Capítulo 2

—Hijo no te vayas sin comer.

—Mamita hermosa no te preocupes en el camino pico algo.

Besé a mi madre y salí rápidamente mis amigos me esperaban.

—chamo pensé que ya no venias. Me decía Miguel.

—Tenía unos ejercicios de matemáticas pendientes por resolver.

—mira a este pues, ¿para que te sirvan los estudios? ,yo lo que quiero es dinero mi —Comentó Miguel mientras los otros jóvenes escuchaban.

— Vamos que el patrón nos espera y no me gusta llegar tarde. Les dije.

En la lujosa casa que nos esperaba, don Jacinto.

—Buenos días jefe. Dijimos todos al unísono.

—Nos mira de arriba abajo y responde el saludo.

—Vamos les voy a presentar a alguien—Masculla don Jacinto.

Fuimos al patio y nos esperaba allí un individuo alto y de complexión robusta.

—El es Humberto y los va a entrenar en el manejo de armas.Añadió el jefe.

Nos dieron una pistola a cada uno con la siguiente recomendación.

—De ahora en adelante ese hierro es su mejor amigo de su destreza

Puede depender su vida.Nos decía el instructor y tenía razón.

Así como me hice de dinero también obtuve enemigos del mismo clan, la envidia esta presente siempre, yo me gane la confianza de don Jacinto quien me delegó más zonas para distribuir la mercancia mi juventud y capacidad de relacionarme me permitieron hacer crecer el negocio.

era muy popular entre los jóvenes universitarios y los compañeros de rumba,mi aspiración era llegar a lo más alto así que me tocó demostrale lealtad a el jefe.

había un hombre llamado Vicente Sánchez apodado el “chente” que le había robado mercancia al jefe y andaba desaparecido,yo indagué y lo encontré muy tranquilo estaba en un pueblo llamado “San Bernardo” .

Los muchachitos corrían jugando y haciendo bulla en la calle principal de este pequeño pueblo.

Era día del niño y Vicente Sánchez estaba tan contento que mando a hacer una celebración con mucha comida preparada, pasabocas refrescos dulces, piñatas, una miniteca con un sonido potente y el mismo repartiría juguetes a los pequeños siempre hacia caridad con los pobres y los vecinos lo estimaban mucho.

Yo le había preguntado a don Jacinto que haría con “chente” la orden fue ¡Mátalo! me asuste nunca en mi vida había asesinado a alguien le dije. —Si le damos un susto y recuperamos la mercancía; no hace falta darle de baja.

Su respuesta fue tajante.—No me contradigas,en este negocio la traición se paga con sangre.

Ese día perdí mi inocencia y no solo murió el chente una parte de mí también se fue comprendí que si quería llegar al más alto nivel de la mafia tenía que ser capaz de todo Mi punto débil era mi madre y Yesenia el amor de mi vida a quienes tratarían de proteger.

Me llevé ocho hombres para hacer esa vuelta, ellos me apoyarían y me ayudarían en caso de que la cosa se complicara.

“El chente” degustaba un plato de cerdo frito con yuca y una jarra de limonada, la rumba estaba en su apogeo y me tocó esperar a que los niños se quitarán del medio no podía fallar era el momento.

Aproveche que los escoltas bajaron la guardia y me le pare enfrente le dispare a quema ropa en el pecho salí a toda carrera.

Con el pánico y la confusión de la gente corriendo me fue fácil escapar sano de allí.

Había dado un gran paso con la caída de este hombre y la ubicación de sus bodegas todas estas quedaron bajo el control de don jacinto que no solo recuperó lo robado, sino que ganó mucho más. De allí en adelante mis compañeros me apodaron

“Monedita” por eso de que entregué al traidor por una cantidad de monedas.

Todo fue mejor escalé posición y ya me sentaba con el jefe en sus reuniones hasta me pedía mi opinión.

Para disimular mis andanzas con mi mamá y mi esposa emprendía negocios: Tiendas de ropa, abasto, y ventas de comida rápida.

Para conocidos y familia yo era un comerciante próspero y luchador lo que ellos no sabían era que ese dinero era sucio.

Había dejado El chente a un amigo dentro del clan de don Jacinto este era luis Beltrán (alias el oso) quien era el encargado del cobro de vacunas a los comerciantes de la zona esto consistía en cobrar una comisión a los dueños de negocio a cambio de protección.

