Capítulo 2
Jacob y Elizabeth caminaron en silencio hasta la oficina del primero, y después de estar allí, Jacob procedió a hablar con Elizabeth sobre su... “trabajo”.
“¡¿Reprobada?! ¡¿Estas bromeando?!”, grito Elizabeth, mientras miraba sorprendida a Jacob.
“Es en serio Elizabeth”, dijo Jacob, mientras estaba sentada en su escritorio.
“¿Por que me vas a reprobar? Hice la tarea como dijiste”.
“No te dije que escribieras algo asi Elizabeth”, dijo Jacob, mientras tiraba el manuscrito de Elizabeth en su escritorio.
“Que yo sepa, dijiste que el tema era libre”, dijo Elizabeth.
“Si, pero no tan libre Elizabeth, debes esforzarte mas si quieres aprobar la universidad”, dijo Jacob.
“Eso no me importa, voy a ser una famosa modelo dentro de poco, solo tome esta clase en este lugar por que me exigían un titulo universitario... pensaba que esta era la clase mas fácil”, dijo Elizabeth.
“Ya quisieras, solo por que pienses en ser modelo no significa que puedas obviar la educación”, dijo Jacob.
“¿Es que no confías en que pueda triunfar en el modelaje?”, pregunto Elizabeth, mientras colocaba sus brazos en el escritorio de Jacob.
“Yo no dije eso”.
“Pero lo insinúas con tus palabras... ¿Piensas que no tengo los atributos para eso?”, pregunto Elizabeth, mientras apuntaba con su pecho a Jacob.
“No dije eso tampoco, no pongas palabras en mi boca”, dijo Jacob, mientras se empezaba a ponerse nervioso en su interior.
“No tengo tiempo para volver a hacer esa tarea que enviaste, mejor resolvamos esto de otra forma y lleguemos a una acuerdo”, dijo Elizabeth, mientas se levantaba de su asiento.
“¿A que acuerdo quieres llegar?”
“No te hagas el tonto, sabes perfectamente a que me refiero”, dijo Elizabeth, antes de arrodillarse frente a Jacob, y empezar a desabrochar su cinturón.
“¡E-Elizabeth!”, exclamo Jacob, mientras veía como Elizabeth sacaba a su pequeño amigito de su pantalón.
“No te hagas de rogar como la ultima vez, cada vez haces lo mismo como si no lo disfrutaras”, dijo Elizabeth, antes de llevarse a la boca el miembro de Jacob.
Elizabeth, empezó a llevarse a la boca una y otra vez el miembro de Jacob, mientras este ultimo de vez en cuando dejaba salir algunos sonidos de su boca, Jacob no pudo resistir mas y termino por tomar del cabello a Elizabeth y empezar a abanicar su cabeza contra su miembro.
El miembro de Jacob entro y salio una y otra vez de la boca de Elizabeth, hasta que un liquido blanco termino saliendo del miembro de Jacob embarrando ligeramente la boca de Elizabeth.
“Manchaste un poco mi ropa”, se quejo Elizabeth, mientras se desabotonaba un poco los botones de su camisa.
“¡Siempre haces lo que quieres! ¡Te voy a enseñar una lección!”, dijo Jacob, quien se levanto de asiento al decir estas palabras.
Jacob después de levantarse, tomo a Elizabeth, y la hecho contra el escritorio, después de hacer esto, Jacob tomo su miembro y empezó a frotarlo lentamente contra el trasero de Elizabeth mientras esta ultima pareció divertirse con sus acciones.
“¿Que es tan gracioso?”, pregunto Jacob.
“Nada profesor”, respondió Elizabeth mientras se reía.
“Sigues sin respetarme como se debe, ¡Te enseñare a respetarme!”, dijo Jacob, antes de introducir su miembro en el trasero de Elizabeth.
Elizabeth, no estaba totalmente preparada, y cuando Jacob hizo esto no pudo evitar soltar unos gemidos.
“Es-espera, no lo hagas tan de repente”,dijo Elizabeth, mientras unas cuantas gotas empezaban a salir de sus ojos.
“Esto es castigo, así aprenderás a respetarme”, dijo Jacob, quien empezó a sacar y a meter su miembro del trasero de Elizabeth una y otra vez.
Elizabeth no pudo sostenerse y termino por recostarse contra el escritorio de Jacob, pero este ultimo procedió a tomarla del cuello con su brazo, forzándola a levantarse otra vez, quedando ambos pegados uno del otro.
