Capítulo 3
–Bueno, antes de verla voy a pedirle que le hagan una tomografía computarizada y análisis de sangre – Le pide mientras le entrega el pedido de todo lo que debe hacer y una vez que lo recibe empieza a irse rápidamente para hacer las cosas lo más rápido posible –Espera, también pide que se hagan con urgencia– Le ordena, ya que es imperativo tener esos resultados lo más rápido posible.
La enfermera Cómo es una mujer muy eficiente le informa al doctor que les indicará todo lo que le ha pedido, obviamente lo hace sin dejar de coquetear con él
–Que joven eficaz– Dice sonriendo y entra a su consultorio, se sienta para revisar todas las consultas que tiene el día de hoy, además de responder unos mensajes que le llegaron esta mañana al celular, entre otras cosas.
Pasados los quince minutos empieza a atender a los pacientes que solicitaron turno para el día de hoy y Le reconforta saber que solo en veinte porciento de los que asistieron tienen alguna enfermedad y que aún están a tiempo de luchar contra la misma.
Finalmente, luego de casi cuatro horas de atención, se levanta y se dirige a hacer las rondas en la clínica.
La verdad la vida de un oncólogo muchas veces es horrible, ya que la mayoría de los pacientes no logran ganar la batalla contra esta terrible enfermedad, pero es enormemente reconfortante cuando alguno entra en remisión y sabes que gracias a la ayuda del profesional a cargo, podrá seguir con su vida por muchos años más.
La primer paciente de hoy es Ángela Lugren, una joven de dieciocho años que por desgracia de la vida tiene cáncer de seno.
Una vez adentro de la habitación él la saluda con un enorme sonrisa para que ella se sienta protegida y también le pregunta cómo se encuentra el día de hoy.
–Doctor, ya le he dicho muchas veces qué no me trate de niña, apenas nos llevamos unos diez años. Es más, incluso podríamos ser buenos amigos– le reprocha y empieza a coquetear con él, pero en su mirada hay mucha tristeza y dolor.
Leonel, quién se caracteriza por ser un hombre fuerte frente a estas situaciones, le sonríe y acepta que es verdad el hecho de que ella ya le ha dicho bastantes veces que no la trate de esa manera, pero que realmente es la costumbre, ya que siempre trata así a sus pacientes
–Bueno, a lo que vine, tengo que informarte que tu organismo ha mostrado un gran avance gracias a las quimioterapias y esta semana serán las últimas, por lo tanto, al terminar se te hará un nuevo chequeo para ver si el tumor se fue o tendremos que hacer la operación para extirparte el seno derecho– Le informa, dándole algo de esperanzas
–Esperemos que no suceda eso. La verdad tengo mucho miedo de que la gente se burle de mí por no tener un pecho– Confiesa la joven con notable preocupación en su voz
Leonel le asegura que en el caso de que tengan que extirparlo en unos meses se podrá hacer una reconstrucción completa, pero lamentablemente la joven le recuerda que no tiene familia y que como ha estado internada en la clínica por mucho tiempo no ha podido trabajar incluso mucho menos pagar la deuda que tiene con la clínica. Quiere decir que tampoco tiene el dinero para pagar esas operaciones tan costosas.
–Por eso no te preocupes, primero porque la deuda con la clínica ya está saldada y segundo porque si llegamos a tener que extirparte y hacerte la reconstrucción, no tendrás que preocuparte por el efectivo– Le informa, ya que el sera quién realice el pago completo.
La joven empieza a llorar de alegría preguntando cómo es posible que no tenga que pagar nada, siendo que ha estado mucho tiempo utilizando todos los materiales de la clínica, los cuales tienen un costo que ella jamás podría pagar
–Eso es lo de menos, lo que tú ahora tienes que hacer es quedarte tranquila y luchar para ganar está guerra– la incentiva brindándole una sonrisa.
La joven aún incrédula, le pregunta si es verdad todo lo que él está diciendo, a lo que él Obviamente con una sonrisa y una mirada acusatoria le dice: ¿Alguna vez te mentí?
Ella moviendo las manos preocupada le responde que no y que eso es algo que le va a agradecer toda la vida
–Bueno ahora me retiro porque aunque me encanta hablar contigo tengo muchos pacientes esperándome – Comenta intentando salir de la habitación, pero ella lo detiene y le pregunta si puede hacerle una consulta muy importante para ella, algo que Leonel acepta mientras la mira fijamente, y se da cuenta de que se ha ruborizado
La Joven le asegura que aunque no quiera ser atrevida, necesita saber si cuando ella deje de ser su paciente, él le dará la oportunidad de tener una cita o quizás una relación y aunque él en un principio duda de si decirle o no las cosas como son prefiere ser directo y completamente sincero con ella. – Yo no creo para nada en el amor y solo salgo con mujeres que buscan diversión– Le comenta con la esperanza de que su imagen sobre el no cambie.
Ella con todo el amor que siente por la persona que le está salvando la vida miente que ella tampoco quiere algo serio, pero como Leonel conoce la dulzura que la caracteriza le hace entender que él no quiere hacerla sufrir más de lo que ya ha sufrido en su vida.
La joven aunque se pone triste por el rechazo, agradece profundamente la sinceridad y bondad que tiene Leonel para rechazarla con amabilidad
–Gracias a ti por comprender. Ahora te dejo tranquila que tengo que hacer bastantes cosas – Responde y sale de la habitación realmente asombrado por la fortaleza de esa joven y se dirige a continuar con las múltiples rondas del día que fueron realmente dolorosas.
Ama su trabajo, pero para él es bastante duro tener que dar malas noticias a los pacientes que realmente no merecen pasar por ese tipo de situaciones.
Una vez que sale del trabajo, como se encuentra completamente cansado, sube a su carro para ir directo hacia su hogar, pero lamentablemente al llegar se encuentra con la persona a la que menos quiere ver
–¿Qué haces aquí?– Pregunta completamente molesto