Capítulo 3
La entrevista
-Hmm preciosa, sigue moviéndote así, de esa manera muñeca, ¡oh si! eres una pe***- Joshua esta encima de Diane, cada vez que él quería complacer sus ardientes necesidades ella estaba dispuesta para él, considerando sus rudos encuentros sexuales como verdadero amor.
- ¡Ah, Joshua! Eres mi hombre, sigue, dame más- ambos se dejan llevar por el deseo. Él está sobre ella, con su respiración entrecortada, Diane está cayendo en un profundo sueño a causa del cansancio, cuando de repente suena su telefono, era su padre, ella contesta con su voz adormilada
¿Dónde carajos estas Diane? Te estoy buscando por todos lados hace más de dos horas, en menos de 40 minutos es la entrevista de trabajo y tu ni siquiera te dignas a llamar- cuando ella escucha esas palabras, empuja a Joshua de un sobresalto y se levanta de su cama
¡papá! habia olvidado la entrevista por completo, necesito ir por el vestido, pero no creo que alcancemos a llegar en 40 minutos a la entrevista
¿Dónde diablos estas? Diane teníamos un maldito compromiso, nos gastamos una fortuna en ese vestido, dime en donde estas, te lo pones por el camino- ella temerosa por decirle en donde estaba, se queda sin opción y simplemente le responde con voz baja
En la casa de Joshua-ella aprieta los ojos esperando los gritos de su padre, pero por el contrario él le responde sereno, solamente quería alcanzar a la entrevista.
Me lo suponía, estoy cerca en diez minutos estoy ahí, báñate- eso ultimo la hizo sonrojar, sabia porque su padre se lo decía, como pudo salió corriendo ante la mirada confusa de Joshua.
¿Para dónde vas pequeña?, no hemos acabado- él la mira, señalando su entrepierna que estaba lista nuevamente para ella.
tengo una entrevista de trabajo
pues no vas a ir, a mí no me vas a dejar así. ¿estas loca? -Diane se queda viéndolo, él siempre la habia tratado de manipular, pero esta vez ella no podía permitírselo, porque por complacerlo también a él iba a ir a esa entrevista.
escúchame bien, mi padre está próximo a llegar por mí, así que tengo que irme, ella sale corriendo hacia la ducha, pero siente como él la hala del cabello, causándole dolor
¿Qué haces? ¡eres un patán! Déjame, me lastimas- Diane siente como el dolor le está provocando el llanto, ella como puede se le zafa, se pone su ropa y sin decir media palabra sale de allí, habia aceptado desde un comienzo el maltrato y la dominación de su novio, ella pensaba que él era su dueño y podía hacer lo que quería con ella.
Sale corriendo con tristeza, ni siquiera él se imaginaba lo que ella estaba dispuesta a hacer por él, sin embargo seguía en pie con el plan, al menos por obtener ese dinero que haría tan feliz a su amado novio.
Henry la recoge y ve como esta desaliñada y siente morir, sabía que, con su presentación en ese momento, ni siquiera la iban a dejar entrar, pero que más daba, al menos lo iban a intentar. Solo quedaban 15 minutos para la hora de la entrevista y se quedaron atascados en el tráfico, como si el destino no quisiera que ella fuera a la casa de Harry, todo estaba en su contra, Henry se estaba comiendo las uñas, aunque era loco pensarlo, se estaba yendo la única oportunidad de que su hija estuviera mejor, tenía un presentimiento de que ese día cambiaria su vida, pero las cosas no se le daban, despues de salir del atasco y con todo el afán de la situación, llegan corriendo justo cuando quedaba solo una entrevista.
Todas las mujeres que estaban presentes estaban preciosas, unas con unos trajes hermosos y tallados como si fueran modelos, eran perfectamente estilizadas, y se les notaba la clase por encima, muchas de ellas se habían dedicado a ser esposas por contrato, así que ya sabían cómo funcionaba el asunto, pero la última respuesta la daba Harry.
Solo quedaba Diane, Ernest se da cuenta de cómo va vestida y niega con la cabeza estaba seguro que con las exigencias de Harry, ni siquiera estaría dos minutos sentada a su lado, pero él le habia prometido a su mejor amigo una entrevista, además, sabía que los 500 mil billetes le caerían de perlas, pero no quería exponerlo a la vergüenza, sin embargo, ya no habia nada que hacer.
Diane iba vestida con un vestido de gala, nada que ver con las de la clase alta, era más bien un vestido de fiesta, su cabello iba recogido en una cola, ni siquiera se habia peinado, e iba en zapatos deportivos, pues el dinero no les dio para comprar unos tacones, aunque eso no le restaba belleza en absoluto, Harry era un hombre de clase y exigente, y una mujer de su perfil, nunca seria apta para él.
