Capítulo 2

SIGUE NARRANDO ALBERT COLLINS

Bien, pues, nos despedimos y comencé a bajar las escaleras, al llegar al último escalón vi unos zapatos deportivos blancos junto a mí y la famosa nalgada de nuevo, me enderecé para ver y no había nadie observe alrededor y solo vi a una persona corriendo con uniforme de gimnasia hacia los baños, había unos asientos de mármol casi frente a ellos y me senté allí creyendo en mi inocencia que descubriría al acosador de mis nalgas, pero que equivocado que estaba cuando se abrieron las puertas de los baños salieron montones de alumnos vestidos de uniforme normal de clases.

Pasaron junto a mí saludando todos entre ellos la bella Dianne, pero si era ella no tenía pruebas además ni siquiera vi el rostro de quien me palmeo las nalgas, eso me lleno de impotencia suspire profundo y cerré mis párpados tratando de calmar mis nervios y sentí que alguien me beso en mis labios, fue tan rápido miré y solo estaban todos los alumnos de espaldas caminando hacia las escaleras

Me levanté a observarlos, todos iban muy tranquilos, me puse a pensar que a lo mejor me lo imaginé, pero al pasar mi dedo pulgar por mis labios, oh sorpresa, estaba manchado de lápiz de labios y tenía sabor a uva, entonces si pasó caramba, ¿qué está pasando aquí?, ¿acaso alguien me está acosando?, esto ya es el colmo, pero yo no voy a dejar las cosas así, voy a averiguar quién es.

Me levanté salí del colegio y me fui en mi auto hacia el mall, pues, prefería almorzar alguna golosina fui al patio de comidas y compre una hamburguesa de Mac' Donalds, me senté en una silla con el frente hacia la entrada del pasillo que da al patio de comidas, estaba muy tranquilo hasta que llego la tropa del colegio, alumnos escandalosos, pero divertidos, unieron mesas y sillas, los varones a comprar las mujeres sentadas y allí estaba ella y me descubrió mirando entonces soltó una sonrisa en mi dirección, su amiga se dio cuenta y dijo algo que todas ellas me miraron y me saludaron de la mano entonces yo, pues, qué más da, también las saludé, seguí tomando mi gaseosa hasta terminarla bote el reto a la basura y me fui de allí hacia los locales de ropa deportiva necesitaba un pantalón y entre a buscarlo.

Salí con mi compra y entre al supermercado para llevar provisiones especialmente golosinas porque me encantan los chocolates y jugos de sabor uva, mi carro estaba muy lleno, también le llevaba unos regalos a mi nana querida, cuando ya había alcanzado unos bombones con relleno de coco que no sé por qué los ponen tan alto, yo si los alcanzo, pero puede haber personas que no van a alcanzarlos y eso pasó vi a una chica que saltaba para tratar de llegar a ellos, alcé mi brazo agarre un paquete y se lo puse en sus manos cuando me miró me di cuenta de quién era la pobre mujer que deseaba los bombones, la mirona Dianne y acotó

-Gracias, profesor... guapo -y se fue corriendo riéndose a carcajadas

Me quedé observándola hasta que llego a su grupo de amigos y desapareció, solo me reí diciéndome que son cosas de jóvenes, terminé mis compras, pague con mi tarjeta de crédito y salí al estacionamiento subí a mi auto y me fui hacia mi casa, entre todo acomodé en la nevera algunas cosas y toque la puerta de la habitación de mi nana

-Nana, nanita ¿puedo entrar? -y escuché su dulce voz decirme

-Entra hijito está abierto -abrí la puerta y entre, fui directo a darle un beso en sus mejillas

-Nana te traje tus dulces que te encanta, toma -se los entregué en sus manos y me agradeció, me despedí, pues, debía dormir

