Capítulo 2
Mire la hora de mi reloj — 2:36am — mi madre a lo mejor esté preocupada por mi. Después de haber llorado por unas horas e decido irme a casa. Antes de entrar recibí una llamada de Alexis la cual rechacé. Abrí la puerta con cuidado para no hacer ruido, deje las llaves en la mesa más cercana. Me acerqué a la encimera donde hay una nota
"Amor te deje algo de cena en el refri por si llegas con hambre. No me despiertes, te quiero."
Tengo la mejor madre del mundo, la amo demasiado. Calente la cena y mientras veo la televisión comeré. La verdad estoy muy triste y dolida por la situación que pasé hace un rato, pero sé que la vida se trata de eso ¿no?, nada es para siempre. Después de un buen rato, me iba a dormir pero escuché ese sonido que venía de la computadora, así que fui a revisarla
¿Entonces queda para mañana el traslado?
— leí de parte de un usuario que no le preste mucha atención al nombre, pero vi la conversación que ha tendido mi madre con él, no vi mucho, solo que él sería el que ayudaría con alquilar una habitación en la casa. Es al parecer el nuevo huésped. Leí que mi madre lo había aceptado para mañana así que no pasaría nada si le digo que si.
Claro. — cerré la computadora y fui a dormir. Mañana es sábado así que no me importa levantarme tarde.
••••••
Hubiera seguido durmiendo pero hay ruidos abajo que no me dejan dormir una mierda. Mi madre limpiando lo más seguro. Bostecé para luego mirar la hora — 2:03pm — ¿ya es de tarde?, no tengo razones para bajar y reclamarle el ruido ya que diría que ya no son horas de dormir. Tome una ducha, lave mis dientes. Busque en mi armario unos pantalones deportivos, unos tenis también deportivos y un top negro. — Si, voy a correr todos los fines de semana temprano — pero hoy haré una excepción y lo haré de tarde.
Desconecté el teléfono del cargador, tome los audífonos y ate mi cabello. Baje al salón, veo muchas cajas en todas las esquinas de la casa y recordé que el huésped llegaba hoy. Madre mía, que cabeza la mía. Vi a mi madre ayudando con algunas cajas, se para en seco y me mira
— ¿Vas a correr? — dijo dejando la caja en el suelo.
— Si... ¿y todas estas caja? — ella mira alrededor
— Ahh si, algunas son para llevarlas al garaje, cosas que ya no quiero en casa. Y solo unas pocas del nuevo inquilino — dijo sonriente.
— Por cierto, ¿no lo piensas conocer?
— La verdad ahora mismo no... cuando venga de correr.
— agarre mi botella de agua, le di un beso en la mejilla y salí. Vi una moto fuera, solo pensé que todos hoy en día tienen una de esas, aunque me pareció conocida. Tenía tanta mierda en la cabeza que no seguí pensando en eso. De inmediato empecé a correr por toda la calle durante tres horas. Me senté para descansar un poco, tome agua y seque el sudor. Veo venir a Justin de lejos — lo que me faltaba — me levante comenzando a caminar para evitarlo pero es inútil ya que me alcanza.
— Allison — dice detrás de mi. Me detuve.
— ¿Que necesitas?
— Hablar. — reí levemente
— ¿Hablar más?, ¿de que?, ¿más mierda? — volví a reír. — no quiero seguir escuchando tus excusas.
— Solo quiero saber si tengo tu perdón. — me acerqué hasta el.
— No. Y jamás lo tendrás. Vive con eso. — volteó y sigo mi camino devuelta a casa. Ya no veo las cajas fuera pero si la moto. Al menos no tendré que ayudar. Toque la puerta ya que salí sin llaves. Abre la persona menos esperada de mi puta vida
— qué mala suerte la mía — que desgracia estoy pagando de por Dios. ¿Tenía que ser este tipo?.
— Miren quién es — dice recostado en el marco de la puerta con esa sonrisa estúpida... pero linda
— Qué gracioso — no he asimilado que voy a vivir con este tarado — creo que no tengo que decir quién es.. pero es el idiota tatuado, con piercings y su moto bonita — el que casi me mata.
