Capítulo 3

Hice una mueca y me acerque cuidadosamente a mi padre, saque unos billetes de mi bolso y se los di sin llamar la atención—no le digas a mama que Salí con Chon ¿está bien?—papa miro a los lados, y tomo los billetes, mientras los contaba pregunto—¿hasta que hora estarás afuera?—

-creo que no llegare esta noche—saque otros billetes y se los di y le guiñe el ojo—mi padre tomo los billetes sonrió y asintió—los tomo porque me estas obligando, no porque los quiera tomar ¿está bien?— afirmo--le hice señas a mi papa y salí sin hacer mucho ruido para que mama no se diera cuenta-

Tome el ascensor y baje hasta la recepción del edificio, salude al guardia que estaba cuidando la entrada del ascensor— ¡adiós Ben!— ¡adiós señorita tara, y feliz cumpleaños!—

--¡Gracias Ben, saludos a tu familia!—salí corriendo a la salida y Chon estaba esperándome afuera del auto con Sara, -¡-Bebe!—grito Chon al verme extendiendo sus brazos—

En cuanto lo vi di un salto y me abalancé ante Chon y el me sostuvo en el aire y me cargo—te ¡extrañe!—dije casi llorando—

-aww mi bebe de 18 años va a llorar no puede ser, también me harás llorar—

Me baje de su agarre y abrace con fuerza a Sara, tenía 2 años que no veía a mi hermanos, los extrañe un montón sobre todo porque no estaba acostumbrada a separarme ni un minuto de Chon, pero como la gente crece, Chon termino sus estudios y se fue a trabajar al extranjero, y Sara mi hermana se fue con él.

Desde entonces los he extrañado, aunque me alegraba saber que a mi hermano le iba bien en su empresa, en dos años pudo formar una y le va bien, y mi hermana ya era una modelo muy reconocida; saber que les había ido bien me alegraba. Y hacen una semana me dieron la noticia de que habían venido a visitar. Claro mi hermano tenía una idea para mi cumpleaños, pero se acercaban mis exámenes y necesitaba estudiar, al final del día no podía negar la necesidad de Salir a divertirme, era algo que no podía negar.

-¿y bien?, ¿Qué tienen en mente?—pregunte mirándolos a los dos—

Sara se acercó a mi oído cuidadosamente y me paso unas pastillas –no hay nada en mente—se alejó lentamente y me miro—tómalas, evitaran que te emborraches muy rápido—Chon me paso una un agua embotella—mejor bébelas ahora, así harán efecto—mire las pastillas y sentí como una pequeña adrenalina corría por mi cuerpo, abrí el agua embotellada y me las bebí—bien que comience la fiesta—dije una vez que me las había tragado—

-excelente- dijo Chon abriéndome la puerta del auto, Sara se sentó en el asiento de acompañante y yo me senté atrás, y una vez entramos, Chon arranco y así empezó la aventura de una noche—

--nos adentramos a la ciudad y no miento era hermosa; aun que llevaba una vida loca, no era tan desordenada, vivía con ciertas restricciones, como no llegar después de las 9, no debo beber y emborracharme, no usar ropa muy revelador, ya sabe ese tipo de normas, y sobre todo no salir a la ciudad de noche, ya que cualquier cosa me podía suceder.

Pero hoy cumplo mis 18-por primera vez quería sentirme mal, es decir quería beber hasta no más poder, quería bailar, saltar, reír, conocer, y sobre todo pasarla bien, como cualquier adulto aria- era mi imagen de ser una adulta- vivir sin restricciones, y sobre todo vivir sin limitaciones.

-mientras mi hermano conducía, miraba con admiración todo lo que pasaba a mis ojos, los anuncios de los clubes y restaurantes alumbrando las calles, ir y venir autos realmente lujosos, hombres manejando ferraris, hombres con trajes de noches se veían realmente bien, las mujeres con ropa muy corta y otras con ropa larga pero ajustada al cuerpo se veían radiantes, guardaespaldas escoltado a gente importantes—todo me parecía un sueño hecho realidad y por primera vez no me sentía como una niña, me sentía como una mujer.

-¿y bien bebe, que te parece?—hablo Chon—realmente es hermosa, no sabía que era así de noche-

-pues no es lo único sabes?- dijo Sara pasándome un labial de color violetta—

-lo tome, y saque mi teléfono para verme, al terminar se lo devolví y seguí mirando el hermoso paisaje de luces. Dos minutos después mi celular vibro, lo saque y al revisar me fije en unos mensajes, eran mis mejores amigas dándome las felicitaciones de mi cumpleaños, sin dudar respondí, mientras miraba otras cosas en mi celular el auto se detuvo por el semáforo en rojo, levante la vista a mi lado para ver y me fije en una limosina, las ventanas estaban abajo asique pude ver quienes estaban adentro.

Adentro estaban 6 chicas con 3 chicos, al parecer las chicas animaban el ambiente con alcohol y música, los chicos disfrutaban el espectáculo, todos menos uno, uno de ellos se mantenían en completo serenos, no expresaba alegría ni emoción, solo miraba sin excitarse; segundos después ese chico giro su cabeza y casualmente nuestras miradas se encontraron. Lo mire a los ojos y el miro los míos, era como una juego de miradas, nos quedamos así durante unos segundos, hasta que mi celular volvió a vibrar, asique rápidamente quite mi vista para ver quién era, segundos después volví a levantar mi mirada y la limosina ya no estaba.

-fue extraño, no era raro que hubiera tenido un roce de miradas, pero… ¿Por qué me miro así?—después de pensar reí sarcásticamente—lose, dejo loco a cualquiera—

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Las Cronicas De Una Bestia

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