos, lo había logrado, había entrado a la vida de su enemigo, de aquel hombre que ha odiado desde sus dieciocho años, el momento de su venganza había llegado

—Mamá, entre, logre entrar

—Hija, ¿estás segura, de lo que harás?

—Te lo dije mamá, haré que el imperio de Asher Bailey, se destruya, como él destruyo mi vida

—Cariño, no quiero que te enojes, por lo que diré, ¿pero no crees que es mejor dejar todo como hasta ahora?

—¡Estás loca! Ese pedazo de mierda, debe ser destrozado, así como yo lo fui. Ahora pásame a mi hija

—Mami —Harika, estaba ansiosa por contarle a su madre, las dos estrellas que había obtenido en la escuela

—¡Mi niña! ¿Cómo estás, dime me has extrañado?

—Mami, mi abuelita, no me cuenta las historias como tú, ¿Cuándo regresas?

—Iré el próximo fin de semana, mamá ya tiene trabajo, y dentro de poco estaremos juntas

—¡Yupi! —exclamó con gran emoción—. Mami, por cierto, hoy me dieron dos estrellas por mi buen comportamiento

—Esa es mi niña, dile a tu abuela que te lleve por un helado, cuando yo esté allí, te llevaré de paseo

—Es una promesa. No lo olvides

—No lo haré, ahora mamá tiene que irse, con tu tío, debo prepárame para mañana —Becca tomo un taxi, y se dirigió al apartamento en Hyde Park, donde su hermano había estado viviendo por más de cuatro años

—¿Y bien, conseguiste entrar? —Bryan necesitaba conocer todos los detalles a la perfección

—Por supuesto que lo hice, el muy imbécil, no me reconoció

—Bien, ya sabes, cuál es tu labor. No lo dejes ir

—Tranquilo hermano, a mi lado, él vivirá las peores pesadillas.

Constructor imperial, martes 7: 00 Am

—Buenos días, señor Bailey, aquí tiene su café —y ahí estaba Becca, con una gran sonrisa, ella tenía todo calculado, lo hundiría, lo destruiría, lo llevaría al mismo infierno de ser necesario

—¡Humn!, veo que empezamos bien, eso me agrada, veremos cómo te va, en este, tu primer día

—Ya se lo dije, no lo defraudaré

—¿Dígame, fue usted, quien cambio mi oficina?

—Sí, fui yo, sé que hice mal, pero créame todo tiene una explicación, verá usted, soy seguidora de la cultura china, y para ellos, los espacios amplios, no necesitan tanta decoración, solo necesitan pequeños toques y así todo fluirá mejor

—Bien, me agrada lo que veo, la remodelación se queda, muy bien señorita Baker, esto sumara puntos

Al oír aquellas palabras, Becca sintió una felicidad enorme, sabía que poco a poco iría, ganándose a Asher, hasta tenerlo en sus manos, y volverlo añicos. La jornada de Becca, estuvo marcada por agendas, llamadas, reuniones, cancelación de citas, y otras ocupaciones

—¿Se le ofrece algo más, señor?

— Sí, señorita Baker, todo el día, estuve analizando su desenvolvimiento, y si bien es cierto, que su carrera está enfocada en otra área, pude concluir, que usted es una mujer, muy inteligente, hábil, sagaz y comprometida, así que, queda contratada, desde hoy, será mi secretaria personal

—Gracias, en verdad se lo agradezco, créame, se lo doy por sentado, no se arrepentirá de tenerme a su lado, me convertiré en su mayor apoyo

—No me agradezca, le dije que me agrada su actitud

Becca salió de la oficina, sintiéndose ganadora, y como no, había obtenido un pequeño triunfo, y aunque ella, tenía ciertos planes, la vida y el destino, le mostrarían otros.

Luego de salir de la oficina de, ella debía llamar a su gran aliado, así que para no levantar sospechas ella se fue al baño

—¿Cómo te está yendo?

