Capítulo 2
Tricia se disgustó al ver la sonrisa de Danielle. Sin embargo, como esta última ya lo había dicho de una manera tan amable, si se quejaba, parecería una persona de mente estrecha.
Ante esas circunstancias, lo único que pudo hacer fue asentir con un gesto de agravio. "Sí".
Jeremy sintió mucha pena por Tricia. Pero como Danielle era su verdadera hermana, esperaba que ambas pudieran llevarse bien.
El chico sintió una punzada de incomodidad mientras miraba el rostro sonriente de Danielle. Luego de aclararse la garganta, dijo: "Me alegra oír eso. Suban al auto".
La mansión de la familia Harper estaba situada en la cima de una montaña, donde el paisaje era impresionante y el aire fresco. Tardaron casi dos horas en llegar.
A pesar de que Tricia aún estaba furiosa por el incidente anterior, fingió que nada había sucedido. Esperaba que Danielle se sintiera incómoda compartiendo el mismo espacio con ella, pero, para su sorpresa, al darse la vuelta la vio observando el paisaje felizmente. De vez en cuando tomaba su celular para sacar fotografías, sin mostrar signos de incomodidad, lo que hizo que Tricia se enojara aún más.
Ajena a los sentimientos de esta última, Danielle le envió la foto que acababa de tomar a su hermano, Johnny Gordon, quien estaba a punto de ingresar a la universidad.
Sin embargo, la chica no estaba segura de a qué institución asistiría, ya que las universidades de Croyta no le agradaban mucho.
Gremere, por otra parte, tenía varias que contaban con una buena reputación. Si Johnny decidiera estudiar en el extranjero, podría hacerlo, pero entonces no habría nadie en casa para recordarle a su padre, Sam Gordon, que aflojara un poco su intensa agenda de investigación. Como Gremere estaba cerca, resultaría más conveniente que el joven estudiara ahí.
Mientras Danielle reflexionaba sobre ese tema, decidió que más tarde se pondría en contacto con los profesores de esas universidades.
Después de bajarse del auto, Tricia se tragó su ira, ansiosa por hacer alarde de su familiaridad con los Harper. Tomando la iniciativa, le dijo a Jeremy: "Puedes ir a saludar a Walter. Mientras tanto, llevaré a Danielle con Carolyn".
El chico hizo una pausa, luego, al ver que Tricia parecía tranquila, asintió. "De acuerdo. Estaré ahí pronto".
Una vez que Jeremy se fue, Tricia se volvió hacia la otra chica y, con una sonrisa petulante le instó: "Vámonos".
Quería intimidar a Danielle, quien había crecido en el campo, y hacerla sentir que los Harper estaban fuera de su alcance. El jardín de esa residencia era exuberante, con numerosos árboles y una colección de plantas raras que estaban meticulosamente cuidadas.
"Danielle, puede que no lo sepas", comenzó a decir con un atisbo de superioridad en la voz. "Este jardín fue diseñado por la famosísima arquitecta, Brooke Rich. Chris pagó millones por el diseño. ¿No te parece hermoso? Oh...".
La joven hizo una pausa. Luego, con una expresión de fingida disculpa, pero en un tono que denotaba regodeo, agregó: "Olvidé que solías vivir en el campo. Puede que ni siquiera sepas quién es Brooke. Lo siento mucho".
Tricia había oído que el lugar donde vivía Danielle anteriormente carecía de centros educativos. Por esa razón, asumió que tal vez ni siquiera sabía escribir correctamente.
"Te equivocas", espetó la otra, cuyos ojos brillaban con desprecio. Luego, mientras observaba la estructura del jardín, agregó: "No fue diseñado por Brooke Rich, porque hace tiempo que no diseña para nadie. Si Chris realmente cree que este diseño es de ella, solo hay una posibilidad; fue timado".
El tono asertivo de Danielle tomó a la otra por sorpresa momentáneamente. En cuanto se recuperó, replicó con enojo: "¿Qué sabes tú? ¡Ni siquiera tienes idea de quién es Brooke Rich! ¡Este jardín lo diseñó ella!".
Mirando a Tricia con lástima, Danielle optó por no decir nada más. Respetaba que viviera en su propio mundo y que creyera lo que quisiera.
Pero, ¿cómo sabía tanto?
Con una mirada despectiva hacia el jardín, Danielle consideró que Chris estaba dañando severamente su reputación en la industria... ¿Quién estaba usando su nombre, Brooke Rich, para tales diseños?
Tricia esperaba impresionar a Danielle, pero su plan fracasó, lo que le provocó una punzada de frustración. No obstante, recuperó la compostura rápidamente.
"Ten mucho cuidado cuando nos reunamos con Carolyn, porque no le gustan las personas tontas. Ya estás advertida", dijo Tricia, resoplando con desdén. "Bueno, no importa. Como realmente me aprecia, incluso si la enfadas, no te lo reprochará, solo por mí".
Y así, ambas chicas entraron en el salón.
De inmediato, una sirvienta se les acercó. Levantando ligeramente la barbilla, Tricia preguntó: "¿Carolyn se encuentra en el segundo piso? No te preocupes, podemos subir solas...".
