Capítulo 2
Nos vimos en la noche en el “café intimo” ese café me encanta preparan unos pasteles de cuatro chocolates muy ricos.
Nos vimos afuera del café fue cuando me di cuenta de que él era ligeramente más bajo que yo, pero se notaba que hacía ejercicio, no lo había notado en el campamento, pero igual no me importo. Estuvimos platicando muchos temas, política, computación, biología, series de televisión, experiencias personales, etc, fue una plática encantadora; siempre habló muy apasionado, eso me enamoro, se notaba que era una persona muy inteligente.
Pasaron las semanas, platicábamos mucho por WhatsApp. En la tercera cita me invito a nuestro café de siempre el “Café intimo” yo llevaba un pantalón ajustado y una blusa blanca escotada el llevaba una camisa azul de manga larga y en sus manos una maceta con margaritas, me encanto el detalle pues yo le había dicho que no me gustaban las flores cortadas, pues se morían muy pronto, y me llevo mis flores preferidas en maceta para que duraran más.
Al terminarnos el pastel de cuatro chocolates que compartimos me tomo mis manos, yo temblaba, -me he sentido muy cómodo hablando contigo este tiempo, eres una persona de muy buenos sentimientos estoy completamente enamorado de ti me pones nervioso cada vez que te veo, me haces sentir mariposas en el estómago, me gustaría compartir más momentos agradables contigo, ¿te gustaría ser mi novia?, casi lloro por las palabras que me dijo, tarde unos segundos, -Claro que sí, yo también me siento muy a gusto contigo, me encanta que podamos platicar de muchos temas, y estoy enamorada de ti.
Ahora el problema sería decirle a mi mamá, ella es muy estricta, cuando mis hermanas le dijeron que se tenían novio no lo tomo muy bien. Yo soy la menor de dos hermanas Paula de 30 y Lorena de 29 y un hermano mayor, José de 32 años. Cuando él se casó mi mamá estaba muy contenta con ello, ayudo a los preparativos de la boda, acompaño a mi cuñada a elegir vestido y a mi hermano el esmoquin, siempre estuvo ayudando con mucha alegría, pero cuando mis hermanas llevaron a sus novios se armó un escándalo, tanto así que ellas prefirieron no llevarlo de nuevo, ellas ven a sus novios escondidas, a Paula ya le propuso matrimonio Enrique su novio, es posible que pronto le tenga que decir a mamá.
Capitulo 3
El domingo, fui a la reunión familiar y en efecto Paula llevaba a Enrique, mi mamá dijo frente a él, ¿por qué lo trajiste? Paula respondió, porque es mi futuro esposo y quiero que lo sepas, nos casaremos en dos meses, ya tengo todo listo, ¿Estas loca, o qué? No te das cuenta qué no es un bueno para nada, trabaja de cajero en un banco, no es un trabajo muy importante que digamos, ¿de qué van a vivir?, Enrique intervino -Señora sé que mi trabajo le parece poca cosa, pero muy pronto me ascenderán a ejecutivo de cuenta y ganare más dinero, yo amo a su hija y con lo que ganamos los dos juntos es suficiente para vivir bien. Ahora me dices que mi hija debe de trabajar, mi esposo siempre me mantuvo, no hubo necesidad de trabajar, yo solo me dedique a mis hijos. Mamá ahora la vida es diferente, yo trabajo por qué así lo deseo, me gusta recibir dinero, soy importante en mi trabajo, además, no pensamos tener hijos pronto así que nos alcanzará perfectamente bien con lo que ganamos los dos. ¿No quieren hijos?, peor aún, ¡no te conviene! él debe de haberte metido esas ideas en la cabeza, no es un buen hombre no te conviene. Paula enojada y desesperada agarro la mano de Enrique y salió de la casa.
Mi mamá se quedó muy enojada diciendo cosas y comenzó a llorar, esa niña no se da cuenta de todo el daño que me causa, siempre me hace enojar, lo hace apropósito quiere que me muera de un infarto. Yo trate de calmarla, diciendo: ella ya es grande, puede hacer lo que quisiera con su vida, las cosas ya no son como cuando tú eras joven, recuerda que tú te casaste muy pequeña a los 18 años. Precisamente por eso es por lo que las protejo, no quiero que vivan lo que yo viví, aún pueden estar solteras, para que quieran casarse. Volteo para ver a Lorena y le dijo ¡solo falta que tu no salgas con lo mismo! Lorena le contesto algo apenada, madre yo me casaré también en 6 meses, estoy realizando los preparativos si deseas puedes ayudarme con eso, Así como lo hiciste con José y Ana. Mi madre se desmayó. ¡Yo no pude decirle mi grandiosa noticia!