“Dime ¿Vas a seguir siendo irrespetuosa conmigo?”, pregunto Jacob, mientras sacaba lentamente su miembro del trasero de Elizabeth.
“No, ya no lo seguiré siendo profesor”, dijo Elizabeth, mientras era sostenida por Jacob con su brazo derecho.
“Siempre dices lo mismo, pero nunca cumples tu promesa, debo castigarte mas, solo de esa forma aprenderás”, dijo Jacob, antes de volver a meter de forma repentina su miembro en el trasero de Elizabeth.
“¡Noo! ¡No lo hagas tan brusco!”
“¡Silencio o nos escucharan! Hoy quiero verte después de que termine la universidad, continuaremos tu castigo mas adelante”, dijo Jacob.
“Pero... ¿Que hay de tu esposa?”,pregunto Elizabeth.
“Cierto, le enviare un mensaje para decirle que llegare mas tarde”, dijo Jacob, mientras tomaba su teléfono celular y le enviaba un mensaje a su esposa.
Mientras Jacob estaba con Elizabeth, en su casa, Teresa estaba sosteniendo su teléfono celular, mientras veía el mensaje que Jacob le había enviado.
“¿Que habrá pasado? Bien parece que tendremos mas tiempo”, dijo Teresa, quien estaba acostada en estos momentos en su cama... desnuda, y mientras Sarah le estaba dando sexo oral al mismo tiempo en que usaba sus manos para abrir las piernas de Teresa.
“¿Quien era?”, pregunto Sarah.
“Era Jacob, llegara mas tarde”, dijo Teresa.
“Bien, así nos dará mas tiempo para limpiar de verdad”, dijo Sarah, mientras levantaba su cabeza para mirar a Teresa.
“Si, pero haremos eso después, sigue”, dijo Teresa, mientras tomaba a Sarah por la parte posterior de su cabeza y la volvía a guiar hacia sus zonas intimas.
Capítulo 3
En la mañana de este dia, cuando Jacob y sus dos hijos salieron para ir a la universidad, Teresa, la esposa de Jacob los despidió a los tres con una sonrisa como hacia todos los días de la semana.
“Los amo”, dijo Teresa, mientras veía como su esposo y sus hijos se subían en el auto.
Después de ver como el auto de su esposo se iba, Teresa empezó a cerrar la puerta lentamente, y cuando por fin lo hizo, suspiro ligeramente mientras cerraba por un instante sus ojos.
En el mismo momento en que Teresa cerro los ojos, una persona la abrazo desde atrás mientras tocaba sus pechos, y cuando Teresa sintió esto, volvió a abrir los ojos, mientras sentía como una de las manos en su pecho se deslizaba lentamente hacia abajo.
La persona que había abrazado a Teresa, era Sarah, la empleada domestica de 23 años que trabajaba para Teresa.
“¿No puedes aguantarte ni un minuto? Quería comprobar primero si Jacob no regresara sin avisar”, dijo Teresa, mientras detenía la mano derecha de Sarah, la cual iba en dirección hacia su zona especial.
“Ya no va a regresar, es muy raro que lo haga, y cuando lo hace hace un escándalo tan fuerte que podemos escucharlo desde la habitación”, dijo Sarah, mientras se sacaba el agarre de Teresa y colocaba su mano derecha en la zona intima de esta ultima, empezando a frotarla lentamente con sus dedos.
“No quiero a-arriesgarme... s-sabes lo q-que paso la u-ultima vez, casi nos descubre”,dijo Teresa, aunque estaba perdiendo lentamente la fuerza en su voz ante los movimiento de Sarah.
“Eso fue casualidad señora, no volverá a pasar”, dijo Sarah, antes besar desde atrás a Teresa en sus labios
cuando Teresa sintió los labios de Sarah, el fuego en ella empezó encenderse, las lenguas de ambas bailaron juntas antes de por fin despegarse, después de esto Teresa tomo de la mano a Sarah y empezó a guiarla hacia la cocina.
“¿Trajiste lo que te pedí?”, pregunto Teresa.
“Si, no se me iba a olvidar”.
“Bien”, dijo Teresa, el objeto al cual se refería obviamente no era algún producto de limpieza.
Hace poco poco mas dos meses atrás, la familia de Jacob y Teresa había contratado a Sarah para la limpieza de su casa, Teresa a veces lo hacia, pero como su casa tenia tres pisos de altura, ella no iba a poder hacerlo sola, por lo que Sarah fue contratada.