"Señorita Elliott, la señora Harper me pidió que le dijera que esperara en la sala de estar. Señorita Gordon, sígame, por favor", informó la sirvienta, interrumpiendo a la joven, quien sintió una punzada de humillación.
Cambiando rápidamente de tema, preguntó: "¿Dónde está Chris? Iré a verlo".
"No se encuentra en casa hoy", contestó la mujer.
Cuando Tricia oyó que el joven no estaba en casa, se sintió un poco menos avergonzada. Entonces, se volvió hacia Danielle y, con fingida preocupación le dijo: "No te preocupes. Solo porque Chris no esté en casa hoy no significa que no le agrades".
"Llévame arriba, por favor", le dijo Danielle a la sirvienta, encontrando la situación algo divertida.
En el estudio del segundo piso, el aire estaba impregnado de un tenue aroma a café. Carolyn, quien se encontraba sentada, le preguntó a la sirvienta con expresión severa: "¿Has llamado a Chris?".
Kathleen Moss, la criada que estaba junto a la anciana, se encontraba en un aprieto... "Señora Harper, no pude comunicarme con él".
"¡Ese bastardo!", exclamó Carolyn. La ira que se apoderó de ella fue tal que comenzó a toser.
Ante eso, Kathleen se apresuró a dar un paso adelante para ayudarla.
Entre toses, se desahogó: "Es obvio que ese jovencito está desafiándome. ¿De verdad cree que puede cancelar el compromiso de esta manera? Y esa chica, Tricia, no es ningún ángel. Como Chris es muy joven, no lo culpo por su ingenuidad, pero, ¿realmente piensa que ella es un tesoro?".
"Shawn, ¿cómo puedes dejar que tu sobrino se comporte de esta manera?". Carolyn no pudo evitar reprender al hombre que estaba sentado frente a ella, y quien hasta entonces había permanecido en silencio.
Ante esos comentarios, Shawn simplemente se rio entre dientes, luciendo indiferente.
Luego, levantando la mirada para servirle un poco de café a la anciana, dijo: "Mamá, no tienes que estar tan enojada. Si no te agrada la hija biológica de los Elliott, no estás obligada a continuar con el compromiso. Más tarde lo llevaré a casa y le pediré que se disculpe contigo".
El humor de Carolyn mejoró al oír eso. Shawn tenía razón; para decidir si continuar o no con el compromiso, primero necesitaban conocer a Danielle.
"Ve y tráela", le ordenó Carolyn a la sirvienta. A continuación, se volvió hacia Shawn y agregó: "No te estás volviendo más joven, ¡eh! Ya deberías pensar en casarte y tener hijos".
"No hay prisa", respondió el hombre con calma. "Primero arreglemos esta situación".
Si no quería casarse, nadie podría obligarlo a hacerlo.
Carolyn estaba a punto de decir algo más, cuando la puerta se abrió. Un momento después, Danielle entró y saludó cortésmente: "Buen día, señora Harper".
Capítulo 3
Cuando Danielle entró en el estudio, Shawn, quien había estaba jugueteando con un brazalete, se detuvo abruptamente.
Danielle era un marcado contraste con Tricia, quien cada vez que visitaba la casa de los Harper se vestía elegantemente y usaba un perfume fuerte, buscando atención.
Danielle llevaba un vestido sencillo, pero elegante, con el pelo recogido, revelando su delicada clavícula y cuello esbelto. Gracias a que no usaba maquillaje, su apariencia era fresca y encantador.
Al verla, los ojos de Shawn se iluminaron con sorpresa.
Carolyn también se quedó desconcertada por un momento; no esperaba que la hija biológica de los Elliott fuera tan asombrosa.
Danielle no solo era bella, sino también educada y elegante, a diferencia de Tricia, a quien consideraba una persona de dos caras.
Sintiéndose complacida, la anciana le sonrió a la joven y la invitó a pasar: "Tú debes de ser Danielle. Ven aquí. Déjame mirarte más de cerca".
A medida que la joven se acercaba, Carolyn la examinó más detenidamente y su estima aumentó. Sabía que el regreso de Danielle a su familia estuvo lleno de complicaciones.
Recientemente se enteró de que al nacer la habían cambiado con otra bebé, debido a una negligencia del hospital. La verdad salió a la luz después de que Tricia se enfermara y su tipo de sangre no coincidiera con el de los Elliot. A Danielle no le había resultado nada fácil acostumbrarse a su verdadera familia, porque no la trataban bien.
Mientras Carolyn reflexionaba sobre esto, su sonrisa se atenuó levemente. Todo indicaba que no solo su nieto, sino también los Elliott carecían de discernimiento.
La mirada de la anciana se suavizó con empatía mientras observaba a la joven.
"¿Cómo te has sentido desde que volviste a casa?", preguntó con una cálida sonrisa, mientras sostenía la mano de Danielle. Estaba casi segura de que esa jovencita era la pareja adecuada para su nieto.