Después de mi refrescante baño y ponerme mi pijama, abrí mi laptop para revisar mis redes sociales, tenía algunas solicitudes de amistad las revise acepte unas otras no y vi una que me llamó la atención, era Dianne Carter su foto la hacía atractiva, estaba público así que entre a revisar sus fotos y había muchas en traje de baño y pues las observaba sin dejo de morbosidad, sus padres se me hacían conocidos se llamaban Adam Carter y Dianne Hentz, había otro hombre idéntico a su padre y se llamaba Andrew Carter, estaban sus hijos y otro hombre Joseph Carter hermano, pero se lo ve mucho mayor que ella, pero en fin, oh son dueños de las clínicas Carter las más exclusivas de New York, con razón me parecían conocidos, así que la risueña pertenece a la más alta sociedad, bien, yo también pertenezco a esa sociedad, pero no quiero que se enteren, prefiero que piensen que soy un simple profesor.

Cerré mi laptop y a dormir, mañana será otro día donde me toque volver a ver a la risueña Dianne.

Narra Dianne

Uy este profesor es guapo, hermoso muy atractivo jamás me había atraído alguien como Él, le pegue en sus nalgas y no sabe quién fue, cuando me paso esos bombones en el supermercado apenas me rozo mis dedos y sentí algo no sé cosquilleante, me gusto el toque de sus dedos, le dije guapo vaya, pues, me gusta y lo voy a enamorar a pesar de que parece muy recto va a ser una lucha titánica, pero lo voy a conquistar o no me llamo Dianne Carter, mi madre así enamoro a mi papá y lo consiguió y yo... voy a hacer lo mismo

Pobre profesor tiene frente a Él a la hija de una mujer prodigio que se propuso conquistar a un hombre mayor a ella y lo logro, ahora son muy felices y su hija quiere hacer lo mismo, mientras, parece que al profesor le gusta ella y ahora ya sabemos que Dianne está con el mismo gusto, veremos que hace el destino para unirlos, pero primero lo que van a ver serán peleas atómicas, discusiones y castigos, pues, los dos tienen caracteres fuertes, sin embargo, alguien tendrá que agarrar las riendas de los corceles ¿y ese será?

Capítulo 3

Amaneció de nuevo, caramba que se me hace duro levantarme, pero el deber me llama así que a apresurarme, me bañe, me vestí, pero hoy voy más informal voy a ir con guayabera y pantalón negro, mis horas son todas en la mañana después de receso estoy libre, repase mis clases un momento y guarde todo para bajar con todo listo ya.

-Albert, qué guapo estás hoy, estas para comerte papi rico, jajajaja -lo dije mirándome en el espejo mientras me acicalaba mi cabello.

Desayune de manos de mi nana, me despedí y me fui rumbo al colegio iba muy tranquilo, pero en el semáforo en rojo sentí de nuevo una mirada que me hacía erizar mi nuca, mire a mi derecha y estaba al volante un hombre muy serio, pero conocido cuando mire en el asiento de atrás vi sonriendo y tirándome besos volados la alumna Dianne Carter y del asiento del pasajero también sentí una mirada curiosa y creo que era la madre que me sonreía mientras observaba a su hija sin decirle nada solo sonreía, desvié mi mirada al frente porque estaba pronto el cambio de luz y seguimos hacia el colegio, gracias a Dios llegue primero al estacionamiento salí y entre por la puerta principal subí las escaleras rumbo al salón de los profesores a firmar el registro de llegada.

Cuando entré los saludos de parte y parte fueron dados, me ofrecieron café y tostadas, yo, pues, acepté, me senté en un sillón, a mi lado estaba el profesor de Física, conversamos algunas cosas, cuando se abrió la puerta y entraron los padres de la alumna Carter con la rectora y expreso

-Buenos días, profesores, les presento a los fundadores y benefactores del colegio, el Doctor Adam Carter y su esposa Dianne Hentz -saludaron con todos y habló el doctor

