Capítulo 3

FLASHBACK

-NO! NO! YA NO! – Sentía que ya no aguantaría mas, mi cara me dolía mucho y el olor a cerveza que emanaba de mi padre me daba arcadas

-No nada, puta! Eres una sucia, te mereces esto y mas!!!- El golpeaba mis costillas sin compasión y jalaba de mi cabello arrancándome mechones y sacándome sangre

Tenia 13.

-Fue mamá, papi, te lo juro, fue ella!!- Yo lloraba mientras buscaba con la mirada a mi madre para que me defendiera, dijera que sí, era verdad que ella había buscado a ese chico de veintitantos y el le había pagado para cogerme aquella tarde, como siempre hacia con diferentes tipos, desde hacia doce meses. Pero no, ella dejo que me golpeara hasta perder la conciencia.

Y eso era cada fin de semana, mi padre llegaba ebrio, recordaba aquello que había visto una vez, y empezaba la función.

¿Qué hubiera pasado si el se hubiera enterado que eso era a diario? ¿Dos y tres veces por día?

FIN DE FLASHBACK

Creo que me desmayé, el viejo me miraba con los ojos enormes, al ver que me moví, suspiró y me embistió de nuevo. Y acabo dentro de mi.

-Vístete. –Ordeno de inmediato, acomodando su propia camisa, yo baje mi falda, subí mi ropa interior y busque en la otra esquina el corsé. Me dolía la mejilla, tengo que admitirlo. Tal vez por tanta coca no lo sentía como era realmente pero sabia que en un par de horas, cuando el efecto pasara, seria horrible el dolor.

-Espera ah-Dijo cuando ya yo tocaba la manilla de la puerta. Suspire sintiendo mi felicidad marchar-Te iras conmigo.

Me puse pálida, lo sentí, mis manos frías, mis oídos latían y mi estomago me llego a la garganta produciendo de nuevo las arcadas que tanto retuve. Asentí bajando la cara y hacia mis tacones negros con piedritas, solté una solitaria lagrima al imaginar que era lo que me esperaba y, de repente, solo tenia ganas de relajarme en casa, tomar una ducha y fumarme un joint en rolling paper de cereza.

Levanté el rostro cuando sentí el frió de la calle rozar mi piel, frente a nosotros estaba una Cherokee Jeep de lujo con un chófer y el compadrito baboso del viejo asqueroso. Al parecer, Mirada-de-asco no nos honraría con su presencia en el camino a casa. Que pena... De todos, realmente, es el único que despierta algo en mi. Aunque ese algo sea un tanto de masoquismo.

Babas me miraba sonriendo con una mirada llena de perversión y trague hondo, sentándome atrás, con el viejo y su mano en mi entrepierna, gracias a Dios, el Jeep tenia un vidrio que daba privacidad a la parte trasera porque si aquel idiota me miraba suciamente una vez mas, junto con la mano atrevida del Viejo, no aguantaría ni un poquito mas las ganas de vomitar. Sosteniendo mi diminuto bolso contra mi lado izquierdo, me perdí

FLASHBACK

-Moana, ven! ¿Dónde estas?

Erick, mi novio no dejaba de buscarme sobre cada manzano que ocupaba el prado que se encontraba detrás de la escuela. Teníamos 15.

-¡Ven a buscarme, tonto!- Dije riendo, escondiéndome en otra rama cuando de pronto esta se rompió y caí hacia el suelo con fuerza, me dolía mucho la pantorrilla izquierda y las lágrimas surcaron mi rostro

-Moana, Maldición! Deja ver, te haz roto el hueso?- Erick me revisaba con cuidado de no lastimarme

-Creo que no, pero mierda, duele mucho! –Me queje, mientras el suspiraba aliviado de que no fuera algo peor. Se subió sobre mi haciéndome cosquillas y poco a poco levanto mi falda del uniforme estudiantil

-Erick...- Susurre nerviosa... El sabía muchas cosas como las golpizas propiciadas por mi padre, o su alcoholismo, hasta la irresponsabilidad de mi madre, pero no sabia que mamá me prostituía y realmente quería estar con el pero... ¿Qué pensaría al ver que no soy virgen?

