Capítulo 2

TRES AÑOS DESPUÉS

—Señor, el señor del Monte, desea verlo, está aquí, dice Delia, mi secretaria, le hago señas que lo haga pasar —sí, señor, en un momento lo hago pasar. Adelante señor del Monte.—Gracias señorita, es usted muy amable.—Hermano, tanto tiempo sin verte, me da mucho gusto. Le doy una abrazo. Que gustas tomar, café, agua, lo que gustes pídelo.— un café está bien, gracias— Delia trae dos cafés, por favor, y dime amigo mío cuando regresaste, te fuiste hace mucho tiempo y nunca más regresaste.—¿Pues que te digo, regresé hace unos días y me costó dar contigo, fui a buscarte a la empresa de tú suegros y me dijeron que ya no trabajabas ahí, que pasó? Creí que te harías cargo de ella, como a tu esposa no tiene vocación para hacerlo, dime y ella como está, más bien en donde está, abriste tu propia empresa como era tu sueño.—Primero amigo mío, me separé, estoy divorciado, más bien me dejó y me corrió de su casa y su empresa por irse con su amante, eso ya hace tres años, con el poco dinero que tenía ahorrado empecé de ceros con esta empresa que es mía, solo mía y el futuro de mi hijo.—vaya hermano, no lo puedo creer, ya decía yo que algo había sucedido, mi hermana y su esposo me contaron que la vieron en Milán acompañada de un hombre, les pregunté si eras tú y me dijeron que no y ahora entiendo, bueno que te parece si mejor vamos por unos tragos, deja le aviso a Lucas.— Por ahora paso mi hermano, Luciano, está con la niñera y no lo puedo dejar mucho tiempo, es difícil que lo puedan cuidar por mucho tiempo, si no me ve se pone ansioso y llora sin control.—Debe estar muy grande mi ahijado, me gustaría verlo, mejor invítame a tu casa, quiero jugar un rato con Luciano.—Vamos, entonces, te digo que está muy grande, tiene cinco años y ya empieza a ir al colegio, solo quiero advertirte que es muy callado, como que a veces no le agrada estar con personas a su alrededor, solo tolera que yo esté a su lado.—¡como así! Ya lo llevaste al médico, que te han dicho, sé que es un niño, pero eso que no le guste estar con gente, no es normal, los niños a su edad les gusta jugar, correr y hacer muchas travesuras, vamos a verlo, quiero darle un abrazo y jugar con él.—Vamos, Delia, no voy a regresar el resto de la tarde, termina los pendientes que tengas y puedes retirarte.— Gracias, señor, nos vemos mañana.Llegamos a mi pequeña casa, digo pequeña a comparación de donde vivía con Fátima, pero en fin era mi casa que con mucho esfuerzo me costó tenerla y donde somos felices, Luciano y yo, invito a pasar a Mario y su mirada iban en busca del niño más maravilloso del mundo, mi mundo.— Papá, Luciano está aquí.—¿Bien campeón como te portaste? Mira quién vino a visitarnos.—Luciano se portó bien, mira hice una torre.—Hola campeón, estás muy grande, mira, te traigo un regalo.—Padrino trajo un regalo a Luciano, Luciano quiere su regalo.— Bien campeón, abre tu regalo que te trajo tu padrino, Señora Ana, gracias, estaremos toda la tarde en casa, si gusta puede irse, mañana la espero.— Si padre, Luciano, jugará con el regalo que le dio padrino, a Luciano le gustó el regalo.—A Luciano le gustaría jugar con su padrino y su papá en el jardín, que dice Luciano acepta.—A Luciano le gustaría jugar con padre y con padrino, Luciano va a guardar sus libros para jugar en jardín.—Hermano, no lo tomes a mal, pero por lo que vi con mi ahijado veo síntomas de Asperger, mira sé que lo has llevado a muchos doctores, pero no con un especialista, te puedo recomendar un neurólogo que es experto en el tema de Asperger y Autismo, de hecho, síndrome de Asperger se caracteriza por la dificultad para la interacción social, las obsesiones, los patrones del habla extraños, pocas expresiones faciales y otras peculiaridades. Con frecuencia, los niños que padecen el síndrome de Asperger tienen la dificultad para comprender el lenguaje corporal de otras personas, y mi ahijado tiene muchos de los síntomas, amigo mío yo no soy experto, conozco del tema y sé dé alguien quien puede ayudarte a como lidiar con él y comprender que Luciano es especial.—Por mi hijo hago lo que sea, su pediatra me ha dicho que es algo que con el tiempo se le olvidara o dejará de hacer, su maestra dice que es porque lo tengo muy consentido y la ausencia de una madre hace que él se porte o sea así, voy a llevarlo con ese doctor que tú dices, por favor hermano contáctame con él, mi pequeño necesita ayuda y estoy dispuesto a vender todo con tal que mi hijo se cure.Es difícil saber que tu hijo tenga una enfermedad, digo que es una enfermedad porque no conozco que es ese síndrome de Asperger o como se llame, si tiene cura buscaré la manera de que tenga su tratamiento hasta buscar una cura. Después de que hablamos y nos tomamos unas copas, jugamos con Luciano en el jardín, pedimos un delivery y comimos los tres, ya era tarde, lleve a Luciano a su habitación, le ayudé a bañar y ponerle la pijama para hacerlo dormir, como todas las noches le conté un cuento hasta que se quedó dormido. Baje con mi amigo, nos tomamos otro whisky y después se despidió y me quedé en mi despacho buscando información sobre el Asperger, descubrí que mi hijo tiene algunos rasgos del síndrome y que no tiene cura, pero puede vivir con él, el resto de su vida.Después de un rato, me fui a mi habitación, me di un baño y cambié para dormir, mañana llevaré a Luciano con el neurólogo que me recomendó Mario, hice cita para las nueve de la mañana, de ahí lo llevaré a la oficina pasaré todo el día con mi hijo.

