Capítulo 3

Nai respiró y meditó por minutos -Si…tu no lo amabas-.

Moira se tomó unos pocos segundos mientras traía un recuerdo a memoria.

-No, no le amaba en ese momento, fue una manera de salir de casa, mis padres eran rígidos, estrictos, querían un pretendiente de nuestro mismo status económico, de hecho mi querido hermano, tuvo que casarse con Irene Lombardi hija única, más que nada por un trato entre familias, quizás por eso quiero que mi hijo se case con Ivonne, la diferencia es… que eligió la chica, yo no gestioné trato alguno, sería bastante bochornoso que habiéndole propuesto matrimonio, quiera evadirse solo porque conozca alguna mujercilla de la que piense que está profundamente enamorado-.

-Creo que está enamorado de la chica, quizás le guste tener alguna aventurilla antes de casarse-.

-Aventurillas, quizás ande en una ahora mismo, pero no pasará a nada, solo cama, sexo y ya-.

-Sexo, a su edad se tienen momentos que no ves con objetividad-.

-Yo espero esa boda, terminaron un tiempo, aunque Carlo no cesó de buscarla, perseguirla e insistirle, aventuras siempre surgen-.

-Ivonne es tu nuera. Definitivamente-.

-Si, una vez que mi hijo se case, estaré tranquila-.

-Esperemos que sea pronto entonces-.

-Mi caso fue muy diferente, era menor de edad, mi vida no es nada parecida a la que Carlo ha tenido, lo ha tenido todo, le di una buena educación, su libertad la ha disfrutado…yo tuve que vivir…algunas cosas que no quería, mi madre no fue ni sombra de lo que yo he sido para Carlo, una relación de respeto, cariño, no hay algo que ocultamente él tenga que descubrir, sinceridad, eso es algo vital-.

-Crees que ha salido con alguien por ahí, solo de…-.

-No creas que es un santo, ha tenido sus aventuras, y sigue con Ivonne…por sí solo…-.

Nai pasaba el rodillo de madera sobre su espalda, le ayudaba a sentirse relajada plenamente, el aceite tenía una fragancia muy grata.

-Leonardo al final logró conquistarte, estoy segura que los primeros años para ti no fueron fáciles-.

Nai colocaba unas piedras de calor en la espalda, eran efectivas.

-Era amable, simpático, atractivo, esos quince años, nunca se llegaron a notar, Leonardo era apasionado, ardiente, aunque hubo alguna que otra secretaria por allí rondando-.

-Y alguna que otra chica que te miraba-.

-Si…jajajaja. Es algo. Ya sabes un juego pícaro, pero nada más que eso; Un día que estaba tan molesta con Leonardo, una de sus secretarias se atrevió a llamarme para decirme que sería la señora De Costa, pobre solo le duró el nombramiento 24 horas, le hice un juego a Leonardo, saliendo con una de sus secretarias, era una chica bella, madura, con su toque maldadoso, sé que me miraba, no sabía disimularlo, Leonardo sequía en sus salidas con algunas mujeres, me di cuenta que ella quería salir conmigo, la invité a cenar, fue divertido durante unos meses….Leonardo lo supo y se puso como loco, pero solo habían sido unos besos, cariños, vinos, platicas, cada vez que salía con ella, me imaginaba una ardiente noche con Leonardo, pero no pasó nada más, descubrí que me producía un erotismo fatal-.

-Pobre, lo recuerdo bien-.

-Un día me vio besándola, me dijo; -Que es lo que pretendes, que es lo que quieres demostrar con esa aptitud-…ahí tomé mi lugar, estaba realmente molesto, quería salirse de la ropa, así que le dije; -Es un juego no seas tonto, un besito pequeño, un besito pícaro, solo eso-.

Así que me quite la ropa en su oficina estaba con un vestido, nada más que el vestido, estaba ardiente de que lo hiciéramos allí mismo en su escritorio, unas palabras logran hacer mucha ebullición, lo hicimos, fue diferente, ardiente, se volvió adicto totalmente a mí, yo adicta al sexo con él, creo que supo entonces que me gustaba besar una mujer, sentía esos deseos, sentir un beso de una mujer es como un afrodisiaco, es como adrenalina-.

-Lo se querida, por eso te quiero, eres tan tú, sin pretender ser quien no eres-.

-Si, así es…. me seduce, es un juego de seducción, adrenalina, caos, erotismo, no sé, aunque ocurre pocas veces, hay quien te despierta esa sensación de belleza, ternura, aunque en la cama me encantan fuertes, arrebatados, ingeniosos, dispuestos a placer total, imagino que es otro escenario, pero con un buen amante, Cley lo es, no lo puedo negar, Oswald es diferente, le importa un bledo si me gusta una mujer, le importan dos bledos si la beso, pero Cley no lo logra entender, no quiero llevar a la cama como tal a una mujer-.