Al empezar la escuela y conocer gente de mi edad me di cuenta de que lo que pasaba en casa no era convencional y que debía ser guardado con llave, NO LE CUENTES A NADIE decía mi madre sacudiendo mis brazos, con sus ojos inyectados en rojo e hirviendo cierta mierda que olía a excremento de vaca en la cocina.

-Déjate llevar Moana, sabes que te amo, no te va a doler, te lo prometo- decía besando mis pubertos senos con delicadeza, sin saber que esas caricias no eran nuevas para mi, pero, cuando metió su mano entre mis piernas, me deje llevar, y fue, literalmente, el paraíso

Por primera vez me tocaba alguien que me gustaba, alguien al que yo deseaba entregarme, y lo que pasara después no me podía importar, ni eso ni el hecho de que estábamos al aire libre, solos en medio de los manzanos

Cabe destacar que mi primera vez haciendo el amor era aquella, y no quería que acabara nunca, pero, cuando el sol empezó a caer y nos empezamos a vestir para regresar, vi como Erick se tenso mirando la improvisada cama que había armado con una vieja tela de su casa y donde estábamos teniendo un picnic antes de nuestra experiencia sexual.

Ya lo sabe...

-Te sucede algo?.... ¿Erick?- Me sentía muy nerviosa, él no me miraba

-No sangraste...- Susurro confuso y enojado

-Te.. Te explicare—Me interrumpió girándose y mirándome con repugnancia

-No eras virgen? Me... Me mentiste?

-No! Mi amor... Escucha—De nuevo fui interrumpida

-No quiero saber mas nada de ti, mentirosa. Yo deseaba con todo mi corazón ser el primero en tocarte y al parecer ya traías experiencia en el tema- La mirada de odio lanzada no paso por alto

-Erick... Me lastimas... Escúchame por favor- Las lagrimas empezaban a rodar, no quería que pensara mal de mi

-Solo aléjate, Moana, aléjate y mas nunca me hables.

Y esa fue la ultima vez que nos hablamos Erick y yo. A pesar de que estudiamos juntos un par de cursos más, nunca me volvió a mirar o a dirigir la palabra. Y me dolió, me dolió mucho.

A esa edad empecé a fumar.

Mamá se dirigió a su habitación con un afroamericano con cadena de oro mientras yo me levantaba de la cama donde acababa de tener sexo con un supuesto abogado que ella había contactado. El tipo ajusto su corbata y, dándome el dinero, salió de casa. Mama me los arrebato de inmediato pero supe que habían mas de 200$

Al parecer el negrote y ella, en medio de su faena, olvidaron unas bolsas con marihuana y tres cigarrillos armados ya. Sabia que era eso porque no era nuevo en mi vida durante las tres semanas al mes que mi papa estaba trabajando de camionero y tomando en cada ciudad del país.

Agarre los cigarrillos armados y deje lo demás, me dirigí al patio y, con un encendedor que también había en la mesa, tome mi primera jalada

Y ahí, me enamoré de la marihuana. Era mi escape, mi túnel a la felicidad. Podía estar fornicando con cualquier basura pero, mentalmente estaba en Narnia con el León y los enanos.

FIN DE FLASHBACK

Desperté.

Me había desmayado y ya era la tercera vez.

El Viejo, junto con el babas, me amarraron a la cama de lo que me imaginé era su lugar de perversión. Decorado con palos de stripper, cama con cuerdas para largas, vibradores, botellas, todo lo que pudiera ser insertado en una vagina. Además de lubricantes de todos los sabores y olores y una gama de frutas que no sabia para que eran. Parecía ser antepasado del abuelo de Christian Grey.

Ya creía saber que sí lo era, solo que uno un poco más jodido de la azotea que eso.

Luego de introducirme un pepino, una botella, hacerme un oral el a mi y yo a el-sin ser desamarrada- fui golpeada con un palo en las costillas por simple placer, sin contar las veces que fui golpeada con el látigo de cuero en las nalgas y la cachetada anterior a recibido una amiga y yo ya siento que mi cabeza me va a explotar.

