Capítulo 2

Al siguiente día Electra estaba como un zombi, tenía unas ojeras enormes y demasiado visibles, se levantó además tarde y llamó a su lugar de trabajo para informarle que no asistiría. Todos encontraron aquello muy extraño, es que ella era una joven adicta al trabajo que hasta asistía aunque estuviera enferma, así que por eso en ese momento Hanna y Derek la veian con cara de poker y como si tuviera monos en la cara, además del genio que se cargaba esa mañana.

–Díganme que me veo terrible, pero ya no vean con esa cara, me tienen hastiada.- le reclamó a ambos y suspirando se sentó en la alacena de la cocina.

–Electra, en serio amiga dime, te encuentras bien. - pregunto preocupada Hanna, Electra voteo los ojos y suspiró profundamente y miró a Hanna de reojo y tomó una taza de té y fijo su vista en la taza mientras jugueteaba con ella

–Lo estoy, solo estoy cansada. - Hanna no le creía ni una palabra, sabía que algo se traía entre manos.

–No se que diablos te pasó, pero sea lo que sea, aquí estoy amiga- Electra sonrió con nostalgia y asintió desganada. Derek se acercó y le hizo ver que el también estaba de su lado.

–Sabes que cuentas con ambos, para lo que desees- recordó su muerte y unos escalofríos recorrieron toda su columna vertebral sintiendo un terrible dolor, tenía que evitar aquello a toda costa.

–Lo sé, no sé preocupen.- miró a su amiga y le sonrió una vez más-– Solo estoy cansada se me pasará en poco tiempo. En cuantoduerma un poco mas estare como nueva -insistió en lo mismo.

–Está bien, voy a creerte por ahora.

Prepararé tostadas o pancake para todos- sabía que les gustaban, pero ella solo asintió. –Cual prefieres, haré la que quieras, o ambas.

–Te lo agradezco Hanna, pero no tengo hambre ahora.- Se giro a ver a Derek y agrego-– esta noche de ser posible me gustaría hablar contigo, necesito ir a un lugar antes del viernes de la próxima semana. Además hay alguien que conoces y me urge verlo.

Derek no entendió ni jota de lo que acababa de exigirle su amiga.

–No tengo problemas en llevarte cariño, pero no se de quien me hablas a menos que digas su nombre o de quien más o menos se trata.- Electra sonrió y le dijo algo que solo el escucho

–Sabes más que nosotras de ese tema y de ese mundo. Yo sé tu secreto - se paro y se fue a su habitación dejando al pobre con una incógnita en su cabeza.

–Amor

–Hummmm- respondió Hanna muy concentrada en su preparación de los pancake.

–Algo le pasa, tenemos que investigar qué le sucedió anoche que cambió todo su estado de ánimos.

–Lo sé, algo le sucede. - Hanna estaba pensativa y aún no tenía ni idea de lo que podría estarle sucediera a Electra.

Derek estaba peor,que secreto podría conocer ella de él, era imposible que supiera de su raza y menos de la noche a la mañana.

–Sherry, crees podría estar enamorada?- Hanna abrió los ojos como plato y negó, conociendo a Electra era más posible que estuviera enferma que enamorada.

–No lo creo amor, ella... - se quedó com pensando y continuó-– digamos que ese mundo aún no lo ha llegado a conocer, dejó de creer en el amor cuando tuvo una decepción amorosa.

–Ella?- preguntó extrañado Derek pues estaba muy seguro que sólo era una niña de 17 años y que no había tenido nunca un novio.

–Sí ella, porque piensas que es extraño?- pregunto ella sorprendiendo aún más a Derek. Él estaba muy seguro que no había puesto esas palabras en su boca, solo las pensó.

–Cómo supusiste que pensaba eso.

–La expresión que tenías amor, eres muy fácil de leer. - dijo riendo Hanna y dedicándole una sonrisa picarona .

Derek sonrió no muy convencido, pero lo dejo pasar, eso no era tan importante como el tema de Electra, necesitaba hablar con ella y sacarle un poco más de información.

–my Sherry debes apurarte, tienes que asistir a clases y me parece que ella también.