El oso también secuestraba transportes de alimentos y les repartía a los pobres todo un robín hood sus vecinos le estimaban y cada vez que la policía le caía en su escondite ellos lo ayudaban a escapar.

Alias “el oso”tenía ojos y oídos en todos lados y no podía caer un alfiler al piso sin que él se enterase no había robos en el sector porque castigaba a los rateros bastaba con poner la queja,cada día su fama y poder crecían y don jacinto hacía negocios con este tipo.

Mi carga era pesada lo único que me calmaba y me hacía olvidar todo era Yesenia ¡cuanto la amo! Hasta el punto de sacrificarme y dar mi vida por ella.

Me sentí mal cuando casi la pierdo por un atentado que me mando a hacer el oso fuimos a un restaurante y hablamos.

—Amor sé que con mi trabajo te descuido pero te amo más que a mi vida .

—Lo sé bebé yo te amo ciegamente.Contesto ella.

A su lado el tiempo se iba volando.

Estábamos en pleno romance besos, abrazos cuando vi entrar a un tipo extraño le noté el movimiento que hizo de sacar una arma.

primero saqué yo mi pistola, empuje a Yesenia al piso y el hombre me disparó no atinó a pegarme, le di en el brazo derecho y otro en el estomago.

—Vamos corre Yesi.

¿quien es ese hombre y porque queria matarte?

—Corre después te explico.

¿Porque tienes esa pistola?

—Por seguridad mi vida soy un empresario.

Ella se quedó pensativa no quedó muy convencida pero no alegó ni objetó nada. Simplemente, me abrazo y lloró.

Mandé a investigar lo sucedido y resultó que era un hombre del “oso”enseguida caí en cuenta el quería vengar la muerte de “el chente”

Fui con don Jacinto y le conté lo sucedido y mandó a buscar de inmediato a “el oso”

—Sé que chente era tu amigo,él se comió la luz conmigo yo ordené que le dieran piso.

El maleante permanecía callado mirando al patrón.

Prosiguió don Jacinto. —En este negocio la traición se paga con sangre,José fue mi brazo ejecutor él solo cumplió órdenes mias.

—¿A que viene todo esto jefe?

—No te hagas el idiota,sé que lo mandaste a matar por suerte fallaron pero te digo, él es mi protegido si un pelo cae de su cabeza yo ajustaré cuentas contigo,soy yo quien decide quien vive y quien muere ¿entendido?.

—Expresó el caudillo muy molesto.

El oso estaba pálido dijo

— Sí señor.—se disculpó con don Jacinto y salió desconcertado.

Por un largo tiempo

hubo paz y tranquilidad

Don Jacinto me tomó cariño el viejo no tenía familia y vio en mí al hijo que nunca tuvo.

Cada vez me incluyó dentro de negocios más grandes hacia envíos dentro y fuera del país así se fue consolidando mi fortuna mi patrimonio crecía y mis enemigos también así que no pude sostener más mi careta.

Yesenia y mi madre me confrontaron un día,les dije la verdad a lo que doña Marta Agregó.— Lo sospeché,el corazón de una madre nunca se equívoca.—Añadió con lagrimas en sus ojos.

—Perdóname mamá.

—Has lastimado mi alma,yo he sido padre y madre para tí,¿en que fallé contigo,solo quería hacerte un hombre honrado y exitoso.

Yesenia por su parte se molestó.

—A mi ni me mires,mi papá tenia razón tu eres un delincuente,me marchó no quiero ser la viuda de Peña.

—Yesi preciosa disculpa mi falta,yo te amo cariño.

—Eso debiste pensar antes meterte en negocios turbios.Añade enojada al tiempo que mete su ropa en un bolso.

Ella azota la puerta y se va a casa de mi suegro.

—¡Rayos!,Está complicado reconquistar a mi mujer,yo soy santo de la devoción de su papá,el viejo es tenas capaz y que me echa a la policía encima si llegó a asomar mis narices en su hogar—Medito en voz alta.

Capítulo 3

—Necesito que la Yesenia vuelva conmigo mi vida sin esa mujer no vale nada.

—llevale una serenata flores o un auto a las mujeres les encantan esos detalles.

—Mi Yesi es diferente capáz y me

pega con las flores por los cachetes esa chama es derecha.