—No sabes, el muy idiota ya está cayendo, acabo de salir de su oficina, me dijo que el trabajo en definitiva es mío, todo está saliendo a pedir de bocas

—Eso me parece perfecto, te felicito, vas por muy buen camino, esto merece una celebración, cuando llegues a casa, te tendré una maravillosa cena

Becca termino la llamada con su hermano, volvió a su escritorio, y al hacerlo, alguien esperaba por ella

—Bueno, por fin llega alguien

—¡Disculpe!, ¿Quién es usted?

—Soy Aurora Simmons, la prometida de Asher, llevo varios minutos esperando a que alguien me anuncie

—Pues si usted es su prometida, debió entrar a la oficina de Asher sin ser anunciada

—¡Perdón, Asher!, ¿Acaso escuche bien?, a ver niña, en esta vida hay niveles y usted es una simple secretaria, así que no se tome atribuciones, que no le corresponden, para usted es Asher Bailey Evans, ¿entendido?, y ya anúncieme de una vez

—Lo siento, pero el señor, está ocupado, y antes de salir de su oficina, me dijo que no lo interrumpiera

—No importa, lo que una estúpida como tú digas, llámame a Asher ya

—Ya le dije, que tengo órdenes de no dejar pasar a nadie

—Mira estúpida, tú no eres nada, lo entiendes

—¿Se puede saber, que sucede aquí?

Al oír tantos gritos a las afueras de sus oficinas, Asher no tuvo más opción que salir

—Vaya, hasta que por fin sales

—¡Aurora! ¿Qué haces aquí?

—Llegue de París, y lo primero que quise hacer, fue verte, pero esta estúpida no me dejo pasar

—Un momento, respeta a Becca, no tienes por qué insultarla, además yo le di la orden de que no dejara pasar a nadie, pues no estoy de ánimo

—Bueno, eso tiene solución, pues yo estoy aquí

—Créeme, si quisiera levantar mi ánimo, a la última persona que acudiría sería a ti, así que vete

—Oye, no me hables así, y menos delante de esta estúpida

—Ya te dije que respetes a mi secretaria, y por favor retírate, no quiero ver a nadie

Ante tal desprecio, Aurora no tuvo más remedio que marcharse, pero ella, no rendiría tan fácil

—Señorita Baker, disculpe la actitud de Aurora

—No me pida disculpas, por algo que usted no ha hecho

—Veo que es usted muy noble

—No lo soy, a lo mejor puedo ser una oveja, que lleva un lobo escondido en sus adentros

—Usted no es la única que lleva lobos, todo tenemos una parte oscura que no quisiéramos mostrar

—¿Habla, por experiencia propia?

—No, solo soy consciente, de que muchas veces, los monstruos que llevamos en nuestros adentros, son ganadores invencibles

De cierto modo, al oír a Asher hablar, ella sintió una especie de dolor, pues aquellas palabras estaban siendo acompañadas por melancolía

—Pero no creo, que usted sea un mal hombre, antes de venir a la entrevista, investigue un poco sobre usted, y tengo entendido que, generalmente, hace donaciones, defiende el medio ambiente, entre otras obras sociales

—No se equivoque, recuerde que no todo lo que brilla es oro

—Eso lo sé, pero siento que usted trata de alejar a las personas, ¿Por qué lo hace?

—Sencillo, soy un infeliz, así que nadie debe estar cerca de mí, si lo hacen, serán salpicados, esto también va para usted, limítese a ser mi secretaria, solo eso

—Está bien, solo me dedicaré a ser su secretaria, total para eso me paga

—Eso es lo mejor que puede hacer, téngalo presente, una escoria como yo, no merece ninguna contemplación, solo espero el día de mi muerte, para poder ir al infierno, donde recibiré todo lo que me merezco

Y por segunda ocasión, las palabras de quien más despreciaba se incrustaban en el interior de Becca, ¿Acaso él…?

Continuará

Capítulo 3

Miércoles, 8: am, Mansión Bailey Evans

—¿Qué haces aquí? —volver a ver a Aurora no era algo que le generaba gracia a Asher, después de todo, para él, solo era un más del montón.

—Yo la invité a desayunar —constó su madre.