Cuando Ernest entra con ella al despacho en donde están haciendo las entrevistas, Harry se queda viéndola fijamente, no era nada parecido en absoluto a todas las mujeres que habían pasado por ahí anteriormente, se trataba de una mujer muy humilde, su condición económica se notaba por encima, su falta de glamour era evidente, pero su belleza lo era aún más, él solo traga saliva y se sienta frente a ella para comenzar la entrevista.
Cuando Diane lo vio, sintió como un frio paso por su cara, era un hombre demasiado guapo, no se trataba de un millonario viejo y asqueroso como se lo imaginaba, era un hombre espectacular y bien presentado, mil emociones la invadieron en ese momento, y quería salir corriendo de ahí, así que se dio media vuelta para irse sin decir nada, pero Ernest la detuvo.
un momento señorita, ya está paga tu entrevista
¿Qué? - responde ella confundida
Si, tu padre ya tiene el dinero por tu asistencia, así que por favor cumple con tu espacio- Diane siente como la ira la consume, su padre habia tomado el dinero que le pertenecía a ella y a su novio, así que ya no haría nada de lo que él le pidió, seria ella en su faceta más natural, sin importar lo que él joven frente a ella dijera.
¿Eres Diane Sáenz, ¿verdad? - Harry comienza con la entrevista
Si, soy yo- ella se sienta al natural, se estira con poca delicadeza, dejando ver sus malos modales, esto le causa diversión a Harry
¿Por qué quisieras ser mi esposa?
¿Quieres que te diga la verdad?
Si, quiero que me la digas, como te das cuenta, esto es un matrimonio por contrato con una duración de dos años, si fueras la elegida tendrías que venirte a vivir conmigo, pasar ante la sociedad como mi esposa, y claro ante toda mi familia, cuando termine el contrato firmaremos el divorcio, te vas con 10 grandes en tu cuenta, 5 que pagaremos al iniciar y 5 al final, si eres elegida sabrás con el tiempo tus funciones.
Ella se queda mirándolo, parecía muy tentadora la propuesta, y seria espectacular tener ese dinero para montar el taller de motos que su novio quería, pero no estaba dispuesta a venderse.
La verdad es que yo no me quiero casar contigo, ni siquiera por dinero y es lógico que no me elegirás, a ver mírame, no tengo nada de alta sociedad y mucho menos soy como las que ya salieron de aquí, que tendrán no sé cuántos matrimonios encima y estarán entrenadas para esto, así que no siendo más señor pata de palo, me largo- cuando Ernest escuchó esas palabras sintió como sus mejillas se sonrojaron de la ira, hablaría eso con su mejor amigo, para que le diera una lección a Diane. Podía tolerar su falta de educación, mas no su falta de respeto.
Perfecto señorita la puerta está abierta, Ernest dele a ella un doble bono por su asistencia, al menos ojalá eso pueda compensar las molestias que le causo su padre por haber venido hasta aquí.
Diane lo mira y medio sonríe, estaba agradecida por el dinero, ella pensó que todo habia terminado allí, durante el camino, su padre no hacia más que reprocharle por sus actos, pero ella ya tenía el dinero de la entrevista en su bolsillo, lo que él pensara le valía muy poco.
Señor, lamento lo que paso con Diane, ella es muy rebelde, pero su padre insistió en que le diera la oportunidad, pero me equivoque. Yo- Harry lo interrumpe
No pasa nada, yo sé cómo haces las cosas, no es tu culpa su insolencia.
Señor, y de todas las candidatas que vinieron ¿eligió usted alguna? Yo tengo mis favoritas, las que tienen doctorados y – Harry lo interrumpe de nuevo
Si ya elegí, quiero que mi esposa por contrato sea Diane Sáenz
¿Qué señor? Discúlpeme, pero esa mujer no tiene nada que pueda ser adecuado para usted, es muy bella tengo que reconocerlo, pero ni siquiera estudia, además usted la vio, parece una cabra y así es con todo en la vida señor.
Sera por dos años, no sé porque la estoy eligiendo, pero la quiero a ella, si la puedes traer y convencerla de que se case conmigo, hare el matrimonio por contrato, de lo contrario, me iré al perder mi herencia y seré un vagabundo, tú eliges- Harry le da una sorbo a su copa de whisky, aunque esto lo decía divertido, era cierto, Diane le habia causado un interés desde ese comienzo y aunque sonaba descabellada la idea de que fuera su esposa por dos años, nada perdía con intentarlo. Total, ya su vida ni tenía sentido para él, una desilusión más o una menos no le marcaria la diferencia.
Ernest sale del despacho, y contra su voluntad se dispone a buscar a Diane, no podía creer lo que Harry le estaba pidiendo, pero ya sabía como eran las cosas con él, y no habia nada que lo convenciera de lo contrario.