Capítulo 3

**Clarisse O'kelly**

Aún no me creo que hayamos hecho todo eso y que haya salido bien, me parece impresionante y aunque también denigrante, no es que tenga muchas opciones.

No da para nada el dinero que ganamos, no es que con eso se nos acaba el problema, si se bien que solo se pone peor, ahora necesitamos seguir trabajando y buscando a quien más engañar.

Estamos en un buen momento, y sin duda, eso debo aprovecharlo pues no pasa muy seguido. Compré una hermosa prenda y sexy para ésta noche, espero con ansias a que llegue para que podamos disfrutar de nuestro aniversario, el cual quizás él no recuerda, pero no me molesta, casi nunca lo hace.

Preparo la casa y adorno con algunas velas, lo hice lo más económico posible, no era el mejor momento para gastar un solo peso. Apesar de todo, el lugar me quedo muy bonito.

Lo peor de todo es que llega las nueve de la noche y nada, pasa una hora más y sigue en lo mismo, y cuando llegan las once me empiezo a preocupar, no me contesta, y lo que puedo hacer en esta situación es salir a buscarlo a casa de su madre.

Me muevo con rapidez, me cambio y lo más rápido que puedo ya estoy en su casa, pero no hay nadie, aquí tampoco está. Estoy como desesperada, no se dónde está y eso me empieza a preocupar, Andrew no es un santo y se pudo meter en un problema.

Una vecina me ve inquieta todavía viendo de un lado a otro y se acerca a mi.

—No están, Margaret se puso mal y Andrew la ha llevado al hospital de emergencia —Me dice como intentando calmarme. Ya sé donde podía estar él, y eso me deja más tranquila.

—Muchas gracias —Me doy media vuelta y vuelvo a tomar un taxi.

Ya en el taxi lo sigo llamando, pero sigue sin atenderme. Debe estar demasiado estresado con lo de su madre

Nada más llegar me lo encuentro en el pasillo, se nota que está muy preocupado, y cuando me ve llegar corre a abrazarme y en su rostro veo su inmensa tristeza.

Aveces cuando las cosas van de mal en peor, me pregunto si todo lo de los robos que Andrew está constantemente planeando se deben solo a su madre y hoy podría decir que sí, en efecto es así, pero hay días que no, así que podría decir que es un cincuenta cincuenta, Andrew no sabe hacer otra cosa y desde que entró en lo de los robos nunca más quiso salirse. Tiene una mente brillante y no la usa como es debido.

—Ella estará bien, siempre logra recuperarse —No se si se lo diiho segura o porque ya ésto es normal que pase, desde que se enfermó no hemos tenido un momento de paz. Y no es que la odie, es que simplemente odio la manera en la que lo manipula para que le de lo que ella quiere.

—No soportaría perderla Clar —Me dice contra mi cuello, no ha dejado de estar pegado a mi desde que he llegado.

—Ya verás que no, tranquilo —En momentos así que no me queda más que consolarlo.

Nos quedamos esperando en la sala de espera a que nos den repuestas, y como sigue inquito ya no hallo más que decirle.

Tan solo casi una hora después veo que sus hermanas entran por ese pasillo, se ven tristes y afectadas, pero para no causar más problemas, me muevo a un lado y las dejo pasar a estar con mi novio.

Escucho como se dicen cosas lindas y se consuelan entre ellos, y yo solo pienso por dentro de mi, lo hipócritas que son, no están cuando ella las necesita, pero en ese momento se quieren hacer las buenas hija, nunca pueden ayudar con nada más que llorar y esperar que se muera.

Después de calarme el teatrito del clan compuesto por las hermanas de Andrew y que él regresara a dónde estoy para abrazarme una vez más, el doctor sale y se nos acerca para darnos información, por lo que de inmediato nos ponemos alertas.

—¿Familiares de la señora Margaret Stone? —De inmediato Andrew me suelta de una vez sin decir nada, y se retira a ver a su madre, yo quedo aquí como una tonta, más por la actitud con la que lo hace.