— Y pensar que casi te mato — ríe. Lo quite del medio para poder pasar.
— ¿Y mi madre?
— Salió a hacer las compras. — dijo sin dejar de mirarme.
— Deja de mirarme y pon atención a lo tuyo. — dije tratando de sonar segura... pero en realidad su mirada me pone nerviosa e incómoda.
— Como dejarte de mirar... si estás más sudada que el sudor. — ¿se supone que fue un chiste?, tiene un muy mal gusto del humor.
— Que gran chiste, deberías ser payaso... oh perdón, ya lo eres — le sonríe falsamente. Subí las escaleras hasta mi habitación para refrescarme con una ducha. Me vestí con algo cómodo y baje a comer — Si, amo comer — Suena el timbre
— ¿Puedes abrir? — le dije a este chico que está sentado en el sofá ya que yo estaba en busca de comida.
— No gracias — su respuesta es indignante, respire profundamente, deje lo que estaba haciendo para ir a abrir.
— ¿Que haces aquí? — resulta ser Alexis.
— Quiero hablar contigo. — Pues mira que yo no. — de verdad tiene los ovarios de venir a mi casa.
— Necesito que quede todo claro entre nosotras... — suspire
— Que conste que no somos ni seremos más amigas. — ella no dice nada pero la deje pasar.
— ¿Puedes dejarnos solas?
— Si señorita — se levanta y sube a su cuarto. Me senté.
— Habla. — no me interesó nada de lo que tuvo que decir, todo fue mucha mierda y mentiras.
— ¿Terminaste? — pregunté después de que terminara de hablar
— Si...
— Entonces puedes irte — me levante.
— Pero, Alisson
— Te dije que no seremos amigas
— Lo sé pero al menos di algo... no lo sé
— No los perdonaré, jamás. Puedes irte. — ella se rinde y se va. Suspire profundo recostada de la puerta pensando en todo lo que dijo y haciéndome recordar lo mal que me siento...
— Tienes una vida con muchos dramas, desastre — escuche su voz de repente lo que hizo que me asustara.
— No te metas en lo mío — reaccione volviendo a la cocina.
— Fue inevitable escuchar lo que hablaban. ¿Por eso llorabas esa noche? — dijo casi con una sonrisa en sus labios.
— No es de tu incumbencia, repito — me serví algo de comer y me senté en el comedor donde él también se sentó después de mi.
— Vamos, quiero ser tu amigo. — lo mire.
— ¿Que te hace pensar que yo si quiero?
— No pensé que serías tan difícil — mi respuesta fue una sonrisa sin mostrar los dientes. En un momento él tomó mi cuchara y se dio un bocado de mí comida
— y nadie se mete con mi comida —
— ¡Oye tarado, no te comas lo mío!, ¿entendido? — Solo fue un poco, relájate
— Habrá que poner reglas entre los dos. — el ríe
— Das risa, pequeña
— Primero, no me llames así
— ¿Estás consiente de que me importan una mierda tus "reglas"? — dijo haciendo comillas en el aire, mi boca se abrió de sorpresa por su actitud.
— Está bien, como quieres. Pero no te metas con lo mío.
— Como digas, desastre. Voy a salir — Dijo tomando sus llaves y sus cascos... recordé que iba a ir a ver una vieja amiga y que vive un poco muy lejos.
— Espera... — se voltea para verme intrigado.
— ¿Puedes llevarme a un lugar?
— Depende
— ¿De?
— Que me das a cambio
— ¿Estás bromeando?.... — pensé un momento que podría darle.
— Puedo pagarte.
— Dime que quieres. — dijo con prisa
— Quiero ir a ver una vieja amiga que vive un poco lejos... — el sonríe levemente y asiente.
— Hazlo rápido si no te dejaré. — me levante deprisa en busca de algunas cosas, cerré la casa. Nunca me he montado en una motocicleta, así que temo por mi vida, me presto su casco y nos fuimos, es una sensación placentera sentir todo el aire en tu rostro.