Cuando Sarah llego, Edward de inmediato le salto encima, Sarah era una mujer bastante atractiva, y sumado al hecho de que era mayor que él, quizás provoco varias fantasías en la mente de Edward.
Los padres de Edward tuvieron que regañarlo por este comportamiento, y Edward pareció darse por vencido con Sarah, y esta ultima por fin pudo hacer su trabajo.
Teresa al ser una contadora y economista, pasaba bastante tiempo en casa, su trabajo no era como el de Jacob que tenia que cumplir un horario en algún lugar, por lo que podía quedarse en casa.
Mientras Sarah limpiaba, Teresa trabajaba, aunque llego cierto dia en el cual el hijo de Teresa, Edward, termino por hacer una apuesta con Sarah, si él ganaba la apuesta, Sarah la próxima vez que viniese a limpiar a su casa, tendría que hacerlo con un vestido de mucama sexy que él consiguió de Dios sabe donde.
Teresa al enterarse de esto quiso pararlo, pero Sarah termino aceptando la apuesta, en cuanto a que fue lo que le ofreció Edward como para aceptar esto... eso Teresa no lo sabia.
Al final Sarah termino perdiendo la apuesta, y la próxima vez que tuvo que venir a trabajar tuvo que hacerlo en el vestido de mucama que su hijo le había dado, eso atrajo mucho las miradas de Jacob y Edward, algo que enojo mucho a Teresa.
El vestido de mucama era bastante provocador, era muy escotado y los pechos de Sarah sobresalían bastante, la falta era muy corta y dejaba ver mucho de sus piernas al descubierto, y ademas el vestido era muy ajustado por lo que la figura curvilínea de Sarah podía verse con facilidad.
Por desgracia para Edward, ese dia en el cual Sarah vino vestida de ese modo, él tenia un compromiso muy importante al cual no podía faltar, y con los ojos lloroso, Edward no pudo sino asistir a su compromiso sin poder disfrutar de la vista que él mismo había creado, su esposo y su hija estaban en la universidad, por lo que al igual que en muchas ocasiones, Teresa y Sarah habían quedado solas.
Por puro azar, ambas habían podido terminar sus trabajos temprano ese dia, y sin nada mas que hacer, se sentaron en el sofá de la sala y vieron juntas la televisión mientras bebían.
Sarah era buena conversadora, y en medio de su conversación y por los efectos del alcohol, Teresa termino por decirle algo muy intimo... ella termino por decirle a Sarah sobre la intimidad con su esposo.
Teresa al final termino por decirle a Sarah que después de mas de 20 años de estar casados, la pasión y intimidad entre ellos ya no era tan buena como solía ser, y termino por dejar salir sus frustraciones con Sarah.
Cuando Sarah escucho esto, simplemente le dijo que lo que necesitaba Teresa, era algo que encendiera de nuevo la llama entre los dos, algo prohibido, ya que las cosas prohibidas y sucias eran lo que mas encendía a cualquiera.
Cuando Teresa pregunto a que cosa prohibida se referir, Sarah, lo único que dijo fue “una aventura”, y un instante después se abalanzo sobre Teresa y la beso, fue muy repentino y Teresa no pudo actuar a tiempo, y antes de que se diera cuenta, ella estaba acostada en el sofá con Sarah encima de ella.
Teresa quiso resistirse, pero antes de siquiera intentarlo, ya había perdido la fuerza, Sarah la había besado de un modo bastante intenso, su esposo no la había besado así desde hacia mucho tiempo.
Cuando por fin sus labios se despegaron, Sarah se quedo viendo fijamente a Teresa, y esta ultima vio a Sarah en una luz distinta, en especial vio por primera vez lo atractivo que era su cuerpo y lo bien que se veía en ese vestido de mucama.
Sarah trato de besar a Teresa de nuevo mientras usaba su mano para desabotonar su camisa y dejar al descubierto su pecho, pero fue detenida por Teresa.
“N-no”, fue lo que dijo Teresa en ese momento, aunque con una voz muy débil.
“Dejate llevar”, le susurro Sarah.
“Mi hijo me va a matar”, dijo Teresa.
“Él nunca fue de mi tipo”, dijo Sarah.
“Mi esposo también”.
“¿Quien sabe? Quizás hasta le guste”, dijo Sarah, antes de volver a besar a Teresa, la cual ya no ofreció mas resistencia.