¿Y que ha pensado hacer entonces?

—Ay viejo Miguel el negocio no puedo dejarlo todavía.

—hablalé con sinceridad tal vez te comprenda esa nenita te quiere.

— La distancia y el tiempo enfrían el amor y me da miedo de que otro le caliente la oreja.

—pero bueno poeta tome cartas en el asunto ya.

—Me da vértigo de solo pensar que me rechace.

—Tienes que tomar ese riesgo vamos amarrese bien eso pantalones como un varón y recupere su mujer.

—Amigo tu lo ves fácil.

¡Anda ya! No hay peor lucha que la que no se hace.—Añadió mi compañero de andanzas mientras me servía un trago de tequila seco,tomé un sorbo y me levante decidido a seguir el consejo de Miguel.

—Lárgate de aquí malandro,mi hija no quiere verte.—Agregó mi suegro con los ojos inyectados de ira.

—Me voy pero volveré,a Yesenia la amo y por ella soy capaz de meterme al quinto infierno si es necesario.

La otra veces que regresé a verla una vecina me dijo que ella y su padre se había ido a provincia,prefirió huir de mí,me concentré en el negocio y así pasaron varios meses.

—Señor Peña hemos dado con el paradero de su esposa.Agregó el detective que contraté.

—¡Habla ya dime!

—Regresó a la humilde vivienda de su padre con un bebé.

—Tengo un hijo,iré a verlo aunque el suegro me saqué a patadas de allí.

—El papá de ella sufrió un infarto el mes pasado y murió,su mujer está sola en esa casa,según versiones de los vecinos lava ropa ajena para mantener a su hijo,su situación económica es precaria de pobreza extrema.

—Prefiere morder el polvo que volver a mi lado,definitivamente iré a buscarla,si no vuelve le quitó a mi hijo,no puede ser posible que se crié en la miseria cuando a mí lo que me sobra es dinero.

La casa se veía muy pobre,salió un perro ladrando.—¡Quieto no me muerdas!

—Sale neron.—Añadió Yesenia con dulce voz.

Se veía más hermosa,el parto le había sentado bien,llevaba una cesta de ropa doblada para entregar, cuando me vio se le cayó de las manos.

—Antes de que me corras,te diré que así me eches agua caliente encima no me iré hasta que me escuches.

—Habla entonces,soy toda oídos.susurró con serenidad mientras sus lindos ojos castaños me miraban con atención,mi estómago dio un vuelco,sentí mariposas.

—Te amo y no me marchó de este lugar sin tí,regresa a mi lado al menos hazlo por nuestro hijo.

—¿Como sabes de nuestro bebé?

—No hay que pase en esta ciudad sin que yo me entere.

—Ya veo,tengo que reconocer que el niño es inocente y no tiene culpa de nuestros problemas.

—Así mismo es,te amo más que nunca Yesenia,mi corazón casí se paralizó hoy al verte de nuevo,perdóname la vida mujer.

Su mirada era triste aún así reflejaba amor — ¿Por qué no tuviste la confianza de contarme a que te dedicas? ,tenía que enterarme de ese modo no es justo que no confíes en mí .¡Soy tu mujer por Dios!

— tenía miedo de perderte.

¿Por qué elegiste esa vida?

— Yo solo quería darte lo mejor a ti y a mi madre,una vida sin privaciones solo pensaba en nuestro futuro.

—Yo no te pedí eso ni doña marta tampoco ella quería hacer de tí un hombre honesto y trabajador.

¡No me dejes! Yesi te amo y sin tí no valgo nada.

Soy tu esposa y estaré contigo en las buenas y en las malas. Eso no significa que apruebe eso a lo que te dedicas; pero tengo la esperanza de que entres en razón y decidas dejar esa vida y podamos vivir felices y tranquilos.

¿Me perdonas entonces? Le pregunté.

Ella me dijo—si amor.

La abracé y la bese con ansiedad un fuego interior nos envolvió eran las llamas de la pasión que se veían interrumpidas por el llanto de mi hijo.

—Se despertó Alexander.

—¿Puedo verlo?

Ella asintió y lo trajo.—Se parece a su papá.

—Es hermoso,no hay palabras que expresen lo que estoy sintiendo esto de ser padre es lo máximo.

—Sé que serás un buen padre.