Capítulo 3
Después de ese encuentro tan delicioso, no pude verlo pues tuve salida de campo, a Chiapas, me tardé 15 días en regresar, ya estaba desesperada, deseaba volver a tener un encuentro tan intenso con él.
Solo deje mi mochila en mi casa y Salí a su departamento para sorprenderlo, cuando llegue no abrían la puerta, ¿habrá salido?, después de un rato salió con una toalla amarrada a la cintura, -perdón estaba en la regadera, pasa, ¿Cómo te fue en tu viaje? Yo sin responder me lance a besarlo desesperadamente, el tiro la toalla y me cargo me llevo al baño, entre los dos quitamos mi ropa, entramos a la regadera, me cargo y comenzamos con otro encuentro maravilloso, tuve un orgasmo, y después otro y cuando pensé que se había terminado me llevo a la cama y tuve otro orgasmo. Me abrazo muy fuerte y siguió besándome, pero ya había salido de mí, -te extrañe, no sabes cuánto te extrañe, ¿Por qué tardaste tanto? ¿Por qué no me escribirte ni llamaste?, -lo siento respondí, el muestreo tardo más de lo esperado, el terreno era muy grande, y no teníamos comunicación pues estábamos en la plena selva. Se levanto, y fue por mi ropa al baño, y él se colocó la suya, - te voy a hacer de cenar, me hizo unas quesadillas de harina, tomamos vino tinto, y vimos una película, yo me quedé recostada en sus piernas y me dormí, a la mañana siguiente desperté en su cama, con un pantalón deportivo y una camiseta de él. – buenos días dormilona, ya está el desayuno. – Gracias, debo ir a mi casa, a sacar mis cosas de la maleta. – No te vayas, por favor, te extrañe mucho, hagamos algo juntos. – ¿Que se te ocurre?, - vamos al cine. Pero solo traigo la ropa de ayer y es la ropa con la que llegue del viaje, está sudada. Con una sonrisa pícara saco de una bolsa un vestido rosa pálido, y unos zapatos bajitos, agradecí que no fueran con tacones ya que mis pies estaban muy cansados de tanto caminar en la selva. ¿Será que mi amiga Miriam tenía razón, que empezando a tener relaciones el sería más detallista conmigo?
Continuamos reuniéndonos en su casa o en la mía para tener encuentros románticos, o simplemente ver una película o salir.
Llego la fecha de la boda de Paula, claro que Manuel estaba invitado me puse un hermoso vestido color verde agua, con la espalda descubierta, soy la dama de honor, Manuel me recogió en mi casa y el vestía un hermoso traje, nos veíamos fabulosos. Cuando me abrazo expreso -vaya, ¡que sexi! puedo meter mi mano más abajo de tu espalda, ¿espero que nos divirtamos después de la fiesta? Yo solo respondí con una sonrisa.
En la iglesia Paula lloraba, no sabíamos si mi papá se presentaría en el templo para entregar a Paula en la misa. Lorena entro apresuradamente, - ¡mis papas llegaron!, - ¿Los dos? dijimos Paula y yo al unísono, -¡Si!, los dos
Efectivamente en el templo esperaba mi papá y mi madre con un hermoso vestido de fiesta. Durante la misa, Manuel se mantuvo alejado de mí, para que mis papas no vieran que ya tenía novio. Mi mamá no noto mi acompañante, pues estaba molesta por que mi papá la obligo a ir a misa, pero el deseo de mi papá era entregar a su hija mayor en el altar.
Al término fuimos a la recepción, ya no fueron mis papas, prefirieron irse a casa, Paula estaba realmente triste, pero trato de disimular y seguir con la fiesta.
Mis hermanas conocieron a Manuel, y las dos se expresaron muy bien de él, durante toda la noche estuvimos bailando, cualquier tipo de música, en la música romántica me veía fijamente a los ojos, como si quisiera comerme, y yo claro le correspondía. Salimos a los jardines entre los árboles me abrazo comenzamos a besarnos, apasionadamente, bajaba su mano más allá de mi espalda, se lo permití, nos fundíamos uno en el otro, no llegamos a más, pues me daba pena que nos descubrieran, note que se desilusiono un poco, pero me abrazo y regresamos a bailar. Al salir de la fiesta -Julia, ¿tu casa o la mía?, al día siguiente no tenía que hacer así que – la mía, respondí.
Al llegar al departamento el me abrazo y dijo no te quites el vestido volvió a meter su mano por la espalda subió mi vestido, se desabrocho el pantalón sin bajarlo, hicimos el amor en el sillón, fue otra noche apasionada.