"Mi familia ha sido muy amable conmigo", afirmó la joven con expresión inmutable.
Ella era el tipo de persona que no hablaba mal de los demás a sus espaldas, un marcado contraste con lo que Tricia podría haber hecho; probablemente no habría parado de quejarse.
Mientras conversaban, la joven levantó la vista, y notó que Shawn la miraba, mientras jugueteaba con su taza de café. Incluso sentado, mantenía una postura erguida. Como tenía la camisa arremangada, sus musculosos brazos quedaban al descubierto.
La chica se sintió como si estuviera siendo vigilada por un depredador. Cuando volvió a mirar al hombre, este había volteado hacia otro lado y notó que su rostro no delataba ninguna emoción.
"¿Este caballero es el señor Chris Harper?", preguntó Danielle.
Por la descripción de Tricia, se imaginó que el joven era un perdedor. Sin embargo, resultó ser muy diferente.
"No, él es Shawn, el tío de Chris. Una vez que te cases con él, también será tu tío", contestó Carolyn.
Dirigiéndose a su hijo, la anciana le instó: "Shawn, dile hola a Danielle".
El hombre despegó la mirada de la taza de café que tenía en las manos y, sonriendo comentó: "No estoy seguro de si se casarán".
Sus palabras parecieron inquietar a Carolyn, quien quería decir algo más, pero su hijo se puso de pie abruptamente. "Mamá, tengo algo más que hacer. Otro día vendré a verte".
Dicho eso, el hombre se dio la vuelta y se fue.
La anciana se sorprendió por su repentina partida... Había esperado que la presencia de Shawn le transmitiera respeto a Danielle, especialmente en la ausencia de Chris, pero solo pareció complicar las cosas.
"No le hagas caso", le dijo a Danielle, apretándole la mano suavemente.
Luego, hizo una pausa para tratar de encontrar las palabras adecuadas y darle una explicación. "Él...", comenzó a decir, pero luego se quedó en silencio.
Tanto su hijo como su nieto eran realmente problemáticos.
Carolyn podía exigir que Chris regresara y reprenderlo, sin embargo, no podía hacerle nada a Shawn.
La familia Harper era muy numerosa. Fue Shawn quien los sacó adelante, cuando Bryan, su padre, falleció. Este logró superar todos los obstáculos y silenciar a quienes buscaban tomar el control.
Sin él, hace mucho tiempo su familia se habría desmoronado. Lo más importante era que tenía la sangre fría, que se necesitaba en esas circunstancias. Mostraba indiferencia siempre que sus familiares venían a pedirle favores.
Pensando en esto, Carolyn suspiró y miró a Danielle con atención, antes de decir: "Si alguien se atreve a intimidarte, dímelo".
"Sí, gracias", respondió la joven.
"Resulta que Chris está muy ocupado hoy. La próxima vez, le pediré que se disculpe contigo". Como el susodicho era el nieto de Carolyn, esta se sintió obligada a hablar bien de él.
Después de una larga conversación, Danielle salió del estudio, y la sirvienta la acompañó al jardín.
Por alguna razón, de repente la joven pensó en Shawn. Tiempo atrás, solía vivir en Andstin, por lo que no sabía mucho sobre Croyta. No obstante, había oído sobre los Harper.
Se rumoreaba que Shawn era un hombre muy despiadado. Austin Gilbert se había enfrentado con él y había sufrido mucho. Sin la ayuda de Danielle, este último podría haber enfrentado la ruina financiera.
Con lo anterior en mente, la joven le envió un mensaje de texto.
Para su sorpresa, le respondió casi de inmediato: "¡¿Qué?! ¿Realmente estás en casa de los Harper? ¿Conociste a Shawn? ¿Es tan terrible y loco como se rumorea?".
Danielle pudo percibir que Austin aún albergaba enojo y resentimiento hacia Shawn, lo cual tenía sentido.
En aquel entonces, Austin era nuevo en el mundo de los negocios, por lo que tenía muchas ambiciones. Le timó a su hermano doscientos millones de dólares, los cuales posteriormente perdió contra Shawn. Cada vez que volvía a casa, evitaba a su hermano...
De repente, una voz fría de hombre llegó desde adelante.
Danielle miró a su alrededor, solo para descubrir que había entrado en un jardín.
Shawn estaba parado debajo de un bastidor de glicinas que florecían a su alrededor. Bajo la deslumbrante luz del sol, parecía distante e imponente, provocando que la chica sintiera un escalofrío recorrer su cuerpo. Su voz transmitía una intensa crueldad cuando ordenó: "Limpia bien. No dejes ningún rastro".
'¡Ay, Dios mío! ¿Habré descubierto algún secreto importante?', pensó la chica, mientras consideraba escabullirse.
Sin embargo, justo en ese momento Austin le envió otro mensaje. "Aún no has respondido a mi pregunta. ¿Realmente es tan poco agraciado como se dice?".
Shawn giró la cabeza, revelando un cigarrillo entre los dedos. Su traje negro le sentaba perfectamente bien, sus ojos eran profundos y sus rasgos muy definidos, como los de una escultura...