—Bien, las dejo, yo debo ir a trabajar

—Un momento Asher, no seas mal educado, Aurora es nuestra invitada, y por respeto debes quedarte aquí

—Lo siento mamá, pero no me puedes manipular a tu gusto, ya estoy harto de eso, así que me voy —él salió de la mansión, mientras que ellas quedaban molestas por su desplante.

—Discúlpalo, últimamente ha estado bajo mucho estrés —Camelia está empecinada en que ella, y su hijo, contrajeran matrimonio.

—Tranquila, ya estoy acostumbrada a su rechazo

—¿Cómo, de qué hablas?

—Bueno, ayer, lo fui a buscar a su oficina, pero Asher me trato muy mal, incluso defendió a la estúpida de su asistente

—¿Asistente?

—Sí, creo que se llama Pati, bueno no sé, ayer le pedí que me anunciara con Asher y la muy atrevida se negó, me dijo que tenía órdenes específicas, de no dejar entrar a nadie

—Tranquila hija, ya verás Asher, y tú se casarán pronto, yo me encargaré de eso, ahora desayunemos.

El desayuno fue la oportunidad perfecta, para que ambas mujeres, armaran la mejor estrategia de conquista y que Asher aceptara la idea del matrimonio.

10: Am Constructor imperial, oficina de Asher Bailey Evans

Al llegar a su oficina, Asher planeo todo, para su día especial en el orfanato Niños Felices, lugar que él frecuentaba, hace aproximadamente un año, y para su fiesta él necesitaba una acompañante especial.

—Llamo usted —Becca lucia radiante, no había desistido de su plan.

—Si señorita, por favor, cancele, todas mis citas, y cuando lo haga, vuelva a mi oficina

—Comprendo —en efecto, ella canceló una por una las distintas reuniones. Le tomó una hora, pero fue ágil—. Listo señor, este hecho

—¿Qué más se le ofrece?

—Necesito que venga usted conmigo, hoy iré al orfanato Niños Felices, y necesitaré de su ayuda

—¡¿Perdone?! —ella no comprendía, cuáles eran sus planes—. Disculpe, señor, ¿eso está dentro de mis funciones?

—En realidad no. Sin embargo, daré una fiesta, y la ayuda femenina no está de más. Ahora, si no desea acompañarme, la entenderé.

—Iré, soy su asistente y mi deber es acompañarlo en todo —ella no desaprovecharía tal oportunidad, conocer más de él, le serviría para aumentar sus cartas—. Iré al baño para darme un retoque, y regreso en cinco minutos —sin saberlo, ella se enfrentaría, a un hombre distinto; uno de corazón cálido, y débil como una hoja al viento.

Ambos se dirigieron al orfanato, y aunque por una extraña sensación Becca se sentía nerviosa, ella no mostró segura de sí misma.

—Bien llegamos, antes de bajarnos, quiero agradecerle por venir conmigo

—Tranquilo jefe, se lo vuelvo a repetir, mi deber es apoyarlo en todo momento

—De verdad, gracias, no sabe cuánto lo agradezco.

Al entrar a la sala de reuniones, Becca quedo impactada, todos los niños corrían hacia Asher, todos estaban felices, sonreían al verlo. Era como el hijo pródigo, volviendo a casa

—Señor Bailey, ya nos tenía olvidados, los niños preguntaban por usted —Janet Wilson, lo abrazo con gran entusiasmo

—Lo siento directora, he estado ocupado con el trabajo, pero hoy cancele todas mis citas y estoy aquí, mire es mi asistenta la señorita Becca Baker

—Mucho gusto. Espero disfrute su estancia en nuestras instalaciones

—El gusto es mío —ella seguía tratando de vislumbrar, ¿Qué era lo que hacía que Asher fuera tan amado? Si era peor que la basura, en su interior ella se repetía «¡Ja!, si todos supieran la clase de basura que es, de seguro lo odiarían tanto como yo»

—Es un gran hombre, ¿no lo cree? —la directora, sonría con gran regocijo

—¿Cómo dice? —ella estaba sumergida en sus pensamientos

—Digo, este hombre vale oro. Mire que cubrir todos los gastos de esta fiesta, comida, regalos, payasos, no cabe duda, es un hombre maravilloso

—¿Lo conoce usted bien?