Está más que claro que algunas veces solo sirvo de consuelo, pero aquí estoy enamorada como una tonta.

—No se qué haces aún aquí, esto es algo familia —Me suelta una de ellas y no hago más que torcer los ojos y bufar de fastidio.

Nunca me ha interesado llevarme bien con ellas, son unas brujas igual que la madre, yo todo lo que hago es por el amor que le tengo a su hermano, que aveces logra que solo quiera tirar la toalla, pero lo amo y aquí estoy, firme y aguantando lo que no debería.

—Por más que cacareen no me iré —Les suelto con fastidio —. Ademas, no estoy aquí por ustedes, y hasta que él no me diga que me vaya, no lo haré —Me mantengo firme en mi posición, y espero a ver que otra tontería se les puede ocurrir a ese par.

No dicen más nada y se van. Pasa no se cuánto tiempo y me aburre estar aquí, más que él se tarde tanto sabiendo que sigo aquí, no le veo esperanza de que salga.

Cuando estoy apunto de marcharme lo veo salir y creo que vuelvo a respirar, solo que no esperaba que dijera lo que acaba de decir.

—Mamá debe estar bajo observación, está bien, pero la tengo que llevar a casa conmigo unos días —Me dan ganas de subir al rascacielos más alto de esta ciudad y aventarme. ¡Se los juro! Esto será una puta tortura.

En mi rostro se ve que no estoy contenta con ésto que me dice, pero como siempre, yo no importo, se hace lo que él y ellas diga y quieran. Estoy enfadada y les termino dando el gusto, me largo de aquí y me voy a casa de Nadia, es lo mejor.

Tomo un taxi y al llegar a su casa no está, estoy que me lleva la fregada y no se que más hacer.

No me queda de otra que regresar a la mía y que pase lo que tenga que pasar. Lo más seguro es que vendrá a joder más mi relación con su hijo, porque ni al borde de la muerte puede ser buena, es una vil arpía que joderá todo cada vez más.

°°°

Son las doce de la noche y no ha llegado ni él ni si madre. Una vez más no pensaba salir a buscarlo, seguro no le dieron el alta y la dejaron allí, obvio él se iba querer quedar a esperarla, a pasar la noche con ella, porque sus hermanas ni en sueños.

Cuando amanece me levanto porque escucho muchos ruidos en la sala y eso me altera un poco. Cuando saldo veo que no estoy sola, que ya Andrew ha llegado y está en la cocina preparando el desayuno.

—¿Como sigue tú madre? —Pregunto más cortesía que otra cosa, aunque si me interesa saber por si me llevo una sorpresa.

—Va mejorando, ya está en su casa—Me dice muy serio.

—¿Y qué pasó con lo de traerla? —Indago curiosa, porque no puedo evitar mostrar que me sorprende, siempre se hace lo que ella diga y me es demasiado curioso.

—No quiere incomodar y no quizo venir, por eso la dejé en su casa —Evito sonreir de la alegría que eso me provoca. Al fin hizo algo por la patria la doña.

—Entiendo —No digo más para evitar.

Escucho el timbre y salgo corriendo a abrir. Cuando abro es Nadia y sonrío de felicidad, al fin la puedo ver.

—Amiga ¿Cómo estás? —La saludo con un beso en la mejilla y ella corresponde de la misma manera.

—Muy bien peque, me enteré que anoche fuiste a mi casa —La dejo pasar y nota a Andrew en la cocina —. ¡Ah! Hola Andrew —Le da un casto saludo demostrando lo poco que se llevan.

La mirada de Andrew es otro cuento, y yo solo puedo rogar que con esta visita todo no se salga de control.

Lee la historia completa ahora
Apoya al autor e inspíralo a crear más historias increíbles en Moboreader
Desbloquear todos los capítulos

Insanity

Capítulo 3
Capítulos
Personalizar
Siguiente capítulo