Capítulo 3

Sabía que Liliana admiraba mucho a su Alfa, pero todavía no podía entender cómo un hombre adulto podía proponerle matrimonio a una mujer sin un poco de atracción y amor puro incluidos. Aunque Liliana encontró lógica en sus razones, no me sacó de la idea de que Ulisses era arrogante y egoísta. Los matrimonios arreglados no existían desde hace siglos y si alguno ya era difíciles de mantener aunque hubiera amor entre la pareja, entonces tal relación nunca funcionaría en los tiempos de hoy. De hecho, todo eso reforzaba mi teoría de que los hombres no sabían lo que era el amor, y lo seguiría siendo por muchos siglos más, apuesto. Afortunadamente algo de sentido común había aparecido en uno de ellos, Liliana solo necesitaba tiempo para poder liberarse de esta situación un tanto irreal y yo la iba a ayudar, seguro. Mirando a mi alrededor me doy cuenta de que no hay movimientos extraños en el bosque, a pesar de sentir que algo o alguien me observaba, lo cual era normal, había llegado muy cerca de los límites de la ciudad de los lobos, también con el agudo sentido del olfato que tenían, lógicamente, habrían dado per me . Suspirando profundamente, trato de no asustarme por el escalofrío que sube por mi nuca, pronto oscurecería y de ninguna manera quería estar allí sola, toda la noche. Solo tomó unos segundos después de ese pensamiento para que un gruñido grave interrumpiera el silencio del bosque. Conteniendo la respiración, me di la vuelta lentamente, encontrando de inmediato la mirada intensa de un animal majestuoso, solo esperaba que no fuera un simple animal. Por momentos mi cuerpo se congela, ¿habría criaturas peligrosas en los confines de una Manada de lobos también? Ahora que estaba asustada, ¿cómo podía diferenciar a un lobo normal de un hombre lobo?

Ahora que estaba asustada, ¿cómo podía diferenciar a un lobo normal de un hombre lobo? El animal se fija en mi rostro por un segundo, pero luego analiza mi cuerpo en una apreciación muy humana, lo que me hace suspirar de alivio al mismo tiempo, mirando alrededor espero que aparezcan otros, después de todo, un lobo rara vez caminaba solo. Hecho y hecho, lentamente aparecieron varios lobos cerrando un círculo a mi alrededor, haciéndome imposible escapar, lo que de hecho nunca intentaría. Adoptando una postura altiva, miré al primer animal que me había enfrentado. Aun pareciendo sorprendido por unos instantes, el lobo deja de gruñir avanzando hacia mí y solo en segundos el animal da forma a un ser humano, un hombre atractivo y completamente desnudo. Conteniendo la respiración, inmediatamente me quedé sin aliento, no por lo que había sucedido, ya que ya había visto cambiar a Liliana varias veces, sino por el cuerpo bien tonificado que ahora estaba justo frente a mis ojos.

__ No pareces tan sorprendido como yo.- La voz del hombre suena un poco confusa. __ Esperábamos encontrar a Liliana. - Bernardo era el Beta de Ulisses, la mano derecha de su Alfa dispuesto a todo para servirlo y protegerlo. __¿Por qué usas su ropa?

__ Liliana? - Sacudiendo la cabeza, simplemente declaro enfrentándome a mi oponente con firmeza y sin miedo. __ No sé de lo que hablas.- Con expresión inocente, desvío la mirada, hacia su cuerpo. __ Esta ropa es mía.

__ ¡¡No, no son!! - Bernardo inhala hacia el humana y luego al aire. __ Parece que las chicas se creen más listas que nosotras. - Declara riendo con los lobos que lo acompañaban. Inmediatamente con un solo asentimiento, tres de los lobos corren en dirección opuesta. __ Pero no sé qué tan bien funcionó tu plan.- Sonriendo de lado,Bernardo agarra el brazo de la niña frente a él, arrastrándola con él, pero con cuidado de no lastimarla.

__ ¿Adónde me llevas?- Inmediatamente jadeo cuando me agarran con fuerza de un brazo. La mirada del hombre en ese momento era tan intensa que me hizo contener la respiración.

__ Tendrás que dar algunas explicaciones. - Bernardo sintió crecer el miedo en la chica, por lo que sonríe, soltándola inmediatamente del brazo, solo haciéndole una señal para que avance frente a él.

__ ¿Qué explicaciones?- cuestiono con curiosidad, sería el Alfa de Liliana. En realidad era un hombre apuesto, su pelo corto y oscuro, con unos ojos castaños claros muy expresivos le daban una mirada rebelde, atractiva.

__ ¿Por qué no te asustaste con tantos lobos a tu alrededor? - pregunta Bernardo, todavía sorprendido por la reacción de ese humano ante su presencia. __ ¡Ni una pizca de miedo!- Declara, volviendo a olfatear cerca de ella.__ ¿Y cómo es que no te huelo a ti sino a Liliana?

__ ¡¡¡Mi olor lo puedo explicar!!!- Le enseñé los dientes en una sonrisa. __ Mi perfume se ha ido, al igual que mi ropa sucia...- Mordiéndome el labio, desvío la mirada del rostro del atractivo hombre que en ese momento parecía divertido, analizándome intensamente. Me aclaro la garganta y agrego con confianza. __ Entonces Liliana tuvo que prestarme la suya. __ Espero que no seas tan gracioso con nuestro Alfa... - Bernardo niega con la cabeza, esbozando una enorme sonrisa en sus labios. __ Apuesto a que no estará de humor para reírse cuando aparezcas frente a él.