----No, pero por sus actos, sé que no es una mala persona.

¿Qué Asher, no era una mala persona?, para Becca tal afirmación, no resultaba ser de su agrado, ella, más que nadie, sabía de los alcances de este

—Perdone, ¿quién es esa niña?, puedo observar que es la que más quiere a Asher

Ella es Salomé, y fue salvada por Asher

—¡¿Ah sí?!

—Sí, verá usted; el año pasado para agosto, y mientras el señor bajaba al parqueadero de su empresa, vio a la pequeña, al parecer se refugiaba de una fuerte lluvia, al verla sola, él le preguntó quién era. Salomé, en medio de su desespero, lo abrazo fuertemente, le dijo que su mamá estaba muerta, al escuchar tal noticia. Él no dudó en acompañarla, corroboro el triste suceso, la niña estaba en un avanzado estado de desnutrición. Asher la llevo al hospital donde la atendieron, y luego la trajo acá al orfanato, lo hizo, porque su madre es una donadora frecuente, por eso le digo, que él, es especial

—Ya veo —en ese momento, su corazón pudo debilitarse un poco, ¿era posible que él, no fuera el monstruo que tanto ha odiado? Se cuestionó ella, una y otra vez.

La fiesta fue un éxito total, todos los niños quedaron felices, y satisfechos, cada uno tuvo un regalo único y especial, y Asher, se había recargado con cada risa y abrazo.

—Bueno, como siempre, los niños son los ganadores —afirmó Janet.

—Ellos no son los únicos que ganan, yo también me siento ganador, le prometo que ya no me dejaré absorber tanto por el trabajo —Asher sonrió.

—Eso espero

—Cumpliré mi promesa, se lo aseguro —jefe y empleada se despidieron de los niños, y luego volvieron a la empresa, donde era esperado —. ¿Qué hacen aquí? —se exaltó.

—Vinimos a visitarte. Además, no se te olvide, soy la dueña de la empresa, puedo venir cuando quiera —Camelia siempre resultaba imponente

—Eso lo sé madre, no tienes por qué recordármelo

—Entonces no reniegues, ¿Quién es ella? —observo despectivamente a Becca.

—Ella es mi asistente, Becca Baker

—Mucho gusto, señora —como forma de cortesía, ella extendió su mano.

—Así que usted, fue la que ayer, le impido pasar a Aurora —la observo de forma despectiva. Queriendo intimidarla.

—Mamá, ella solo cumplía mis órdenes. Así que no te metas con ella

—Vaya, como la defiendes, bueno, no me importa. Solo le advierto, recuerde mantener su posición, usted es una simple asistente, no se le ocurra poner los ojos muy altos —Camelia continuaba con sus ataques.

—Despreocúpese, soy una mujer que tengo clara mis metas. Por el momento, su hijo no es mi tipo, y en caso dado de que llegara a pasar algo, quien decide si valgo la pena o no, es el Hay muchas mujeres que presumen, pero en realidad, están vacías

—¡Impertinente! —intento abofetearla

—¡Detente! No maltratarás a mi empleada. Si solo has venido a lazar veneno, lo mejor es que se vayan

—¡Asher! —el ver que su hijo se imponía, hizo que se enfureciera—. ¡Respétame! No olvides que todo lo que has conseguido ha sido por mí

—Tienes razón, todos mis malditos demonios son por ti. Créeme, lo tengo muy presente

—¡Ya basta! No tenemos por qué discutir estos asuntos, frente a una extraña.

Aurora y yo, solo vinimos a verte, queremos que vengas a comer con nosotras

—Bien, si no puedo hacer nada para evitarlo, lo haré, señorita, una vez más, gracias por haberme acompañado. Puede irse a su casa, es todo por hoy

—Como usted diga, que disfruten su cena —ella subió a la oficina, para organizar su escritorio, pero algo, le causaba malestar, y era el hecho de percatarse que Asher, al lado de su madre, no era más que un títere—. ¿Acaso, siempre será así? ¿Cómo es posible, que siga sus órdenes como un borrego?

Sin darse cuenta, ella estaba siendo sacudida.

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