–Ire sola amor, ella no está bien. Será mejor que descanse. Mejor come y nos vamos en cuanto termines el desayuno, le llevare el de ella a su habitación, me cepillo los dientesy nos vamos. Bien? -- estuvo de acuerdo y empezó a comer los pancake que Hanna le había puesto en la encimera.

Que pasaba por la cabeza de esa niña, que la había puesto de ese modo, tan seria y nostálgica?

Hanna entró a la habitación y la encontró con la mirada perdida y se preocupo aún más.

–Ok, ahora si me dirás que coño te sucede Karleen? Tu no eres así, empieza de una vez a soltarlo todo.- Ella seguía aún sin ponerle atención a Hanna. -– me estas escuchando al menos?- insistió ella.

–Te escucho perfectamente, Hanna. No tienes que destruirme los tímpanos de mis oídos. - le respondió desinteresada.

–Electra, ya déjate de sandeces y empieza a contarme que esta sucediendo.

–Te contaré todo Hanna, te puedes calmar?- Hanna se relajó un poco y tomó asiento a su lado.

–No se si me creerás, o si pensaras que estoy loca Hanna, pero todo lo que te diré es así. Ocurrirá tal cual te lo cuente y necesito que estés concentrada cuando te lo diga y ni se te ocurra siquiera interrumpirme.

Hanna asintió y se quedó a la espera de que ella empezara

Pero al ver que volvió a quedarse callada y con la vista perdida hacia la puerta.

–Y entonces, no ibas a contarme lo que te tiene en las nubes?

–No hablaré dos veces, lo haré cuando estén tú, Derek y James. -

–James, quien es ése?- preguntó con una incógnita en la cara Hanna

–Esta noche lo sabrás, tampoco lo he visto pero si hable con él, esta noche conocerás el porque de mi comportamiento extraño.

–Vas a contarme?- Electra asintió y al ver que Hanna se dio por vencida se relajó. Necesitaba buscar a todos los chicos y deberiar encontrar la forma de dar con el reino de Ebrerton y para eso necesitaba a Isabella . Se suponía que era su guardiana, por lo tanto debería estar cerca.-– voy a creerte. Me iré a la universidad, supongo que tu no irás.

–No, no iré. - Hanna se disponía a salir cuando fue detenida por Electra quien sostenía sus manos con fuerzas.

–Sucede algo?- pregunto al ver la expresión de angustia en Hanna.

–Solo prométeme que te cuidaras y llegará con bien a casa, prometelo Hanna- le suplicaba, además Electra tenía los ojos aguados lo que parecia ser que luchaba por no dejar salir las lágrimas , podia sentir una angustia en ella, como si ella estuviera cargando un peso muy grande sobre sus hombros.

–Prometo que llegaré a casa temprano, no tardaré. - Le hizo saber para que estuviera más calmada

–Sí le sucede algo- miró de reojo hacia la puerta y con una expresión neutra-– Te daré una paliza Derek.

–Cómo sabías que yo estaba ahí?- Derek extrañado se acercó y empezó a orfatearla haciendo que Electra soltara una sonora carcajada sorprendiendo a Derek y a la misma Hanna quien además se unió a las carcajadas de su amiga.

–Por qué la olfateas amor, pareces un perro haciendo eso- Derek gruñó aumentando las carcajadas de las señoritas que se retorsian por las risas que ya no aguantaban-– No me gruñas, recuerdo que hiciste eso mismo conmigo la primera vez y además me proclamaste como tuya. También te gusta Electra? Haaa- exagero al abrir la boca fingiendo sorpresa y que no se creía lo que veía.

–Jajajajaja,jaajajajajaja. Con que eso fue lo que pasó. No encontrarás mal olor en mi Derek, sigo siendo yo, pero más adulta mentalmente. Esta noche sabrán el por qué - se dirigió a Hanna, endureciendo su expresión nuevamente -–Es tarde, vístete mientras le pido un favor a Derek. - esta solo asintió y se retiró sin decir nada más.

–Por qué Hanna hizo eso? - la expresión de sorpresa de Derek se noto al instante, es que era extraño que Hanna obedecieron de esa forma tan fácil, no era de las que obedecía órdenes.