Me sentía agotada pero el Viejo no me soltaba aun, me dejó sola por unos 30 minutos en los que pude descansar pero mis vellos se erizaron cuando vi que el baboso entro en lugar del anciano.

Se acerco a mi sin dejar de sonreír y ya me causaba pánico así de lejos, no se imaginan que era tener su respiración en mi cuello y sus manos tocando mis senos desnudos, hace rato que fui despojada de todas mis prendas

De pronto empezó a tantear las cuerdas y casi di gracias a Dios pensando que me iba a soltar, pero no. Me cambio de posición hasta ponerme de perrito y amarrarme de nuevo en ese lugar. Yo no sabia que iba a hacer hasta que lo vi escogiendo un lubricante de chocolate y mis ojos se llenaron de lagrimas. Odiaba el sexo anal.

FLASHBACK

-Suéltame! Suéltamee! Mamá!- Gritaba a todo pulmón mientras el tipo loco del tatuaje en la calva me doblaba hasta tener acceso directo a mi trasero y empezó a untar un gel en mi entrada posterior. Sin más que suspirar e ignorando mis súplicas, me lo metió completo por atrás y solo sentí como era desgarrada, nunca deje de gritar y patalear, cuando el dolor me consumió solo me quede rígida esperando que terminara. Luego me entere que le pago un "bono especial" a mi progenitora por mi ano.

Y el premio para la mejor madre es para...

FIN DE FLASHBACK

El baboso se abrocho los pantalones y me volteo manoseando mis senos por ultima vez y con un sonoro beso en mi clavícula

-Podré irme ya?- Pregunte cortés, sabia que no debía desesperarlos, pero también sabía que la regla de empresa era "regresar a la mercancía sana" Lo que sería "Con vida".

-Un paciente más y te irás, ricura- Me dijo lanzando besos desde la distancia y yo solo trague un grito de frustración esperando a que viniera quién diablos faltara a la fiesta para poder irme.

Lo que daría por una linea...

49 minutos pasaron- estaba el reloj digital en la pared- cuando unas voces fuera del cuarto me sacaron de mis pensamientos sobre cuanto me faltaba en la Universidad para dejar esta vida de mierda, pero era algo inocente el hecho de pensar de que una alta empresa en el área diera trabajo a una simple chica recién graduada de Asistente Radial.

-Por fin apareces Xavier, donde diablos estabas?-era el baboso, lo supe a pesar de que la puerta amortiguaba el ruido, no dejó responder a quien diablos sea que estaba con el y continuo-Ahí esta tu regalito, aprovecha que falta poco para que debamos devolver el juguetito. Aunque si esta un poco estropeada también es tu culpa, te toco de último- dijo riendo aún más fuerte.

-¿De que estas hablando?- dijo una voz grave que aun no reconocía

Volteaba los ojos en blanco cuando sentí la puerta abrirse y mirando quien era el intruso, me encontré con la mirada sorprendida y enojada de Sir Mirada-de-asco, al parecer su nombre real era Xavier. O su apodo, en algún caso ya era un mejor nombre que el que yo le tenia asignado.

Honestamente con el por lo menos seria grato estar.

Aunque tal vez, pensé mal.

El vello en mi cuello se erizó y me caracterizo por ser una mujer de instintos. Estos básicamente siempre son "comer, dormir, gastar dinero" pero en esta situación mi instinto era "Huye, corre, no te acerques a ese caliente hombre. PELIGROSO". Y aquí voy con mi terquedad. Mientras mi cerebro decía eso mis pezones maltratados y heridos ardían al levantarse con el frío de la puerta abierta. Aún así me apague completamente cuando conectó su vista a la mía, y si pensé haber visitado el infierno más veces de las que podría contar, aquella mirada parecía ser un pasaje de ida sin vuelta.

Lee la historia completa ahora
Apoya al autor e inspíralo a crear más historias increíbles en Moboreader
Desbloquear todos los capítulos

Mala Conducta 1 y 2

Capítulo 3
Capítulos
Personalizar
Siguiente capítulo