—Volvamos a casa.

La distancia y el tiempo no lograron opacar nuestro amor,ese sentimiento tan auténtico y más bonito que jamás haya sentido con nadie había experimentado.

En la vida de un mafioso no faltan las fiestas y mujeres lindas pero no era igual mi Yesenia es clase aparte,somos almas gemelas sino no esta a mi lado siento que me falta el aire cuando ella se fue a casa de su papá ese tiempo fue eterno para mí y traté de llenar ese vacío con licor, rumba, mujeres jóvenes y bellas; pero luego me senti peor,el guayabo moral y la tristeza me invadían.

Para mi difunto suegro no era el indicado para su hija nunca le agradé; pero aún así cuando éramos adolescentes nos escapábamos para vernos y estar juntos cuando se está enamorado no se entiende de razones como me diría mi madre.

«por donde metes la cabeza por allí es» tal vez no soy el hombre adecuado para Yesenia pero lo que sè es que nadie en este mundo la amará como yo de eso tengo la certeza desde que nos casamos y siempre quise darle una vida de reina .

Llevé a mi madre ya mi esposa a vivir a otra casa que estaba bien equipada, era más espaciosa y lujosa tenía una alberca y áreas verdes.

también compré todas las viviendas que estaba alrededor no ocupaban vecinos tres manzanas a la redonda todo el personal de confianza vivía allí y tenía tres anillos de seguridad los cuidadores se comunicaban por radiotransmisores y esto me daba algo de tranquilidad.

Con la llegada de su nieto doña marta bajó un poco la guardia aproveché y le pedí perdón —mamá te defraude perdóname te amo y no soporto que estés molesta conmigo.

—Eres mi hijo te descarriaste pero aun así te amo hijo si hay algo que perdonar que Dios lo haga yo rezaré por tí para que retomes la buena senda.Dijo ella.

Nos abrazamos y lloramos juntos.

Doña marta estaba feliz de ser abuela y nos unimos más como familia mi madre quería a Yesenia como a una hija adoraba a su nieto ,a mí ni se diga a pesar de haber equivocado el camino; era el hijo amado de mi madre de vez en cuando me daba mis jalones de oreja.

—Me dicen los muchachos que se niegan ustedes dos a ser escoltada.—Le comenté a mi esposa y a doña Marta.

—Yo no estoy acostumbrada a que me sigan,me siento incomoda.Agregó Yesenia.

—¿Y usted madre qué me dice?

—Yo me cuido sola,nadie se va a meter con una anciana,deja a esos guardaespaldas para tí.

—No son antojos ni que sea excéntrico,ustedes dos tres son las personas que más amo en esta vida y no me perdonaría si algo malo les pasa ¡por piedad a mí ! acepten la protección.

—Está bien si eso te tranquiliza mi nuera y yo iremos a todos lados con esos pinguinos,¿verdad Yesenia?.

—Sí ,suegra pero que se vistan diferente así parecen los hombres de negro.—Bromeó Yesenia.

—No hay problema les diré usen ropa deportiva y que guarden una distancia prudente.

Mi esposa me besó en los labios y Agregó.—Hoy quédate en casa con el bebé,nosotras nos vamos de shoping.

—Claro que si con gusto,tengo que recuperar el tiempo perdido con mi hijo,pueden tardar lo que quieran y compren lo que les de la ganas,la plata se hizo para gastar.

—La niñera estará pendiente,porque tú eres padre primerísimo,Dios te bendiga hijo nos vemos luego.—Añadió mi madre acariciando mi cabeza.

—Amén mamá,vayan tranquilas.Dije mientras levantaba al bebé en mi brazos.

—Le luce patrón,se le ve feliz.Comento Carmelo.

—Estoy y muy orgulloso de mi retoño.

Don Jacinto estaba viejito y pasó a retiro dejándome sus negocios y rutas no tenía familia a quien heredar el negocio y confiaba en mí,él me quería como a un hijo.

—Quedas a cargo de todo este imperio,eres el más capacitado y centrado para continuar con mi legado.

—Gracias por la confianza don.

—Puede llamarme Jacinto a secas estamos al mismo nivel y te considero mi amigo.

Una era terminaba y comenzaba otra mi tiempo había llegado y no podía darme el lujo de descuidarme.

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Monedita un mafioso enamorado

Capítulo 2
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