–No te entiendo

–Le diste una orden y ella la obedeció sin rechistar

–Es tarde, pudo haber sido eso- le dijo Electra ya que ella tampoco entendía a lo que se refería. -– necesito que esta noche traigas a tu amigo, el que busca a su compañera, necesito que estén los tres para poder explicarles lo que sucede, se que tu entenderás y espero que me ayudes a que Hanna me crea, es parte de tu mundo así que sabrás a lo que me refiero.

–Mí mundo, a qué...

–Amor estoy lista, ya debemos irnos.!- le grito Hanna desde la puerta y con un tenis a la mitad del pies izquierdo interrumpiendo a Derek

–Será mejor que se vayan, suerte. Y sabes a quien me refiero, no?- le dijo mientras tomaba un libro se puso a leerlo.

–Derek de prisa, llegaré tarde- decía Hanna mientras haloneaba al pobre hombre que sentía un nudo en el estómago, su piel estaba erizada y estaba mareado, esa niña lo había descompuesto con todas esas incógnitas y ese toque de misterio que se guardaba desde esa pesadilla de la noche anterior, solo logró asentir y seguir a Hanna mientras iba muy pensativo, no sabía a qué amigo se refería, cuál de ellos sería de ellos, el que busca su compañera, podría ser Jeremy, Evans o... James?

Todo el camino fue pensativo mientras Hanna parecía una cotorra que repetía todo.

En cuanto ellos salieron Electra lo hizo detrás de ellos y fue hasta el supermercado a ver si podía encontrarse con él pero no fue así y no tenía idea en donde podría encontrarlo. Se quedó casi gasta medio día y no sintió su presencia ni lo vio por ningún lado.

Ya dada por vencida decidió volver a casa antes de que llegarán los chicos a almorzar, pero iba tan distraída que casi fue atropellada por un auto al cual le pidió excusas y continuó su camino.

Si no hubiera ido tan distraída al menos se habría dado cuenta que era la persona que más anhelaba y que él mismo se quedó viéndola antes de que subiera al autobús, era una joven hermosa con una cabellera larga y dorada y ese exquisito olor que tenía le recordaba a alguien pero más que nada sabia que ella era su anhelada y más que seguro, adorada compañera destinada.

Capítulo 3

PUNTO DE VISTA DE JAMES

James estaba hasta el cuello de trabajo y para colmo también tenía que lidiar con su sobrino Nathan, tenía que recogerlo del colegio porque supuestamente su hermana no podía ir por el.

Necesitaba con urgencia una asistente personal, la chica que era su secretaria se había enfermado de pronto y no tenía más ayuda que la de la señora Dennis.

Mientras colgaba una llamada tocaron la puerta del otro lado de la puerta

–Pase!- autorizó el sin detenerse a ver quien era.

–Señor, ya casi serán las 12, necesita que vaya alguien por su sobrino?- le preguntó la señora Dennis. James suspiró y maldijo para sus adentro, había olvidado que tenía que buscarlo a medio día, el tiempo pasó y ni siquiera se dio cuenta.

–Gracias señora Dennis, pero sabes como es ese niño. Iré yo por él. Cancela mis reuniones del resto de la tarde, es posible que me tarde.-

–Cómo ordene señor- lo ayudó con sus cosas y salió disparado en busca de Nathan.

De camino trataba de resolver algunos problemas, recibia llamadas y colgaba. En verdad se sentía cansado, tendría que buscar la manera de encontrar una asistente que le hiciera la vida un poco más cómoda, ya que agendar las citas para él era muy tedioso y no podía compartir sus asistentes con otros directivos. Iba tan concentrado en su teléfono que casi termina atropellando a una joven, una muy hermosa por cierto y que ademas le era muy familiar, es como si ya la hubiera visto antes en algún lado, ademas ese olor tan peculiar a gardenias, jazmín y lirios lo enbriagaron y le dieron una sensación de paz, su corazón se aceleró, las manos le sudaban, era ella pero ya se había montado en un autobús del que no tenía ni idea a donde iba, aun asi la seguiría, preguntando supo a donde iba, pero parecía ser que no sólo el estaba distraído, ella se veía de igual forma.