_ Así es!!!- Aclarándome la garganta estoy un poco aprensiva, después de todo ese buen hombre no era el líder de la manada. Tomando una respiración profunda, avanzo más lentamente, estudiando el rostro del hombre a mi lado, hago un esfuerzo para evitar que mi mirada se desvíe más hacia abajo mientras agrego.

_ No tuve miedo, porque ya sabía de tu existencia.

__ Es cierto ? - pregunta Bernardo sorprendido mientras se desvía un poco del camino. Inmediatamente recogiendo una camiseta y unos vaqueros de detrás de un árbol, empieza a vestirse. ___ ¿Cuánto tiempo hace que sabe que existimos? - Bernardo mira a la chica con curiosidad, ¿Liliana le habría dicho de qué se trataba, sin avisarle a su Alfa?

__ ¿Eso importa? - Me da un poco de vergüenza tanta pregunta más aún cuando el hombre se viste sin inhibiciones frente a mí, de hecho hasta se veía orgulloso de ser apreciado. Volví los ojos y me mordí el labio declarando .__ Solo puedo decir que te admiro mucho. - Dejando escapar un suspiro, observo a los otros lobos que nos seguían, ellos también estaban vestidos, aún sin quitarme la vista de encima, parecía que había algunas mochilas con ropa disponible.

__ ¿Verdad ? – Bernardo sonríe de lado, mostrando su incredulidad.

__ Claro que sí ! - digo, mirándolo con más confianza esta vez. __ Ustedes son seres muy especiales, se merecen todo mi respeto.

__ ¿Sabes que te estás contradiciendo?- suspira Bernardo, esa chica parecía muy directa, pero pura en sus convicciones. __ Al hacernos creer que eres Liliana, le faltas al respeto a mi Alfa y en consecuencia a la manada.

__ Yo no le falto el respeto a nadie. - Me enfrento al hombre con perplejidad.__ Porque ninguno de ustedes me conoce.

__ Eso no impide que ayudes a Liliana en algo que nos pueda hacer daño.- insiste Bernardo.

__ Liliana no lo cree así.-Me declaro autorizada.

__ ¿Oh no?- Bernardo suena realmente sorprendido.

__ ¡No!- Solo repito la palabra en desafío.

__ Entonces, ¿qué piensa ella? -Realmente curioso, pregunta Bernardo con una sonrisa sutil.

__ Solo le está dando chances a tu Alpha de ser feliz.-Declaro con firmeza .__ Dándole tiempo para que encuentre otra solución.

__ ¿Y por qué no le dice eso... ella misma?- Bernardo se queda pensativo, mirando por un segundo al valiente humano. __ Ahí tendrás tus razones. - resopló.

__ Aun así... - suspira Bernardo. _No debería haber huido, se pondrá furioso. __ No se escapó. - refunfuñé. __ Liliana no es cobarde.

__ ¿De verdad lo crees?- pregunta Bernardo con ironía.

__ ¡¡¡Estoy absolutamente seguro!!!- Cruzando los brazos sobre mi pecho lo enfrento en desafío. __Cuando me atacaron, ella me defendió, no se escapó y pudo haberlo hecho. - Dijo irritado. __ Yo tampoco estoy de acuerdo con lo que quieren hacer, no me parece justo.

__ Muy bien...- Bernardo se sorprende por la forma decidida en que el humano defiende a una hembra de su raza, aun así se declara firme. _Pero esto es cuestión de manada.

__ Puede ser, pero Liliana me salvó la vida. - Declaro más tranquilo al notar la aprensión en el rostro de ese hombre.__ Por ella, haré lo que sea, solo tienes que pedirlo.

__¿Fuiste atacado por uno de nosotros? - pregunta Bernardo preocupado. __ ¿Por un lobo?

__¡No! -Negando con la cabeza suspiro mientras declaro. __Realmente fue un bruto que pensó que iba a tener suerte esa noche.

__ Entiendo tu lealtad a Liliana. - Bernardo declara frustrado.__Pero ella no debería poner a una chica humana en nuestros asuntos.

__ Porque no ? Ahora es mi turno de pagar lo que ella hizo por mí. - Declaro con voz dura y altanera.__ Salvándola de un matrimonio que no quiere, más aún con un arrogante que debe pensar que vive en el siglo XVIII.

_ Hasta tengo miedo de tu encuentro. - Bernardo suspira profundamente.

__ ¿Qué encuentro? - cuestiono un poco confundido.

__ De tu lengua afilada...- Bernardo vuelve a agarrar suavemente el brazo de la niña, dirigiéndose hacia la salida del bosque, agregando con una sonrisa divertida. __Y el temperamento de mi Alfa.

Al escuchar sus palabras de inmediato, toda la confianza y la determinación desvanecerse un poco de mi alma. Se me encogió el estómago al ver el primer hogar de la manada dos lobos y, en ese momento, supe que no había vuelta atrás. Era hora de enfrentar al lobo feroz... literalmente.

Lee la historia completa ahora
Apoya al autor e inspíralo a crear más historias increíbles en Moboreader
Desbloquear todos los capítulos

Libro 1 - Amada Por Un Alfa

Capítulo 3
Capítulos
Personalizar
Siguiente capítulo