Capítulo 2

Ella: ¡Qué lindo día para salir a pasear, eh!

RUIDO DE SILBIDO.

Él: ¡En serio, está hermoso, eh... el día, digo!

Ella: Sí, ¿viste? ¿Te gusta?

Él: ¡Vos me gustas!

Ella: ¿En serio? ¿Te gusto mucho? ¿Quieres ser mi novio?

Él: ¡Epa! ¿Qué te parece si mejor salimos un par de veces y después vemos lo del noviazgo?

Ella: Pero... ¿Por qué? ¿No te gusto lo suficiente como para ser tu novia? ¡¿No soy suficiente mujer para tener novio?! ¡¿Se puede saber qué clase de mujeres te gustan?!

Él: ¡Bueno, ché, cálmate! ¿Por qué gritas tanto si ni nos conocemos? ¿Quién te dijo que no sós suficiente mujer? ¡Solo digo que deberíamos conocernos un poco más...! ¿No te parece?

Ella: Puede ser... Puede ser... ¿Y dónde querés que nos conozcamos? ¿Vivís

por acá cerca? ¿Qué cosas querés hacerme conocer?

Él: ¡ Hey, despacio...! ¡Calmáte...! ¡No! ¡Soltáme que estamos en público!

Ella: ¡ Ah, bueno! ¿Te pusiste tímido?

Él: No. no... ¡Pero recién nos conocimos!

Ella: ¡¿Pero no dijiste que nos deberíamos conocer mejor, antes de ponernos de novios?!

¡Estoy tratando de conocerte... TODO!

Él: Ok... Te voy a hacer conocer... todo. ¡Pero primero decíme cómo te llamas, al menos!

Ella: ¡¿Cómo?! ¡¿No te acordás mi nombre?! ¡Anda...! ¡¿Te sirvo para darte placer nomás?! ¡¿Te crees que yo soy un "Touch and go"?! ¡Vós querés manosear la mercadería pero no la querés comprar! ¡¿Te crees que soy una muestra gratis, como esas salchichitas que regalan en el supermercado?!

Él: ¡Pero si yo no te toqué! ¡Vos me tocaste!

Ella: ¡¿Y qué querés que haga si ni te me acercabas?! ¿Siempre esperas a que la mujer dé el primer paso?

Él: ¡¿Qué?! Pero... ¡¿Entonces de qué te quejas?!

Ella: ¡Yo no soy ninguna muestra gratis! ¡Ya te lo dije! ¿No sabías que todo cuesta?

Él: ¡¿Vos me estás queriendo cobrar por manosearme ahí?!

Ella: ¡Bueno, bueno! ¡Yo no dije que te iba a cobrar! ¡¿Qué te pasa?! ¡¿Me vas a decir que no te gusto?! No mientas...

Él: ¡Yo no pago por esas cosas! ¡¿Te pensás que necesito andar pagando con la pinta que tengo, querida?!

Ella: ¡¿Cómo me dijiste?! ¡¿Querida...?! ¡Me gritaste querida a los cuatro vientos! ¡¿Me estás diciendo que me querés?! ¡Seguro que me amas un montón! ¡Yo sabía que me amabas! ¡¿Por qué no te mudas conmigo?! ¡Ya mismo voy a decirle a mi mamá que conseguí marido!

Él: ¡¿Qué?! ¡No, no, no, no, no! ¡¿Qué estás diciendo?! ¡Espera un poco!

Ella: ¿Vos decís? Bueno, si querés no le decimos nada a mamá hasta que nos vayamos a casar. Es que ella no entendería... Es que es un poco exagerada ¿Sabes?

Capítulo 3

LLANTO FEMENINO.

Ella: ¡¿Por qué mi vida tiene que ser tan miserable?!

Él: ¡Calma, calma! No llores... Contame, ¿Qué es lo que te pasó?

Ella: ¡No tengo nada! ¡Mi vida no tiene sentido!

ELLA LLORA.

Él: ¡Ya está, ya está...! Shhh... shhh... No le preocupes, ya está. Contame; contame que te pasa.

Ella: ¡No tengo nada por que vivir!

ELLA LLORA.

Él: ¡Eso no puede ser cierto! ¿Por qué no me contás? ¡Habláme!

ELLA GIMOTEA.

