Capítulo 3
La voz de la señorita Mili interviene, sus ojos miran a los jóvenes en una posición que para ella no es tan grata.
—Señorita Katherine donde están sus modales, incorpórese y usted joven suelte la cintura de la muchacha, por dios estos jóvenes de hoy terminaran cruzando los limites en un dos por tres, es que solo me doy la vuelta y ya empieza todo el relajo, deje ese pedido allí, y largo si su padre la mira señorita Katherine, eso será un problema, ahora largo joven por favor.
—Mis sinceras disculpas —añade el joven ojos celestes con su pupila dilatada entre una pequeña sonrisa pequeña dibujada en sus labios da la ultima mirada a Katherine observando su cabellera larga dándole el pedido en las manos de la rubia elegante que para el es inolvidable, analizándola, aunque sea la ultima vez que se vean.
—Adiós y gracias por el pedido —agrega Katherine.
El joven apuesto de ojos penetrantes se aleja con mucha paciencia.
La voz de Molí interviene sacando de los pensamientos a la rubia de cabellera larga.
—Nada de novios, lo tienes prohibido, no quiero que andes con el mas que el señor federico se estará viendo con el seguido para unos asuntos de pedidos, lo veras seguido y no quiero que eso se convierta en algo más, usted sabe que me matarían a mi —recalca la señora Molí.
—Lo sé, pero tú no dirás nada, aparte si solo seremos amigos no se porque piensas que puede haber algo mas con él, eso esta fuera de mis prioridades yo meteré mis narices en los libros en mi violín, no se si deba tomar algo mas de clases, lo voy a pensar —añade la rubia pensativa.
—Ma te vale —agrega retirándose la señora Molí directo a la cocina para seguir con los preparativos del almuerzo.
Katherine subió a su habitación a desenvolver su pedido, y cuando lo desempaca un hermoso vestido azul es agraciado por los ojos de la rubia.
«¡Que hermoso!» se dice a si misma en su mente con una pequeña sonrisa.
Ella feliz se quita la ropa para ponerse su vestido y medírselo, se mira al espejo, y le gusta lo que ve, sus ojos se vuelven mas brillosos, esta super feliz viéndose a si misma en su reflejo, peina su cabello unos segundos, ella nota que ha cambiado mucho y es de esperar, hoy prácticamente cumple sus dieciocho años y esta feliz de poder celebrar esta noche, algo le dice que este es su dia increíble, nadie podrá amargar su fiesta.
Horas después llega el almuerzo la rubia es llamada por la señora Molí, quien la salva siempre de todo, quien guarda sus secretos más ocultos.
Katherine se hizo un peinado de cola alta de caballo dejando su cabello al aire se puso bonita, por cualquier cosa, con un vestido floreado.
Se sienta el almuerzo huele delicioso, y ella está ansiosa por comer ya, por lo cual sin demora comienza a comer sin esperar a la señora Molí, ya que ella fue la última que se sentó en la mesa.
Katherine no dice ninguna palabra mientras come la señora Molí solo observa y mira el reloj que son las 12:.00 de la tarde, la rubia estaba perdida en sus pensamientos. Minutos después ella termina de comer igual que Molí cuando recibe una llamada extraña de un número que no conoce.
Las manos de la rubia caminan hacia el celular que se encuentra en la mesa, no tiene idea como llego allí, a veces ella es despistada, anda tan perdida en sus pensamientos que quizá olvido que ella misma puso el celular en la mesa, por lo cual ella contesta la llamada.
—Hola—dice mientras alguien suspira en la otra línea.
Un suspiro nuevamente se escucha lo cual le aterro a la rubia, quien su sonrisa fue borrada automáticamente.