-Se muy bien lo que sientes, para ti son juegos que desatan tu mente, solo que podrías sentir algo más que un beso-

-Lo se bella, pero la paso muy bien con un hombre en la cama, disfruto plenamente, me libera el sentirme admirada, deseada por una mujer, es algo muy sensual-.

-Si…. No tengo la menor duda, sabes que Vera y yo salimos una que otra vez, pero no sentí esa conexión-.

-Vera…es bella, pero no llama mi atención, quiso intentar seducirme, jajajaja le di un pequeño beso en la mejilla, premio consolación-.

-Eres mala… ¿Lo sabias? -.

-Entonces es una maldad que se me dispara por instantes-.

-Linda, estas como nueva, creo que estas tensa con el evento de Italia, pero todo saldrá a pedir de boca-.

-Creo que sí, aunque una buena y perfecta organización dará los resultados esperados-.

-Y… ¿Cerrarás el negocio con Antonello?

-Si, firmaremos el trato…grande y ambicioso para Carlo, es una auténtica joya de arquitectura este tipo de vivienda, nuestra firma entrará a este proyecto, se aleja del concepto básico de barco, para convertirse en todo un diseño de hogar sobre el medio acuático.

Moira se acomodaba un poco, Nai pasaba sus manos relajando la zona de los hombros, Nai y ella se dieron un beso dulce como solía decir Moira.

No era algo oculto que Moira sentía atracción hacia una hermosa chica, y no pretendía ser una puritana ocultando sus emociones, total así era ella... como cuando estaba en la cama con su amante.

-Anoche vi una chica hermosa, solo despertó algo de curiosidad, pero hay que tener cuidado con las curiosidades, ¿No crees Nai? -.

-Tienes razón, ¿Recuerdas aquella noche que nos quedamos en Montecarlo, buena cena, unos besos, y zas! Te fuiste con Cley, no tengo idea que deseas en realidad- Nai le miraba con interrogación.

-No lo sé en estos momentos, Cley me gusta, despierta muchas cosas en mí, no lo puedo negar, ríos de pasión, pero…sabes que me gustan los besos dulces, porque son eróticos, despiertan una noche de juegos, Cley es mi amante en este instante, pero nada más…-.

-Creo que te gusta el hombre, pero te atraen las chicas lindas, malas, y quizás indefensas emocionales…jajaja eres una bruja completa-.

-Jajaja… me conoces, aunque me encanta ir a la cama con un hombre, lo otro es un gusto atractivo, va en mi sangre, una locura que va y viene-.

-Moira te conozco bien, creo que te seguirá gustando burlar los limites-

-Oh, aquella noche que nos tomamos varios vinos, terminé hablando sola, si me hubieras visto, hable secretos... pero…-.

-Una noche particular como pocas, hablamos por horas, en especial de esas cosas que te solían pasar, creo que después me dormí, pero estabas hablando de lo erótico que fue cuando besaste a Kenia, era una tímida mujer, hermosa, pero en realidad te gustaba, solo que no te enamoras, pobre, creo que ella se enamoró de ti al final-.

-Era un seductor juego, me causa una sensación de frenesí, ejerciendo algo erótico, seductor, los besos suelen serlo, una sutil caricia para el momento efervescente…hacer el amor con mi amante entregado, complaciente, totalmente viviendo cada fantasía… pero si me preguntas, me atrae una mujer hermosa, pero…allí está el detalle, me atraen los besos, acariciar una piel extremamente sensible, sentir el perfume, aunque en la cama quiero un hombre ardiente, loco, apasionado, eso libera mi erotismo, me encanta ver una bella mujer, si sus ojos se tropiezan con los míos, los besos tendrán ese gusto a placer-

-Quien mejor que yo para entenderte, lo he vivido, sentido, experimentado, aunque no falta algún bello, sexy, atractivo hombre que logre captar mis magníficos ojos azules-.

Nai terminaba el masaje, le aplicaba un exfoliante en sus piernas, y dando los últimos golpecitos en sus pies, quedaba lista, Moira tomaba la bata para vestirse, se ataba las cintas a la cintura con precisión.

Nai tomaba su bolso, a la par que las dos salían de la habitación, se despedían, Moira y Nai se dieron un beso tierno, Moira hacia un cariño en su mejilla.

-No olvides que en dos días requiero un masaje, tengo un coctel, así que ponte hermosa para la ocasión, habrá alguien por ahí rondando-.

-Entonces alistaré mi mejor gala-.

-Te espero Nai-.

-Esta noche te llamo para que me ayudes a elegir un buen modelo-.

-Si quieres pásate a la tienda, llegó una colección nueva-.

-Pues si Moira De Santis, invita no podría negarme de ninguna manera-.

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Entre Sombras

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