Capítulo 3
Me baje de la moto cuando había llegado, me quite el casco y se lo pasé.
— Llegó a su destino, princesa
— No me digas así. — dije poniéndome recta
— ¿Quieres que pase por ti? — me pereció extraña su propuesta
— En realidad no, habrá una fiesta entonces puede que no llegue a casa
— ¿Tu madre lo sabe? — pregunta intrigado
— No, y tampoco le dirás. — sonreí
— ¿Que te hace pensar eso?. De igual manera te pasaré a buscar. — guiña su ojo derecho. Arranca y se va. Toque el timbre y Laura me abrió. Es una amiga desde hace tantos años que... me hace olvidar un poco a Alexis. Había quedado con Laura para una fiesta porque quería despejar mi mente, porque aún tengo el corazón roto y siento que muero a cada minuto.
— ¡Amor! — dijo al verme ahí parada, con mi cara de problemas, ansiedad, tristeza y decepción. Le di una sonrisa a mitad y reaccione abrazándola.
— Tranquila. — dijo a mi oído.
— Entonces... ¿me dirás quién era ese chico guapo que te trajo? — sonreí al recordarlo
— Ahh... — suspire.
— Realmente ni siquiera lo conozco, es el nuevo inquilino, del que te conté.
— Cierto, es muy lindo...
— No voy a negar eso — reímos.
— Pero es un tarado, se cree superior a todos y eso me irrita.
— Se te pasará — ríe
— Lo dudo. No sé su nombre, ni edad, mucho menos en que trabaja... o si trabaja — sonreí.
— Ya dejemos de hablar y ve por el alcohol. — dijo feliz. No suelo tomar pero tomó de vez en cuando si... más bien cuando me siento mierda e inservible... y este es el momento adecuado.
— A sus órdenes — dijo levantándose. Esperaríamos hasta que se hiciera más tarde y llegaran algunos de nuestros amigos para pasar un buen rato. — 7:20pm — ya la gente estaba entrando a la casa... se sentía ese ambiente. Después de haber bebido hasta más no poder en encuentro tirada en el sofá de Laura, siento unas manos moverme levemente
— Levántate ya. — me dijo al oído, renegué porque quería seguir durmiendo.
— Vamos perezosa, el chico guapo está afuera — eso me me hizo reaccionar de inmediato aunque no estaba tan consciente...
— ¿Que? — casi no se entiende lo que digo.
— El tatuado... — dijo echando miradas a la puerta a donde yo también puse la vista, él y yo pasamos miradas lo que hizo que algo en mi cuerpo se revuelva. Me ayudo a ponerme de pie y a caminar hasta la puerta donde está recostado mirando al cielo.
— Toda tuya. — dijo poniendo mi brazo por encima del cuello del... digámosle ... "Asesino" por que casi me atropella. — , del Asesino.
— Mañana me llamas — me dijo Laura, le sonreí a lo tonto.
— ¿Y tú puedes beber? — dijo cargándome en brazos; me agarre fuerte de su cuello recostando mi cabeza de su pecho.
— Te dije que no me pasarás a buscar... hice silencio y analizar el olor de su perfume. Hueles muy bien — eso salió sin pensar de mi boca
— Pues ya veo porque no querías que te buscará — dijo caminando e ignorando mi gran halago hacia su perfume
— ¿Y la moto? — pregunté casi durmiéndome
— ¿Crees que te llevaré ahí, estando así? — nos miramos.
— ¿Me cargarás hasta la casa? — Si quieres te dejo en medio de la calle para que duermas. — me da una sonrisa leve y suave que hacer que mi corazón latiera más rápido.
— ¿Te drogaste también? — volvió la vista al camino.
— No... — dije algo confundida. — ¿Por?