-Buenos días, quería pedirles un favor a ustedes, mi hija es alumna aquí en este colegio y no quiero que reciba atenciones exclusivas, ella es otra alumna más, quiero que aprenda educación académica y bueno si alguien puede encargarse de enseñarle a respetar las normas del colegio y de la vida

֫-Adam, pero eso ya es demasiado por favor -dijo la esposa y Él replicó

-Claro que no es demasiado, ella necesita quién la enderece, es muy mimada se parece a alguien que conozco y no quiero que se comporte como si ella fuera la única en el mundo, todos somos iguales, todos merecemos respeto, así que ¿quién se aventura a ayudarme con mi hija? -todos se miraban entre sí, sin embargo, yo me levante y dirigí mis palabras al doctor

-Yo me ofrezco doctor Carter, tengo experiencia en esto -la esposa y madre me observo y solo sonrió dándose la vuelta para que el esposo no se dé cuenta de su sonrisa, ojalá me hubiera dado cuenta del porqué de su sonrisa carajo

El Doctor Adam Carter me hizo señas para salir del salón, entramos en la biblioteca solos los dos y comenzó a decirme que podía decirle y hacer para ellos estar preparados cuando empiece a quejarse, lo que me pedía era algo muy fuerte me advirtió que en 10 días cumpliría 18 años y ese era el miedo de que llegue a esa edad y rebelde como solo era ella, me dio una lista de lo que a ella le encantaba hacer abusando de su condición de prácticamente ser dueña del colegio y aquí se la pongo para que vean mi titánica lucha que voy a tener con ella, Ay, dios creo que me metí en camisa de once varas porque después de que el Doctor hablo conmigo salió y no avance a salir yo, ya que la esposa y madre de la alumna me empujó hacia dentro de la biblioteca y empezó a hablarme

-Hola, soy Dianne Carter madre de Dianne, solo quiero advertirle profesor de que la trate con amabilidad no sea muy cruel con los castigos, conozco a mi hija es muy rebelde, pero yo creo que no por eso debe sufrir mucho ¿no cree?, es así porque es una genio ya se dará cuenta, la pongo en sus manos y ojalá la enderece, confío en usted a pesar de que lo veo muy joven para ser profesor, ¿puedo preguntar cuántos años tiene?

-28 años Doctora, pero mi edad es porque también soy un genio, ya tengo 6 años de experiencia enseñando, es mi vocación - me miró y me dijo con picardía

-Mi esposo es mayor a mí con 16 años, no obstante, lo conquisté y usted debe cuidarse de que lo conquiste alguien más joven que usted, porque en el corazón no se manda, adiós

Me dejo con dudas e intrigas y misterios, pero ya tengo una misión, enderezar a la chiquilla rebelde y tengo el permiso de sus padres, algo que ella... no sabe y esa es mi arma principal contra su arrogancia.

Bien, revisé la famosa lista y me carcajee cuando la vi, vaya que es orgullosa y mandona, pero conmigo se las va a ver si ella cree que es todo en el mundo, pues, yo también soy así, terco, sin embargo, tengo la ventaja del apoyo de sus padres.

1) Los dueños somos sus padres, no ella... tiene permiso de reiterárselo siempre

2) Los profesores merecen respeto por su jerarquía en el colegio

3) Todos son iguales, nadie es más que nadie, eso trate de metérselo en la cabeza

4) Nada de estar enamorándose de chiquillos del colegio

5) Puntual en todas las clases, no puede faltar cuando se le pegue la gana

6) Prohibido el uso de palabras malsonantes u ofensivas

Esta lista es maravillosa, tengo que idear mi plan para hacérselo desde hoy mismo, prepárese Dianne malcriada, estoy seguro de que ella es la de las nalgadas, no creo que exista alguien más atrevido en el colegio y me las va a pagar.

Chiquilla rebelde, no sabes con quién te has metido, con el permiso de tus padres, tengo luz verde para castigarte, conmigo aprenderás a respetar a tus mayores, a respetarme a mí, inocente alumna rebelde

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MI Inocente Alumna Rebelde

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