Capítulo 3

El hombre que estaba en el asiento trasero no era otro que Miguel. Al escuchar la voz robótica del celular que decía: "El número que ha marcado no está disponible en este momento...", cerró sus ojos con frustración.

Enseguida, escribió un mensaje en el chat: "¿Brenda?".

Sin embargo, cuando lo envió, apareció un texto indicando que necesitaba agregar el número de contacto a la lista de amigos.

Al leerlo, Miguel apretó con tanta fuerza su celular que por poco lo destroza. ¡Resultó que esa mujer había agregado su número a la lista negra!

Furioso, volteó a mirar, a través de la ventanilla, a la mujer que estaba siendo rodeada por la multitud, y murmuró en voz baja: "Desagradecida".

"¡Atención todo el mundo! ¡Por favor, escuchen!".

Brenda se giró en la dirección de la voz y descubrió a Louis de pie en la terraza del cuarto piso, sosteniendo un megáfono mientras decía: "Admito que mi falta de visión ha dejado al Grupo Sanchez con una enorme deuda. Sin embargo, les puedo asegurar que Brenda, mi única hija, es la esposa del señor Hamilton, el presidente del Grupo Glory. Todos saben lo poderosa que es esta empresa. ¡Por lo tanto, deben confiar en que tenemos cómo compensar esta deuda!".

Casi toda la gente de la ciudad de Bacla sabía del matrimonio entre las familias Sanchez y Hamilton, por lo que las palabras de Louis fueron como un bálsamo tranquilizador, que alivió la creciente preocupación de la multitud y los hizo callar.

No obstante, Brenda no compartía ese sentimiento. Su corazón estaba acelerado, retumbando fuertemente en su pecho.

La noticia de que ella y Miguel ya estaban divorciados aún no se había dado a conocer públicamente, y habría sido ventajoso para Louis divulgarlo en frente de todos.

Pero si ella consintiera también, eso equivaldría a mentir.

Por otro lado, si la noticia de su divorcio era anunciada en ese momento, resultaría ser un completo desastre.

"Yo...", tartamudeó mientras le lanzaba una extraña mirada de consternación a su padre y apretaba sus labios. Finalmente, no tuvo más remedio y dijo: "Sí, los Hamilton no se negarán a ayudarnos con nuestros problemas financieros. Todos, por favor, cálmense. Tengan la seguridad de que nosotros, el Grupo Sanchez, no nos quedaremos con el dinero de ningún accionista".

"¡Mentira! ¡Es bien sabido por todos que usted es la esposa del señor Hamilton sólo de puertas para afuera! La realidad es que la relación entre ustedes dos no es nada buena. ¿El señor Hamilton estará dispuesto a darles a los Sanchez tres mil millones? ¿Quién podría creer algo así? ¿O quizás el señor Sanchez simplemente está tratando de ganar más tiempo?", gritó entre la multitud un hombre que llevaba una gorra, con la intención de provocar un escándalo.

De vuelta en la limusina, el asistente miró a Miguel a través del espejo retrovisor, preguntándose qué estaría pensando.

A juzgar por su expresión, podía decir que en su interior estaba librándose una batalla.

Después de dudar por un momento, abrió la boca y dijo: "Señor Hamilton, me temo que no podremos terminar la entrega de hoy. ¿Qué le parece si regresamos...?".

Antes de que pudiera terminar su oración, Miguel abrió la puerta y salió del auto.

"Señor... ¡Señor Hamilton...!".

Al asistente se le hizo un nudo en la garganta. ¡Su intuición le decía que algo significativo estaba a punto de suceder!

Miguel caminó justo hacia el centro de la multitud. Pero apenas avanzó sólo dos pasos, escuchó una fuerte voz masculina que decía: "¡También tengo pruebas de que la pareja Hamilton se divorció hace unos días! Siendo así las cosas, ¿el señor Hamilton de verdad está dispuesto a ayudar al Grupo Sanchez en esta crisis?".

Tras eso, el hombre de la gorra sacó su celular y amplió los nombres de Brenda Sanchez y Miguel Hamilton en la foto para que todos vieran. "¿Pueden ver? ¡Es su certificado de divorcio!".

En cuanto Miguel lo oyó, se detuvo enseguida.

Asimismo, Brenda se giró hacia aquel sujeto. Todavía no se había anunciado la noticia de su divorcio, así que ¿cómo era posible que lo supiera? ¡Incluso tenía una foto del certificado de divorcio para probarlo!

Como era de esperar, sus palabras provocaron un alboroto entre todos los que estaban allí.

"¿Divorciados? ¿Están divorciados?", comenzaron todos a preguntar.

Por su parte, Louis había calculado que podría usar al Grupo Glory para ganar algo de tiempo, pero no esperaba que algo como esto pudiera suceder. De repente, su rostro enrojeció mientras gritaba: "¡Tú! ¡Deja de decir tonterías! ¡Ellos tienen una buena relación! ¿Por qué se divorciarían?".

Tras reprender al hombre, se dirigió a Brenda en busca de ayuda, instándola a que diera una explicación lo antes posible.

Sin embargo, ella sabía que ocultar la verdad sólo empeoraría las cosas, por lo que respiró profundo y admitió: "Sí, tiene razón. El señor Hamilton y yo ya estamos divorciados, pero eso no significa que la crisis a la que se enfrenta nuestra empresa no pueda resolverse. ¡Encontraré la manera de obtener los tres mil millones...!".

Antes de que pudiera terminar lo que estaba diciendo, Brenda sintió que alguien le pellizcaba el brazo y un segundo después, la empujaban hacia afuera.

"¡Maldita sea! ¿Cómo se atreve ese viejo bastardo a tratar de engañarnos con su hija? ¡Ambos son unos desgraciados!".

Le sujetaron fuertemente el cabello a Brenda, produciéndole una punzada de dolor. Luego, alguien agarró la cámara de una reportera y trató de estrellarla contra su cabeza.

Instintivamente, ella levantó sus manos para protegerse. Mientras se preparaba para el impacto, sintió que alguien la sujetaba por la cintura y tiraba de ella con fuerza. Cuando se dio cuenta, estaba apoyada contra el fuerte pecho de un hombre.

Al levantar la mirada, se encontró con un rostro que había llegado a pensar que nunca más volvería a ver.

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