Capítulo 3
En la puerta principal del hotel.
Una mujer de figura deslumbrante salió corriendo del salón de banquetes y miró ansiosamente a los autos que pasaban, como si estuviera buscando algo.
Detrás de ella, llegó rápidamente una chica que parecía una versión más joven de ella. "Hermana, ¿por qué corres tan rápido? ¿No deberías estar ya en tu habitación? ¿Por qué estás aquí? No me digas que... ¿no tuviste éxito?", preguntó ella.
"Derrick bebió el vino mezclado con la droga que le dí, pero desapareció antes de poder llevarlo a la habitación de arriba", contestó Emilia Shaw dando un pisotón de fastidio.
"Puede que él haya ido al dormitorio. Además, siendo honesta, esto es degradante, incluso para ti. Eres su prometida, pero tienes que recurrir a este tipo de trucos solo para que te mire", le dijo su hemana, Ingrid Shaw, quien se llevó una mano a la boca para tapar su sonrisa.
"¿Qué has dicho?", reclamó Emilia en tanto la miraba fijamente.
Sí, era verdad, era degradante drogar a Derrick en la fiesta para luego acostarse con él, pero de todos modos había fracasado.
Y aquello era algo que molestaba cada vez más a Emilia.
Sin embargo, Ingrid se acercó para sujetar el brazo de su hermana y calmarla. "Tranquila, sabes que él será tuyo tarde o temprano. No seas impaciente". La chica hizo una pausa y su expresión se volvió seria antes de continuar; "Sin embargo, hay una cosa más con la que debes ayudarme. No importa qué, asegúrate de que Nicholas no salga de la cárcel".
"Oye, detén esto, ¿quieres? Tuve que usar el sello de Derrick para meter a ese tipo en prisión. Si él se entera de lo que hice, tú y yo estaremos en un gran problema, ¿me oíste?", le contestó mirándola a los ojos.
"No te preocupes, estoy segura de que no lo hará... En fin, vayamos a recorrer el salón de banquetes de nuevo. Tal vez Derrick no se ha ido todavía", sugirió Ingrid con una sonrisa.
Emilia asintió, así que regresaron al hotel tomadas de las manos.
...
En el estacionamiento subterráneo, el ambiente se había vuelto más cálido en tanto se escuchaban gruñidos y ruidos dentro del auto.
Esto porque Derrick y Carmen estaban enredados e inmersos en una feroz batalla en el asiento trasero.
De hecho, el hombre no se detuvo hasta que ella se cansó y se quedó dormida.
Al día siguiente, ella se despertó en el coche con el cuerpo muy adolorido por todas partes.
Entonces, se puso la ropa con el rostro pálido acompañado de una humillación indescriptible.
Ella sentía tanto dolor, que temblaba como si tuviera todos los huesos dislocados.
Derrick, que estaba a su lado, llevaba ya un rato despierto a medida que miraba aturdido las manchas de sangre en los asientos.
Siendo sincero, nunca imaginó acostarse con una mujer estando borracho.
Él era un fanático obsesivo de la limpieza, no le gustaba tocar a las mujeres, y nunca se forzaría a hacerlo.
Mas, su mente estaba llena de recuerdos de la noche anterior y todo indicaba que había sido incapaz de resistirse a la belleza de la mujer que tenía al lado.
Él arrojó su saco de traje sobre el cuerpo de Carmen y después abrió las ventanas para dejar entrar un poco de aire fresco. Una vez que estuvo más lúcido, preguntó; "¿Cómo te llamas?".
La mujer se quedó callada y solo atinó a apretar su ropa contra su cuerpo y temblar ligeramente.
Derrick sabía que había sonado impaciente, así que hizo todo lo posible por reprimir su ira. "Lo siento... Cuéntame, ¿qué le pasó a tu hermano? Si hay algo que esté a mi alcance, te ayudaré a salvarlo", le dijo con un tono amable y comprensivo.
Al escuchar que estaba interesado en su hermano, la mujer finalmente recuperó los sentidos.
En consecuencia, lo miró con el rabillo del ojo y, tragándose su orgullo, recordó a su hermano y la razón por la que lo había buscado. "Mi hermano se llama Nicholas Hardy y hace tres días fue a un club llamado Light Years con sus compañeros de clase. Él bebió un poco de vino con sus amigos y perdió el conocimiento, lo cual es muy raro. Cuando despertó, estaba detenido por la policía, ya que, según ellos, una chica lo había acusado de violación. No había ninguna evidencia que indicara que mi hermano hubiera hecho tal cosa, pero de todos modos, fue acusado y detenido. Busqué un abogado para que lo ayudara, pero él descubrió que fuiste tú quien ordenó a la comisaría que lo declararan culpable".
Derrick frunció el ceño cuando terminó de escuchar su historia, e inquirió; "¿Estás segura de que he sido yo?".
El hombre no recordaba haber dado tal orden, por lo que estaba muy confundido.