Ella: Bueno... Es que... ¡Estoy sola!

ELLA LLORA.

Él: Bueno... ¡Calma, calma! ¿Desde hace mucho que estás sola?

Ella: ¡¿Y a vos qué te importa?!

ELLA LLORA.

Él: ¡Bueno, ya está! ¡No quise ser chusma, me voy!

Ella: ¡¿Me vas a dejar?! ¡Todos son iguales! ¡A nadie le importo!

ELLA LLORA. ÉL SUSPIRA.

Él: Bueno... No me voy... ¿Me querés contar qué te pasa?

Ella: ¡Se murió mi marido! ¡¿No te parece suficiente sufrimiento?!

Él: ¡Ah, claro...! ¿Y tenían hijos?

Ella: ¡¿Hijos?! ¡¿Estás loco?! ¡No, la herencia me quedó para mí sola!

Él: Sí, te entiendo... Yo me quedé sin pareja desde que mi ex me cambió por un psicólogo que le "hizo entender" que "se merecía algo mejor"...

Ella: ¿Cómo que me entendés? ¿Te dejó la mitad de su fortuna?

Él: ¡No, si no tiene un peso partido al medio! ¡Justamente, por eso se fue con el psicólogo! ¡El tipo estaba forrado en plata!

ELLA SE RÍE.

Ella: ¡Que guacha!

ELLA LLORA.

Ella: ¡Pero eso no me sirve de nada! ¡No tengo por qué vivir!

Él: ¡Pero todo tiene solución!

ELLA LLORA.

Ella: ¡No tengo por qué vivir ni dónde vivir!

Él: ¡¿Cómo?! ¡¿Te quedaste sin casa?! ¡¿Te echaron?!

Ella: ¡¿Qué?! ¡¿De qué me estás hablando?! ¡Si el baboso del dueño me tiene unas ganas...!

Él: ¡Entonces no te entiendo! ¡¿Cómo es que te quedaste sin casa?!

Ella: ¡Estoy viviendo en una pensión! ¡¿A vos te parece que a eso se le puede llamar casa?!

Él: ¡Pero la cuestión es que tenés dónde vivir!

Hila: ¡¿Y a vos le parece que yo puedo vivir ahí?!

Él: ¡¿Y adonde querés vivir?! ¡¿En una mansión?!

Ella: ¡¿Y por qué no?! ¡¿Si ahora puedo pagarme una?!

Él: ¡Y bueno! ¡Compráte una! ¿No querés vivir en una mansión?

Ella: ¡No. en una mansión, no; en una casa! ¡¿Vos tenés una casa, no?! ¡Bueno, yo quiero una casa también!

Él: ¡Bueno, conozco una casa donde vive un muchacho muy apuesto y en la que podría bien entrar una chica linda como vos!

Ella: ¿Ah sí...? ¡Qué solución! ¿Y cuando consiga novio? ¿A ese muchacho apuesto le va a molestar que lo lleve a la casa?

Él: ¡Ejem! ¡También podría ayudarle en eso! ¡En todo le puedo ayudar!

Ella: ¿En serio? ¿Me conseguirías un chico lindo?

Él: ¡¿Y qué le parece?!

Ella: ¿Y sabe cocinar ese muchacho?

Él: ¡Todo lo que quieras, sabe cocinar! ¡Te vas a chupar los dedos!

Ella: Bueno... No solo los dedos... ¿Sabe hacer masajes ese muchacho tan apuesto?

Él: ¡Por supuesto que sabe hacer masajes! ¡Masajista profesional! ¡Vas a disfrutar del trabajo de un profesional, mi amor!

Ella: ¿Y ese muchacho se querrá casar conmigo, si todo va bien?

Él: ¡Seguro que sí! ¡Siempre estuvo buscando sentar cabeza!

Ella: ¿Y hasta cuándo voy a tener que esperar por ese masaje de....tu "amigo"?

Él: ¡No te preocupes, que ya lo llamo! ¡Es el hermano de mi ex! ¡Vive acá enfrente!

Ella: ¡¿Qué?! Pero...

Él: ¿Qué?

Ella: ¡¿El hermano de tu ex?!

Él: Sí. ¿Por qué?

Ella: No... Por nada. ¿Y es lindo, al menos?

ÉL SUSPIRA.

Él: ¡Ay, síííí!

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