— Tu corazón está latiendo muy rápido. — mierda. Lo sintió... me puse más roja que un tomate. No dije nada ante eso y trate de calmarme, me acurruqué más en su cuerpo ya que sentía frío y él estaba caliente... se dio cuenta de lo que estaba haciendo y me apegó más a él. No supe más de mi desde ese momento hasta que volví a sentir frío, abrí los ojos lentamente... estaba poniéndome sobre la cama, me coloco la manta
— ¿Te vas? — se voltea para mirarme
— Se supone — dice sonriendo
— No te vayas — que diablos estás diciendo... ya cállate Alisson.
— ¿Le temes a algo? — se acerca con unos cuantos pasos.
— Solo tengo frío... — dije nerviosa
— ¿Duermo contigo? — se acerca más.
— No lo sé... — sonríe, se sienta en el borde de la cama, se saca los zapatos y se recuesta del otro lado, me acomode quedando un poco cerca de él solo para sentir el calor... quede rendida.
••••••
Abrí los ojos un poco para acostumbrarme a la luz, siento mi mano encima del Asesino... Dios. Casi todo mi cuerpo estaba abrazándolo. Mire su rostro para asegurarme de que está dormido... se ve tan inocente. No quería moverme ya que se despertaría y sería vergonzoso que él viera como estoy. Simplemente volví a cerrar los ojos esperando dormir nuevamente pero es imposible, ya no tenía ganas de dormir. Su voz ronca retumba en mi oído izquierdo que es donde estaba su rostro hundido justo en mi cuello... creo que amo su voz de recién levantado... — No, cállate —
— ¿Estás despierta? — dice.
— Si... — dije no tan segura de si iba a responder. Sacó su rostro de mi cuello.
— Creo que nunca he dormido tan bien como anoche — agregó. Mi corazón volvió a latir de esa manera como aquella noche... puso su mano en mi pierna la cual cruzaba por su cintura descubierta... — Por estas cosas duermo sola. —
— Creo que mi mamá no está. — fue lo único que pude decir. Soltó un bostezo.
— Mejor, podemos seguir durmiendo. — se acomodó nuevamente pasando su brazo por mi cintura. Creo que actúa inconscientemente.
— Ya no tengo sueño.
— Yo si, entonces te aguantas. — me levante a propósito, lo escuché quejarse debido a que le quite su comodidad... me tomó por la cintura haciéndome caer de nuevo junto a él.
— No es justo. — Sentí la silueta de una sonrisa en sus labios marcarse en mi cuello, lo que hizo que mi piel se erizará. Unos minutos después escuché la puerta principal cerrar... regreso mi madre. Me asuste.
— Levántate — le dije desesperada.
— ¿Ahora que? — dijo molesto.
— Llegó mi madre. — eso lo espanta y hace que se levante. Se puso sus zapatos y la camiseta.
— Me voy antes de que suba. — dijo yendo a la puerta. Me sonríe antes de salir. Esto es raro, siento que si hubiera hecho algo malo. Suspire profundo, me levante y baje a la cocina unos minutos después de que él saliera. Y estaba sentado en el sofá desayunando.
— Buenos días. — dije a mi madre quien entraba recién a la sala.
— ¿Como durmieron? — eso me hizo recordar todo lo sucedido.
— De maravilla — dice él. Mi madre me mira sonriente
— Igual — dije.
— Me alegro bastante... ahora a la vida real, ¿Pueden ir a hacer las compras?
— Con mucho gusto. — al parecer él responde por mí ahora. Desayune con ellos para luego subir a mi cuarto para prepararme. Al salir escuché unos balbuceos en la habitación del Asesino. Acerqué mi oído para poder escuchar.
— Si amor, iré más tarde, ahora tengo que hacer una cosas y te veo, ¿dale?.
— Te quiero. — fue lo último que escuché porque me retiré de la puerta. Así que tiene novia el cretino. Y aún así hizo todo eso esta mañana... veo que es del típico que ilusiona. Abre la puerta y me ve. Bueno bueno, Allison cálmate, tampoco fue para tanto lo que pasó
— Eres un cretino — dije tratando de sonar convincente
— ¿Que? — dijo sonriendo
— Tienes novia.
— ¿Y?. Mejor vámonos se nos hará tarde. — maldito.