Capítulo 3

Me desperté muy temprano, como todas las mañanas salgo a correr y hago ejercicios en un parque cerca de mi casa, después de una hora entro a darme un baño y a arreglarnos con Luciano para ir con el neurólogo.

—A Luciano no le gustan las personas, a padre si le gustan, Luciano obedece a padre.

— Campeón, sé que no te gustan las personas, vamos a ir a visitar a un amigo de papá y después vamos a ir a la oficina, a Luciano le gusta ir a la oficina de papá, ¿verdad?

—Si a Luciano le gusta ir a la oficina de padre, ¿Luciano puede llevar su tablet?

—Sí, hijo, terminemos de desayunar y sube a lavarte tus dientes para irnos, no olvides nada para que te entretengas en la oficina.

Terminamos de desayunar, Luciano subió por sus cosas y yo por las mías, lo acomodé en el auto y salimos a la clínica donde veremos al neurólogo. Al llegar nos registramos con la señorita quien al ver a Luciano le regaló una sonrisa, cuál mi hijo correspondió y se me hizo extraño, eso no lo hace con nadie, ni conmigo es raro verlo sonreír.

Nos sentamos a esperar hasta que fuimos llamados, entramos al consultorio, el doctor al ver a Luciano se acercó a él y lo saludo extendiendo el brazo y puño cerrado, Luciano lo saluda igual y a mí me saluda de mano, nos pide tomar asiento.

— bien empecemos, mi nombre es Camilo Sierra, soy neurólogo pediatra y me especializo en niños con síndrome del TEA (Trastorno Espectro Autista), Mario ya habló conmigo sobre Luciano, lo primero que vamos a hacer es platicar con este Campeón, también le mandaré a hacer estudios para determinar el nivel y como trabajaremos con terapias conceptuales, ¿le parece bien?

— ¿Bien doctor, solo una pregunta, estuve investigando sobre lo que puede tener Luciano, al crecer, lo hará como un niño normal?, su condición puede afectarle en su crecimiento?

— Luciano es un niño normal, pero especial, su condición no lo hará diferente a los demás, los niños con TEA son niños aunque antisociales, son muy inteligentes, son unos niños con un intelecto superior a un niño de su edad. Solo hay que saber entenderlos y guiarlos adecuadamente y no se preocupe por lo que pueda suceder en el futuro, viva el día a día con Luciano y va a descubrir muchas cosas interesantes en él.