–Es hermosa, no?- James se sorprendió al ver a su sobrino fuera de la escuela y en medio de la calle, eso solo significaba que se había escapado antes de la salida

–Que estas haciendo fuera del colegio, no deberías estar esperando a que lleguen por ti?-

–Tío no te enojes y no empieces a regañarme, pero ya pasan del medio día, así que el que llega tarde eres tú, yo solo me iba a casa solo.- James verificó la hora en su reloj y efectivamente eran la 1 de la tarde, se distrajo demasiado con el teléfono y el trabajo.

–Cómo se llama la chica?- era cierto, debía encontrar esa chica, con irgencia. Era un heredero que deberia ser alfa ya y tener una mana bajo su control, pero sin una luna era difícil, siempre se ha dicho que las manadas mas fuertes son las que tienen una luna fuerte y esas son las lunas que son alfas o una beta, pero en este caso es una humana y no se como seria mi manada todo va a depender de su fortaleza, o eso espero, pero ya iba siendo hora de tomar control de la manada y de todas las empresas de sus padres, lo estaba posponiendo hasta que lograde encontrarla y hoy lo había hecho.

–No tengo idea, pero algo me dice que muy pronto lo sabremos.

El chico se metió al auto y James encontró juicioso llevarlo a su departamento, de camino su teléfono nuevamente sonó. Ya estaba cabreado con el sonido del puto celular así que lo apagó, ya luego lo vería. Así lo hizo sin ver el nombre del contacto que lo llamaba con urgencias. Trato de seguir el autobús pero al quedarse tanto tiempo discutiendo con un niño sabelotodo había perdido tiempo y había posibilidades de que se hubiese parado varias veces antes de llegar donde lo encontró. Volvería a su casa y ahí buscaría más información con respecto a ella. O seguiría yendo a ese lugar todos los días hasta encontrarla, pues no tenia nada exacto con que buscarla y dar con su paradero.

–Tío.- Lo llamó el niño

–Hummmm,- respondió distraído pensando en esa hermosa chica.

–Por qué estamos dando vueltas, que buscas exactamente?- James negó con la cabeza,

–No busco nada, solo quería verificar algo, pero ya nos iremos a casa.

–Excelente, porque muero de hambre!- exclamó Nathan muy feliz.

–Ya estamos en camino, llegaremos pronto

–Yuuuuupiiii! - grito emocionado.

Ya en el departamento el niño llegó tirando todo y se fue directamente a la espaciosa cocina, todos concordaban en que ese niño tenía un barril sin fondo por estómago porque comía demasiado. Es cierto que por su raza era normal comer más, pero ese niño lo extremaba en demacia.

–Eh eh eh eh, primero te vas a recoger tus útiles y los acomoda en tu habitación, te bañas y luego si vas a comer.- lo paro de golpe James y la señora Ana lo veía con diversión cada vez que lo regañaba pues siempre asedia a lo que él quería así como lo hacía su hermana Sophía, la madre del niño

–Primero lo primero Tío, y lo primero es mi estómago, muero del hambre

–No, de ninguna manera. Te bañas, ahora- - le ordenó James endureciendo su expresión

–Tío, escucha...

–Nathan- interrumpió advirtiéndole que su paciencia ya estaba colmada.

–Yo me encargo de sus útiles niño Nathan, vaya y bañese cuando baje habrá un delicioso almuerzo esperando por usted en la mesa del comedor- le pareció juicioso intervenir a la señora Ana, o de lo contrario esa discusión se habría alargado un buen rato ya que "el joven niño" no daba su brazo a torcer a sí de fácil.

–Lo malcrias demasiado señora Ana, ya se deberia comportar como un hombre.

–Tío soy un niño todavía, si sabes cuantos años tengo verdad?- James volteo los ojos y lo dejo discutiendo en la cocina solo y se fue para su despacho. Tenía que buscar esa chica, y para eso necesitaba un buen detective. Aunque la descripción que daría sería muy superficial ,pero eso demostraría que era bueno, hacer lo imposible e inesperado .

Aunque no estaba feliz porque ella era una humana común y la verdad eso no era bueno para ninguna manada, pero su padre lo obligaría a tomarla como luna aunque el no quisiera, así que tendría que buscarla él o fingir que no la había encontrado y su estúpido corazón no lo dejaría hacerlo.

Se preguntaba si era posible rechazarla, o aceptar los lazos que los unía por la voluntad de la diosa luna.

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Electra y El Fénix: Reescribiendo El Destino

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