Capítulo 3
En una mañana soleada, Lucía entró en la cafetería que le resultaba familiar. Miró a su alrededor, buscando un rincón tranquilo. El rico aroma a café impregnaba la cafetería, haciendo que la gente se sintiera cálida y cómoda. Lucía pidió un expreso, se sentó y empezó a hojear una revista vieja.
Echó un vistazo a un artículo sobre viajes y no pudo evitar imaginar su propio y maravilloso viaje a un país extranjero. Justo entonces, sonó su celular. Era un mensaje de texto de Carlos. Lucía sonrió y encendió su teléfono.
"Lucía, ¿estás libre esta noche? Vamos a ver esa nueva película juntas", decía el mensaje de texto.
Lucía pensó un momento y respondió: «Claro que sí, lo espero con ansias». Dejó el teléfono y siguió disfrutando del momento de paz.