— Bien doctor, solo es que esto es nuevo para mí, pero estoy dispuesto a hacer cualquier cosa por verlo feliz y crezca sano y fuerte.

— ¿Todo con amor y paciencia, bien vamos a ver, Luciano te gustaría acompáñame a esa mesa de allá? ¿Vamos a platicar tú y yo te parece?

—A Luciano le gusta, dibujar y pintar, Luciano va a platicar con amigo de padre, Luciano va a ir a esa mesa a platicar.

Mientras Luciano y el doctor Sierra estaban platicando, yo los observaba, el doctor le daba objetos y Luciano los acomodaba, le hizo hacer muchas cosas en lo que platicaban, después llegaron a donde yo estaba, Luciano adelante del doctor con sus manos en el bolsillo de su pantalón y una cara seria

— Padre, a Luciano le gusta platicar con amigo.

—que bueno Campeón —le revuelvo sus cabellos y acaricio su mejilla

— Bien señor Montemayor, esta es la orden para los estudios que se me harán a Luciano, pase con mi asistente y ella le indicará a donde ir, ya que tenga los resultados los veo en dos días, esta es una receta con el medicamento que tiene que tomar, Luciano nos vemos en dos días y recuerda lo que platicamos, ve con papá, te portas bien.

—Si Luciano se portará bien, Luciano no le gusta que padre se ponga triste.

—gracias doctor Sierra, en dos días estaremos aquí, con permiso.

Salimos del consultorio y la asistente del doctor nos llevó al lugar donde le harían los estudios a Luciano, cuando fue nuestro turno entramos, primero le sacaron sangre, fue muy valiente, se portó bien y es raro, no le gusta que lo toquen. Después lo llevaron y le cambiaron la ropa por una de hospital y lo acostaron en una especie de cama e ingreso por un tubo, después de unos diez minutos salimos de ahí, ya Luciano estaba irritado, se le veía en su carita, me da mucha tristeza ver a mi hijo pasar por esto, me siento impotente.

— ¿Papá puede abrazar a Luciano y salir con él en sus brazos? Llevaré a Luciano a comer helado —pregunto y Luciano me voltea a ver.

—Si padre abraza a Luciano, Luciano quiere helado de fresa y chocolate.

Lo abracé y cargue hasta llegar al auto, lo acomodé y abroche el cinturón, pasamos por la heladería, pedimos su helado y yo pedí uno de vainilla, después de comer nuestro helado, nos fuimos a la oficina, donde lo baje en mis brazos, ya que se había dormido. Lo llevé a la pequeña habitación que tengo para descanso, ahí lo acosté mientras yo trabajaba.

—Señorita Delia podría pedirnos de comer a mi hijo y a mí, vamos a comer en la oficina, si no hay pendientes, pasaré la tarde con Luciano.

— Claro, señor, en un momento le pido la comida, ¿algo especial para el niño Luciano? Ah, solo le recuerdo que debe llamarle a su hermana, se comunicó en la mañana, dijo que no había podido comunicarse con usted, —contesta mi secretaria.

—Gracias señorita Delia, pide una comida infantil para Luciano y para mí lo de siempre, en un momento le marco a mi hermana, si se ofrece algo me hablas.

—Hola extraña, como estás, perdón por no contestarte, anduve ocupado con Luciano en el doctor, —llamo a mi hermana por teléfono

—¿Hola extraño, que tiene mi sobrino, está bien? ¿Es grave?, oh por dios Santi, me hubieras avisado para ir a ayudarte.

—Cálmate enana, él está bien solo es rutina, lo llevé al neurólogo que me recomendó Mario, es difícil de explicar, más tarde te marco y te explico, y si piensas regresar ni lo pienses, enfócate en tus estudios y en vacaciones nos veremos, cuídate hermana al rato podrás hablar con ti sobrino está dormido, estamos en la oficina.

— Está bien, cuídense los amo mucho, me marcas al rato, hay algo que quiero hablar contigo, Chao hermanito, —nos despedimos y cuelgo la llamada.

Lee la historia completa ahora
Apoya al autor e inspíralo a crear más historias increíbles en Moboreader
Desbloquear todos los capítulos

Luciano

Capítulo 2
Capítulos
Personalizar
Siguiente capítulo